Perfil de miembro de DAN: Cristina Mittermeier




Ciudad natal: Nanoose Bay, isla de Vancouver, Columbia Británica (criada en Cuernavaca, México)
Cantidad de años de buceo: 30
Destino de buceo favorito: Nanoose Bay y el Mar de Salish, isla de Vancouver. Tengo el más maravilloso punto de buceo justo en frente de mi casa; allí hay invertebrados, leones marinos y, ocasionalmente, alguna orca.
Por qué soy miembro de DAN: he sido miembro de DAN desde siempre porque es sumamente importante tener planes de evacuación definidos y en DAN son los mejores en ello.

Cristina Mittermeier ha sido reconocida como miembro del programa Sony Artisans of Imagery, es una de los 40 fotógrafos de la naturaleza más influyentes de la revista Outdoor Photographer y también receptora del premio Windland Smith Rice International Conservation Photographer of the Year de la revista Nature's Best Photography. Ha publicado y editado 24 libros ilustrados dedicados a temas de conservación y junto a su pareja, el fotógrafo submarino Paul Nicklen, cofundó SeaLegacy, una organización sin fines de lucro que utiliza el poder de la fotografía para promover la conservación marina y que está dedicada al objetivo de las Naciones Unidas de proteger el 10 por ciento de nuestros océanos para el año 2020. Entre las iniciativas actuales de SeaLegacy se encuentran un proyecto para establecer un área marina protegida en la Península Antártica y esfuerzos para detectar los efectos del cambio climático en la vida salvaje del Ártico.


Ballena jorobada, Antártida


Cuéntenos más sobre su viaje más reciente.
Paul (Nicklen) y yo acabamos de regresar de un viaje donde fotografiamos osos polares en Svalbard en el ártico noruego. Los osos son nadadores muy hábiles y pueden sumergirse a grandes profundidades, hasta 21 metros (70 pies) con facilidad. En esta oportunidad vimos 20 osos polares. Fue fabuloso poder ir a Svalbard durante un buen año glacial. Esto me dio un poco de esperanza para las especies del Ártico.

¿Siempre quiso convertirse en una fotógrafa submarina?
Cuando un reclutador universitario llegó a mi ciudad en México para hablar sobre carreras vinculadas al océano, me enamoré de lo que vi en la pantalla. Sabía que quería pasar el resto de mi vida trabajando con entornos marinos, por lo que fui a la universidad para estudiar biología marina. Pensaba que me convertiría en una científica, pero no estaba segura de querer pasar tiempo en el laboratorio.

Mi carrera en la fotografía primero fue en tierra y se centró en las personas; me llevó 25 años convertirme en una fotógrafa submarina. Ser la pareja de Paul me permitió tener al mejor maestro del mundo y eso me dio la posibilidad de llevar mi fotografía al océano.


Caracol pala (Lobatus gigas) y pescador local, Honduras

¿De qué manera ha cambiado su manera de contar historias con su transición hacia la fotografía submarina?
Si bien mi trabajo fotográfico originalmente se centró en personas indígenas en bosques pluviales, siempre quise volver a trabajar con comunidades costeras. Cuando Paul y yo nos sentamos para conversar sobre nuestro legado, decidimos que queríamos crear una organización sin fines de lucro que utilizaría nuestras habilidades narrativas y fotográficas para ayudar a proteger el océano. SeaLegacy es el resultado de ello.

Aprender fotografía submarina durante los últimos dos o tres años ha sido un entrenamiento para lo que quiero hacer por el resto de mi carrera. Tengo pensado enfocar mi lente en las personas que viven en las zonas costeras de los océanos de todo el mundo. Con la subida del nivel del mar, las costas están cambiando y los estilos de vida de las personas ribereñas están bajo una constante amenaza. Quiero contar esa historia.


Mittermeier explora un cenote en Akumal, México.


¿Cuáles considera que son las principales amenazas para el entorno marino?
Si bien vivimos en un planeta con océanos, ese concepto está bastante lejos de la vida de la mayoría de las personas. Hemos utilizado el océano como basurero durante cientos de años. Y tenemos la idea de que el mar es una fuente inagotable y que podemos seguir extrayendo recursos de él a escala industrial sin ningún tipo de consecuencia. El simple hecho de que pensemos de esa manera es increíblemente peligroso.

El océano es el amortiguador y moderador del clima más importante en la Tierra, pero la actividad humana está cambiando su química así como también la de la atmósfera. Y por tanto el cambio climático se ha convertido en un problema global de nuestra generación.

¿Entre las cosas que ha visto como buceadora qué es lo que más le preocupa?
Estamos viendo cada vez más animales flotando panza arriba, desde ballenas y tiburones hasta peces y estrellas de mar. Es aterrador ver cómo el ecosistema marino se ha convertido en un lugar inhabitable para las criaturas que viven en él. Si el océano no es lo suficientemente bueno para su vida salvaje, entonces no será lo suficientemente bueno para nosotros. Más de la mitad del oxígeno que respiramos proviene del fitoplancton marino; a medida que el océano se vuelve más ácido, ese fitoplancton muere. No quiero ser una persona fatalista y pesimista porque soy muy optimista respecto a la naturaleza, pero la situación es realmente cada vez más grave en muchos lugares.


Mittermeier y seriolas, Parque Nacional de Cabo Pulmo, México


¿Qué pueden hacer los buzos?
Todos los humanos deben tener suficiente interés en nuestro planeta para asegurarnos de tener un futuro en él. Cada uno de nosotros debemos analizar nuestra vida para entender verdaderamente qué cantidad de carne comemos, cuánto plástico descartamos y con qué frecuencia no reutilizamos ni reciclamos. También debemos aceptar el hecho de que nuestros hijos y nietos serán los que experimentarán las consecuencias de estas acciones.

Al recordar la gran cantidad de criaturas que hemos desenredado o encontrado muertas por culpa del plástico, intento mantener una aguda conciencia de cuándo lo utilizo. También debemos pensar detenidamente en la vida salvaje marina que decidimos consumir. Los turistas que van a un safari en el Serengeti o que visitan parques nacionales en los Estados Unidos no esperan que se les sirva carne de león o de oso. ¿Por qué comemos animales marinos como si fueran un recurso inagotable? Podemos marcar una diferencia si averiguamos de dónde provienen los frutos de mar y apoyamos proyectos de acuicultura sustentables.

¿Cuál es el siguiente paso?
¡Cuba! Viajaremos allí en octubre por tres semanas con un equipo de cineastas, personajes de las redes sociales y fotógrafos con el objeto de intentar inspirar a otros países del Caribe para que sigan el modelo de protección cubano. Fidel Castro hizo muchas cosas mal, pero una cosa buena que hizo fue crear un sistema de parques nacionales con varias áreas marinas protegidas. En la actualidad, Jardines de la Reina es uno de los arrecifes más inmaculados que quedan en el planeta. Si bien algunas personas dirán: "pero ya está protegido, ya es una maravilla nacional", creemos que podemos utilizarlo como ejemplo para que otros puedan seguirlo. Estén atentos a las próximas novedades.

Obtenga más información
Para obtener más información sobre Cristina Mittermeier y su trabajo, mire el video "Women of Influence" (Mujeres influyentes).



© Alert Diver — 3er Trimestre 2017