Una danza bajo la luz de la luna

La importancia del desove masivo


Dos pargos de dos manchas (Lutjanus bohar) se reúnen en una agregación de decenas de miles de peces bajo la luna llena de Palau.


Las huevas de pargo de dos manchas
Por Richard Barnden

La influencia de la luna ha estado presente a lo largo de la historia. Ha inspirado leyendas y folclore en culturas alrededor de todo el mundo; ilumina la noche para poetas, marinos y viajeros; y su fuerza sobre las aguas de la Tierra es incesante y confiable.

Recién hoy estamos comenzando a descubrir cuánto dependemos de este distante gigante para el funcionamiento de nuestro planeta y, tal como lo ejemplifican las mareas, es posible que tenga su mayor influencia sobre el mar. Todos los meses a medida que la luna se acerca a su fase completa, algo especial se desarrolla poco a poco en las aguas alrededor de Palau. Los pargos de dos manchas (Lutjanus bohar) se reúnen en unos pocos lugares selectos en enormes congregaciones de decenas de miles de peces para el desove. Permanecen todos juntos en medio de un frenesí de procreación durante cuatro a cinco días.

Cada mañana cuando sale el sol y la luna está pronta a ponerse, los pargos se trasladan de las áreas de congregación a las áreas de desove cercanas. Allí esperan la correcta combinación de luz y marea para indicar el inicio de una explosiva demostración de comportamiento natural bajo el agua.

Mientras echábamos un vistazo a la superficie de las aguas oscuras y tranquilas, sentíamos una gran presión por encontrar a los peces y determinar en qué etapa del proceso de desove se encontraban. La elección del momento oportuno era fundamental; si nos lanzábamos al agua demasiado pronto podíamos perdernos el mejor momento. Después de estudiar el comportamiento de los pargos, seguir sus patrones y aprender a leer las corrientes desde la superficie durante años, hemos desarrollado una fórmula que, la mayoría de las veces, nos permite predecir el momento oportuno con exactitud. Sin embargo, la Madre Naturaleza nos mantiene alerta y siempre es un alivio encontrar el banco pronto y observarlo mientras los buzos se preparan.

Este buceo no es para todos. Puede involucrar fuertes corrientes, buceos lejos del arrecife, luchar contra la corriente, levantarse a las 4 de la mañana y nadar entre algunos de los tiburones más formidables del océano: los tiburones sarda y los tiburones oceánicos de puntas negras.

A medida que se desciende es obvio que algo sucede; se puede sentir la emoción en el agua. La adrenalina recorre todo el cuerpo, y repentinamente uno se da cuenta de que está en la zona cuando ve a un tiburón sarda de 3 metros (10 pies) que se acerca despacio desde la oscuridad directamente hacia uno y pasa a sólo una corta distancia.

El plan de buceo depende de la corriente. Los peces esperan a que haya una corriente específica para desplazarse hacia arriba en la columna de agua y formar una bola compacta para iniciar el desove. Al intentar seguirle el ritmo a un grupo de peces fornicando se usa un poco más de aire del que normalmente se utilizaría, por lo que es imprescindible estar pendiente del manómetro.


Las agregaciones atraen a tiburones sarda, entre otros depredadores.

No sólo el desove resulta fascinante; incluso antes de que se produzca el desove, se puede observar un tráfico intenso sobre la meseta. Los peces se desplazan desde el arrecife hacia las aguas azules del mar y regresan al él y luego vuelven a alejarse, formando así enormes columnas. Durante este momento se produce un dimorfismo sexual (una diferencia en la apariencia entre los machos y las hembras): aparece una franja blanca en toda la línea lateral del cuerpo de las hembras que normalmente es de color rojo.

Ni bien todas las variables se alinean, el evento principal comienza a desarrollarse. El banco se eleva desde las profundidades y estalla en las aguas más superficiales. Los pargos comienzan a nadar rápidamente hacia la superficie, retorciéndose y frotándose unos con otros y forman así un torpedo con forma de cono. Finalmente, una gran nube de gametos (espermatozoides y óvulos) es expulsada por los peces que se contonean y nacen potencialmente millones de pargos de dos manchas frente a nuestros ojos. El desove puede observarse en todas las direcciones, y es apabullante.

Hemos estado documentando este suceso todos los meses durante varios años, pero nos sigue resultando difícil saber dónde apuntar la cámara. La visibilidad disminuía a sólo una corta distancia a medida que los gametos convertían el agua cristalina en una masa lechosa de procreación. Pronto llegó el momento de regresar al arrecife, cuando otro tiburón sarda y un par de tiburones oceánicos de puntas negras surgieron de la masa lechosa y volvieron a introducirse en la cada vez más agotada agregación de peces en busca de una presa fácil para poder alimentarse. La acción continuó con los tiburones patrullando alrededor de los peces y a menudo penetraban en el banco para atacar. Los pargos parecían ajenos a los enormes depredadores que los estaban cazando; la reproducción debía continuar.

