Varamientos en el sur de California

Los leones marinos de California se enfrentan a una misteriosa crisis


Los residentes y profesionales veterinarios se han unido para ayudar a los animales con la esperanza de ver a más leones marinos felices y saludables jugueteando entre las olas.
De rodillas en el suelo del centro de cuidado de animales rodeada de pacientes que ladraban, recordé cuando estaba en la facultad de veterinaria, sólo que con una enorme diferencia. En los corrales no había perros sino pinípedos. El Dr. Richard Evans, el veterinario del centro Pacific Marine Mammal Center (PMMC) (Centro de Mamíferos Marinos del Pacífico) en Laguna Beach, California, estaba arrodillado junto a mí mientras examinaba a un león marino de California de unos 13 kg (28 libras) cuyo apodo era O'Brien. Un residente local había descubierto al joven león marino que estaba exhausto y tiritando cerca de la costa y se había comunicado con el equipo de rescate de PMMC. La pequeña cría estaba gravemente desnutrida; los problemas de nutrición extremos son difíciles de superar para un animal tan joven. Era poco probable que O'Brien sobreviviera.

Con sólo echar un vistazo al atareado personal y los corrales llenos se podía apreciar el alcance de la bien difundida crisis. A principios de 2013, las operaciones de rescate de mamíferos marinos en todo el sur de California comenzaron a arrojar cantidades récord de varamientos de leones marinos de California. California Marine Mammal Stranding Network (Red de varamientos de mamíferos marinos de California), por ejemplo, informó 293 varamientos en el Condado de Orange entre el 1 de enero y el 31 de marzo de 2013, en comparación con un total de 20 durante el mismo período de 2012. Los animales afectados eran casi exclusivamente crías que habían nacido en 2012 y estaban casi siempre raquíticos y deshidratados, y muchos de ellos tuvieron un final fatal.

Esto no era ninguna novedad para los ávidos buzos del sur de California, muchos de los que habían sido testigos de la presencia de crías agotadas que se arrastraban sobre las cubiertas de embarcaciones de buceo en puntos situados a kilómetros de la costa o habían visto cómo los socorristas tristemente sacaban crías muertas de las playas. Tampoco era de extrañar para los residentes de la costa desde San Diego hasta Santa Bárbara; habían recibido una enorme cantidad de avisos de propietarios de viviendas que habían descubierto a crías hambrientas en su propiedad.

Las organizaciones de mamíferos marinos del área se sintieron abrumadas de inmediato. En el momento crítico de la crisis, el PMMC albergaba a una apabullante cantidad de 167 pacientes y había alcanzado su límite absoluto. El personal trabajaba regularmente turnos de 16 horas y voluntarios del programa U.S. Navy Marine Mammal Program (Programa de Mamíferos Marinos de la Marina de los Estados Unidos) donaban su tiempo para ayudar a alimentar a las crías en recuperación.




Si bien los ecologistas, funcionarios gubernamentales y residentes tenían claro que estaba sucediendo algo anormal, los motivos de la situación no estaban claros. De acuerdo con el sitio web de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration; NOAA) en el momento en que se escribió este artículo, los motivos aún son inciertos. No se han identificado públicamente causas infecciosas ni toxicológicas (incluso radiológicas) y aparentemente ninguna otra especie de mamíferos marinos se ha visto afectada.

Los aumentos de la población de leones marinos de California (NOAA calcula un aumento constante año tras año del 5,4 por ciento) parecen no explicar un aumento tan grande en los varamientos en un solo año. Si bien las poblaciones de leones marinos han experimentado disminuciones abruptas en los años de El Niño, el incidente de 2013 no está de acuerdo con un fenómeno climático declarado de El Niño. De todos modos, el chivo expiatorio más obvio son los factores ambientales. La escasez de alimento parece ser un componente importante: una investigación de 39 años de duración realizada por Scripps Institute of Oceanography (Instituto de Oceanografía Scripps) recientemente determinó que se ha producido una disminución considerable en la cantidad de peces costeros del sur de California entre las especies pescadas y aquellas que no lo son; el estudio llegó a la conclusión de que una alteración en el clima oceanográfico puede ser la causa.

Una combinación de factores también podría estar en juego. Investigaciones recientes a través de las que se examinaron leones marinos de las islas Galápagos sugieren que en comparación con los pinípedos salvajes, los pinípedos afectados por las poblaciones de humanos pueden mostrar un mayor deterioro en la condición corporal cuando deben desarrollar una respuesta inmune, una relación que podría convertirse en algo extremo rápidamente cuando los peces son difíciles de encontrar.

A la complejidad del problema se le debe agregar el punto de vista de algunos residentes que establece que simplemente invertir tiempo, dinero y esfuerzos para determinar la causa de la crisis de varamientos puede oponerse a la selección natural. Otros argumentan que la interferencia de los humanos podría tener un impacto negativo sobre el suministro de alimento de los tiburones y otros depredadores.

Independientemente del motivo de la crisis o cuál es la acción "correcta", la veterinaria dentro de mí sintió una gran alegría cuando cuatro meses después de mi visita inicial el PMMC me invitó para ser testigo de un evento especial: O'Brien, la delgada cría que se había enfrentado a un panorama sombrío al momento de su rescate, estaba lista para ser liberada. Con un peso actual de 39 kg (86 libras), no sólo comía bien por su cuenta, sino que también competía hábilmente por peces. Observé en silencio, exultante e ilusionada como un voluntario levantaba la puerta de la jaula y O'Brien se dirigía hacia las olas: una silueta borrosa, voluminosa y de color marrón que se desplazaba por la arena para introducirse en el Pacífico.


© Alert Diver — 4to Trimestre 2013