El buceo después de una cirugía artroscópica de rodilla

Investigadores y personal médico de DAN® responden a sus preguntas sobre medicina de buceo.




Tengo 24 años de edad y me lesioné la rodilla jugando fútbol. El dolor de rodilla se hizo tan intenso que tenía dificultad para correr. Comencé a tener episodios donde mi rodilla se "trababa", por lo que consulté a un cirujano ortopédico y me sometí a una artroscopia de rodilla con una resección parcial posterior del menisco medial. Ya han pasado varios meses y actualmente estoy corriendo con regularidad. Además, no siento ningún dolor y mi rodilla ya no se traba, aunque tengo una pequeña área con una disminución de la sensación cerca de una de mis cicatrices. Me gustaría poder bucear a finales de este verano. ¿Puedo volver a la práctica de buceo y debo tomar alguna precaución específica?

Es bueno saber que el procedimiento quirúrgico tuvo éxito y que ha recuperado toda la función y la amplitud de movimiento de su rodilla. Usted mencionó que el dolor también ha desaparecido. Supongo que no siente dolor en reposo así como tampoco durante el ejercicio y que puede soportar peso sin ningún problema. Esto es especialmente importante ya que su rodilla deberá soportar presión cuando se coloque el equipo y esté de pie en la cubierta de una embarcación en movimiento o caminando sobre arena blanda.

El dolor residual que empeora o un dolor nuevo como resultado de dicha presión podría confundirse con una EDC tras un buceo. Si hay algún dolor residual en reposo o durante el ejercicio o algún déficit neurológico debería considerarse por separado ya que esto podría afectar la aptitud física para el buceo. La pequeña área con una disminución de la sensación alrededor de la herida quirúrgica que ha sanado correctamente no debería ser un problema siempre y cuando usted tenga conciencia de dicha anormalidad y la documente. Es importante que informe al cirujano su intención de volver a bucear, complete su rehabilitación y obtenga una autorización para reanudar una actividad completa y sin restricciones.

Cuando converse con el cirujano sobre su deseo de bucear, describa en detalle las presiones que el área operada deberá soportar al aletear/nadar y al colocarse y cargar su equipo. Existe una consideración teórica respecto a la captación y eliminación de nitrógeno que puede verse alterada en un área después de una cirugía, pero no se conoce ninguna investigación definitiva que haya demostrado algún efecto perjudicial. Después de una cirugía artroscópica de rodilla exitosa lo más importante es dejar pasar tiempo suficiente para sanar y completar la rehabilitación antes de volver a bucear.

— James M. Chimiak, M.D.


Se me diagnosticó leucemia y luego me sometí a un tratamiento. Estoy en remisión y recientemente mis médicos me autorizaron para ejercitarme sin restricción alguna. Me siento bien y sólo debo someterme a un seguimiento programado. Siempre he querido practicar buceo pero no estoy seguro dada mi condición y mi posterior tratamiento. ¿Puedo bucear y hay alguna restricción o precaución que deba tener en cuenta?

Los síntomas vinculados con la leucemia incluyen mareo, fatiga, fiebre, debilidad, pérdida de peso, anemia, aparición de hematomas y sangrado con facilidad, falta de aire e infecciones. Sin duda, todos estos síntomas pueden afectar el bienestar de un individuo durante el buceo. Usted y su médico deben tener en cuenta dos criterios importantes. Primero, el buceo debe considerarse sólo para pacientes que están en remisión, como en su caso. Es importante que los buzos estén libres de síntomas que puedan distraerlos o incapacitarlos. Segundo, es importante que usted y su médico confirmen que usted no sólo goza de buena salud sino que también tiene buena tolerancia al ejercicio. Como sabrá, muchos accidentes de buceo son el resultado de desafíos que plantea el entorno de buceo tales como corrientes, tener que nadar en la superficie, condiciones climáticas adversas y estado del mar. Todos los buzos deben estar preparados para enfrentarse a dichos desafíos antes de volver a ingresar al agua.

— Dan Nord, EMT-P, CHT


Perdí un ojo en un accidente. Tengo una oportunidad de aprender a bucear, pero he escuchado que no se me permitiría hacerlo porque tengo un implante orbitario. ¿Es eso cierto?

Por lo general se desaconseja bucear a aquellas personas a las que tras una enucleación se les ha colocado un implante orbitario hueco. Esto se debe a que el aumento de la presión podría provocar el colapso del implante. Se sabe que estos colapsos se producen fundamentalmente en implantes orbitarios huecos de silicona y esto puede suceder a una profundidad de tan solo 3 metros (10 pies).

Bucear con visión en un solo ojo puede considerarse si no hay problemas relacionados que puedan afectar la práctica de un buceo seguro y siempre que el individuo tenga una agudeza visual suficiente.

