La carrera para salvar la biblioteca más grande del mundo




Richard Pyle se prepara para realizar un buceo con rebreathers (recirculadores) a casi 152 metros (500 pies) en las Filipinas.


El intrépido explorador e ictiólogo Richard Pyle, Ph.D., es más conocido por su labor pionera sobre los arrecifes de coral profundos de la dimensión desconocida, la parte del océano que se encuentra entre los 46 y los 152 metros (150 y 500 pies) de profundidad, también llamados ecosistemas de corales mesofóticos. Con experiencia en la intersección de tres mundos diferentes pero superpuestos (peces, buceo y bases de datos), se considera que está a la vanguardia de cada uno de ellos. Pyle, de 50 años de edad, ha estudiado los arrecifes profundos desde que era un adolescente.

Tras sufrir una enfermedad por descompresión (EDC) a los 19 años de edad después de quedarse sin aire durante un buceo de recolección a 43 metros (140 pies) de profundidad en Palau (su tercer buceo, y el menos profundo del día), Pyle fue uno de los primeros buzos en optar por el buceo con mezclas respiratorias a principios de la década de 1980. Poco después adquirió un rebreather (recirculador) desarrollado por el explorador Bill Stone, fundador de Cis-Lunar Development Laboratories, quien sigue siendo un colaborador. Pyle, que se describe como un nerd de los peces, ha tenido un papel importante en la comunidad de los rebreathers desde entonces.


Richard Pyle realiza un buceo para probar un rebreather Cis-Lunar MK-4P en 1994.
Más recientemente, Pyle aplicó sus grandes habilidades de computación para ayudar a perfeccionar los algoritmos de los innovadores sistemas de detección de oxígeno de Poseidon Diving Systems y en las pruebas de campo de las unidades a profundidades cercanas a los 152 participó metros (500 pies). Como zoólogo adjunto, coordinador de bases de datos y oficial de seguridad en el buceo en el Bernice Pauahi Bishop Museum en Honolulu, Hawái, continúa liderando expediciones científicas por todo el Pacífico.

Pyle, que nació en Hawái en el seno de una familia de naturalistas, estima que su improbable camino puede remontarse al acuario de agua salada de la familia. Cuando era un niño pequeño, su madre lo colocaba frente al vidrio para mantenerlo ocupado. A la edad de 8 años ya tenía sus propios acuarios y realizaba viajes de recolección a pozas de marea de la isla.

En marzo de 2017, Pyle apareció en una nota de tapa de la revista Science . El año anterior había descubierto y nombrado un nuevo pez, Tosanoides obama, en honor al presidente Obama, quien designó la expansión del Monumento Nacional Marino Papahanaumokuakea de Hawái. Esta especie es la última de los más de 100 peces que Pyle ha descubierto. También ha publicado más de 200 artículos, incluida una exhaustiva investigación de 10 años sobre los ecosistemas de corales mesofóticos del archipiélago de Hawái en octubre de 2016.

A pesar de su extensa lista de descubrimientos y publicaciones, todavía tiene que alcanzar a su mentor, el ictiólogo de 93 años de edad Jack Randall, que ha descubierto 830 especies y ha publicado más de 900 libros y artículos. Randall contrató proféticamente a Pyle para escribir etiquetas para especímenes de peces en el Bishop Museum tras el accidente de buceo de Pyle, que lo dejó parcialmente discapacitado por más de un año. Fue allí donde el joven maravilla (posteriormente fue nombrado uno de los "mejores y más brillantes" según la revista Esquire y recibió el prestigioso premio NOGI Award de la Academia de Artes y Ciencias Submarinas [Academy of Underwater Arts and Sciences] en 2004) descubrió su amor por la taxonomía, la nomenclatura y las bases de datos, que alguna día tal vez se considere su contribución más importante. "No sé si soy obsesivo-compulsivo o simplemente un poco neurótico, pero tengo un fetiche por la organización y el análisis de información", explicó.


El chromis azul profundo (Chromis abyssus) es una de las impactantes especies nuevas descubiertas en los arrecifes de coral profundos en los últimos años.


