SCUBAnauts: a la altura del desafío




SCUBAnauts en Capitol Hill Ocean Week (CHOW) en 2012. El grupo ha asistido a CHOW por 10 años.

Para el adolescente promedio actual, los fines de semana y las horas después del horario escolar son un torbellino de actividades repleto de deberes, deportes, preparación para el examen SAT, servicio comunitario, lecciones de manejo y tiempo para socializar; y la lista podría extenderse mucho más.

Algunos jóvenes son atletas que practican varios deportes. Otros son parte de clubes o dedican horas al servicio comunitario. Además hay otros que son SCUBAnauts, un grupo de estudiantes de Florida sumamente dedicados que de algún modo encuentran tiempo entre el caos de la vida adolescente para convertirse en buzos de primera categoría con una capacitación científica que emula la de los estudiantes de posgrado más experimentados.

"Tienden a ser jóvenes con un rendimiento sumamente alto; tienen un buen desempeño académico, deportivo y en la danza, pero también son grandes apasionados de las ciencias marinas", manifestó Jim Cassick, director ejecutivo de SCUBAnauts International, la organización de voluntarios que opera tres secciones en el área de Tampa Bay y una en Key West.

Sin embargo, SCUBAnauts no es simplemente un medio para hacer curriculum.

Desde la fundación del grupo en 2001, los SCUBAnauts han viajado a lo largo y a lo ancho del mundo para participar en proyectos reales de investigación bajo el agua, que van desde la restauración de arrecifes de coral en los Cayos de la Florida hasta estudios sobre tortugas y peces en Belice, con el objeto de brindarles a los miembros educación práctica en ciencias marinas y una comunidad muy unida de modelos de conducta positivos.
Un desafío único

El SCUBAnaut Colin Cassick y la científica Carlie Williams, Ph.D., durante un viaje de verano en las Bahamas en 2012.
Al igual que muchos de los líderes de la organización, Cassick primero se involucró con SCUBAnauts International en 2008 para poder establecer un vínculo con su hijo, Colin, que en ese entonces era un niño de 12 años con un floreciente interés en las ciencias marinas. El programa acepta estudiantes de 12 a 18 años de edad y requiere que al menos un adulto por estudiante tengan algún tipo de participación activa, ya sea dirigiendo viajes de buceo u organizando eventos para recaudar fondos.

Desde cualquier perspectiva, SCUBAnauts es una experiencia intensa. "Cuando las familias se reúnen, nos sentamos y charlamos con ellas sobre lo que el programa incluye y aquello que no", comentó Cassick. "Puede resultar complicado entender todo lo que implica".

Para empezar, requiere que los participantes participen en algunas de las sesiones de entrenamiento de buceo y primeros auxilios más exigentes de la industria. Se espera que los SCUBAnauts completen varios cursos de nivel superior en el transcurso del primer año, incluso una certificación de buzo avanzado, un curso Rescate y manejo de accidentes de buceo (SLAM, por sus siglas en inglés) y el curso Oxígeno para emergencias para accidentes de buceo de DAN. Cada SCUBAnaut trabaja para obtener una certificación de buzo científico de la AAUS (American Academy of Underwater Sciences; Academia Americana de Ciencias Submarinas), lo que requiere que los SCUBAnauts cumplan con un riguroso conjunto de normas seguidas por muchas universidades, acuarios y agencias gubernamentales.
La seguridad es la prioridad, y luego la ciencia
En el transcurso de seis años en el programa, algunos SCUBAnauts completarán más de 100 horas de instrucción sobre seguridad y otras 180 horas de educación en ciencias. "Algunas veces parece que nuestros miembros pasan más tiempo en el salón de clases que en el agua", manifestó Jim Alaniz, padre de dos SCUBAnauts y presidente de la sección de Tarpon Springs de la organización.

Hay un buen motivo para ello. Debido a que la atención del programa está centrada principalmente en las ciencias marinas, los SCUBAnauts deben tener un total conocimiento de los conceptos básicos del buceo antes de intentar trasplantar corales o estudiar a peces de arrecife. Conocer los fundamentos es sumamente importante porque deben realizar múltiples tareas a la vez", afirmo Alaniz. "La diferencia se ve cuando ingresan al agua y se puede observar toda la capacitación que han recibido".

Elizabeth Moses, científica en jefe de SCUBAnauts International, dijo que la capacitación es especialmente evidente en su proyecto con Mote Marine Laboratory para reparar arrecifes dañados con corales desarrollados en criaderos en el Santuario Nacional Marino de los Cayos de la Florida (Florida Keys National Marine Sanctuary). Sin demasiada instrucción, los SCUBAnauts han estado trasplantando cantidades récord de delicados corales y han ayudado a controlar el progreso de la restauración de los arrecifes.

Moses explicó que una parte muy importante de la educación científica de los estudiantes supone enseñarles a pensar de manera crítica y desarrollar sus propias hipótesis para probarlas en el campo. "Queremos que los jóvenes igualen la forma en la que trabajan los científicos", comentó, "para que puedan aprender el proceso científico y comenzar a elaborar sus propias preguntas".
Un impacto duradero

Danny Alaniz durante su primer buceo con SCUBAnauts International en 2009.
El resultado final de todas esas horas de estudio, pruebas y experiencia en el campo es un grupo de buzos, algunos tan jóvenes que no tienen edad suficiente ni para manejar un automóvil, más calmos y más capaces que la mayoría de los buzos tres veces mayores que ellos. "Son dos veces mejores que yo, no estoy bromeando", dijo Jim Alaniz sobre sus dos hijos, Sofia y Danny de 17 y 19 años de edad respectivamente.

Cuando Danny se unió a SCUBAnauts a los 12 años, Alaniz, que en ese entonces no era buzo, lo vio como una oportunidad de fortalecer su relación. "El buceo, y en particular los SCUBAnauts, permitió que nuestra familia estuviera unida a lo largo de los años", comentó. "Tenemos tantas historias para contar".

Sofia Alaniz, que está comenzando su último año en SCUBAnauts, dijo que la experiencia "realmente valió la pena", a pesar del compromiso de tanto tiempo. "Me siento diferente a otros estudiantes", afirmó. "Ser parte de esto me ha permitido crecer y convertirme en una persona mucho más versátil que mis amigos".

También le ha permitido tener una gran apreciación por el mundo submarino y un deseo de seguir una carrera en ciencias marinas. "Siempre me ha fascinado el océano, pero siento que SCUBAnauts ha ampliado mis conocimientos", aseguró, "y se ha convertido en una pasión aún mayor que deseo seguir desarrollando".

Quizás sorprenda que la mayoría de los graduados de SCUBAnauts no siga un camino similar, pero Cassick dijo que eso no es importante. "La mayor parte de ellos no se convierten en científicos marinos, y eso no nos afecta; ese no es nuestro objetivo", manifestó. "No importa lo que hagan, esperamos que puedan tomar lo que han aprendido y ayudar al medio ambiente".

© Alert Diver — 3er Trimestre 2014