No culpen al operador de buceo






Cuando comencé a bucear hace 54 años, los únicos otros buzos con los que me encontraba eran las "ratas de agua" como yo. Nos encantaba estar sobre, dentro y bajo el agua. Aprender a bucear para nosotros fue simplemente una forma de prolongar el tiempo que pasábamos bajo la superficie. En la actualidad, muchos buzos que son "ratas de agua" consideran que los operadores de buceo son demasiado controladores y restrictivos; a ellos les digo: "no culpen al operador de buceo".

Los operadores de buceo, organizadores de viajes, instructores y divemasters se enfrentan a la realidad de que hoy en día muchos buzos no tienen necesariamente una afinidad natural con el agua ni habilidades innatas en el agua. Actualmente muchas personas vienen a bucear de la misma manera que lo hacen cuando practican esquí, paracaidismo o una larga lista de otras actividades. Son buzos ocasionales u oportunistas que eligen destinos vacacionales que "quizás también ofrezcan buceo". Les gusta el buceo, pero no les encanta necesariamente al punto de dedicarle el esfuerzo y el tiempo dentro del agua que se requieren para dominarlo; ese es el problema.

Si en la actualidad los buzos tienen menos habilidades y experiencia que los buzos de décadas pasadas, los profesionales del buceo deben brindarles más apoyo y orientación o, dependiendo de cómo se lo mire, controles y restricciones. Algunos operadores intentan dividir a los buzos en grupos según la experiencia o el nivel de entrenamiento, pero las tarjetas de certificación de los buzos no puede expresar la calidad de sus habilidades o su experiencia. Y no todas las embarcaciones de buceo tienen la suerte de tener un grupo de buzos lo suficientemente grande y personal de buceo suficiente para poder prestar servicios a varios grupos.


Dominar habilidades como el control de la flotabilidad requiere de dedicación, esfuerzo y tiempo en el agua.


Por lo tanto, los profesionales del buceo deben estar atentos a la experiencia, que está señalada por la colocación incorrecta de la primera etapa del regulador en la válvula del tanque, dejar la correa que sujeta el tanque a la embarcación debajo de las mangueras o el chaleco y preguntas como: "¿cuánto lastre necesito?". Hoy en día muchos operadores optan por realizar buceos de verificación o algún tipo de evaluación dentro del agua para determinar las habilidades y los niveles de comodidad de los buzos.

Cuando estoy en una embarcación de buceo y un buzo relativamente novato me pregunta cómo puedo bucear durante una hora y regresar al barco con 1.300 psi en el tanque, le digo que en el agua estoy cómodo y relajado, que conservo la energía conscientemente y que he practicado buceo durante mucho tiempo. También le sugiero que observe los movimientos del divemaster y que considere tomar una, dos o tres clases de flotabilidad.
La experiencia no es una licencia para romper las reglas de seguridad
Los buzos principiantes no son los únicos que se meten en problemas. En 1992 escribí un documento de investigación acerca de una temporada de buceo muy problemática que había tenido lugar el año anterior en el noroeste de los Estados Unidos de América. Esa temporada perdimos a 11 buzos técnicos muy experimentados en naufragios. Cada uno de los buzos perdió la vida por tomar malas decisiones antes o durante un buceo en un naufragio. Cada uno de ellos tenía las habilidades y la experiencia que se necesitaban para saber qué debería haber hecho pero decidió ignorar la capacitación recibida.

Dos características comunes que encontré en cada buzo fueron la falta de control de los impulsos (incapacidad para resistir las tentaciones o las ansias) y la ausencia de temor a morir (incapacidad para apreciar el riesgo de muerte). ¿Suele enviar mensajes de texto mientras conduce? Si lo hace, esto indica que carece de control de los impulsos y temor a morir. Los buzos que tienen estas características representan un riesgo para los operadores de buceo (y para sus compañeros y ellos mismos) independientemente de su nivel de experiencia o del grado de comodidad que tengan en el agua.





¿Qué pueden hacer los operadores de buceo?
La mayoría de los operadores de buceo ofrece clases de certificación básicas y avanzadas así como también capacitación en habilidades de flotabilidad básicas y avanzadas. En mi experiencia, los buzos que más necesitan estas clases son aquellos que tienen una menor probabilidad de tomarlas. Es posible que el personal de buceo deba encontrar mejores maneras de persuadir a los buzos para que inviertan tiempo y dinero con el objeto de mejorar sus habilidades de buceo. A la hora de inspirar a los buzos a hacer esto tuve un cierto grado de éxito al darles a entender que obtendrían un mejor consumo de aire, se sentirían menos cansados después de un buceo, protegerían al arrecife de un daño accidental y serían mejores compañeros de buceo.

Al igual que practicar buceo de manera segura, promover el buceo seguro requiere de un gran esfuerzo. Cuanto más inspiremos a los buzos a mejorar sus habilidades, más seguros estaremos todos. Nunca se sabe, si tenemos éxito tal vez los operadores estén menos proclives a establecer planes de buceo restrictivos y controlados y quizás nunca más sintamos la necesidad de culpar al operador de buceo.

© Alert Diver — 2do Trimestre 2015