En la actualidad, Pyle ocupa un lugar central en organizaciones científicas que están redefiniendo nuestro conocimiento de la biodiversidad. Es uno de los líderes de la Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica (International Commission on Zoological Nomenclature, ICZN), el árbitro de los nombres científicos de animales desde 1895, que actualmente está reconsiderando radicalmente sus prácticas de denominación de animales. También es el visionario y arquitecto detrás de ZooBank, el registro en línea de la ICZN cuyo objetivo es documentar todos los animales que han sido denominados. Además, Pyle se desempeña como Coordinador del Taxonomic Names and Concepts Group at Biodiversity Information Standards (también conocido como el Taxonomic Databases Working Group, o TDWG), donde está desarrollando nuevas herramientas de software, modelos de datos y normas para administrar información sobre biodiversidad.

La visión única, la experiencia y el conjunto de obras de Pyle lo convierten en uno de los científicos bibliotecarios más prominentes en lo que podría llamarse razonablemente la biblioteca de la vida. Como tal, sus contribuciones pueden no sólo fomentar la comprensión y aplicación de nuestra herencia genómica global, sino que también en última instancia pueden ayudar a garantizar el futuro de la humanidad.


A principios de la década de 1990 usted inspiró a los buzos técnicos con historias de la dimensión desconocida y descubrió muchas especies nuevas de peces y corales. ¿Qué lo llevó a investigar cuestiones más amplias de la biodiversidad?
Me vinculé con la All Species Foundation, que fue fundada por Kevin Kelly, Ryan Phelan y Stewart Brand, para catalogar a todas las especies de la Tierra. Ellos me invitaron a participar en la conversación con destacados personajes de la biodiversidad. A través de esas conversaciones comencé a formular la metáfora de una biblioteca genómica.

¿Cuál es su argumento de ventas?
En la actualidad todos los organismos vivos son el punto final de una cadena de información de 4 mil millones de años que ha pasado de una generación a otra a través de sucesos reproductivos. Esta información es lo que separa la vida de la química no biológica. Puede pensar en ello como una biblioteca; los 10 millones a 30 millones de especies que creemos habitan la Tierra representan 10 millones a 30 millones de historias, que están integradas en nuestros genomas y han sido editadas y ajustadas con el tiempo por selección natural y otros procesos.

¡Somos criaturas de la historia!
Sí, pero estas no son sólo historias, son historias reales de supervivencia. Yo diría que la información integrada en el genoma global, junto con la forma en que estos organismos interactúan unos con otros, es la información más valiosa que existe en cualquier parte en nuestro sistema solar y probablemente en las inmediaciones de la galaxia. La biodiversidad es nuestro bien más preciado. Es realmente extraordinario.

¿Está haciendo esa afirmación simplemente como biólogo o con una perspectiva científica amplia?
Bill Stone me hizo la misma pregunta la primera vez que le presenté esta idea. Él argumentaba que la física era mucho más valiosa que la biología. Me llevó una hora explicárselo, pero al final de la conversación quedó con la boca abierta. Él estuvo de acuerdo conmigo.

Permítame mencionar el enfoque rumsfeldiano (por el ex Secretario de Defensa de los Estados Unidos Donald Rumsfeld). Primero están los hechos conocidos. Ya sabemos que la biodiversidad nos brinda billones de dólares en servicios del ecosistema, según algunas personas han calculado. Algunos ejemplos incluyen las abejas de polinizan nuestros cultivos y las plantas que absorben nuestro dióxido de carbono y producen oxígeno. Estos son sólo unos pocos ejemplos entre millones que nos mantienen saludables y vivos.


Pyle descubrió el hermoso pez ángel enano (Centropyge boylei) en arrecifes profundos en las Islas Cook.


Esto forma nuestra infraestructura biológica.
Exactamente. Otros hechos conocidos incluyen las sustancias químicas que hemos encontrado que pueden curar enfermedades.

Después están los hechos desconocidos. Sabemos que estas cosas existen, pero aún no sabemos cómo aprovecharlas. Por ejemplo, Craig Venter tomó muestras de plancton de todo el mar de los Sargazos y luego las pasó por un secuenciador para descubrir qué tipo de genes contenían. Antes del trabajo de Venter, había algunas docenas de fotoreceptores biológicos conocidos utilizados en la fotosíntesis. Pero Venter encontró genes que representaban cerca de 800 fotoreceptores. No sabemos nada sobre la gran mayoría de los microbios que hay en el mar porque no podemos cultivarlos; sí podemos detectar su existencia sólo a través de una especie de secuenciación del agua.

