Los múltiples factores del estrés descompresivo






Durante gran parte del último siglo se ha utilizado una pequeña cantidad de algoritmos para calcular las obligaciones descompresivas de los buzos. No obstante, los avances de las décadas más recientes han producido una variedad de modelos matemáticos que se utilizan en computadoras de buceo personales. Todos los modelos de computadoras actuales basan sus evaluaciones casi exclusivamente en el perfil de presión-tiempo de un buceo. Si bien este es sin duda el elemento más importante del riesgo de enfermedad por descompresión (EDC) y puede brindar una excelente orientación, muchos factores afectan la totalidad de la captación y eliminación de gas inerte y, a la larga, la seguridad descompresiva.1 Para reducir su riesgo los buzos deben pensar más allá de los algoritmos actuales.

Las variables que afectan el estrés descompresivo pueden agruparse en cuatro categorías generales: perfil de buceo, perfil de ejercicio, perfil térmico y factores predisponentes (Figura1).


Figura 1. Factores que afectan la seguridad descompresiva1


Perfil de buceo
Incluso en situaciones donde todos los demás factores van en contra de la seguridad descompresiva, si el perfil de buceo no genera un estrés descompresivo considerable, la EDC tampoco se desarrollará. Los elementos cruciales del perfil incluyen el tiempo que se pasa a cada profundidad, la velocidad de ascenso, la profundidad de las paradas, la duración de las paradas y las mezclas respiratorias utilizadas. Los buceos anteriores recientes pueden alterar el impacto de estas variables. Hay efectos más sutiles que son creados por la densidad del agua, ya sea dulce o salada, y la presión atmosférica en la superficie. Cuanto más baja sea la presión atmosférica en la superficie, mayor será el estrés descompresivo para un buceo determinado. Si bien la mayor reducción en la presión atmosférica viene acompañada de una mayor altitud, las condiciones climáticas cambiantes también tienen un efecto menor.

La mayoría


de los algoritmos utilizados en las computadoras de buceo proporcionan una protección adecuada para las típicas exposiciones del buceo deportivo, pero la EDC puede desarrollarse incluso en personas que bucean dentro de los límites de los modelos de descompresión. El riesgo es la consecuencia de una interacción compleja del perfil de buceo, los estados térmico y de ejercicio y una serie de factores individuales. Para algunas personas, el nivel de riesgo relacionado con los algoritmos de descompresión actuales es aceptable. Es posible que otras deseen protecciones adicionales para abordar las diferencias en cuanto a la susceptibilidad o la tolerancia al riesgo. Los factores de gradiente ofrecen una opción útil para alterar el conservadurismo (consulte "Factores de gradiente" [Gradient Factors], Alert Diver cuarto trimestre de 2015 o AlertDiver.com/Gradient_Factors).
Ejercicio


El momento y la intensidad del ejercicio pueden tener una influencia importante en la seguridad descompresiva. En el sentido más amplio, el ejercicio durante el descenso y las etapas de fondo de un buceo promueve la circulación y aumenta la captación de gas inerte, lo que aumenta el estrés descompresivo con eficacia. Por otra parte, el ejercicio suave a moderado durante el ascenso y las etapas de parada aumentará la circulación y promoverá la eliminación segura de gas inerte, lo que reducirá el estrés descompresivo. Sin embargo, desde el punto de vista de la problemática, el ejercicio de mayor intensidad durante las etapas de ascenso y de parada o poco después del buceo puede promover la formación de burbujas y aumentar el estrés descompresivo eficaz. Los buzos más preparados tendrán el equipo y la destreza para controlar la cantidad de ejercicio que se necesita antes, durante y después del buceo.

