¿Por qué hay menos cámaras disponibles para emergencias?




Menos del 10 por ciento de las cámaras hiperbáricas de los Estados Unidos ofrece tratamiento a buzos accidentados.


Dado que una gran cantidad de centros médicos se enfrentan a una mayor presión para controlar los costos, la disponibilidad de cámaras hiperbáricas para emergencias de buceo en los Estados Unidos de América se ha visto sumamente limitada. Si bien hay aproximadamente 1.375 cámaras hiperbáricas en todo el país, sólo 130 aceptan pacientes, no necesariamente buzos, en una situación de emergencia. En los Estados Unidos sólo hay dos cámaras dedicadas exclusivamente al tratamiento de enfermedades del buceo; todas las demás están dedicadas a la oxigenación hiperbárica (OHB).

Con menos centros de oxigenación hiperbárica disponibles para emergencias cada año, aquellas que están disponibles se han visto desbordadas por la carga de cubrir áreas geográficas de responsabilidad cada vez mayores. Los médicos de los departamentos de emergencias con frecuencia se comunican con DAN® para que los ayuden a identificar los centros hiperbáricos disponibles para tratar a sus pacientes más graves. No resulta extraño descubrir que el centro más cercano no acepta pacientes porque la cámara está siendo utilizada para otro tratamiento de emergencia y no se encuentra disponible, lo que requiere una expansión del área de búsqueda.

El problema se agrava por el hecho de que algunos buzos accidentados no son recibidos por una idea equivocada de que los buzos necesitan un nivel de atención superior al que su centro hiperbárico puede brindar. De hecho, normalmente los buzos son individuos más sanos y más estables que el paciente de OHB promedio que debe recibir tratamiento por heridas de cicatrización tórpida. Los buzos tampoco necesitan una cámara que pueda presurizarse a más de 2,8 ATA (18 metros [60 pies] de profundidad), como creen erróneamente algunos proveedores de la salud. El estándar de atención para la inmensa mayoría de accidentes de buceo es una tabla 6 de la Marina de los Estados Unidos de América (USN TT6). Este protocolo de tratamiento no supera las 2,8 ATA. Las cámaras monoplaza (de un solo ocupante) tienen la capacidad técnica de proporcionar una USN TT6.
Qué tratamientos ofrecen las cámaras
La Sociedad de Medicina Hiperbárica y Subacuática (Undersea and Hyperbaric Medical Society; UHMS) ha aprobado las siguientes condiciones para el tratamiento con oxigenación hiperbárica (OHB, o HBOT, por sus siglas en inglés). Las compañías de seguros de los Estados Unidos normalmente no cubren el costo de las terapias con oxígeno en cámara hiperbárica para afecciones que no figuran en esta lista.

Indicaciones agudas/urgentes:
  • lesiones por aplastamiento, síndrome compartimental y otras isquemias traumáticas agudas
  • injertos y colgajos comprometidos
  • oclusión de la arteria central de la retina
  • insuficiencias arteriales
  • anemias por pérdida sanguínea aguda
  • enfermedad por descompresión
  • embolismo arterial gaseoso
  • quemaduras térmicas agudas
  • intoxicación por monóxido de carbono
  • sordera súbita idiopática neurosensorial
  • infecciones necrotizantes de tejidos blandos
  • abscesos intracraneales

Indicaciones no agudo
  • algunas heridas de cicatrización tórpida
  • lesiones por radiación (tejidos blandos y osteorradionecrosis)
  • osteomielitis refractaria
Cómo se financian las cámaras hiperbáricas
Los centros de terapia con oxígeno en cámara hiperbárica a menudo tratan indicaciones no agudas. Debido a que estas indicaciones no son tan urgentes, los pacientes pueden tener una cita programada y los asuntos relacionados con la cobertura de seguro pueden abordarse con anticipación. Estas indicaciones permiten cubrir los gastos de los centros de tratamiento en cámara hiperbárica y el pago de servicios es más predecible en el caso de estos pacientes. No obstante, existen otros factores más allá de las finanzas que afectan la capacidad de un centro para tener disponibilidad las 24 horas, los 7 días de la semana.

