Sargazo

Un barómetro del cambio global


Muchas especies de sargazo son bentónicas, lo que significa que viven en el lecho marino.


Desde el viaje de Cristóbal Colón, el ubicuo sargazo de algas flotantes de color marrón ha sido sujeto de un animado debate entre científicos, marineros y buzos. Como figura en el cuaderno de bitácora de la Santa María el 20 de septiembre de 1492:

Las algas se extienden hacia el norte hasta donde llega la vista. De algún modo las algas reconfortaron a los hombres ya que han llegado a la conclusión de que provienen de alguna isla cercana. Pero al mismo tiempo provocaron un gran temor porque en algunos lugares eran tan abundantes que realmente retenían a las embarcaciones.
En la actualidad, los oceanógrafos se refieren al giro central del Atlántico Norte como el mar de los Sargazos, un "mar sin costa", que está definido por sus corrientes de frontera: la corriente del Golfo, la corriente del Atlántico Norte, la corriente de las Islas Canarias y la corriente Ecuatorial del Norte. Gracias a estas corrientes, el sargazo es sumamente dinámico y circula continuamente entre el mar de los Sargazos, el mar Caribe, el golfo de México y la corriente del Golfo.

El sargazo flotante se compone de dos especies holopelágicas (siempre pelágicas o que flotan libremente) diferentes: Sargassum fluitans y Sargassum natans, que se propagan mediante la fragmentación vegetativa. Las plantas se alinean en "filas de algas" mediante la circulación de Langmuir en la superficie del océano, brindando así un hábitat de mar abierto único que ampara a una comunidad sumamente diversa y productiva. Este hábitat cobija a tortugas, aves, al menos 145 especies de invertebrados y más de 100 especies de peces, muchas de las cuales son endémicas. Los peces de los Sargazos y los abundantes cardúmenes de seriolas y lijas que se encuentran dentro de los mantos de sargazo y debajo de ellos proporcionan comida a depredadores importantes a nivel comercial y deportivo tales como peces delfín, atunes, caballas, petos y peces picudos.


Existen dos especies de sargazo pelágico: Sargassum fluitans (hojas más grandes, a la izquierda) y Sargassum natans (hojas más pequeñas, a la derecha).


Como resultado de la preocupación existente respecto a la recolección comercial de sargazo en la década de 1990 la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration; NOAA) calificó al sargazo pelágico como un "hábitat esencial para los peces". Esto dio lugar a la eliminación progresiva de la recolección comercial en las aguas de los Estados Unidos. Los esfuerzos de protección adicional aumentaron a partir de la Iniciativa Mundial sobre la Biodiversidad del Océano de 2008 (2008 Global Ocean Biodiversity Initiative), que llegó a la conclusión de que el mar de los Sargazos es un ecosistema único a nivel mundial. Desde entonces, Sargasso Sea Alliance ha dirigido los esfuerzos de conservación para la protección del sargazo en las aguas internacionales del mar de los Sargazos.

Mientras tanto, el debate sobre exactamente de dónde provienen las aproximadamente 7 a 10 millones de toneladas métricas de sargazo del mar de los Sargazos, y como crece en las aguas oligotróficas (con pocos nutrientes) del mar de los Sargazos, continúa. El oceanógrafo Albert Parr llevó a cabo los primeros estudios cuantitativos de estas plantas a mitad de la década de 1930 a bordo de la primera embarcación de investigación de la Institución Oceanográfica de Woods Hole
(Woods Hole Oceanographic Institution; WHOI), la R/V Atlantis. Los arrastres de redes de Parr indicaron que la biomasa del sargazo era sumamente variable pero más abundante en el mar de los Sargazos, con una segunda área de biomasa máxima en el norte del golfo de México. Llegó a la conclusión de que las dos poblaciones eran probablemente diferentes y que el sargazo del mar de los Sargazos se mantenía a sí mismo mediante un "crecimiento a gran velocidad".

Las conclusiones de Parr presentaron una paradoja a los oceanógrafos de WHOI en la década de 1950 cuyos estudios sobre el mar de los Sargazos demostraron concentraciones sumamente bajas de nutrientes que limitaban el crecimiento tales como el nitrógeno y el fósforo. La escasez de nutrientes y fitoplancton unicelular del mar de los Sargazos llevaron a John Ryther, un oceanógrafo biológico de WHOI, a describir esta región oligotrófica como "un desierto biológico". En estas circunstancias, ¿cómo podría el sargazo mantenerse a sí mismo?


El sargazo alberga más de 100 especies de peces, muchas de las que no se encuentran en ningún otro lugar.