La intensidad del ejercicio debe mantenerse en el nivel más bajo posible durante las etapas de descenso y de fondo. El ejercicio suave, del orden de no más de dos o tres veces el esfuerzo de reposo (2,0 a 3,0 equivalente metabólicos [MET]) y con fuerzas muy bajas en las articulaciones, es apropiado durante las etapas de ascenso y de parada superiores para ayudar a aumentar la velocidad de eliminación de gas inerte. El ejercicio de alta intensidad y el ejercicio que incluye grandes fuerzas en las articulaciones deben evitarse antes y después de los buceos. Si debe realizarse alguna actividad física no deseada, los perfiles de buceo deben ser conservadores para compensar el mayor riesgo.
Estado térmico
El estado térmico de un buzo también puede tener una influencia considerable en el estado de descompresión. Un estudio realizado por la Marina de los Estados Unidos proporciona un ejemplo elegante.2 Los buceos se dividieron en dos etapas: de descenso y de fondo, y de ascenso y de parada. La temperatura del agua se mantuvo constante en una determinada etapa y produjo un estado "cálido" o "frío" (más


precisamente "frío"). Los buceos fueron realizados con las etapas emparejadas ("cálido/cálido" y "frío/frío) y desemparejadas ("cálido/frío" y "frío/cálido") con los buzos ejercitándose de principio a fin. Las mayores diferencias en la EDC fueron evidentes entre las exposiciones "cálido/frío" y "frío/cálido" (Figura 2). La condición "cálido/frío" produjo un índice de EDC del 22 por ciento. La condición "frío/cálido" fue extendida a más del doble del tiempo de fondo y aún produjo un índice de EDC de sólo 1,3 por ciento. Incluso si los efectos de este estudio son exagerados por una etapa de ascenso/descenso prolongada que dio lugar a cambios en el tiempo de fondo, los resultados documentan un impacto dramático por el momento de las variaciones en el estado térmico.

El estado térmico del buzo (no la temperatura del agua, una cosa potencialmente muy diferente) casi seguro será medido en el futuro, pero un monitoreo significativo requerirá nuevos dispositivos y una gran cantidad de datos para ajustar los algoritmos de manera apropiada.

Mantener un estado térmico neutral durante las etapas de descenso y de fondo (desde luego evitando un recalentamiento innecesario) e intentar alcanzar un estado cálido leve sin ejercicio de alta intensidad durante el ascenso reducirá el riesgo de EDC. La dificultad se produce cuando se quiere conciliar las prácticas óptimas para la seguridad descompresiva con los deseos y las prácticas normales de los buzos. Las estrategias que consisten en verter agua tibia dentro de los trajes de neopreno antes de un buceo o colocar compresas químicas de calor dentro de los trajes están siendo reemplazadas por prendas térmicas disponibles tanto para trajes de neopreno como para trajes secos. El problema con estas estrategias es que aumentan la captación de gas inerte en una etapa temprana del buceo cuando la captación normalmente ya es alta. Debido a que el agua cálida y las compresas químicas calientes pierden su efectividad con el tiempo, y los sistemas de calentamiento activos pueden debilitarse o fallar, puede desarrollarse el patrón cálido-frío relacionado con el mayor riesgo de EDC.

Figura 2. El estado térmico y el estrés descompresivo (desarrollado a partir de material en Gerth et al. 20072)


Las prendas que generan calor de forma activa pueden tener un valor real pero deben usarse a conciencia. El calentamiento nunca debe ser mayor de lo necesario y los buzos deben considerar una configuración baja o de apagado en las primeras etapas del buceo y un aumento gradual en el calentamiento durante el ascenso. Se debe tener cuidado al aumentar el calentamiento activo durante el ascenso ya que la solubilidad del gas disminuye en los tejidos a medida que se calientan, lo que puede promover la formación de burbujas antes de que la perfusión de sangre aumente lo suficiente como para eliminar el gas.

Los buzos también deben tener en cuenta que el calentamiento posterior al buceo puede aumentar el riesgo de EDC. Tomar una ducha caliente o meterse en una tina con agua caliente disminuirá la solubilidad del gas inerte en los tejidos y puede promover la formación de burbujas.