Hace tan sólo 10 años, la mayor parte de los centros de tratamiento en cámara hiperbárica se encontraba dentro de un hospital o adyacente a uno, lo que significaba que la mayoría de los pacientes que necesitaban OHB eran tratados en el hospital. Los ingresos generados por el tratamiento de pacientes ambulatorios proporcionaban el respaldo financiero necesario para que el hospital pudiera ofrecer atención en cámara hiperbárica para emergencias las 24 horas. Esto también hacía posible el tratamiento integral de pacientes de emergencia que requerían acceso a servicios complementarios tales como cuidados intensivos, cirugía vascular, neurología y otras especialidades.





El reembolso de los costos de los centros de tratamiento en cámara por parte de las compañías de seguros, y especialmente Medicare, es el mismo ya sea que el centro esté disponible para el tratamiento de emergencias o no. Los costos que supone contar con personal de guardia las 24 horas, los 365 días del año, pueden ser considerables. Aceptar pacientes de emergencia o de cuidados intensivos aumenta los riesgos operativos del centro y, por consiguiente, puede aumentar los costos de seguros de responsabilidad del grupo de médicos y el hospital.

En los últimos años, la cantidad de clínicas hiperbáricas no hospitalarias ha aumentado de forma drástica, principalmente debido al incremento en el volumen de pacientes que pueden beneficiarse de la OHB en situaciones que no suponen una emergencia. Es probable que los pacientes con una condición estable que requieren múltiples tratamientos programados hagan uso de los centros que les resulten más convenientes. Esta migración de las cámaras hospitalarias ha reducido la capacidad de dichas cámaras para absorber costos adicionales incurridos por la derivación de pacientes de emergencia.

Hace algunos años, un centro de medicina hiperbárica hospitalario anunció públicamente que tenía previsto poner fin a sus servicios de OHB para situaciones de emergencia. En un año promedio trataba entre 10 y 15 emergencias. La remuneración por estos tratamientos no llegaba a cubrir los costos de estar disponibles las 24 horas, los 365 días del año. Hoy en día, esta es una realidad a la que se enfrenta la mayoría de los centros hiperbáricos de los Estados Unidos. En este caso, los buzos locales se organizaron y pudieron persuadir al hospital para continuar ofreciendo servicios de emergencia.
DAN y UHMS
DAN continúa trabajando con profesionales de la salud a varios niveles, lo que incluye proveedores de atención prehospitalaria, para educarlos acerca de los accidentes de buceo y su tratamiento. En DAN también se trabaja de forma continua para mantenerse actualizados respecto al estado operativo de cada cámara y su disponibilidad y capacidad para brindar atención en situaciones de emergencia. La UHMS, que promueve la medicina hiperbárica y de buceo, está intentando encontrar una solución a las circunstancias actuales. Algunos están trabajando con los organismos gubernamentales apropiados para abordar los posibles incentivos de reembolso y eliminar los obstáculos a fin de alentar a más centros a aceptar emergencias. Una propuesta que está siendo considerada actualmente es que centros con una capacidad similar de un área determinada proporcionen atención de emergencia de forma rotativa para evitar ejercer una presión excesiva sobre un solo centro.





Qué pueden hacer los buzos
La comunidad de buceo puede influir en la capacidad de los centros hiperbáricos para tratar emergencias de buceo. Primero, los buzos deben asegurarse de contar con un seguro que cubra la terapia con oxígeno en cámara hiperbárica, ya sea a través de su seguro médico primario o con una cobertura específica como una póliza de seguro contra accidentes de buceo (como la de DAN). Si se tiene una comunidad de buzos asegurados es más probable que los centros que brindan atención reciban el pago correspondiente (una consideración importante para los administradores de hospitales ya que trabajan para preservar la solvencia de su hospital) y, por tanto, que se muestren menos reticentes a ofrecer tratamiento a buzos accidentados.

Los buzos también pueden usar las redes sociales y medios informativos para informar sobre la situación. Como comunidad, debemos hacer hincapié en el hecho de que la necesidad de contar con centros hiperbáricos no es exclusiva de los buzos, sino que también es un beneficio para las demás posibles indicaciones agudas/urgentes que requieren este tipo de terapia. El reconocimiento de los graves desafíos financieros a los que se enfrentan los centros debe ayudar a fomentar un diálogo productivo entre los proveedores de la salud y las comunidades de buzos locales, y la cooperación entre las partes interesadas ofrece la mejor oportunidad para arribar a una solución.

© Alert Diver — 4to Trimestre 2016