Los efectos de la aspirina en el buceo




Los buzos que toman aspirina deben bucear de manera conservadora para reducir el riesgo de ED y asegurarse de no estar congestionados (es decir, de no tener dificultades para compensar).


El médico me recomendó que tome una aspirina de 81 mg (o aspirina para niños) todos los días. ¿Existe algún tipo de investigación sobre cómo este medicamento podría influir en el riesgo de enfermedad por descompresión (EDC) en los buzos recreativos?

Si bien el formato de este artículo no ofrece el espacio suficiente para abordar todos los aspectos de este tema, mi colega y yo trataremos algunos de los puntos más importantes. Para empezar, es probable que cualquier trabajo de investigación que leamos se haya realizado con participantes cuyo perfil no se alinea completamente con el del buzo recreativo (por ejemplo, pueden ser buzos de fuerzas armadas); además, las condiciones del entorno pueden haber sido diferentes (puede que los estudios se hayan realizado en base a inmersiones simuladas en una cámara hiperbárica en lugar de inmersiones reales bajo el agua). Por lo tanto, siempre que recurrimos a las investigaciones para establecer pautas definitivas, buscamos un metaanálisis que resuma todo lo que se haya demostrado en experimentos de referencia en seres humanos. Desafortunadamente, todavía no existe ningún metaanálisis del uso de aspirina antes del buceo, en buzos. Por eso, debemos examinar estudios específicos. Esto es parecido a mirar una fotografía, en el sentido en que solo se ve una instantánea de un momento en particular que puede no reflejar todo lo que estaba ocurriendo en ese entonces.

Mis colegas y yo llevamos a cabo un estudio en ratas en el que concluimos que la administración diaria de una dosis de aspirina durante dos días antes del buceo hiperbárico disminuyó la incidencia de EDC después de haber utilizado un perfil específico de compresión. Sin embargo, las limitaciones de este único estudio superan las lecciones prácticas que podemos aprender. Las limitaciones específicas fueron: el perfil utilizado fue mucho más profundo que al que normalmente se exponen los buzos recreativos; el experimento se realizó en una cámara hiperbárica, en lugar de bajo el agua; la dosis de aspirina fue muy alta; y los síntomas de EDC en ratas son diferentes a los que generalmente se observan en los buzos recreativos. Si bien los resultados de este estudio reducido no son estadísticamente significativos, se puede suponer que las dosis altas de aspirina podrían servir de protección (en el caso de las ratas).1

Este fue un hallazgo potencialmente importante porque, en 2014, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) rechazó una solicitud para recomendar una dosis diaria de aspirina para la prevención primaria de infartos o accidentes cerebrovasculares (ACV).2 La FDA ha aprobado la recomendación de aspirina como prevención secundaria (por ejemplo, en pacientes que ya tuvieron un ACV o un infarto), pero exige más evidencia antes de aprobar la aspirina como prevención primaria (es decir, para que se recete como medida preventiva a personas con un alto riesgo de ACV o infarto). El Equipo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. (USPSTF, por sus siglas en inglés) revisó recientemente la evidencia disponible y recomendó la administración de aspirina a determinadas personas "en riesgo" mayores de 50 años después de una consulta con su médico de cabecera.3 Dado que en EE. UU. existe una población de buzos de edad avanzada, esto podría ser relevante para muchas personas.

En algunos centros de tratamiento hiperbárico, se receta aspirina como complemento a la terapia hiperbárica, según la hipótesis de que evita la coagulación de la sangre y acelera la desaturación. De esta manera, se mejora la eficacia del tratamiento de oxigenación hiperbárica.4 Más allá de que esto parezca prudente, la evidencia que respalda la administración de aspirina es controversial. Es necesario llevar a cabo estudios clínicos aleatorizados en los que algunos pacientes reciban aspirina y otros no. Hasta no contar con los resultados de esos estudios, no sabremos con certeza si la aspirina tiene efectos beneficiosos como complemento del tratamiento de oxigenación hiperbárica. Sin embargo, tomar una aspirina antes de bucear es otra cuestión.

La administración habitual previa al buceo, como es el caso de buzos que toman una aspirina diaria, es un tema complejo, por lo que recurro a mi colega médico para que se explaye en algunas consideraciones.

