Redefinición del rendimiento

Vehículos de propulsión para buceo: maneje los riesgos y disfrute del paseo


Para los buzos que están dispuestos a gastar algo de dinero, recibir un poco de capacitación y realizar el mantenimiento correcto del dispositivo, un VPB ofrece un mayor radio de acción y mucha diversión bajo el agua.

No hay casi nada que pueda compararse con esa primera vez que se respira aire comprimido bajo el agua. Es completamente antinatural, contrario al instinto de supervivencia de todos los seres humanos, pero la sensación que se obtiene como resultado de ello es electrizante. Una experiencia que puede compararse con esto es la primera vez que alguien toma las manillas de un vehículo de propulsión para buceo (VPB) y parte como un reactor de caza en un vuelo de reconocimiento del arrecife cargado de adrenalina. Al realizar giros a alta velocidad sin esfuerzo y recorrer los contornos del fondo se puede disfrutar de un momento de enorme diversión bajo el agua. Sin duda alguna, los VPB redefinen el rendimiento de los buzos.

Los VPB, o scooters como los llaman muchos buzos, vienen en una variedad de configuraciones. El diseño más popular es el equipo con forma de gota o torpedo con una hélice montada en la popa y manillas. El buzo aprieta un disparador o disparadores para enviar potencia al motor y ajusta la posición de su cuerpo para dirigir el VPB. Las configuraciones alternativas incluyen scooters donde el buzo va montado en la parte superior, modelos donde va montado sobre la parte posterior o el tanque que le permiten liberar sus manos e incluso VPB donde va parado.

La importancia de la eficiencia
Sin importar cuál sea la configuración, la clave de fabricar un scooter de alto rendimiento está en dominar la eficacia en cada nivel de transformación de energía. Primero, la batería debe almacenar energía química de manera eficiente y luego debe convertir con eficacia esa energía química en energía eléctrica. El sistema de circuitos de control y el motor deben transformar eficazmente la energía eléctrica en movimiento mecánico. Por último, la hélice debe convertir con eficacia el movimiento mecánico de rotación en fuerza propulsora. Si el diseñador puede eliminar uno o dos puntos porcentuales en cada conversión, el rendimiento general se incrementará considerablemente.

Por desgracia, una mejor eficacia y un diseño robusto se traducen directamente en dinero, por lo que, en general, las máquinas que ofrecen un mejor rendimiento vienen completamente equipadas y tienen precios más altos. Mientras que un VPB básico puede costar aproximadamente 200 dólares estadounidenses, los modelos más potentes (rápidos) y aquellos diseñados para mayores profundidades pueden tener un costo de 400 dólares estadounidenses a más de 2000 dólares estadounidenses.

Uno de los aspectos de la capacidad de un VPB es su tiempo de funcionamiento, el período durante el que el scooter funcionará con una carga completa de la batería. Esto, en combinación con la velocidad, el otro aspecto importante del rendimiento, les permite a los usuarios tener una idea de a qué distancia puede llevarlos el vehículo. Es importante considerar que con el tiempo la capacidad y la eficacia de la batería pueden disminuir, por lo que una mejor batería tiene un valor más alto a largo plazo. Si tiene pensado despilfarrar en un aspecto específico de un VPB, debe inclinarse por una mejor batería.

Tecnología de las baterías


Naturalmente, la tecnología de las baterías es uno de los factores que limitan el rendimiento de los vehículos de propulsión. En esta era en la que los artefactos son diminutos y existe una conciencia ambiental, los científicos e ingenieros están motivados a trascender constantemente los límites en lo que se refiere a la tecnología de las baterías. Cuanto mayor sea la cantidad de energía que puedan almacenar en un determinado peso y volumen, mayor será el rendimiento que los usuarios podrán obtener de las máquinas a batería, y eso incluye todos los dispositivos desde teléfonos celulares y computadoras portátiles hasta automóviles y aeronaves.

Pero el almacenamiento de alta densidad de energía es intrínsecamente peligroso, e ir mucho más allá de los límites o hacerlo demasiado rápido puede dar lugar a consecuencias no deseadas. Como Boeing pudo descubrir recientemente con su 787 Dreamliner, un descuido en el diseño de la batería puede marginar a los usuarios en lugar de hacerlos participar de la acción. Cuando las baterías de ión-litio de alta tecnología y alta eficacia de las aeronaves comenzaron a hacer cortocircuito y a causar incendios, la Administración Federal de Aviación (Federal Aviation Administration; FAA, por sus siglas en inglés) dejó en tierra los Dreamliners de inmediato. A pesar de esta reciente mala prensa, las baterías de ión-litio ofrecen algunas ventajas. Tienen un alto rendimiento de potencia en relación con su peso, pueden cargarse con mayor rapidez y ofrecen características de ciclos más convenientes.

