Cómo (re)construir un bosque de kelp

Restauración de un símbolo de California


Un bosque de kelp saludable puede albergar toda clase de vida marina.
Al principio, el día de buceo se desarrolló como cualquier otro. Nos encontramos con un grupo pequeño de buzos entusiasmados en el muelle, cargamos nuestro equipo en el barco y echamos un vistazo celosamente a nuestros equipos. A modo de broma expresamos nuestra preocupación por el pronóstico marino, que había anunciado con precisión condiciones casi perfectas. No obstante, una vez que salimos del puerto de Los Ángeles y comenzamos a navegar hacia el norte empezamos a ocuparnos de los negocios. Sacamos pizarras, los ceños se fruncieron y los demás pasajeros comenzaron a hablar sobre los objetivos del día con seriedad.

Dada la categoría de los buzos y el problema a tratar, era de esperar que así fuera. Nuestro grupo estaba integrado por científicos que representaban a The Bay Foundation, Los Angeles Waterkeeper y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration; NOAA), junto con dos fotógrafos que rápidamente decidieron que lo más inteligente que se podía hacer era quedarse en silencio e intentar aprender algo. Tom Ford, el director de los programas marinos de The Bay Foundation y uno de los líderes del esfuerzo de reforestación desde 1998 realizó el briefing anterior al buceo y se dirigió a nosotros.

"¿Ven ese bosque de kelp que está allí?", preguntó, mientras señalaba las cámaras de gas delatoras en la superficie cerca de la costa. "Restauramos ese en 2006 y los que están junto a él en 2007 y 2008. Ese que está por allí fue restaurado en 2009".

Al mirar la gran franja de línea costera afectada (cerca de 6 km [4 millas lineales]), quedamos anonadados. Era mucho más grande de lo que pensábamos.

Si bien se sabe que la belleza de los bosques de kelp puede equipararse a la de los destinos de aguas cálidas más exóticos, debajo de los superlativos hay una semejanza menos conocida: estos ecosistemas templados están tan en riesgo como los arrecifes de coral. Los bosques de kelp que están cerca de la costa en algunas partes del sur de California han experimentado hasta un 75 por ciento de deterioro en el último siglo, una crisis multifactorial provocada por tormentas, el fenómeno de El Niño, polución, vertidos de aguas urbanas en áreas muy pobladas y depredación.


Erizos morados devoran raíces de kelp.
Entre los principales depredadores de kelp se encuentra el erizo de mar morado (Strongylocentrotus purpuratus). Mientras que los erizos más grandes, como el erizo de mar rojo (Strongylocentrotus franciscanus), son valiosos para los pescadores comerciales por sus grandes gónadas (la parte comestible del erizo), los erizos de mar morados que son mucho más pequeños tienen gónadas minúsculas y no se recolectan comercialmente. Esto en combinación con el deterioro relacionado con la caza y la pesca de los depredadores naturales de erizos tales como las nutrias marinas, las langostas espinosas y las viejas californianas preparan el terreno para el desastre. Los erizos de mar morados, con una cantidad aproximada de dos por metro cuadrado en ecosistemas de kelp saludables, han sobrepoblado los bosques de kelp en algunas áreas y han devorado las raíces de kelp creando así sombríos yermos de erizos a su paso.

La terminología es absolutamente precisa: los yermos de erizos pueden tener hasta 70 erizos morados por metro cuadrado, y no mucho más. Los erizos de mar de esas áreas son mucho más pequeños que los de entornos marinos más saludables y producen gónadas que tienen aproximadamente un quinto del tamaño normal. Los yermos no tienen ningún valor para nadie: los buzos no tienen bosques de kelp, los pescadores no pueden encontrar erizos robustos para recolectarlos y el resto de la vida marina que normalmente habita los ecosistemas de kelp es expulsada. Incluso en lugares donde la calidad del agua ha mejorado, aún pueden encontrarse yermos, lo que indica que una vez que los erizos morados superpueblan un área, el kelp es destruido.