Las investigaciones respaldadas por National Science Foundation en la década de 1980 abordaron esta paradoja mediante el estudio del sargazo en grandes áreas del oeste del Pacífico Norte, incluso el mar de los Sargazos, el mar Caribe, el sur del golfo de México y la corriente del Golfo. Las investigaciones demostraron que las plantas de las áreas neríticas (cerca de la costa) del golfo de México y la corriente del Golfo tenían niveles mucho más altos de nitrógeno y fósforo, así como también índices de crecimiento más altos, en comparación con las aguas oligotróficas del mar de los Sargazos. Los abundantes cardúmenes de peces jóvenes relacionados con el sargazo en las aguas neríticas también tienen un rol importante en el ciclo de nutrientes a través de sus excreciones ricas en amonio y fósforo. Este trabajo demostró que el sargazo tiene un ciclo de vida dinámico y complejo ya que circula de manera continua a través de las aguas neríticas de la cuenca del Atlántico Norte, y asimila nutrientes de los vertidos terrestres.

La investigación sobre los posibles efectos de la actividad humana sobre el sargazo comenzó en la década de 1970 a medida que la contaminación por petróleo como resultado de las emisiones de barcos petroleros y derrames de petróleo aumentaban en el océano Atlántico Norte. Aunque algunos científicos sugerían que el sargazo estaba disminuyendo en el mar de los Sargazos sobre la base del trabajo anterior de Parr, un análisis más detenido de los datos demostró que la gran variabilidad en la aparición estacional y anual del sargazo descartó esas conclusiones.

Pero el derrame de petróleo de la plataforma Deepwater Horizon el 20 de abril de 2010 tuvo un grave impacto en el sargazo del golfo de México. El sargazo, que estaba sumamente cubierto de petróleo, fue quemado en "contenedores de quemado", lo que afectó a la comunidad asociada, incluso las tortugas marinas en peligro. Esto dio lugar a una mayor preocupación entre el público sobre la necesidad de contar con una mayor protección para esta comunidad. Afortunadamente, Eddy Franklin, que se formó en el sur del golfo de México, evitó que el petróleo y los dispersantes de la plataforma Deepwater Horizon fueran transportados a la corriente del Golfo y, finalmente, al mar de los Sargazos.

La preocupación por la posibilidad de que la cantidad de sargazo pelágico esté disminuyendo fue totalmente eclipsada por un influjo masivo a las aguas y playas costeras de la Florida, las Bermudas, el oeste de África y toda la región este del Caribe durante el verano y el otoño boreal de 2011. Incluso los "veteranos" dicen que nunca han visto cantidades tan importantes de sargazo desplazándose hacia la costa. Los montículos de sargazo en las playas generaron un problema grave de desechos sólidos para la industria del turismo, y esto se describió en un artículo del New York Times llamado "Where's The Beach? Under the Seaweed" (¿Dónde está la playa? Bajo las algas). Los excesivos varamientos de sargazo no sólo causan problemas para el turismo, sino que también tienen un impacto en la biodiversidad, los ciclos biogeoquímicos y el hábitat de las pesquerías, y posiblemente forman "zonas muertas" (condiciones hipóxicas o anóxicas) en ecosistemas costeros como los manglares.


Una cantidad sin precedentes de sargazo tuvo un impacto en las costas del este del Caribe en 2011, como se puede ver en este varamiento en la costa atlántica de Martinica.


¿Qué causa la aparente reciente explosión del sargazo? El problema ha empeorado a lo largo de la costa de Texas por décadas, y esto sucedió nuevamente en 2014 en los Cayos de la Florida y la región este del Caribe. Se han propuesto varias hipótesis. Una de ellas afirma que esto simplemente representa un problema de eutrofización cada vez mayor en el golfo de México y más allá, donde el aumento en la cantidad de nutrientes en tierra, en especial el nitrógeno, fomentan el crecimiento. Prueba de ello son las imágenes satelitales que muestran una elevada biomasa de sargazo en el norte del golfo de México hacia el oeste del penacho del río Misisipi y también en el penacho del río Amazonas en la región sur del Caribe.

Una segunda hipótesis, que no es mutuamente excluyente con la primera, es que esto se relaciona con el cambio climático global y el aumento de dióxido de carbono (CO2) y la temperatura. Este aumento de CO2 podría aumentar el crecimiento de sargazo, especialmente si se ve simultáneamente enriquecido con nitrógeno. Los cambios en la temperatura de la superficie del mar podrían dar lugar a un mayor crecimiento en las latitudes septentrionales y cambios en los patrones de circulación del sargazo. La investigación también ha demostrado importantes cambios en la comunidad de sargazo en las últimas décadas, donde un estudio reveló un gran aumento de los anfípodos (invertebrados pequeños) en comparación con los niveles históricos. Una hipótesis final plantea que la abundancia de sargazo no ha cambiado en absoluto y que estos varamientos recientes de una excesiva biomasa sólo son parte de la variabilidad extrema en la distribución y la abundancia del sargazo. Una mejor comprensión de la ecología y el crecimiento del sargazo espera una nueva investigación centrada en probar estas hipótesis.
Para obtener más información
Para obtener más información acerca de la ecología del sargazo pelágico, mire la conferencia "Secrets of the Sargasso Sea" (Secretos del mar de los Sargazos) de Lapointe.



© Alert Diver — 1er Trimestre 2015