Para que otros vivan

Nadadores de rescate de la Guardia Costera de los Estados Unidos


Para obtener estas fotos únicas desde el agua, Tim Calver recibió una capacitación intensiva para convertirse
en un muñeco de rescate de la Guardia Costera con una cámara en mano.


El camino hacia mi proyecto U.S. Coast Guard Rescue Swimmer (Nadador de rescate de la Guardia Costera de los Estados Unidos) comenzó en 1997 en un día caluroso y tranquilo en las Bahamas. Mientras practicaba buceo en apnea desde una pequeña embarcación a 3 km (2 millas) de Bimini, me sumergí demasiado, contuve la respiración demasiado tiempo y experimenté un "desmayo de ascenso" o "desmayo de superficie" ("shallow water black-out" en inglés). Mi compañero de buceo evitó que me ahogara. Para el momento en que fui rescatado había inhalado tres bocanadas de agua salada. Hice un viaje nocturno en helicóptero hacia Miami y pasé la noche en el hospital expectorando agua de mar. Al pensar en todo lo sucedido, me considero afortunado de estar vivo tras haber pasado por esa experiencia con apenas poco más que una neumonía y un miedo razonable pero un tanto limitante respecto al buceo en apnea a 30 metros (100 pies).

Desde entonces he desarrollado una carrera de 20 años como fotógrafo submarino independiente. En este tiempo realicé la mayor parte de mis trabajos practicando buceo en apnea e intenté enfocar mi cámara en personas que dedican su vida al océano: investigadores, conservacionistas, buzos en apnea, cineastas y nadadores. Con cada historia tengo la esperanza de poder documentar el significado que las relaciones de los sujetos con el océano tienen para ellos a nivel personal.


El curso para Técnicos de Supervivencia en Aviación es extremadamente
exigente, desde un punto de vista tanto físico como mental.
Mi lista de trabajos esperados estaba encabezada por la oportunidad de trabajar estrechamente con los nadadores de rescate de la Guardia Costera de los Estados Unidos (United States Coast Guard, USCG). Estas son personas que responden a la llamada cuando navegantes o buzos tienen problemas en las aguas costeras de los Estados Unidos. Continuamente practican habilidades para mejorar su capacidad para manejar el estrés, el miedo y el tiempo bajo el agua. Entrenan para competir directamente contra olas oscuras, fuertes corrientes y vientos con la fuerza de un huracán.

Sentía curiosidad por la preparación que les permite a los nadadores superar las peores condiciones posibles. Quería saber si era posible eliminar los límites físicos y mentales de una persona a través del entrenamiento.

Para cubrir esta historia viajé a tres lugares clave en el mapa de la USCG: Savannah, Georgia, donde reuní los requisitos para evacuar un helicóptero en vuelo; Elizabeth City, Carolina del Norte, donde nadé junto a reclutas que estaban recibiendo entrenamiento; y Kodiak, Alaska, donde la USCG lleva a cabo sus operaciones más conocidas como se puede ver con frecuencia en la televisión.


Los cursos comienzan con unos 15 candidatos pero normalmente sólo uno o dos se gradúan (o ninguno).


La clave de mi proyecto fue reunir las condiciones del programa DUCK de la USCG. Se trata de una acreditación que permite a los voluntarios de la USCG desempeñar el papel de muñeco de rescate y así permitir a la tripulación de un helicóptero practicar operaciones de búsqueda y rescate del mundo real. Después de un examen de natación en una piscina y una breve charla sobre el egreso de un helicóptero, estuve capacitado para abandonar un helicóptero en vuelo mediante un gancho de rescate, nadar debajo de la estruendosa máquina, comunicarme con el nadador de rescate y ser izado nuevamente hacia el helicóptero. Todo esto lo hice mientras sostenía una cámara impermeable. Tuve una vista desde el agua de los esfuerzos coordinados del nadador y la máquina que contaron una parte importante de mi historia.

