Sistemas de comunicación submarinos




Una videógrafa se utiliza una máscara que cubre la totalidad da la cara y un sistema de comunicación para hablar con la tripulación de una embarcación en la superficie y con los buzos bajo el agua.


En 1977, un año después de obtener mi certificación de aguas abiertas, Sound Wave Systems lanzó el Wet Phone, un dispositivo de comunicación submarino activado por voz que prometía revolucionar el buceo deportivo al lograr que el océano dejara de ser un "mundo silencioso". Lo agregué a mi lista de deseos junto con un Watergill At-Pac, el precursor del chaleco técnico (también conocido como "wings") moderno. Sound Wave se declaró en quiebra algunos años más tarde.

En la actualidad, casi 40 años después, los sistemas de comunicación se han convertido en el kit estándar para los buzos comerciales, militares, de los cuerpos de seguridad, de seguridad pública, de acuarios y científicos y también para videógrafos, pero siguen siendo un producto muy especializado para los buzos deportivos y técnicos. Para muchos buzos la mayor complejidad y el costo adicional de lo que es fundamentalmente un walkie-talkie submarino superan los beneficios en ausencia de una necesidad específica de cada misión. Otras personas dicen que prefieren contemplar en silencio.

Si se está preguntando si su próximo proyecto de buceo puede beneficiarse de la comunicación por voz, vale la pena aprender un poco sobre la tecnología, su implementación y su uso.
Sonidos
Existen dos tipos de sistemas de comunicación submarinos: comunicaciones con conexión eléctrica o inalámbricas (o "a través del agua"). Los sistemas con conexión eléctrica son fundamentalmente intercomunicadores resistentes al agua que conectan al buzo con la superficie; son utilizados principalmente por buzos con cables umbilicales y para algunas aplicaciones de seguridad pública como por ejemplo en caso de muy baja visibilidad. No están diseñados para uso deportivo.

En cambio, los sistemas de comunicación a través del agua usan el ultrasonido (típicamente 25 a 33 kHZ) para transmitir y recibir señales a través del agua de la misma manera que los walkie-talkies o los teléfonos móviles usan las ondas de radio. La densidad del agua, que es 784 veces mayor que el aire, es una excelente conductora de energía sonora, un hecho que no se pierde en la naturaleza: muchos animales marinos, especialmente los cetáceos, usan el ultrasonido para comunicarse y navegar. En cambio, con la excepción de las frecuencias sumamente bajas, las ondas de radio no se propagan por el agua.

Los primeros sistemas de comunicación a través del agua, que originalmente se desarrollaron para la Marina de los Estados Unidos de América a fines de la década de 1960, y sus productos derivados (como el Wet Phone) usaban los circuitos que se encontraban en las radios AM para codificar las conversaciones de voz (0,3 a 4 kHZ) en una portadora de ultrasonido. No obstante, la amplitud modulada (AM), que transmite tres señales simultáneas (una portadora y dos bandas laterales), se veía afectada por una inteligibilidad deficiente porque las señales se desincronizaban a medida que se desplazaban por el agua y se reflejaban en diversas superficies. Asimismo, los buzos debían permanecer casi inmóviles en el agua mientras hablaban, de lo contrario las voces se oían distorsionadas. Estos problemas no ayudaron a las ventas del Wet Phone.

No fue hasta mediados de la década de 1980 que productos electrónicos cada vez más pequeños hicieron posible utilizar una sofisticada modulación de una banda lateral única, lo que transmite una sola onda portadora ultrasónica para así eliminar los problemas de reflejo y multitrayecto de la amplitud modulada. La banda lateral única rápidamente se convirtió en la norma de facto debido a su inteligibilidad de casi el 100 por ciento en buenas condiciones.

En la actualidad, existen dos vendedores que fabrican sistemas de comunicación a través del agua para buzos deportivos. Los productos van desde transceptores multifunción, con la mitad de vatios y del tamaño de un paquete de cigarrillos alimentados por una batería de nueve voltios que se colocan sobre la correa de la máscara, a unidades más potentes, de cinco vatios y del tamaño de un walki-talkie que pueden sujetarse al arnés de un buzo e incluyen cables para el micrófono y el auricular. La mayoría de las unidades cuentan con canales dobles y ofrecen el método "push-to-talk" (pulsar para hablar) como un walkie-talkie, aunque algunas tienen una opción de activación de voz.