La diversidad de la vida ha tenido 4 mil millones de años para descifrar cómo convertir la energía de la luz solar en energía química, y puede hacerlo con aproximadamente un 97 por ciento de eficacia. La energía fotovoltaica típica tiene una eficacia de aproximadamente el 20 por ciento. Imagine si comprendiéramos lo suficiente como para convertir la luz solar en energía química con un 97 por ciento de eficacia; sería monumental.

Lo que quiero decir es que la biología ya ha encontrado soluciones a nuestros problemas, sólo tenemos que descubrirlas. Ese es uno de los hechos desconocidos. Algunos pensadores creen que las curas de todas las enfermedades de los humanos se encuentran en alguna parte del genoma de la biodiversidad, sólo es cuestión de encontrarlas.

Considero que la combinación de los hechos conocidos y los desconocidos representa sólo un pequeño porcentaje del valor real, y el resto son las incógnitas, las cosas que ni siquiera sabemos que desconocemos. A medida que empecemos a descubrir las capas de lo que la biodiversidad ha creado, creo que terminaremos encontrando soluciones de bioingeniería para casi todos los problemas. La mayoría de estos descubrimientos serán a nivel molecular en forma de proteínas específicas que desempeñan tareas concretas.

Cuando se explora un nuevo dominio, la verdadera magia está en las cosas que uno no esperaba encontrar. Todo aquello que se esperaba encontrar justifica la exploración, pero los hallazgos inesperados son en definitiva lo que realmente hace que todo valga la pena.


Un equipo de buzos con rebreathers lleva a cabo experimentos con el sumergible de aguas profundas Hawaii Undersea Research Lab, HURL (Laboratorio de Investigación Submarina de Hawái), a 91 metros (300 pies) cerca de Maui.


Aún estamos en las primeras etapas del proceso de exploración.
Absolutamente. La abundancia de información contenida en esta biblioteca genómica va mucho más allá de nuestra capacidad actual para comprenderla. Somos como niños de edad preescolar corriendo por los pasillos de la Biblioteca del Congreso, rodeados por una riqueza de información casi inimaginable y, sin embargo, nuestra capacidad para leer y comprenderla no está completamente desarrollada.

Tener la capacidad de secuenciar el ADN es muy diferente a ser capaz de aprovechar el poder de dicho conocimiento. Si realmente comprendiéramos la genómica, tendríamos el poder de hacer cosas que apenas podemos imaginar hoy. Es como si Cristóbal Colón hubiera tenido un GPS. Pero estamos aprendiendo rápido. En unas pocas décadas podremos leer y comprender mucho de lo que la biodiversidad tiene para ofrecer. La pregunta es la siguiente: ¿cuánto de todo eso se habrá perdido para ese entonces?

Está hablando de lo que los científicos llaman el sexto evento de extinción masiva, las extinciones que se están produciendo actualmente debido a la actividad humana: cambio climático, polución, desforestación, etc.
Hay muchas líneas de evidencia que muestran que esto está sucediendo y aparentemente las tasas de extinción se están acelerando a un ritmo mayor que en algunos eventos de extinción anteriores. En el pasado estos eventos se produjeron a lo largo de un par de siglos. El hecho de que estemos observando tantas extinciones es realmente aterrador. Significa que estamos acelerando el proceso al punto que está sucediendo en décadas en lugar de siglos. Como dijo mi amiga Sylvia Earle: "lo que hagamos en los próximos 10 años repercutirá en los próximos 10.000 años".

La biblioteca de la vida se está quemando. ¿Qué está haciendo la ciencia al respecto?
Bueno, la respuesta más correcta y directa a esa pregunta es "no lo suficiente". Por supuesto todos los científicos dicen que necesitan más dinero para la investigación, así que es un poco trillado decir que no estamos haciendo lo suficiente. Lo que quiero decir con esto es que no estamos haciendo lo suficiente en esta área en relación con otras áreas de la ciencia.

