Un avión oculto a simple vista




El motor de 18 cilindros de un Douglas A-1 Skyraider se asoma en la arena a 18 metros (60 pies) de profundidad cerca de la costa de San Diego.


Mientras buceábamos en aguas poco profundas frente a la costa de San Diego en junio de 2014, nos topamos con el naufragio de un avión de ataque de los Estados Unidos de la época de la Guerra de Corea. Aunque el naufragio se encuentra a menos de 18 metros (60 pies) de profundidad en un área por la que circulan cientos de embarcaciones de buceo deportivo y comercial cada año, su paradero se mantuvo desconocido o no fue informado por más de 61 años.

Nuestro primer encuentro con el avión tuvo lugar mientras realizábamos una cartografía por sonar del lecho marino cerca de nuestra casa en La Jolla, California. El descubrimiento era poco probable; a bordo de nuestro bote de 4 metros (13 pies) sólo teníamos un sonar lateral de consumo Humminbird y mucha paciencia.

Cuando buceamos por primera vez en el lugar en noviembre de 2013, sólo unos pocos centímetros de lo que en ese entonces era una masa de metal inidentificable se asomaban de debajo del fondo de arena compactada. Por casualidad, cuando decidimos volver a visitar el lugar siete meses después para buscar objetos más pequeños que ya habíamos registrado, quedamos estupefactos al ver el contorno de un avión que emergía desde la oscuridad a medida que descendíamos. Las tormentas del invierno boreal aparentemente habían barrido una cantidad suficiente de arena y habían permitido identificar la masa de metal oscuro como los restos de un antiguo avión.


La placa de identificación de la Dirección de Aeronáutica del Skyraider.
Nos comunicamos con varios expertos en aviación y en la búsqueda de naufragios para poder identificar el avión. Nos ayudaron a usar la placa de registro de la Dirección de Aeronáutica situada en el fuselaje para identificar el avión con seguridad como un A-1 Skyraider.

La información que figuraba en el avión nos permitió acceder a registros navales que revelaron que 1951 había sido el año de producción, así como también su historial de servicio y su desaparición final el 19 de mayo de 1953. Sorprendentemente, también encontramos una fotografía del avión tomada durante su asignación al portaaviones USS Antietam.

De acuerdo con el informe oficial de incidentes, el piloto decidió hacer un aterrizaje de emergencia con el warbird (un antiguo avión militar) después de experimentar problemas en el motor durante un ejercicio de entrenamiento. Finalmente logró aterrizar el avión en una sola pieza sobre la superficie del océano, salió de él sin sufrir ningún incidente y fue rescatado por un helicóptero. Supuestamente el avión se hundió en menos de un minuto después de aterrizar. Unos pocos días después de que el avión se estrellara, la Marina comenzó una operación de rescate de 12 días, pero finalmente no tuvo éxito.


El avión a bordo del USS Antietam antes de su colisión.


A veces se hace referencia coloquialmente al A-1 Skyraider, fabricado por Douglas Aircraft Co., como el "camión volcador" dada su capacidad para entregar cantidades extraordinariamente grandes de suministros militares a un objetivo, incluso tanto como el mucho más grande bombardero B-17. El avión Skyraider se usó ampliamente en las guerras de Corea y Vietnam y era el único avión de hélice capaz de derribar a los cazas MiG a propulsión en combate.

Aunque este Skyraider en particular ha estado bajo el agua durante más de 60 años, la envergadura de sus alas de 15 metros (50 pies) permanece intacta en su gran mayoría. Dos pares de cañones de 20mm adornan las alas. Su enorme motor de 18 cilindros está separado del fuselaje y está tumbado junto al ala de babor, parcialmente enterrado en el lecho marino. La cabina de mando, que está rota y expuesta, contiene instrumentos, controles y el asiento y el arnés de seguridad del piloto. Hay montones de disyuntores e interruptores eléctricos a ambos lados de la cabina.


El control de inversor de piloto automático y el control de luces interiores de la cabina de mando.
Los restos del fuselaje, detrás de la cabina de mando, contienen remanentes desperdigados de desechos mecánicos así como también un tanque de combustible de cierre automático recubierto de caucho. La sección de la cola ha colapsado y está enterrada o ha desaparecido. Brillantes tubos de acero inoxidable y escombros estructurales contaminan el interior y el exterior del fuselaje.

El lugar del naufragio no aparece en ningún mapa conocido ni otro recurso náutico marino, incluido el listado de embarcaciones y aviones hundidos conocidos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration; NOAA). Además de un artículo de un diario de 1953 que informó la colisión, no se ha publicado ninguna otra información al respecto.

Desde el descubrimiento del lugar del naufragio hemos comprobado que la mayoría de los buscadores de naufragios profesionales mantienen una estricta práctica de no publicitar la ubicación de los hallazgos para preservar los lugares durante el mayor tiempo posible. Si bien de ninguna manera somos buscadores de naufragios profesionales, también hemos decidido cumplir con esta práctica.


Cañones de 20mm en el ala del Skyraider.


Las leyes federales protegen estrictamente el naufragio de cualquier avión militar de los Estados Unidos. El avión, sus artefactos y el campo de escombros no deben ser "perturbados", de lo contrario se recibirán sanciones civiles e incluso penales graves de conformidad con la Sunken Military Craft Act (Ley de Naves Militares Hundidas) de 2004.

Nos hemos comunicado con varios museos de historia de la aviación en un intento por solicitar la preservación o recuperación del avión a través de un permiso de la Marina. Hasta que esos esfuerzos den fruto, el naufragio permanecerá intacto en su posición actual, a la espera de ser descubierto por el próximo grupo de buzos curiosos en busca de un nuevo punto de buceo y un fascinante vistazo a la historia de la aviación.
Para obtener más información
Si desea obtener más información, visite LaJollaSeaLife.com.

© Alert Diver — 1er Trimestre 2015