Estoy tomando un medicamento, ¿puedo bucear?






Una de las preguntas más frecuentes que recibe el personal médico de DAN® es si es seguro bucear mientras se toma un medicamento en particular. La respuesta a esta pregunta rara vez es sencilla.

Muchos buzos suponen que DAN cuenta con un depósito de datos sobre cómo diversos medicamentos se ven afectados por el entorno de buceo. Desgraciadamente, tales datos no existen. Las cuestiones éticas imposibilitan la realización de estudios de investigación formales que evaluarían la influencia de los medicamentos sobre los buzos en un entorno submarino. Los informes anecdóticos de los accidentes de buceo tienen un valor limitado a la hora de determinar si es seguro bucear mientras se está tomando un medicamento en particular; por lo general, hay demasiados factores físicos y fisiológicos involucrados como para permitir el aislamiento de una única variable.

Esto no quiere decir que es imposible dar buenos consejos cuando se plantea esta pregunta. Al considerar la condición médica que se está tratando, las demandas físicas en los humanos en el entorno de buceo y los datos conocidos acerca de un medicamento a partir de ensayos clínicos realizados en tierra, se pueden hacer recomendaciones acerca de si es conveniente bucear durante un tratamiento con determinados medicamentos.
Consideraciones generales
Cuando los buzos consultan a DAN acerca del uso de medicamentos durante la práctica de buceo, su preocupación más frecuente es la probabilidad de que haya nuevos efectos secundarios que se producen a profundidad. Es teóricamente posible que algunos medicamentos potencien (aumenten) o sean potenciados por el efecto narcótico del nitrógeno. Un buzo debe considerar esta posibilidad si tiene previsto hacer un buceo a una profundidad superior a los 24 metros (80 pies) mientras esté tomando un medicamento que advierte acerca del consumo de alcohol o el uso de maquinaria pesada. Además de esta preocupación teórica, no se sospecha que la mayoría de los medicamentos supongan peligros biológicos específicos por inmersión, presión o una mezcla de gases. Es comprensible que los buzos muestren aprensión por los nuevos efectos adversos que pueden producirse durante un buceo, pero la cuestión más importante para los profesionales de la medicina es si la condición médica subyacente puede comprometer la seguridad del buceo. Es mucho más probable que la lesión o la enfermedad que se está tratando, y no el medicamento, sea el motivo por el que alguien sea excluido de la práctica de buceo.

Una disminución de la aptitud física no es poco común entre personas que reciben tratamiento por condiciones médicas. Si bien el buceo en sí es una actividad relajante para la mayoría de los buzos deportivos, levantar y cargar equipo pesado así como también entrar y salir del agua puede ser agotador. Los buzos siempre deben tener capacidad física suficiente como para luchar contra una corriente, nadar un largo trecho en la superficie y ayudar a un compañero en caso de emergencia. No deben estar expuestos a un mayor riesgo de sufrir un barotrauma debido a una congestión y no deben tener síntomas, tales como entumecimiento, cosquilleo ni dolor, que puedan confundirse con una enfermedad por descompresión (EDC) después de un buceo.

Además de las implicaciones de la condición subyacente, es importante considerar si un buzo ha experimentado algún efecto adverso a causa de un medicamento, durante cuánto lo ha tomado y qué otros medicamentos está tomando. Antes de bucear mientras se está tomando un medicamento en particular, la persona debe haber experimentado con él en tierra. Para la mayoría de los medicamentos de venta bajo receta, se recomienda un período de 30 días a fin de garantizar que la dosis sea correcta y revelar cualquier efecto adverso que el buzo probablemente pueda experimentar. Al menos un médico debe tener conocimiento de todos los medicamentos que un individuo esté tomando con el objeto de minimizar el riesgo de interacción farmacológica. Un buzo que experimente algún efecto secundario que pueda causar una distracción o una disminución de la conciencia bajo el agua no debe practicar buceo.

Además de estas consideraciones generales, hay algunas cuestiones y temas de debate específicos que son de relevancia para tipos particulares de medicamentos. Las siguientes preguntas y consideraciones deben abordarse tanto durante la evaluación realizada por un médico como en la autoevaluación del buzo.

