Información sobre las máscaras de suministro de oxígeno

Cuando se produce un accidente de buceo, una intervención inmediata puede mejorar enormemente el resultado, si los rescatistas responden debidamente. La administración de oxígeno es un elemento crucial de los primeros auxilios para accidentes de buceo, pero existen varias maneras de hacerlo. Las unidades de oxígeno incluyen diversos sistemas de suministro de oxígeno, entre los que se encuentran las máscaras oronasales, máscaras de no-reinhalación y máscaras con válvula de bolsa, por lo que los buzos deben saber cuál es la máscara apropiada que deben utilizar en cada situación.
Oronasal Masks

Máscara oronasal
La máscara oronasal es el dispositivo de suministro más versátil y eficaz en la mayoría de las circunstancias. Cuando se utiliza correctamente, puede suministrar una alta fracción de oxígeno a buzos accidentados que respiran y responden a los estímulos así como también a buzos accidentados que no responden y no respiran por sus propios medios. Los rescatistas pueden usar estas máscaras junto con válvulas de demanda (el regulador de oxígeno predeterminado, que administra oxígeno cuando el buzo accidentado inhala) así como también con ventiladores de presión positiva (MTV), que se utilizan para suministrar oxígeno a buzos que no respiran por sus propios medios.

Las máscaras oronasales tienen bordes con amortiguación por aire que se adaptan a una variedad de formas de cara y correas elásticas para facilitar un sellado hermético. También cuentan con entradas para administrar oxígeno suplementario cuando la máscara se utiliza para proporcionar ventilaciones a un buzo que no respira. Las máscaras oronasales son reutilizables, siempre que se limpien y que sus válvulas unilaterales sean reemplazadas.



Al utilizar una máscara oronasal, los rescatistas deben garantizar un sellado hermético mediante el uso de una correa elástica y una buena ubicación de las manos. Cuando un buzo accidentado respira y responde a los estímulos puede ayudar a mantener el sellado de la máscara. Los rescatistas que utilizan la máscara para la RCP o para ayudar con una respiración deficiente deben usar las dos manos para crear un sellado efectivo alrededor de todo el perímetro de la máscara.
Máscaras de no-reinhalación

Máscara de no-reinhalación
Las máscaras de no reinhalación son una opción de primeros auxilios para buzos accidentados en problemas que no pueden activar válvulas de demanda. Estas máscaras desechables de un solo uso tienen una bolsa reservorio adherida que captura el flujo de oxígeno hacia la máscara para garantizar un suministro inmediato. Sin embargo, estas máscaras no se ajustan a la cara con la misma eficacia que las máscaras oronasales, por lo que puede escaparse un poco de oxígeno y puede producirse el ingreso de algo de aire del ambiente a la máscara a través de las separaciones en el perímetro. Como resultado de ello, los buzos accidentados que utilizan máscaras de no-reinhalación reciben una menor fracción de oxígeno en comparación con las máscaras oronasales.



Al utilizar una máscara de no-reinhalación, es importante apretar la correa elástica de la máscara y ajustar la pinza nasal, pero los rescatistas no pueden hacer mucho más para mejorar la eficacia de la máscara. Las máscaras de no-reinhalación utilizan un flujo de oxígeno continuo, que agota el suministro de oxígeno más rápidamente que con otros medios de suministro.
Máscaras con válvula de bolsa

Máscara con válvula de bolsa
Las máscaras con válvula de bolsa (BVM, por sus siglas en inglés), que se utilizan sólo en buzos que no pueden respirar de forma adecuada por sus propios medios, son dispositivos desechables de un solo uso que permiten a los rescatistas proporcionar ventilaciones con o sin oxígeno suplementario. El uso de una máscara BVM resulta menos cansador para los rescatistas que suministran ventilaciones de rescate a través de máscaras oronasales. Estas máscaras vienen con un tubo flexible que se conecta a las salidas de flujo continuo de las unidades de oxígeno. También tienen bolsas reservorio que recolectan oxígeno y son capaces de proporcionar altas concentraciones a buzos accidentados.

El suministro de oxígeno con una máscara BVM requiere la participación de dos rescatistas: un rescatista mantiene el sellado de la máscara y la vía aérea del buzo


accidentado, mientras el otro aprieta la pera para proporcionar ventilaciones. La otra desventaja primordial de las máscaras BVM es que, al igual que las máscaras de no-reinhalación, agotan el suministro de oxígeno relativamente rápido.

Independientemente de la máscara que se utilice, la técnica de un rescatista afecta la concentración de oxígeno que se suministra al buzo accidentado. Para optimizar el suministro de oxígeno, asegúrese de lograr un sellado hermético de la máscara para evitar escapes y controle permanentemente tanto el sellado como al buzo accidentado. El rescatista no debe depender de que el buzo accidentado mantenga la máscara sujeta; su comodidad, cambios en su nivel de conciencia y fatiga pueden comprometer el sellado de la máscara.




Parte de ser un buzo responsable es familiarizarse con las opciones disponibles en su unidad de oxígeno para emergencias e inspeccionarla antes de cada excursión para garantizar que todas las piezas del equipo y los insumos estén allí y en buenas condiciones. Para mejorar su comprensión de este elemento crucial del manejo de accidentes de buceo, puede participar en el curso Oxígeno para emergencias para accidentes de buceo de DAN®. Visite DAN.org/training/directory/default.aspx para encontrar un instructor cerca de usted.

© Alert Diver — 1er Trimestre 2018