Viajar de manera más inteligente: seguridad del agua potable




Antes de viajar a determinadas partes del mundo, es posible que haya oído la recomendación de "hiérvalo, cocínelo, pélelo u olvídelo". Si bien esta es una excelente regla nemotécnica para ayudarlo a recordar cómo evitar consumir bebidas o alimentos contaminados, ayuda a entender los mecanismos detrás de la infección.

Los turistas que se enferman después de ingerir agua contaminada muy a menudo sufren de diarrea del viajero (DV). De acuerdo con los Centros para el control y prevención de enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, la DV es la enfermedad más común que afecta a los turistas y puede producirse en un 30 a un 70 por ciento de los turistas, dependiendo del destino y la temporada en que se viaje.

Mientras que en la mayoría de los casos los síntomas desaparecen por su cuenta en pocos días, la DV es desagradable y puede arruinar las vacaciones de quien la padece. La mayoría de los casos de DV son causados por bacterias, lo que incluye Escherichia coli (E. coli), Salmonella y otras. Ocasionalmente, las infecciones virales por rotavirus, norovirus y astrovirus también pueden provocar DV. También es importante destacar que la DV no es la única enfermedad causada por agua contaminada. También se puede contraer infecciones más graves como la hepatitis A o la fiebre tifoidea.

Puede ser difícil evitar el agua contaminada por completo, pero la clave para hacerlo es tener cuidado con lo que come y bebe y asegurarse de que toda el agua que se utilice para fines higiénicos también esté limpia. A continuación se incluyen algunos consejos sobre qué es normalmente seguro y qué debe evitar al viajar a áreas donde la DV es común.




Para los buzos, también es crucial evitar nadar con heridas o cortes abiertos o tragar agua cuando están en agua potencialmente contaminada.

Si a pesar de sus mejores esfuerzos sufre un caso de DV, asegúrese de beber grandes cantidades de líquido y evite deshidratarse. Los medicamentos contra la diarrea de venta libre como la loperamida también pueden ayudar. Si los síntomas son particularmente graves o prolongados, o si la persona que sufre de DV es muy joven o mayor o tiene una condición médica crónica, solicite ayuda médica profesional de inmediato. La persona afectada puede necesitar antibióticos o una intervención médica adicional.

Para obtener más información, visite CDC.gov o DAN.org/Health.

© Alert Diver — 2do Trimestre 2017