Los investigadores académicos y las organizaciones de conservación han lidiado con este problema por décadas. La eliminación y la reubicación de los erizos parecen ser una gran promesa en áreas pequeñas, lo que ha demostrado que el kelp podría regenerarse rápidamente si las cantidades de erizos morados disminuyeran. Sin embargo, el proceso fue difícil y peligroso para los buzos y los límites de peso de los barcos restringieron el rendimiento diario. Finalmente, los líderes decidieron realizar una matanza selectiva en lugar de quitar los erizos morados de las áreas gravemente afectadas. El método de matanza selectiva es rudimentario, mediante el que se utilizan simples picos de geólogo para aplastar los endoesqueletos de los erizos, pero los resultados son indiscutibles. En los últimos años el esfuerzo ha forjado relaciones estrechas improbables entre organizaciones de conservación, buzos y pescadores comerciales, quienes se han unido para lograr el objetivo de reconstruir los bosques de kelp. Básicamente, The Bay Foundation espera recuperar 0,6 km2 (150 acres), un área del tamaño de un pequeño campus universitario.

A medida que nos acercábamos al punto de buceo, observamos que había cuatro embarcaciones en los alrededores, todas ellas propiedad de pescadores comerciales que trabajaban para ayudar a matar selectivamente a los erizos morados. Ford saludó a los pescadores y nos habló sobre algunos de los éxitos recientes. "Durante mucho tiempo las personas pensaron que aplastar erizos provocaría un evento de desove, pero la investigación nunca ha respaldado la teoría, es simplemente un mito. ¿Y ven eso?", preguntó mientras señalaba a algunos kelp en la superficie. "Eliminamos todos los erizos morados de esa área hace cuatro meses y el kelp ya está volviendo a crecer. Es algo increíble de ver. Crece tan rápido que en algunas áreas los pescadores incluso han podido volver a recolectar erizos rojos".

Nos explicó cuáles eran los objetivos a cumplir ese día, lo que incluía evaluar el perímetro del nuevo crecimiento de kelp y contar los erizos de los yermos. Cuando estábamos en el fondo, examinamos lentamente el borde del bosque de kelp y observamos la presencia de grupos de grandes erizos rojos y estrellas de mar sobre las rocas. Delicadas hojas de kelp nuevo se habían arraigado en el lecho marino y peces Garibaldi y mojarras zigzagueaban perezosamente a través de las hojas.


Un buzo trabaja para matar selectivamente erizos morados dentro de un yermo cerca de Palos Verdes.

A sólo 12 metros (40 pies) de distancia no había kelp, y las pálidas rocas estaban cubiertas de erizos morados. La diferencia era aterradora. Miramos con asombro y satisfacción cómo los buzos comenzaban a moverse de manera automatizada y perfectamente sincronizada. Definían una línea de separación central y luego cada buzo trazaba una línea transversal perpendicular. Una vez que las líneas se habían definido, los buzos comenzaban a contar a los erizos de mar morados en su área, luego quitaban su línea y trazaban una nueva transversal. Cuando alcanzamos nuestro tiempo de fondo acordado, ascendimos y Ford reunió las cantidades de erizos medidas por los buzos para poder determinar qué áreas eran las más apropiadas para la matanza selectiva.

Nuestro trabajo del día había finalizado, el capitán puso en marcha el motor y emprendimos el regreso al puerto, mientras examinábamos el agua cerca de la costa para comprobar qué áreas parecían no tener un crecimiento de kelp. Había muchas, pero el ánimo era optimista mientras los buzos comparaban con entusiasmo la vida marina que habían visto en las áreas de kelp establecidos recientemente. A medida que nos acercábamos al muelle, Ford nos miró y dijo "he visto cómo vida marina increíble ha regresado a estas áreas: lubinas negras gigantes, focas y una vez incluso un banco de mola molas bebé; yo creo que ese es un excelente esfuerzo de reforestación".
Obtenga más información
Para obtener más información acerca del proyecto de restauración de kelp, visite www.santamonicabay.org o www.lawaterkeeper.org.


© Alert Diver — 2do Trimestre 2014