Una fuente de juventud




Joven dorado de mar (Coryphaena hippurus) (de aproximadamente 5 cm [2 pulg.] de largo)

Es un hermoso día de diciembre para navegar por las aguas de las Bermudas; los vientos del este disminuyeron hasta convertirse en una leve brisa durante la noche y el sol, que está saliendo brillante y resplandeciente, comienza a aliviar el frío de la mañana a medida que nuestra lancha rodea Nonsuch Island y se dirige hacia el mar abierto. Chris Flook está al timón y yo en busca de dorados de mar. En lugar de perseguir las preciadas monstruosas criaturas de 1 a 1,5 m (4 a 5 pies) que normalmente se capturan en estas aguas, nosotros emprenderemos una aventura mucho más desafiante: estamos allí para intentar fotografiar a los miembros más jóvenes de esta familia de depredadores de 5 a 7 cm (2 a 3 pulgadas) que merodean alrededor de las formaciones de sargazo en esta época del año. Pero primero debemos encontrarlos.

No podría tener un mejor guía o compañero que Chris, un nativo de las Bermudas que ha pasado toda su vida en el agua y ha trabajado como recolector de especímenes en el Acuario de las Bermudas (Bermuda Aquarium) durante casi dos décadas. Y no podríamos estar en un mejor lugar para nuestra búsqueda que las Bermudas. Esta aislada cadena de islas de unos 55 kilómetros cuadrados (21 millas cuadradas) se eleva por encima del Atlántico aproximadamente 1.125 km (700 millas) al este de las Carolinas y se encuentra en el extremo occidental del Mar de los Sargazos.

El Mar de los Sargazos es una enorme franja del Atlántico Central del tamaño de Estados Unidos, donde en el tranquilo vórtice de cuatro corrientes que se desplazan en el sentido de las agujas del reloj dos especies de algas flotantes del género Sargassum han estado creciendo en abundancia durante 30 millones de años; algunas personas aseguran que es el organismo más grande que existe en la Tierra. Con frecuencia, las tormentas separan formaciones de algas que navegan hacia el este con el viento que sopla en dirección a las Bermudas, y llevan con ellas una gran cantidad de animales. La fauna incluye una variada guardería de peces e invertebrados jóvenes acompañados por una comunidad poco convencional de especies endémicas que han evolucionado de modo tal que no pueden vivir en ninguna otra parte.


Joven pez volador del Atlántico (Cheilopogon melanurus)
Desde una posición elevada sobre una nevera rodeada de cubetas, redes y equipo de buceo variado, escucho como Chris me explica por qué decidió navegar hasta un lugar tan alejado de la costa. "Esas sedimentaciones que pasamos en las bahías ya se han elegido demasiado en el pasado. Aprovecharemos el clima para encontrar algunas algas frescas para…". Se interrumpe repentinamente y señala directamente hacia adelante. "Allí, eso es lo que estamos buscando". Me pongo de pie para seguir su dedo. A unos 400 metros (un cuarto de milla) de la proa, un manto dorado se extiende en el horizonte. En unos pocos minutos, estamos navegando junto a un manto de algas en movimiento del tamaño de una cancha de tenis.

"Perfecto, perfecto", murmura Chris. Con su mirada en el agua, detiene el motor y lentamente trata de alcanzar una red de mango largo. La introduce en el agua y después de un rápido movimiento de barrido la red sale del agua goteando. "Bingo", se ríe entre dientes, y deja caer la captura en una cubeta llena de agua de mar. Un joven y hermoso pez volador transparente del tamaño de la uña de mi dedo pulgar se desliza por la superficie.

"Buen comienzo", dice con una sonrisa.

"Excelente comienzo", digo yo mientras me pongo de pie, sin poder quitar la mirada del pez con extravagantes aletas que se encuentra en la cubeta.

"Mira los bordes; allí es donde rondan los jóvenes depredadores". Apenas Chris termina la oración, me inclino sobre la borda para inspeccionar la superficie.


Cangrejo nadador del sargazo (Portunus sayi) con huevos
Media hora más tarde, tres diminutos peces voladores más se agitan en la cubeta, pero el dorado de mar aún debe hacer su aparición. "De acuerdo, dejemos eso por ahora. Veamos qué podemos encontrar en el manto". A continuación, Chris recoge una gran cantidad de algas con la red. Después de sacudirla para extraer su contenido, la red de nylon blanca brilla repleta de camarones que se sacuden y cangrejos que se apresuran por salir; cada uno es a su manera una réplica de su hogar flotante. Junto con las legiones de crustáceos, de vez en cuando pequeños peces salen disparados de ese embrollo, primero un pez globo y luego un pez ballesta, seguidos de una chopa (Kyphosidae) de las Bermudas. El proceso de inmersión, agitación y selección es excitante. Siento que tengo ocho años otra vez, y estoy investigando debajo de las rocas de un arroyo en el oeste de Texas. Si bien Chris creció rodeado de estos animales y conoce sus nombres y su naturaleza de memoria, es evidente que aún le proporcionan la misma felicidad que cuando era un niño despreocupado en libertad.

Las asombrosas criaturas en miniatura siguen apareciendo, incluida una de la más icónica de las especies endémicas: un pez sargazo, un maestro del camuflaje y el encubrimiento. Ya en la cubeta, el extraño y pequeño pez rana se lanza sobre unas algas que están flotando, donde finalmente desaparece. Un par de peces aguja y un nudibranquio del sargazo se unen a nuestra colección de animales, pero aún no hemos encontrado ningún dorado de mar.


Pez sargazo (Histrio histrio)


Vea el video



© Alert Diver — 2do Trimestre 2013