Una solución única




En un esfuerzo por mejorar las capacidades de rescate de buzos en el lugar, Dutch Springs recientemente renovó su barco de rescate por una embarcación de pontones fabricada a medida con una plataforma para transportar a un buzo accidentado.


Dutch Springs, un lago de 20 hectáreas (50 acres) en Bethlehem, Pensilvania, cuenta con la mayor cantidad de buceos registrados en los Estados Unidos cada año. Más de 30.000 buzos se acercan allí durante la temporada de ocho meses del lugar, por lo que es posible que haya cientos de buzos en el agua en cualquier momento dado. Durante muchos años, en el lugar se utilizó un bote de remos de caucho inflable para realizar rescates de buzos. Esta parecía ser la mejor solución para limitar la posible contaminación de la cristalina agua del lago así como también para garantizar la seguridad de los buzos que están en la superficie. No obstante, con este recurso los rescates eran lentos y los rescatistas quedaban exhaustos.

A lo largo de los años se propusieron muchas alternativas, pero en 2012 la administración y el personal de seguridad del lago hicieron un esfuerzo conjunto para mejorar la eficacia de los rescates de buzos sin dejar de preservar la seguridad de otras personas que estuvieran dentro del agua y la calidad del entorno que disfrutaban. Muchas horas de intercambio de ideas dieron lugar a todavía más horas de experimentación con una variedad de embarcaciones. Un grupo del personal de seguridad del lago evaluó cada tipo de embarcación pequeña disponible, incluso embarcaciones individuales con trineos, barcos de fondo plano con motores fuera de borda y botes inflables con recortes en el fondo para la extracción de buzos. El personal y la administración finalmente decidieron usar una pequeña embarcación de pontones de bajo calado con un motor eléctrico alimentado a batería oculto hacia el interior de los pontones. Esta plataforma brindaría la mejor combinación de maniobrabilidad y estabilidad, con un perfil sumergido bajo y un sistema de propulsión no contaminante.



Un problema persistente era el desafío de mover a un buzo accidentado con su equipo completo desde el agua hasta la embarcación con un solo rescatista. Durante unas vacaciones, un miembro del personal de seguridad del lago, Dave Gregor, observaba un ferry que tenía una rampa abatible para que los autos entraran y salieran. En ese momento, se produjo un descubrimiento en lo referente al rescate de buzos. Gregor, que es técnico en ingeniería, imaginó una rampa elevadora situada entre los pontones en la proa del barco. Además, habría un control remoto que podría ser operado por el rescatista mientras éste conducía el barco. El plan de rescate que Gregor concibió permitiría al operador acercarse, recoger y dejar por sí solo al buzo accidentado en la costa. Pero no existía ningún fabricante que ofreciera tal embarcación.

En 2013, Dutch Springs encontró y adquirió una embarcación de pontones bastante usada. Con esta embarcación como punto de partida, un equipo de construcción formado por Gregor, Ron Siedlecki y Kevin Scott diseñaron un barco más pequeño con todas las características deseadas. En el transcurso de un año, el equipo desarmó la embarcación original, recortó sus pontones de 6 a 3,5 metros (20 a 12 pies), fabricó una nueva estructura y volvió a armar la embarcación. Adquirieron e instalaron un sistema de propulsión con paneles solares para cargar las baterías, eliminando así la necesidad de contar con una toma de puerto.



El sistema de rampa cuenta con una estructura de aluminio abatible con una cubierta de rejilla de fibra de vidrio alfombrada. La rampa se sube y se baja con una serie de cables y poleas impulsados por un motor eléctrico reversible que tiene una batería y un sistema de carga independientes del sistema de propulsión de la embarcación. La estación del operador es una consola central con volante y controles de velocidad, dirección y rampa al alcance de su mano. Cuenta con un sistema de cuerdas de agarre sujeto fuera de borda en cada pontón para ayudar a buzos cansados.

Después de que el personal de seguridad del lago recibió una capacitación completa que incluyó operación, técnica de rescate y mantenimiento, el Daros fue puesto en servicio al comienzo de la temporada de buceo de 2015. El nombre representa los nombres de los constructores, Dave y Ron, y el propietario de Dutch Springs Stu Schooley.

La embarcación tiene capacidad para el rescatista y un técnico en emergencias médicas (EMT, por sus siglas en inglés) del personal. Durante períodos de mucha actividad, la embarcación está atracada en el medio del lago como una estación de vigilancia central, manejada por un miembro del personal de seguridad del lago. El EMT se ubica en una de las tres estaciones de vigilancia en tierra que tiene el lago para manejar cualquier emergencia que se produzca en el lugar.




En un rescate típico, el operador realiza un abordaje controlado con la rampa ubicada a un nivel justo debajo del buzo accidentado en la superficie. El operador detiene la embarcación y guía al buzo con su equipo completo hacia la rampa sumergida mediante el uso de un palo de barco extendido. A continuación, el operador eleva la rampa hasta que queda fuera del agua mientras se dirige de regreso al muelle. El muelle también tiene un diseño personalizado; incluye una abertura que encaja con la rampa de la embarcación. La abertura traba la rampa mientras el barco se acerca y proporciona una plataforma segura para que los miembros del personal médico y de seguridad del lago que esperan puedan atender al buzo accidentado.

A la fecha, el Daros se ha utilizado con éxito para asistir tanto a buzos como a clientes del parque acuático contiguo y sigue siendo una de las muchas medidas que Dutch Springs emplea para mejorar la seguridad de sus huéspedes.

© Alert Diver — 3er Trimestre 2016