Un tributo a San Eustaquio




Uno de los ejemplos más bellos de las múltiples anclas sumergidas de San Eustaquio es el colorido atractivo que se puede observar en Anchor Point.


Nos estábamos colocando el equipo en la cubierta de nuestra embarcación de buceo cuando escuchamos el estruendo de un avión, un avión de reacción. Todas las personas que estaban en el barco se quedaron mirando al cielo conmocionadas y de repente los miembros de la tripulación iniciaron una serie de conversaciones en medio de su asombro. El tema central: ¿qué demonios está haciendo eso aquí?

Nosotros mirábamos con interés porque tras unos pocos días en San Eustaquio el bullicio de fondo de nuestras vidas normales se había convertido en un recuerdo lejano. Ese lugar era silencioso. Era tan silencioso que cada mañana nos despertábamos con el repiqueteo de las pezuñas de las cabras en nuestro porche, tan suave que sabíamos que era hora de dar una vuelta por la tienda de buceo porque podíamos oír el vuelo de la mañana (un diminuto avión de hélice) que se acercaba a la isla con un sutil chirrido. ¿Era tal vez un avión perdido? Era completamente estridente.

El lugar no siempre fue tan silencioso. Dos siglos y medio atrás, San Eustaquio (que se conoce por el apodo de Statia) tenía una política de comercio libre de aranceles, una distinción que lo convirtió en uno de los puertos de embarque más transitado del mundo y le valió el sobrenombre de "la Roca Dorada" (the Golden Rock). El 16 de noviembre de 1776, la bulliciosa isla fue la primera nación extranjera en reconocer la naciente independencia de los Estados Unidos con una salva a la bandera de dicho país, lo que no fue poca cosa, especialmente para Gran Bretaña. La economía de la isla sobrevivió la reacción política posterior pero no la abolición de la esclavitud que tuvo lugar unas décadas más tarde y poco tiempo después la popularidad y la población de Statia se desplomaron. La Roca Dorada rápidamente se desvaneció en la oscuridad.

Avancemos hasta 1996: se estableció el Parque Nacional Marino de San Eustaquio (St. Eustatius National Marine Park). Y luego... no sucedió mucho más. Durante las últimas dos décadas Statia ha permanecido en la oscuridad, mientras que la vida marina que la rodea se ha desarrollado y multiplicado. Alrededor de esta isla con un pasado tan rico surgió un entorno arrecifal fértil.


El Quill, un volcán inactivo, mira hacia las playas de arena negra de la costa atlántica de Statia.


Un principio de anclaje
Statia está cargada de historia, un hecho que es especialmente evidente desde una embarcación de buceo. Fuerte Oranje mira hacia el puerto, las derruidas paredes de antiguas bodegas se alinean a lo largo de la costa y casi todos los puntos de buceo incluyen elementos hechos por el hombre tales como balastros, cañones y, sobre todo, anclas. La mañana del primer día de buceo nuestro guía de buceo señaló un ancla, una gigantesca belleza cubierta de corales de abanico y esponjas que estaba incrustada en el arrecife en Anchor Point. El artefacto fue fotografiado y quedó mayormente en el olvido una vez que divisamos a una enorme tortuga carey que nadaba junto a nosotros, pero realmente comprendimos su importancia cuando empezamos a ver anclas (a veces en grandes cantidades) en puntos por toda la isla. Naturalmente, esto tiene sentido. Cientos de barcos se hundieron en estas aguas durante el esplendor de la isla y después de todo este tiempo las anclas son los restos más fáciles de divisar.

No

La colorida hélice del Charles L. Brown
todos los detalles históricos se anuncian a sí mismos de un modo tan evidente. Old City Wall, un punto de buceo desde la costa al que se puede acceder en días tranquilos, es un paraíso para criaturas pequeñas. Aparte del nombre del lugar y las líneas sospechosamente rectas de la pared, el hecho de que fue hecha por el hombre queda oculto por las esponjas y los corales, lo que la convierten en un pintoresco hogar para blénidos, cangrejos payaso Gaudy y otras criaturas diminutas. Debido a que es uno de los pocos puntos nombrados en Statia con una profundidad inferior a 17 metros (55 pies), rápidamente se convirtió en el favorito de nuestro tercer buceo del día.