— Peter Buzzacott, MPH, Ph.D.,
Director de control y prevención de lesiones de DAN


Como ya se mencionó, ni siquiera se sabe con certeza si es recomendable tomar aspirina a diario. Debe hablar con su médico acerca de los riesgos y beneficios de tomar este medicamento extraordinario y económico. Aunque existe mucha evidencia que respalda el uso de aspirina para la prevención de enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer, el riesgo de hemorragia gastrointestinal e intracraneal hace que los médicos actúen con cautela a la hora de recetar este medicamento de manera universal a las personas que podrían percibir algún beneficio.

Puede que su intención de bucear influya en la decisión de recetarle la toma diaria de una aspirina de dosis baja. Hablaré principalmente de los efectos que tiene su acción anticoagulante, ya que ese es el factor que más relevancia tiene para los buzos. En el futuro, puede que se demuestren sus efectos anticancerígenos por medio de investigaciones, y esto también quizá produzca un impacto directo en el buceo.

La aspirina es un medicamento potente que tiene efectos antitrombóticos porque actúa sobre la función plaquetaria. Las plaquetas (también conocidas como trombocitos) cumplen un rol importante en la coagulación. Este efecto puede verse con dosis bajas de aspirina (como las dosis de aspirinas para niños) y ha sido confirmado por varios estudios. Para que la aspirina tenga efectos analgésicos, parece ser necesaria la administración de dosis más altas, ya que la analgesia se activa a través de otra vía celular, asociada con un mayor riesgo de hemorragia.

Los mismos riesgos de hemorragia (gastrointestinal, intracraneal, etc.) de la población general están presentes en los buzos, incluso en más partes del cuerpo. El problema para los buzos yace en que esta acción antitrombótica o anticoagulante puede tener efectos negativos si se sufre una lesión de buceo por barotrauma y, posiblemente, por enfermedad disbárica (ED) neurológica grave.

En caso de hemorragia por traumatismos, incluidas las lesiones por barotraumas (o lesión por presión), el buzo puede sufrir una hemorragia mayor. Esto puede ocurrir en caso de barotrauma en el oído medio, o los senos paranasales. Como estas zonas son de difícil acceso, no es sencillo controlar este tipo de hemorragias.

Una de las preocupaciones que tienen los expertos en medicina del buceo es que, en casos de ED neurológica grave, se ha detectado hemorragia en tejidos neurológicos delicados. Con los efectos anticoagulantes de la aspirina, esta hemorragia puede tener un efecto negativo tanto para la respuesta al tratamiento como para el resultado a largo plazo.

Los antiinflamatorios no esteroideos, que tienen algunos de los mismos mecanismos de acción de la aspirina, se han usado en combinación con el tratamiento hiperbárico de la ED. Los investigadores a cargo de estos tratamientos dijeron observar cierto beneficio en el número de tratamientos hiperbáricos necesarios. Esto puede deberse a sus propiedades analgésicas. Desafortunadamente, es improbable que este efecto se produzca con la administración de aspirina de dosis baja, ya que la vía celular que genera esta analgesia solo se activa en proporciones mínimas.

Además del debate en torno a los estudios que analizan los riesgos y beneficios de la aspirina de dosis baja en la población general, los buzos también deben tener en cuenta, junto a su médico, los problemas que conlleva un aumento de la hemorragia en caso de lesión por barotrauma o descompresión. Si toman aspirina de dosis baja, los buzos deben prestar mucha atención a su capacidad para compensar, deben evitar bucear en caso de congestión o enfermedad en las vías respiratorias superiores y deben tomar medidas conservadoras para no sufrir enfermedad disbárica.

— Jim Chimiak, M.D.,
Director médico de DAN

Referencias
1. Lambrechts K, Pontier JM, Mazur A, Theron M, Buzzacott P, Wang Q, et al. Mechanism of action of antiplatelet drugs on decompression sickness in rats: a protective effect of anti-GPIIbIIIa therapy. J Appl Physiol. 2015; 118(10):1234-9.

2. Kux L. Citizen petition denial response from FDA to Bayer Healthcare LLC. Rockville, Md.: FDA; 2 de mayo de 2014. Disponible en: http://www.regulations.gov/document?D=FDA-1977-N-0018-0101. El documento se consultó el 21 de septiembre de 2016.

3. Whitlock EP, Burda BU, Williams SB, Guirguis-Blake JM, Evans CV. Bleeding risks with aspirin use for primary prevention in adults: a systematic review for the U.S. Preventive Services Task Force. Ann Intern Med. 2016; 164(12):826-35.

4. Bessereau J, Coulange M, Genotelle N, Barthélémy A, Michelet P, Bruguerolle B, et al. [Aspirin in decompression sickness] (en francés). Therapie. 2008; 63(6):419-23.

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