¿Quiere decir en comparación con cosas como financiar la estación espacial o el Gran Colisionador de Hadrones?
Exactamente. Soy un gran fanático de la exploración espacial y la física es mi segunda vocación en la vida. Entiendo por qué es importante comprender el bosón de Higgs y la escala más precisa de la materia. Lo que digo es que no debemos desatender esto otro, que probablemente es mucho más apremiante, para que su posible valor no se pierda. El espacio y las leyes de la física seguirán estando aquí dentro de 1.000 años, pero la biodiversidad no.

Entonces, ¿es una cuestión de equilibrar las prioridades?
Es mucho más probable que encontremos soluciones antes mediante la comprensión de la biodiversidad en lugar de la comprensión de los quarks. Como mínimo debemos financiar la investigación de la biodiversidad y la documentación a una escala similar a la financiación que reciben otros grandes proyectos científicos, no cinco veces menos.



Brian Greene (izquierda) y Sonia Rowley (derecha) exploran una gran base a 91 metros (300 pies) cerca de Pohnpei, Micronesia.


¿Usted está diciendo que gastamos 100.000 veces más en la ciencia física que en la biodiversidad?
Básicamente, sí. Lo más cercano que la National Science Foundation (NSF) ha hecho para abordar la biodiversidad es algo denominado Inventario de la Biodiversidad Planetaria (Planetary Biodiversity Inventory, PBI), que comenzó como una sociedad con la All Species Foundation. Nos otorgaron subvenciones por montos promedio de 3 millones de dólares estadounidenses a lo largo de un período de 10 años, lo que da un total de 30 millones de dólares. Compare eso con los 9 mil millones de dólares para el Gran Colisionador de Hadrones, los 144 mil millones para el Programa Apolo y los 150 mil millones para la Estación Espacial Internacional. Diablos, gastamos 196 mil millones de dólares estadounidenses en el transbordador espacial.

Por lo que 196 mil millones en comparación con millones es aproximadamente cinco órdenes de magnitud. No digo que necesitemos 196 mil millones de dólares estadounidenses para solucionar la cuestión de la biodiversidad, pero ¿y si fueran 3 mil millones en lugar de 3 millones?

¿Están escuchando los responsables de tomar decisiones?
Grandes ideas como el cambio climático y el proyecto del genoma humano existieron durante décadas antes de atraer una amplia atención y de recibir apoyo financiero. Ese es el punto en el que el movimiento "la biodiversidad es importante" está hoy; los científicos están todos en sintonía. Conforme lo dijo un experto en biodiversidad: "si los físicos pueden obtener miles de millones de dólares para financiar sus ‘compactadores de basura superconductores', ¿por qué no podemos hacerlo nosotros?".

Nuestro objetivo en este momento es difundir el mensaje con la mayor amplitud posible. Piense en el rol que la película "Una verdad incómoda" (An Inconvenient Truth) tuvo en la catalización del movimiento contra el cambio climático. Una vez que el público comience a interesarse, también lo harán los políticos, y los científicos podrán construir un argumento que ellos puedan apoyar. Así es como se definen las prioridades para los organismos financiados por el gobierno como la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration, NOAA), la NSF y otros.

¿Y usted qué opina?
Creo que la historia de la biodiversidad es la cuestión más importante con la que se enfrenta la humanidad y, por consiguiente, intento transmitir este mensaje en cada oportunidad que tengo, ya sea a un grupo de científicos o a los estudiantes de la escuela secundaria de mi esposa. Simplemente tiene sentido para mí, así que seguiré proclamándolo, y no pienso detenerme.
Explore más
Obtenga más información sobre Richard Pyle y su trabajo en estos videos.

Richard Pyle: Exploring the reef's Twilight Zone (Richard Pyle: explorando la dimensión desconocida del arrecife) (charla TED)



How Being an Aquarist Led to a Life of Diving, Exploration & Science (Cómo ser un acuarista dio lugar a una vida de buceo, exploración y ciencia) por el Dr. Richard Pyle | MACNA 2016



Pohnpei Mesophotic 2016 Preview (Avance de los arrecifes mesofóticos de Pohnpei de 2016)



Field Report: Dr. Richard Pyle on the importance of documenting ocean biodiversity (Informe de campo: el Dr. Richard Pyle habla sobre la importancia de documentar la biodiversidad del océano)


© Alert Diver — 4to Trimestre 2017