Recién estamos comenzando a comprender por qué los pargos regresan a estos selectos lugares cada mes. A través de años de investigación y observación hemos llegado a la conclusión de que estos puntos ofrecen las condiciones adecuadas para que las crías puedan llegar al mar y comenzar su lucha por sobrevivir como larvas pelágicas. Deben desplazarse a la deriva durante semanas o incluso meses, evitando hambrientas bocas antes de regresar a la seguridad de los criaderos, tales como manglares o lagunas internas, donde crecerán hasta alcanzar la madurez sexual y poder regresar a su lugar de origen y así continuar el círculo de la vida.
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La luna de los meros
Por Brice Semmens, Ph.D., y Christy Pattengill-Semmens, Ph.D.

El mero estriado es un ícono del Caribe: es una imagen que siempre aparece en postales, portadas de revistas y estampillas. Para muchos buzos los meros estriados son la personificación de un arrecife saludable. Al igual que los grandes depredadores con un saludable apetito, desempeñan un papel importante en el mantenimiento de la estructura de los ecosistemas de arrecifes, y su personalidad de cachorrito hace que los encuentros con ellos sean una experiencia única.

Durante el último siglo, el mero estriado representó a una de las pesquerías económicamente más importantes del Caribe. Los peces son normalmente solitarios y territoriales, pero durante las lunas llenas del invierno boreal se reúnen para desovar. Históricamente, las agregaciones de meros estriados han estado compuestas de decenas de miles de peces, pero esta abundancia de peces y la previsibilidad en tiempo y espacio de la congregación es una atracción irresistible para los pescadores. Como resultado de ello, en el Caribe sólo quedan unas pocas agregaciones de meros estriados conocidas con más de 1.000 peces. En toda su área de distribución, las poblaciones de meros estriados se han reducido a sólo una fracción de las cantidades históricas. Al reconocer esta disminución, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) declaró a la especie en peligro de extinción en 2003. En la actualidad, el mero estriado es candidato a formar parte de la lista de especies en peligro de extinción de los Estados Unidos.


Las Islas Caimán son el hogar de la agregación más grande de meros estriados (Epinephelus striatus) que queda en el mundo.

Si bien algunos gobiernos han tomado medidas para proteger los puntos de desove, en la mayoría de los casos la protección se llevó a cabo después del colapso de las poblaciones. Pero las Islas Caimán son una excepción. En 2001, pescadores descubrieron una agregación de aproximadamente 7.000 meros estriados cerca del extremo oeste de Pequeña Caimán. En ese entonces, todas las demás agregaciones de meros estriados que se conocían en las Islas Caimán habían sido pescadas hasta el cansancio. Durante los dos primeros años después del descubrimiento, los pescadores capturaron a más de la mitad de los peces que formaban la agregación. Afortunadamente, en 2003 el Consejo para la Conservación Marina de las Islas Caimán (Cayman Islands Marine Conservation Board) estableció una prohibición de pesca de ocho años sobre el mero estriado en todos los puntos de agregación conocidos. Esta prohibición protegía a la agregación mientras aún acogía a miles de peces y, en la actualidad, es la agregación más grande que se conoce en el Caribe.

En el invierno boreal de 2002, la organización para la conservación marina con sede en Estados Unidos Reef Environmental Education Foundation (REEF) y el Departamento de Asuntos Ambientales de las Islas Caimán (Cayman Islands Department of Environment; CIDOE) iniciaron Grouper Moon Project (Proyecto sobre la luna de los meros), un programa de investigación y educación a largo plazo centrado en este punto de agregación único. REEF y CIDOE han coordinado esfuerzos anualmente con el fin de observar y estudiar la agregación de Pequeña Caimán así como también varias agregaciones restantes cerca de Caimán Brac y Gran Caimán. El alcance de la investigación del proyecto se ha ampliado e incluye estudios de movimientos y migraciones de peces, hábitat de los jóvenes, estudios genéticos, comprensión de las señales de la conducta y el ambiente que usan los peces de una congregación, congregaciones de otras especies presentes en el lugar y un proyecto para comprender cómo las corrientes y otras condiciones oceanográficas determinan la función de la agregación de Pequeña Caimán en los arrecifes del Caribe que se están repoblando.



Los hallazgos del proyecto Grouper Moon Project indican que las acciones de las políticas realmente están funcionando. Sobre la base de los resultados del proyecto, el consejo para la conservación extendió las protecciones por otros ocho años a partir de 2011, y el gobierno de las Islas Caimán actualmente está estudiando un conjunto más amplio de normas de conservación permanentes. Este conjunto incluye una propuesta para la protección permanente de los puntos de desove durante todo el año debido al amplio uso de estos importantes lugares por parte de docenas de otras especies de peces.

Un aspecto importante de Grouper Moon Project es educar a la próxima generación de habitantes de las Islas Caimán. Con el apoyo de Disney Worldwide Conservation Fund, REEF ha creado un programa de educación para las escuelas locales. Los estudiantes aprenden sobre el papel histórico del mero en la cultura del Caribe y la abrupta disminución de la población. Además de los planes de lecciones, el plan de estudios incluye transmisiones en vivo con tecnología de video submarino y comunicación de última generación. Este enfoque participativo en el aprendizaje permite a los estudiantes relacionarse con científicos de Grouper Moon y experimentar qué se siente al nadar entre miles de meros estriados en una de las últimas grandes agregaciones de esta especie en peligro de extinción.
Obtenga más información
Para obtener más información sobre Grouper Moon Project, visite www.REEF.org/groupermoonproject.

© Alert Diver — 3er Trimestre 2014