En Blue Bead Hole, por otra parte, los artefactos son el emblema del lugar. Este punto arenoso situado a muy corta distancia del puerto es uno de los sitios más comunes para que los buzos puedan desenterrar una cuenta azul holandesa, la moneda que solía utilizarse en la isla. Nuestro guía de buceo nos contó que de acuerdo con la leyenda, las cuentas persiguen a las personas que las buscan y no al revés, así que lo mejor es permanecer juntos y mantenerse bien separados del fondo. Sin duda a nuestro grupo esto le pareció una tontería y en el subsiguiente buceo que se convirtió en búsqueda del tesoro había una especie de "ley de la selva" controlada. Si bien no hubo ninguna cuenta azul que nos encontrara (quizás como resultado de nuestra rebeldía), sí divisamos una pareja de peces golondrina de colores brillantes que flotaban tranquilamente sobre la arena.
El poder del hundimiento
Los artefactos marinos de Statia son fascinantes, pero los fanáticos de los naufragios por lo general desean explorar algo que esté un poco más intacto. Afortunadamente, el

Un buzo merodea sobre la superestructura cubierta de esponjas del Charles L. Brown.
gobierno de la isla reconoció este deseo años atrás y en la actualidad hay varios naufragios que fueron hundidos deliberadamente que forman parte del sistema de arrecifes de la isla. La joya de la corona es el Charles L. Brown, un buque cablero de 97 metros (320 pies) adquirido en 2002. Este gigante, uno de los puntos de buceo en naufragios más grandes del Caribe, hoy yace sobre su lado de estribor a 30 metros (100 pies), a menudo rodeado de un gran cardumen de seriolas. Tuvimos que realizar dos buceos para completar una inspección superficial de la estructura cubierta de coloridos corales de abanico y esponjas. Mantuvimos los ojos abiertos para ver si encontrábamos a la famosa barracuda gigante que frecuentaba el lugar. Realizamos una búsqueda diligente de la antena de radar, la fantástica hélice y la cámara del timonel antes de descubrir al enorme pez que nos observaba desde una escotilla con una mirada escalofriante y con todos los dientes a la vista.

El Chien Tong es igualmente digno de los mejores halagos. Este barco de arrastre taiwanés de 52 metros (170 pies), que fue hundido en una posición vertical en 2004, también está cubierto de esponjas, a una profundidad apenas menor (24 metros [80 pies]) y rodeado de planos de arena y lechos de pastos marinos que son frecuentados por abundante vida marina. Intentamos concentrarnos en inspeccionar la hélice, pero inmediatamente nos distrajimos con las enormes rayas de aguijón que se alimentaban cerca de allí. Trasladarnos a la cubierta no nos ayudó a concentrarnos, ya que seriolas y pargos se arremolinaban por encima y tortugas verdes pasaban por allí cada pocos minutos. Una vez de regreso en la superficie, el guía de buceo nos dijo: "si creen que este fue un buen buceo diurno, esperen a ver lo que sucede durante la noche. Las tortugas vienen aquí a dormir y es uno de los mejores puntos de buceo nocturno del Caribe".


Una pareja de peces ángel franceses (Pomacanthus paru) se desplaza por la cámara del timonel del naufragio del remolcador Golden Rock.
Teníamos algunas dudas sobre la cuestión del buceo en naufragios durante la noche, pero regresamos ansiosamente la noche siguiente. Aún estábamos descendiendo cuando tuvimos nuestro primer avistamiento, una pequeña tortuga verde que nadaba perezosamente por la cubierta superior, pero recién cuando llegamos a la popa comprendimos plenamente el revuelo. Había una gigantesca tortuga carey dormida metida a medio camino en una entrada estrecha, con la cabeza para abajo pero que flotaba hacia el techo. Mi luz iluminó un destello blanco que estaba junto a su cabeza: un sanitario. Comenzamos a reírnos sin control con la sensación de que habíamos llegado al lugar tras una escandalosa fiesta repleta de alcohol. Había más tortugas carey grandes esparcidas alrededor del barco, aunque las demás estaban en posiciones un poco más decorosas: debajo de la barandilla de cubierta, por ejemplo, o de cara detrás de un cabrestante. Debemos darle crédito al guía ya que si ese no había sido el mejor buceo nocturno que habíamos experimentado en nuestras vidas, definitivamente había sido el más cómico.

STENAPA Reef, situado cerca de allí, creado por St. Eustatius National Parks Foundation (STENAPA) y nombrado en su honor, tal vez haya sido la mayor sorpresa. Esta mezcla de estructuras hundidas (incluso un buque de puerto, el remolcador Golden Rock y un par de fragmentos de un petrolero con un ancla incrustada [naturalmente]) ha atraído más vida marina de lo que creíamos posible. Una de las secciones del petrolero estaba oculta detrás de una pared movediza de peces roncadores. Rayas de aguijón similares a Jabba the Hutt tapaban la arena y el remolcador estaba tan repleto de esponjas y corales que parecía un carro alegórico. Vimos a una barracuda gigante y a un cuarteto de peces ángel franceses. Y tal como lo habíamos hecho en otros puntos, nos encontramos con muchas, pero muchas, langostas.


Roncadores de líneas doradas se desplazan por un naufragio.