Medicamentos analgésicos y ortopédicos y los relajantes musculares
  • ¿Puede el dolor o la movilidad reducida causar distracción o limitación física durante un buceo?
  • ¿Puede el equipo de buceo pesado empeorar una lesión?
  • ¿Pueden los efectos adversos de los analgésicos de venta bajo receta disminuir el estado de alerta o la conciencia de un buzo?
  • ¿Puede el dolor, el entumecimiento o el cosquilleo confundirse con una EDC después de un buceo?

Medicamentos para condiciones neurológicas
  • ¿Ha sufrido el buzo una reducción de sus capacidades físicas?
  • ¿Ha experimentado el buzo una convulsión?
  • ¿Podría algún medicamento que el buzo esté tomando causar efectos secundarios que podrían confundirse con una EDC?

Medicamentos para condiciones psiquiátricas
  • ¿Pueden los síntomas o los efectos secundarios de un medicamento alterar el juicio, el comportamiento, la conciencia o la capacidad para manejar el estrés?
  • ¿La condición del paciente se ha manejado con éxito o está en remisión?

Medicamentos para condiciones gastrointestinales
  • ¿Está el paciente en riesgo de experimentar un atrapamiento de gas que podría causar un barotrauma durante el ascenso?
  • ¿Está el buzo deshidratado debido a vómitos o diarrea?

Medicamentos para condiciones cardiovasculares
  • ¿Tiene el buzo la salud cardiovascular y la capacidad para hacer ejercicio que se necesitan para bucear de manera segura?
  • ¿Es necesario hacer una prueba de esfuerzo para confirmar una buena aptitud cardiovascular?

Medicamentos para condiciones respiratorias, incluso corticosteroides inhalados
  • ¿Existe algún motivo para sospechar sobre la posibilidad de que se produzca un atrapamiento aéreo o una reducción de la capacidad respiratoria durante el buceo?
  • Las personas con asma deben someterse a una prueba de provocación con ejercicio, que consta de pruebas de la función pulmonar antes y después de hacer ejercicio en un ámbito clínico.

Descongestivos, antihistamínicos y esteroides nasales
  • ¿Está el buzo congestionado (y, por ende, en mayor riesgo de sufrir un barotrauma)?
  • ¿Ha estado congestionado recientemente?
  • Si el efecto del medicamento desaparece a profundidad, ¿causaría un problema?
  • ¿Cómo podría el posible efecto sedativo de los antihistamínicos afectar al buzo?

Hormonas, insulina y medicamentos utilizados para tratar la diabetes
  • ¿Están los niveles hormonales del paciente estables y cerca de los valores normales?
  • ¿Está el buzo diabético en riesgo de sufrir una hipoglucemia con el ejercicio?
  • Los buzos que tienen diabetes deben gozar de buena salud y un buen estado físico y tener experiencia en el manejo de los niveles de glucosa en sangre mientras hacen ejercicio.

Antibióticos
  • ¿Tiene el paciente alguna enfermedad o infección que pueda complicarse con el buceo?

Medicamentos quimioterapéuticos
  • ¿Está la persona apta físicamente para bucear?
  • El cáncer de pulmón merece especial atención.
  • Por lo general, los puertos no son un problema, pero deben estar bien recubiertos.

Estos puntos deben ser considerados en el contexto tanto de los síntomas de la condición médica como de los efectos adversos de cualquier medicamento que se utilice para tratarla. La atención debe centrarse en si alguno de estos factores puede dar lugar a un deterioro de las capacidades físicas, la conciencia, el tiempo de reacción o el juicio de un buzo. Esta lista no es de ninguna manera exhaustiva, sino que destaca algunas de las inquietudes relacionadas con determinadas condiciones médicas y los medicamentos que se utilizan para tratarlas.

Cualquier condición médica o medicamento debe motivar a un buzo a solicitar la aprobación de un médico antes de bucear. Como siempre, DAN está a disposición para analizar las cuestiones pertinentes de lesiones y enfermedades y los medicamentos utilizados para tratarlas. Si tiene alguna consulta, comuníquese con DAN a través de la línea de información médica (+1-919-684-2948) o por correo electrónico (medic@DAN.org).

© Alert Diver — 3er Trimestre 2016