El rango operativo varía de unos 45 a 457 metros (150 a 1.500 pies) para las unidades deportivas a más de 0,8 km (media milla) para los sistemas de comunicación profesionales, dependiendo de las condiciones del mar y los niveles de ruido. (Las unidades militares especiales pueden transmitir a más de unos 5 km [tres millas]). Los vendedores también ofrecen unidades sólo receptoras y una variedad de estaciones de superficie para establecer una comunicación entre la superficie y los buzos.
¿Quién era ese hombre enmascarado?
Si fuera posible agregar sistemas de comunicación sin cambiar nada más, probablemente muchos más buzos deportivos los utilizarían. Por desgracia, no es tan simple. Para hablar bajo el agua se necesita un espacio lleno de aire donde hablar (y colocar el micrófono) y no debe haber nada que obstaculice la boca.

Las primeras unidades deportivas como el Wet Phone utilizaban una "máscara bucal" que básicamente es un bolsillo de caucho unido a la segunda etapa del regulador y que se sujeta con una correa sobre la boca, pero demostraron ser sumamente inviables. En cambio, la comunidad ha optado por el uso de una máscara que cubra la totalidad de la cara, conocida como "full-face mask", con sistemas de comunicación integrados, lo que permite a los buzos respirar a través de la nariz y la boca.

En el mercado actual existe una variedad de máscaras que cubren la totalidad de la cara, junto con los cursos de capacitación requeridos. La mayor parte de las máscaras cuentan con un bolsillo oronasal para reducir la acumulación de dióxido de carbono (CO2), un regulador integrado y un puerto para conectar un sistema común. Además, la mayoría de las máscaras hace circular la mezcla respiratoria por toda la placa frontal para evitar que se empañe.

Las máscaras que cubren la totalidad de la cara ofrecen a los buzos una serie de ventajas evidentes en comparación con las máscaras que sólo abarcan parte de ella. Tienen un campo visual más amplio, no se empañan y son más cálidas y más cómodas que morder una boquilla. También protegen la vía aérea del buzo en caso de que pierda el conocimiento bajo el agua, lo que supone un beneficio de seguridad considerable.

Las desventajas son más sutiles. El ajuste de la máscara y lograr un buen sellado son puntos de importancia fundamental. Realizar la compensación y desempañar la máscara puede resultar más difícil. Con práctica, el consumo de gas tiende a ser aproximadamente el mismo con una máscara que cubre la totalidad de la cara, pero aumenta considerablemente al hablar, por lo que es necesario contar con buenas habilidades de manejo del gas. Además, el uso de gas de emergencia puede ser un poco más complicado, particularmente en agua fría. El buzo debe quitarse la máscara y el regulador simultáneamente para usar una fuente alternativa.

Las máscaras que cubren la totalidad de la cara presentan incluso más desafíos para los buzos técnicos. Primero, complican el cambio de gas de circuito abierto: el buzo debe usar una desconexión rápida o un bloqueo de gas para cambiar al gas de descompresión o de emergencia sin quitarse la máscara. Segundo, a pesar de la mayor seguridad de la vía aérea, el uso de una máscara que cubre la totalidad de la cara con rebreathers (recirculadores) es en el mejor de los casos problemático por varios motivos, lo que incluye la posibilidad de que se empañe y un mayor riesgo de acumulación de CO2.

Por último, el equipo de comunicación es costoso: una máscara que cubre la totalidad de la cara con un sistema de comunicación puede tener un costo de hasta 1.000 a 2.000 dólares estadounidenses por buzo. Como resultado de ello, los buzos deportivos y técnicos tienden a usar máscaras que cubren la totalidad de la cara y sistemas de comunicación para aplicaciones específicas de cada misión. Algunas personas dicen que los usos están aumentando. En la actualidad, los equipos de comunicación submarinos pueden ser más adecuados para la práctica de buceo en agua fría o sucia, para equipar a los buzos de apoyo que deben poder hablar con la superficie, para realizar descompresiones prolongadas o una recompresión remota en el agua y de vez en cuando para una boda bajo el agua. Los apasionados de los artefactos también disfrutan de estos dispositivos.

Tener la posibilidad de hablar bajo el agua agrega otro nivel de seguridad, coordinación y control que puede no lograrse de otro modo, lo que convierte a los sistemas de comunicación submarinos en una herramienta indispensable para los buzos en actividad. Pero debido a la mayor complejidad y el costo adicional de los sistemas, la mayoría de los buzos deportivos se conforman con usar señas manuales y luminosas para comunicar información esencial y se reservan las conversaciones para después del buceo.

© Alert Diver — 2do Trimestre 2015