En última instancia, los buzos necesitan calor suficiente para mantener un pensamiento claro y un buen rendimiento físico, pero deben ser conscientes de los riesgos de descompresión creados por la manipulación térmica. Para muchos buzos los sistemas pasivos son adecuados para mantener un desempeño físico y cognitivo. Aquellos que necesitan o desean usar sistemas de calentamiento activos deben saber que esos sistemas pueden aumentar el estrés descompresivo incluso si funcionan correctamente y que si fallan pueden incrementar considerablemente el estrés descompresivo.
Predisposición
La predisposición es una categoría comodín que incluye una variedad de factores personales que pueden afectar el estrés descompresivo. El impacto de cada uno de ellos puede ser de insignificante a considerable para un individuo y/o un buceo en particular. En la actualidad ninguno de estos parámetros puede cuantificarse lo suficiente como para incorporarse a los algoritmos de descompresión. No obstante, comprender el posible impacto puede ayudar a los buzos a manejar su verdadero riesgo.



Estado de deshidratación. Tener una hidratación apropiada es importante para la salud en general y en el buceo. La deshidratación puede aumentar el riesgo de EDC y la hiperhidratación puede promover el edema pulmonar por inmersión. En términos prácticos, cabe decir que la comunidad de buceo en ocasiones se ha centrado demasiado en la deshidratación como un factor de riesgo en el estrés descompresivo. Esto puede derivar de dos realidades. Primero, dado que los desplazamientos de fluidos y los indicios de una marcada deshidratación pueden ser una consecuencia de una EDC, puede haber cierta confusión respecto a la causa y el efecto. Segundo, hay un deseo humano de encontrar algo simple donde dirigir la culpa.



Aptitud física. Los buzos deben tener una aptitud física suficiente como para cumplir con las demandas normales del buceo con una capacidad de reserva suficiente para manejar situaciones de emergencia. Cuanto más alto sea el nivel de aptitud física, menor será el esfuerzo relativo de un buceo. Una composición corporal óptima reduce la cantidad de lastre que debe llevarse para lograr una flotabilidad neutra y, en el caso de una escalada obligatoria posterior al buceo, reduce el esfuerzo absoluto necesario. Los datos limitados han vinculado niveles más altos de aptitud física con una reducción en la formación de burbujas tras un buceo y un menor riesgo de EDC.

El mayor desafío práctico normalmente se presenta con los esfuerzos por programar ejercicio en torno a un intenso cronograma de buceo. Si bien los hallazgos limitados sugieren que una única ronda de ejercicio de alta intensidad realizada 24 horas antes del buceo puede tener un efecto productivo, los datos respecto del ejercicio más cerca del inicio del buceo son bastante confusos. La práctica de ejercicio probablemente debe evitarse antes y después de un buceo siempre que sea posible.

Historial de EDC. El historial de EDC de un individuo puede indicar una mayor predisposición, ya sea desde un punto de vista fisiológico o conductual. La importancia del historial también puede extenderse a un compañero ya que sus acciones pueden afectar el resultado de una actividad compartida.



Edad. El impacto del incremento de edad es difícil de evaluar ya que puede ser confundido con una reducción de los niveles de la aptitud física y los cambios en la salud y las prácticas. El incremento de edad está relacionado con un aumento en la formación de burbujas y esto potencialmente indica una reducción de la tolerancia al estrés descompresivo.

Sexo. No hay evidencia convincente en la bibliografía de buceo que confirme que el sexo tiene un rol importante en el desarrollo de una EDC. Esto es contrario a la cantidad limitada de datos de exposiciones de cámaras hipobáricas que sugieren que el riesgo fisiológico puede variar un poco durante el ciclo menstrual, con un riesgo apenas elevado en la primera mitad del ciclo. En términos prácticos, incluso si las mujeres tienen un riesgo fisiológico apenas elevado en comparación con los hombres, una tendencia hacia una práctica más conservadora puede reducir el riesgo neto.