Mientras que la clave del proyecto era la certificación Duck que obtuve en Savannah, el corazón era la escuela para Técnicos de Supervivencia en Aviación (AST, por sus siglas en inglés). En la escuela para AST, situada en un enorme edificio en la Estación Aérea Elizabeth City (Air Station Elizabeth City) en Carolina del Norte, grupos de hombres jóvenes (y ocasionalmente mujeres) inician un curso de 18 semanas diseñado para evaluar, reforzar, entrenar, preparar y finalmente rechazar o aprobar a los ilusionados aspirantes a nadador de rescate. Las clases comienzan con más de 15 reclutas pero es posible que sólo uno o dos candidatos se gradúen (y en ocasiones ninguno).

Cada recluta que participa en el curso, independientemente de si lo aprueba o no, experimenta una evolución que supone una cierta inseguridad. La incertidumbre puede ser mental o física. Puede presentarse bajo el agua al compartir aire y al empujar un ladrillo de un extremo de la piscina al otro. También puede producirse al colgar de una barra de dominadas mientras un instructor exige más repeticiones a los gritos. O bien puede ocurrir cuando ventiladores y luces transforman la superficie de la piscina para que se parezca más a un mar agitado y hay seis personas con lesiones desconocidas que deben ser rescatadas.


Los candidatos de la escuela para Técnicos de Supervivencia en Aviación (AST) inician un curso de 18 semanas diseñado para reforzar, desafiar y evaluar a nadadores de rescate.
Esto lo sé porque yo pasé una semana en estrecho contacto con un grupo de reclutas y fui testigo de la presencia tanto de dudas como de determinación en sus rostros. Algunas de mis imágenes más fuertes fueron tomadas en estos momentos y puedo dar fe de que si bien todos los reclutas querían hacer otra dominada o nadar otro tramo bajo el agua, en general no querían hacerlo con una cámara en la cara.

En una situación extrema, una tripulación atraviesa la oscuridad de la noche en las condiciones climáticas típicamente adversas de Alaska donde la nieve y el viento se combinan para hacer que volar con un rumbo recto sea todo un desafío. Debajo del helicóptero, cae la misma nieve, pero también hay olas imponentes y heladas que rompen con toda furia. Pero cuando el helicóptero llega a su lugar de destino, las puertas se abren y un nadador se lanza desde él.

Inicié este proyecto fascinado por la idea de que los nadadores de rescate necesitan un helicóptero y una tripulación de tres personas para poder llevar a cabo su misión. Y, a la inversa, un avión de varios millones de dólares necesita a un atleta con un par de aletas para cumplir con su misión. Pero después de ver el entrenamiento en Elizabeth City, entiendo que un rescate depende no de un potente helicóptero o un formidable nadador, sino de un equipo de personas que han decidido que este es el trabajo de su vida.

Todo este conjunto de hombres y maquinaria fomenta y define el lema de la Guardia Costera "para que otros vivan" ("so others may live" en inglés)
Prepararse para lo peor
Las emergencias como el desmayo de superficie que Tim Calver experimentó en Bimini son sumamente comunes. En dichos casos es necesario contar con un buen entrenamiento y llevar a cabo una intervención rápida para evitar lesiones graves o la muerte. Lo mismo puede decirse de muchas lesiones que se producen en el agua: el semiahogamiento, la hipotermia, la enfermedad disbárica y los problemas cardíacos y pulmonares pueden volverse inmanejables sin una intervención rápida y apropiada. Las personas que pasan mucho tiempo en entornos acuáticos deben estar entrenadas y deben poder responder a emergencias cuando la ayuda más cercana puede estar a más de una hora de distancia.

El curso Primeros auxilios de buceo para buzos profesionales (DFA Pro) de DAN® es una manera de prepararse para responder a estos tipos de emergencias. El curso, que ha sido diseñado para profesionales y voluntarios que deben estar preparados para la naturaleza única y desafiante de los entornos acuáticos, está aprobado por la USCG y cumple o supera los requisitos de primeros auxilios y RCP tanto para marinos mercantes como para buzos profesionales. El curso ofrece capacitación en el manejo de emergencias acuáticas tales como incidentes de buceo, lesiones causadas por vida marina y emergencias neurológicas y cardiopulmonares.

Para obtener más información o para buscar un instructor de DFA Pro cerca de usted, visite DAN.org/training.
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Mire el video para obtener más información acerca de los nadadores de rescate de la Guardia Costera de los Estados Unidos.



© Alert Diver — 3er Trimestre 2017