Seacology

Salvando las islas del mundo una por una


Coral saludable en el mar Rojo donde Seacology financió la instalación de boyas de amarre para impedir que el arrecife sufriera daños.

Nueve aldeas se extienden a lo largo de una bahía en la isla de Waigeo en Raja Ampat, Indonesia. Durante una visita realizada por representantes de Seacology, una organización sin fines de lucro con sede en California que trabaja para proteger ecosistemas de islas que se encuentran amenazados en todo el mundo, un jefe de una aldea solicitó la creación de caminos pavimentados.

"Pensamos que era un pedido extraño", manifestó el director ejecutivo de Seacology, Duane Silverstein. "Pero nuestra filosofía es que haremos lo que deseen los aldeanos siempre que no sea algo malo". Después se enteró de que los caminos de la aldea se convierten en surcos llenos de agua en la temporada de lluvias, por lo que la pavimentación de estos caminos ayudaría a evitar un brote de malaria. Más adelante el jefe le informó a la organización que el gobierno de Indonesia en algunas oportunidades le había otorgado a la aldea proyectos que el gobierno creía que las personas querían. "Seacology fue la primera en brindarnos lo que pedimos", afirmó el jefe.

Eso resume la filosofía de la organización, que se fundó en 1991 y hoy en día tiene a su favor más de 244 proyectos sobre 149 islas en 51 países. Seacology ofrece algo tangible, como esos caminos pavimentados, a cambio de la promesa de los residentes de proteger un área especificada. Cada una de las nueve aldeas de Waigeo recibió un proyecto de Seacology y a cambio de ello acordó prohibir la pesca en un área marina protegida de 500 km2 (123.553 acres) durante 10 años.

En la isla Havelock, en las islas Andamán cerca de India, los aldeanos solicitaron un centro de educación ambiental a cambio de la creación de una reserva marina de protección total de 9 km2 (2.175 acres) cerca de la playa que la revista Time una vez consideró la más bella de Asia. Las tortugas laúd habían anidado en la playa históricamente pero ya no aparecían por el lugar. Según informó Silverstein, el primer año que se estableció la reserva las tortugas laúd volvieron para anidar allí y han regresado todos los años desde entonces.


Mujeres en Nanumea, Tuvalu, plantan mangles.
Seacology identifica los proyectos por medio de una red de representantes de campo en islas de todo el mundo, mediante conexiones y viajes del personal y los miembros de la junta directiva y a través del boca en boca.

"Si una aldea tiene un proyecto que vale la pena, lo evaluamos según las circunstancias particulares", manifestó Silverstein. "Nuestra opinión es que fundamentalmente todos los arrecifes de coral del mundo están amenazados en mayor o menor grado, por lo que no creemos que sea necesario gastar cientos de miles de dólares para decir que un arrecife está más amenazado que otro. Respetamos mucho los conocimientos de la población local. Si el jefe de una aldea dice que su abuelo solía ir y volver en una hora y media con tres cubetas llenas de peces grandes y que él ahora pasa seis horas y llena una sola cubeta con peces pequeños, esa es prueba suficiente para nosotros".

El único requisito estricto es que un proyecto se lleve a cabo en una isla. "La amplia mayoría de todas las extinciones de plantas y animales ha tenido lugar en islas y casi nadie lo sabe", explicó. "Hawái abarca dos décimos del 1 por ciento del territorio continental de los Estados Unidos pero es el lugar donde se ha producido el 72 por ciento de todas las extinciones de plantas y animales. En algunas islas, el 30 por ciento de las especies no se encuentra en ningún otro lugar".


Los primeros estudiantes en asistir al nuevo kínder en Fafanlap, en la isla Daram, Indonesia.

En los lugares que no tienen población indígena, la organización se enfoca en intervenciones modestas que pueden marcar una diferencia a largo plazo en lugar de proyectos tangibles. "Por ejemplo", manifestó Silverstein, "la bahía de Oracabessa en Jamaica es una reserva marina de protección total, pero los guardaparques se encontraban en una oficina 1 kilómetro y medio tierra adentro. Cuando llegaron cazadores furtivos al lugar, ya se habían ido para cuando los guardaparques se enteraron de que estaban allí. Hemos donado dinero para convertir contenedores de transporte en una oficina en la costa. Desde 2011, la cobertura de coral en el lugar ha aumentado un 53 por ciento y la masa de peces un 554 por ciento".

Seacology lleva a donantes y posibles donantes a visitar los proyectos varias veces al año. "Pagamos por equipos e insumos, pero gran parte del trabajo es realizado por voluntarios", comentó Silverstein. "Eso permite ahorrar dinero pero, lo que es más importante, cuando las personas desarrollan un proyecto se convierte en algo propio. Tenemos un gran historial de aldeanos que mantienen los proyectos".

Catherine Gerber de Austin, Texas, que trabaja en la venta de insumos médicos, estaba buscando un viaje que cambiara su vida cuando se topó con Seacology en 2008. Ese año viajo a Madagascar y Fiyi y desde entonces ha realizado varios viajes más.

"Las comunidades organizan grandes celebraciones, demostraciones de gratitud absolutamente majestuosas, por el trabajo de Seacology", manifestó Gerber. "Se tiene un contacto con la comunidad y se puede ver la importancia del proyecto. No aportaría dinero a algo de lo que no supiera nada. Aquí, uno puede verlo, conocerlo, sentirlo. No hay una manera más gratificante de contribuir y escribir un cheque no puede compararse con ver el resultado concreto".

© Alert Diver — 1er Trimestre 2014