Circulación. Una circulación comprometida como resultado de una lesión anterior se ha visto como un posible factor de riesgo, pero con muy poca evidencia empírica. La presencia de un foramen oval permeable (FOP) tiene el potencial de alterar la circulación al permitir que un volumen de sangre llegue a la circulación sistémica sin experimentar una filtración a través del pulmón. El FOP ha sido identificado como un factor de riesgo en casos graves de EDC. Sin embargo, se necesita cierta perspectiva ya que si bien la frecuencia de un FOP es bastante alta (aproximadamente el 25 por ciento de la población), la incidencia de una EDC grave es baja. El grado de permeabilidad varía y puede ser importante. Además, los FOP no son la única manera de mover burbujas hacia la circulación arterial. Las burbujas pueden cruzarse en los pulmones, especialmente durante el ejercicio (durante o después de realizar una escalada para salir del agua, por ejemplo). Los perfiles de buceo que minimizan la formación de burbujas proporcionan la mayor protección ya que no habrá burbujas que se crucen.



Salud biológica. Existe una gran cantidad de factores que pertenecen a la categoría de salud biológica que pueden afectar el estrés descompresivo. Algunos de ellos probablemente desempeñen un papel menor, mientras que otros pueden tener roles importantes que aún no se han definido completamente. El estado nutricional, por ejemplo, es importante para la salud en general y la aptitud física y puede afectar la respuesta bioquímica al estrés descompresivo. De modo similar, la potencial interacción entre las drogas y el buceo es otra área prácticamente sin datos de investigación pero con preocupaciones legítimas. La predisposición genética y la expresión epigenética probablemente también tienen importancia y apenas están comenzando a recibir la atención de la investigación.

Aclimatación. La aclimatación se define como un cambio adaptativo en respuesta a una exposición natural reiterada. El efecto puede ser positivo o negativo. El buceo repetitivo podría afectar el estrés descompresivo y no sólo por medio de la presencia de gas inerte residual. La aclimatación positiva podría producir una reducción en la respuesta bioquímica, efectivamente una desensibilización que puede reducir la magnitud del agravio. La aclimatación negativa podría producir una respuesta intensificada, efectivamente una sensibilización al estrés descompresivo. Los datos publicados relevantes para el buceo son opuestos, lo que en parte puede deberse a una reflexión de la forma en que las personas bucean. El efecto de la aclimatación positiva fácilmente podría ser encubierto por los patrones de una intensidad de la exposición en aumento a lo largo de los buceos de una serie.
Resumen
La mayoría de los factores personales que afectan el estrés descompresivo pueden modificarse. Mantener niveles razonables de aptitud física, nutrición, descanso e hidratación contribuye a lograr un buen estado de salud en general y en el buceo. Un buen estado de salud puede reducir las limitaciones físicas y la necesidad de tomar un medicamento.

Al seleccionar compañeros de buceo, los buzos deben considerar la compatibilidad de los objetivos, la tolerancia al riesgo, las habilidades, los conocimientos y las capacidades. Una comprensión conjunta tanto del riesgo como de las mejores prácticas puede mejorar las operaciones y la predisposición.

Los buzos reflexivos y bien informados saben mucho más que las computadoras de buceo actuales acerca de las condiciones que pueden afectar el riesgo durante el buceo, y probablemente sabrán mucho más que las computadoras de buceo por muchos años más. Tener conciencia en tiempo real de las condiciones que pueden alterar el riesgo puede facilitar la incorporación de protecciones apropiadas para promover la seguridad. Pequeños cambios hacia el conservadurismo, cuando son aplicados en una variedad de factores, pueden mejorar la seguridad con un pequeño impacto sobre lo que puede lograrse durante un buceo.
Referencias
1. Pollock NW. Factors in decompression stress. In: Pollock NW, Sellers SH, Godfrey JM, eds. Rebreathers and Scientific Diving. Proceedings of NPS/NOAA/DAN/AAUS June 16-19, 2015, Workshop. Wrigley Marine Science Center, Catalina Island, CA; 2016; 145-56. Available at: http://www.xray-mag.com/sites/default/files/rebreathers_and_scientific_diving_proceedings_2016.pdf

2. Gerth WA, Ruterbusch VL, Long ET. The influence of thermal exposure on diver susceptibility to decompression sickness. NEDU Technical Report 06-07. November 2007.

© Alert Diver — 4to Trimestre 2016