Si bien al menos uno de los fabricantes de VPB ha adoptado las baterías de ión-litio, la mayoría de ellos usa las convencionales baterías selladas de plomo-ácido, que son bastante confiables pero aún suponen un cierto riesgo. Durante el proceso de carga, se genera gas hidrógeno como producto secundario, y éste puede acumularse hasta alcanzar concentraciones explosivas. Para solucionar el problema, generalmente se agrega un elemento catalítico; este elemento combina oxígeno atmosférico con el hidrógeno antes de que las concentraciones alcancen niveles peligrosos. No obstante, se han producido incidentes en los que los sistemas presentaron fallas que causaron explosiones. Para evitar esas situaciones, los buzos deben tomar las precauciones necesarias para el mantenimiento y el funcionamiento de los vehículos.

Puntos de rendimiento


Al comparar diferentes VPB, deben considerarse muchos aspectos del rendimiento. Se debe comenzar con la calidad general de la construcción. Los límites de profundidad son un signo de un diseño robusto, pero se debe prestar atención a los cojinetes y las juntas, ya que estos contribuyen directamente a la fiabilidad. La mayoría de los vehículos de propulsión tienen varios ajustes de velocidad, lo que ayuda a conservar la potencia de la batería y aumentar la utilidad.

El peso total y la flotabilidad también son aspectos importantes. La mayor parte de los VPB pesan entre 9 kg (20 libras) y 18 kg (40 libras) y los modelos de alto rendimiento tienen un peso aún mayor. Los instrumentos como por ejemplo las alarmas de profundidad y los medidores de potencia de la batería pueden ayudar a los buzos a mantener un margen de seguridad en sus operaciones de buceo. Las características más importantes son el fácil mantenimiento, el tiempo de carga y la disponibilidad de piezas. También es importante tener en cuenta los accesorios que existen, como por ejemplo las luces y los sistemas de flotabilidad variable.

La trampa del entrenamiento
Una de las claves para la práctica de un buceo seguro con un scooter es recibir un entrenamiento adecuado. Puede resultar tentador creer que realmente sólo se requiere un entrenamiento mínimo y que para su funcionamiento sólo es necesario apuntar, tirar y partir. En realidad, el uso de un VPB agrega una variedad de nuevos riesgos posibles para las actividades de buceo. El primero es la posibilidad de realizar ascensos y descensos rápidos, con los riesgos relacionados de sufrir una enfermedad disbárica o barotraumas. Realizar los ajustes necesarios en la flotabilidad cuando se utiliza un scooter puede ser una tarea difícil, por lo que una separación accidental del VPB podría dejar al buzo en una condición de flotabilidad peligrosamente positiva o negativa, lo que provocaría excursiones a profundidades no deseadas. Además, como los VPB permiten a los buzos recorrer distancias mucho mayores durante el breve período de un buceo, una falla mecánica o un error humano podría dejar a un buzo varado lejos del punto de salida planificado. Este es un aspecto particularmente importante que los buzos que se aventuran en cuevas deben tener en cuenta.




Entre los desafíos que supone el uso de un VPB se encuentra el mantenimiento de contacto entre un buzo y su compañero (dar vueltas a gran velocidad puede ser atrapante), por lo que se debe resistir la tendencia a separarse. También existen los riesgos que se mencionaron anteriormente relacionados con el mantenimiento de rutina (es decir, la carga de la batería), lo que significa que deben seguirse los protocolos establecidos a fin de minimizar el riesgo de explosión. Por lo tanto, antes de subirse al toro mecánico acuático en dirección a la bahía, procure recibir entrenamiento específico para aprender los conceptos básicos y así lograr un funcionamiento y un mantenimiento sin inconvenientes.

Los vehículos de propulsión para buceo pueden realmente redefinir la diversión y el rendimiento en nuestro entorno submarino, pero un mayor rendimiento trae aparejados mayores peligros. Con el entrenamiento y los conocimientos adecuados, podemos evitar los riesgos y disfrutar del paseo.


© Alert Diver — 2do Trimestre 2013