Un lugar para las langostas
No cabe duda de que los arrecifes de Statia son extraordinariamente saludables. Hangover Reef es una serie de salientes que están recubiertas de corales de abanico y esponjas multicolores con alguna ocasional tortuga carey o un banco de pargos que pasa por allí. Encontramos tiburones nodriza durmiendo en Nursing Station, mientras un banco de candiles merodeaba bellamente frente a una saliente salpicada de esponjas. También nos presentaron un ejemplo particularmente alucinante de la riqueza de los arrecifes en un punto cerca de la costa denominado Lost Anchors. Después de lanzarnos al agua con una entrada de backroll (de espaldas) hacia un banco de barracudas gigantes, nos recibió una enorme raya de aguijón en el arrecife y éramos observados a cierta distancia por al menos cinco tiburones de arrecife del Caribe diferentes mientras buscábamos con diligencia los artefactos homónimos: las anclas perdidas.

Sin embargo,

Congregación de langostas espinosas.
las langostas eran la atracción principal. Salvo al solicitar un menú o al ir a cazar, la mayoría de los buzos pueden no pensar demasiado en las langostas, ¿y por qué lo harían? Durante las horas del día, las langostas normalmente prefieren esconderse en grietas en lugar de retozar a la intemperie. Su presencia en general se considera un indicador clave de la salud de un arrecife y, según este criterio, Statia tiene arrecifes espectacularmente saludables.

El punto Double Wreck reafirma esta idea. Es increíble lo que el océano pudo hacer con los restos de dos buques comerciales del siglo XVIII (es decir, algunos balastros antiguos y un par de anclas) distribuidos sobre unas pocas áreas de arena y algunos lechos de pastos marinos. Corales, esponjas y gorgonias habían crecido a montones en el naufragio, tortugas masticaban el pasto marino y rayas de aguijón se alimentaban en la arena. Andando a gatas por todo el lugar había tantas langostas grandes que perdí la cuenta. Nadamos en dirección a una roca particularmente poblada, esperando que el grupo de langostas se dispersara nerviosamente, pero en cambio varias de ellas se acercaron con la curiosidad típica de un perro. Una intentó trepar sobre mi cámara. Otra me miraba contenta desde una esponja barril a menos de 30 cm (1 pie) de distancia. La miré a los ojos y prometí nunca volver a comer langosta. Regresamos a este lugar el último día y finalizamos nuestro buceo observando cómo las langostas se agrupaban sobre la roca. Mientras ascendíamos las miré por última vez detenidamente y observé cómo sus antenas se balanceaban hacia el cielo en una vigorosa y silenciosa despedida.
Cómo bucear en este lugar
Cómo llegar: San Eustaquio está en el este del Caribe. Muchas líneas aéreas internacionales vuelan a la isla de San Martín. Desde allí, Winair ofrece varios vuelos diarios a San Eustaquio; los vuelos tienen un estricto límite de peso y el equipaje puede demorarse (normalmente menos de un día), por lo que debe empacar objetos importantes en su equipaje de mano. Consulte si su tienda de buceo ofrece acceso libre a equipo de alquiler para buzos que están esperando la llegada de su equipaje. El idioma oficial es el holandés, pero también se habla mucho francés e inglés. La moneda local es el dólar estadounidense. En la isla el método de pago que se prefiere es el efectivo; muchos vendedores no aceptan tarjetas de crédito.





Condiciones y buceo: gracias a los vientos alisios leves del noreste durante todo el año, la isla tiene un clima agradable. La temporada de huracanes es de junio a noviembre; si bien San Eustaquio se encuentra en la ruta de tormentas de los huracanes,

Blénido áspero.
rara vez es azotada. La temperatura del agua oscila entre los 26°C (79°F) en el invierno y los 30°C (86°F) en el verano boreal; se recomienda utilizar un traje de neopreno de 3 a 5 mm durante todo el año. La visibilidad puede ser de buena a excelente y variar de más de 30 metros (100 pies) en los arrecifes cerca de la costa a 9 a 15 metros (30 a 50 pies) en la bahía. Si bien el buceo en este lugar es apto para buzos principiantes a intermedios, pocos lugares tienen una profundidad inferior a 17 metros (55 pies). Por este motivo, se recomienda encarecidamente contar con una certificación en el uso de Nitrox; nuestra tienda de buceo ofrecía Nitrox gratuito a todos los buzos para alentar su uso. La isla cuenta con una cámara hiperbárica.

Preservación y conservación: Statia tiene una larga historia marítima que se remonta a varios cientos de años atrás. Hay abundancia de artefactos y antiguos naufragios. St. Eustatius National Park Foundation (STENAPA) administra todas las áreas protegidas de la isla, lo que incluye el parque marino Statia National Marine Park, el parque nacional Quill/Boven National Park y el jardín botánico Miriam C. Schmidt Botanical Garden. El parque marino se extiende alrededor de la isla a una profundidad de casi 30 metros (98 pies). Con excepción de las cuentas azules holandesas, no puede extraerse nada (artefactos históricos o vida marina) del parque marino. Todos los buceos en Statia deben realizarse con un guía de un centro de buceo local y no se permite el uso de guantes en la mayoría de las circunstancias.
Explore más
Para conocer más de Statia, visite la galería de fotos complementaria en línea de Andy y Allison Sallmon.

© Alert Diver — 2do Trimestre 2017