— Dan Nord, EMT-P, CHT


Durante un buceo reciente en las Islas Vírgenes Británicas descendí a una profundidad de 29 metros (94 pies). En la tienda de buceo no pudieron conectar nuestras computadoras a los reguladores, por lo que buceamos según la computadora del divemaster. No tengo ningún registro del buceo aparte de notas escritas. Aproximadamente 12 horas más tarde, la segunda articulación de mi dedo meñique se había hinchado un poco. ¿Podría tratarse de una enfermedad disbárica? Tengo un vuelo programado en dos días.

Es imposible establecer un diagnóstico mediante correo electrónico; lo más apropiado es que un médico le realice una evaluación. A continuación figuran algunas posibilidades sobre la base de lo que informó y la fisiología de la enfermedad por descompresión (EDC).

Dentro de las posibles explicaciones para la inflamación en un dedo, el trauma (una lesión mecánica) y el contacto con vida marina encabezarían la lista. En ausencia de otros síntomas neurológicos, la EDC normalmente no se presenta con una hinchazón aislada en una articulación pequeña como la de un dedo de la mano o del pie. Como sucede en las actividades fuera del agua, los dedos también son propensos a una amplia variedad de lesiones mecánicas en el buceo. Algunas acciones que pueden observarse durante un buceo incluyen sostenerse de una embarcación como apoyo, sufrir quemaduras por fricción con una cuerda o cabo, cargar equipo de buceo, subir las escaleras de la embarcación y hasta manipular equipo de fotografía o algún otro tipo de equipo grande. Cualquiera de estas acciones puede suponer torceduras o fuerzas intensas.




Otra explicación posible para la inflamación sería el contacto directo con organismos marinos. Los operadores de buceo con frecuencia utilizan cabos de amarre instalados permanentemente para evitar arrastrar anclas por los frágiles arrecifes. Si bien esto ayuda a proteger el arrecife, dicho cabo de amarre también se convierte en un punto para la colonización de animales marinos tales como hidroides, que, al igual que sus parientes las aguas vivas, tienen células urticantes (nematocistos). Es muy probable que un buzo que usa un cabo de amarre para controlar el descenso o el ascenso toque nematocistos con sus manos, lo que podría provocar hinchazón, enrojecimiento y posiblemente hasta ampollas en la mano afectada.

El tratamiento para el contacto con nematocistos incluye aplicar vinagre inmediatamente después de salir del agua y enjuagar a fondo con agua de mar para eliminar cualquier célula urticante que haya quedado. Después de esta medida inicial, pueden utilizarse esteroides de uso tópico (cortisona) o analgésicos de venta libre (ibuprofeno), si hubiese dolor e inflamación, y poner el área en remojo en agua caliente.

El tratamiento para una lesión mecánica (trauma) relacionada con el buceo no sería diferente al de una lesión fuera del agua. Se debe sostener, envolver o entablillar la articulación conforme sea necesario para protegerla. Los analgésicos como el paracetamol o el ibuprofeno pueden proporcionar alivio. Aplicar hielo en una articulación puede aliviar la hinchazón.

Si el dedo está protegido para evitar que sufra mayores daños como consecuencia de acciones como cargar el equipaje, volar no es una preocupación. Al igual que con cualquier lesión, siempre es apropiado y se recomienda someterse a una evaluación médica, en especial si la función de la mano se ve afectada. No es necesario que el médico esté familiarizado con la medicina de buceo. Todos los médicos están capacitados para llevar a cabo una evaluación apropiada de una lesión y brindar la atención que corresponda.

— Frances Smith, EMT-P, DMT





Soy el médico de un paciente que recibió tratamiento por una enfermedad por descompresión (EDC) en una cámara hiperbárica un año atrás. El buzo tuvo una desaparición total de su síntoma original (dolor en el hombro) pero actualmente manifiesta tener una artritis persistente en las manos, las muñecas y la espalda. ¿Existe alguna relación causal entre los síntomas reumatológicos y la EDC? Los síntomas actuales del paciente no eran parte de la presentación original y no tenía dichos síntomas antes del diagnóstico de EDC.

No tengo conocimiento de ningún intento serio de vincular condiciones reumatológicas específicas a la EDC. Es posible que una sensibilidad residual producto de la enfermedad por descompresión sea responsable de los síntomas subsiguientes. En este caso el desarrollo de síntomas podría atenuarse con el tiempo. También es posible que la EDC aumentara la sensibilidad inflamatoria que podría persistir en el futuro. Pero nuevamente a la fecha no se conoce ninguna investigación que respalde esto.

Distinguir entre estas posibilidades probablemente no sea factible, pero puede ser útil seguir la evolución de los síntomas, de haber alguno, con el paso del tiempo. Si el buzo continúa buceando y alterna entre exposiciones a temperaturas frías y más cálidas, me interesaría saber si el estado térmico afecta la respuesta. Es muy probable que estas nuevas dolencias sean casuales dado el intervalo de más de un año. Finalmente, es posible que en este paciente se haya manifestado una condición subyacente como la osteoartritis; esto merece una investigación durante futuras evaluaciones de seguimiento.

— Neal W. Pollock, Ph.D., y James M. Chimiak M.D.

© Alert Diver — 2do Trimestre 2017