Cuando las cosas salen mal

Planes de acción de emergencia


Los operadores de buceo deben estar preparados para los accidentes dentro del agua, pero también deben estarlo para aquellos peligros que no están relacionados con el buceo.


La historia nos enseña que siempre puede haber accidentes, por lo que debemos tener planes para mitigarlos. Tanto los clientes como el personal, los espectadores, los buzos profesionales y el negocio de buceo en sí están sujetos a riesgos.

Los planes de acción de emergencia (PAE) son herramientas fundamentales para los buzos profesionales y los negocios de buceo. Normalmente estos planes proporcionan información necesaria en el caso de que se produzca un accidente de buceo, aunque esta consideración por lo general se limita a las actividades de buceo tradicionales o los problemas previstos. Los PAE integrales deben abordar una variedad de áreas de riesgo, y pocas personas entienden qué implica la identificación, recopilación, revisión y calificación de un PAE realmente efectivo.

Este artículo es el primero de una serie que abordará los puntos esenciales de la planificación de un procedimiento de emergencia efectivo y práctico para ayudar a mitigar los incidentes relacionados con la industria del buceo. Primero consideraremos dónde es probable que se produzcan emergencias.

Los riesgos varían según el centro de buceo, el buzo profesional y el área de operación, por lo que debemos realizar un análisis minucioso para identificar los problemas reales. Aquí encontraremos al menos una lista parcial de riesgos posibles para ayudar a identificar áreas de interés.
  • En el centro de buceo: incendios; explosiones de cilindros de alta presión, tanques de gas o contenedores de líquidos peligrosos; contacto con sustancias químicas u otros materiales peligrosos; lesiones por electrocución; malestar social u otra vinculación con personas agresivas
  • En la piscina y áreas de entrenamiento: exposición a sustancias peligrosas (como el cloro); emergencias médicas (incluso por problemas de salud preexistentes); lesiones (por resbalones, clavados, caídas o levantamiento de objetos pesados); ahogamiento
  • Durante el buceo: lesiones traumáticas por hélices, escaleras, resbalones, clavados u objetos pesados, por ejemplo; encuentros con vida marina peligrosa; buzos perdidos; ahogamiento; emergencias médicas a causa de afecciones de salud; peligros al entrar y salir relacionados con costas rocosas o cuevas o piscinas de difícil acceso
  • Durante el traslado (en tierra o en el agua): incendio; inclemencias del tiempo; vuelcos; pérdida o incapacitación de personas; accidentes durante la entrada al agua; accidentes de carretera; secuestro de una embarcación o un vehículo


El acceso al oxígeno y la disponibilidad de personal capacitado se encuentran entre los elementos más cruciales de la preparación para emergencias.
Más allá de los riesgos fácilmente identificables existen otros que, si bien son poco probables, merecen consideración y preparación. Estos pueden estar presentes en cualquiera de las áreas mencionadas anteriormente o en cualquier otra parte:
  • un huésped perdido, secuestrado o herido
  • un comportamiento inaceptable o agresivo por parte de un huésped, miembro del personal o visitante
  • un problema de salud repentino o una emergencia médica
  • actividad delictiva o arresto, muerte u homicidio que involucre a un huésped o miembro del personal

Un aspecto importante específico de un lugar en lo que se refiere a la planificación de emergencia que debe abordarse para todas las áreas consideradas en un PAE es la disponibilidad y fiabilidad de los servicios médicos de emergencia y los cuerpos de seguridad locales.

Al ilustrar estos peligros y sus posibles ubicaciones, esperamos inspirar a los negocios de buceo y los buzos profesionales independientes a examinar sus PAE con mayor detenimiento.

Siempre habrá riesgos, pero con un mayor conocimiento, comprensión y preparación podemos reducir la incertidumbre y limitar mejor las consecuencias de los peligros con los que eventualmente nos enfrentaremos.

© Alert Diver — 4to Trimestre 2017