Mito o verdad de la aptitud física



Al planificar un programa de aptitud física eficaz, es importante separar los hechos de la ficción. El folclore de la aptitud física se extiende rápidamente porque muchas personas se sienten atraídas por promesas de soluciones mágicas rápidas. La realidad es que la aptitud física es una forma de vida. Un camino al éxito seguro incluye nutrición, hidratación, sueño y ejercicio adecuados, todo ello incorporado a su vida cotidiana. Debe hacerse tiempo para estas cosas cada día al igual que se las arregla para encontrar tiempo para darse una ducha, cepillarse los dientes y comer.



1. Beber agua fría durante o después del ejercicio es malo. Mito
De hecho se ha demostrado que el agua fría se absorbe más rápidamente, por lo que puede rehidratar el cuerpo con eficacia durante o después del ejercicio. Un beneficio adicional del agua fría es la regulación de la temperatura corporal, que es particularmente importante en días calurosos. La hidratación es prioridad, y la temperatura del agua es secundaria. Si tiene mucho frío después de un buceo, beba agua más caliente. Si está sudando en la superficie, opte por beber agua más fría. Preste atención a cómo se siente y tome líquido según la sed que tenga.

2. Un entrenamiento corto no supone ningún beneficio. Mito
Una de las mayores barreras para la práctica de ejercicio es el tiempo. Por lo tanto, cualquier intervalo de tiempo en el que pueda hacer alguna actividad física es beneficioso. Los mayores beneficios del ejercicio para la salud se demuestran entre la inactividad y un poco de actividad. En otras palabras, cada paso cuenta. Tres sesiones de 10 minutos suponen el mismo beneficio (sino mayor) que una sola sesión de 30 minutos.







3. Si se está ejercitando, necesita una bebida energética. Mito
Una tendencia a beber bebidas dulces al ejercitarse lleva a las personas que hacen ejercicio (especialmente a las principiantes) a tener un equilibrio calórico positivo, lo que las hace aumentar de peso (grasa, no músculo). Una típica bebida Gatorade de 32 onzas contiene 200 calorías y 56 gramos de azúcar. Si consume toda la botella deberá correr al menos 3 km (2 millas) para lograr un equilibrio. Una buena regla de oro es que si una sesión de ejercicio no supera los 90 minutos de duración, la bebida que deberá consumir es agua.



4. Los ejercicios abdominales eliminan la grasa del vientre. Mito
No existe ninguna base de hechos para el adelgazamiento localizado de la grasa corporal. Los abdominales le permitirán tonificar los músculos que están debajo de la grasa, pero no existe ninguna conexión entre este desarrollo muscular y las células adiposas locales. La única manera de reducir la grasa corporal es quemar más energía de la que almacena. Desgraciadamente, el lugar donde una persona baja y sube de peso está determinado genéticamente. Siéntase en libertad de culpar a sus padres por esto. Los ejercicios abdominales están dirigidos a músculos muy específicos y no consumen demasiada energía. Por lo que lamento decir que estos ejercicios no harán demasiado por mejorar su composición general ni eliminarán el peso adicional en la parte media de su cuerpo.




5. El aumento de peso puede ser causado por la falta de sueño. Realidad
¿Alguna vez ha observado que come más cuando está cansado? Este comportamiento no se debe a una falta de control personal, sino que existe una base fisiológica para ello. La falta de sueño crea un desequilibrio hormonal: los niveles de la hormona llamada leptina (que le indica a su cuerpo que debe dejar de comer) disminuyen, mientras que los niveles de ghrelina (que le hacen creer que tiene hambre) se elevan. ¿Ha notado que cuando está cansado elige alimentos ricos en carbohidratos y azúcar? Esto se debe a que el cerebro funciona con glucosa, la forma más simple de azúcar. Cuando el cerebro está cansado, quiere azúcar. Esta combinación de un aumento en la ingesta calórica en forma de alimentos con un alto nivel de azúcar produce un aumento de peso. Un sueño adecuado es fundamental para mantener un equilibrio calórico y tener energía para hacer ejercicio.



6. Debe mantenerse en la "zona de reducción de grasa" para quemar grasa. Mito
Muchos aparatos de ejercicio indican que los bajos niveles de esfuerzo son considerados la "zona de reducción de grasa", Es cierto que hasta un 90 por ciento de su energía a este bajo nivel es impulsada por grasa. Pero tenga presente que la velocidad a la que se queman las calorías será baja: 90 por ciento de un poco sigue siendo poco. ¿Preferiría que alguien le diera el 90 por ciento de 1 dólar o el 25 por ciento de 100 dólares estadounidenses? Al hacer ejercicio a una intensidad mayor, un porcentaje menor de su actividad es impulsada por grasa, pero la cantidad de calorías totales quemadas a esa mayor intensidad será mucho mayor que durante un entrenamiento de baja intensidad con la misma duración.



7. El ejercicio mejora la función cerebral. Realidad
Preste atención a su productividad. He encontrado soluciones a muchos desafíos laborales y personales tras una sesión de ejercicio. Escaneos cerebrales han demostrado que el ejercicio estimula el flujo sanguíneo hacia el cerebro y aumenta la actividad cerebral. Un beneficio adicional del ejercicio es la neurogénesis, la formación de nuevas células cerebrales y nuevas conexiones entre las células cerebrales. Es cierto, el ejercicio puede volverlo más inteligente.

No importa cómo le haya ido en esta prueba de folclore de aptitud física. Con sólo leer este artículo ya estará más informado acerca de algunos conceptos erróneos sobre el ejercicio. Tenga presente que todo lo que se oye en el gimnasio no es necesariamente cierto. Considere la ciencia que hay detrás de las declaraciones y recuerde que muchos consejos son bienintencionados y están enmarcados en verdades parciales. No existe ninguna solución mágica para alcanzar el bienestar.
Nota de DAN
Para evitar un mayor riesgo de sufrir una enfermedad por descompresión, DAN® recomienda a los buzos evitar el ejercicio enérgico durante 24 horas después de realizar un buceo. Durante su examen físico anual o después de observar algún cambio en su estado de salud, consulte a su médico para asegurarse de tener la autorización médica para bucear.

© Alert Diver — 3er Trimestre 2016