Misteriosa juventud

La metamorfosis de los animales marinos


La inusual larva de estrella de mar Luidia sarsi
Durante varias horas o meses consecutivos, las larvas se desplazan sin rumbo por los mares. Se trata de criaturas diminutas que normalmente tienen un ancho inferior a un milímetro y un aspecto similar al de un alienígena que a menudo es muy diferente al de los adultos. Con el tiempo, y después de producirse ciertos cambios, adquieren una forma y un tamaño más familiares, pero inicialmente las formas de vida más jóvenes del océano pueden ser muy misteriosas y tener un aspecto muy singular.

La larva filosoma es una criatura que tiene el grosor de un papel y un esqueleto plano de color blanco; se parece más a una minúscula decoración de Halloween o a una araña aplastada que a una preciada exquisitez: la langosta espinosa. Otra larva, que se conoce como zoea, es una especie de Pac-Man miniatura con ojos saltones que ostenta un salacot, algo que está muy lejos de ser el cangrejo de pinza roja en el que se convertirá posteriormente. Las larvas de estrella de mar también son personajes complicados. Con un cuerpo amorfo transparente y lo que parece ser una cantidad excesiva de brazos, este joven equinodermo tiene un aspecto similar al de un calamar o un pulpo es una fase temprana.

Las pequeñas larvas de agua viva, chipirón, anguila y pez tienen un aspecto más similar al de los adultos, pero distinguir las especies en una fase temprana de su desarrollo puede ser casi imposible. Muchos organismos del océano, particularmente los invertebrados que habitan el lecho marino, tienen ciclos de vida complejos que incluyen un desarrollo a gran escala de crías casi irreconocibles que se desplazan a la deriva y que se transforman en adultos a través de una serie de dramáticas metamorfosis.

Estrategias reproductivas

La larva filosoma de la langosta espinosa (Panulirus argus)
Con el paso del tiempo, varias estrategias comunes han evolucionado para así crear nuevas generaciones en el océano. Desde luego, el objetivo de todas ellas es promover la supervivencia de la cría. Algunos organismos marinos dan a luz a lo que fundamentalmente son versiones en miniatura de ellos mismos; estos jóvenes especímenes están listos para reptar, nadar o incluso cazar en un solo día. Por ejemplo, el tiburón toro es un bebé al que no se debe fastidiar, incluso cuando está dentro del vientre materno. Los embriones del tiburón toro maduran dentro del útero. Los más grandes lo hacen primero. La joven cría, que ya tiene dientes y está hambrienta, caza a sus hermanos que aún se están desarrollando. Se podría decir que los tiburones toro son los máximos asesinos natos, ya que han tenido experiencia en caza incluso antes de nacer. Este es un ejemplo extremo de lo que se conoce como enfoque de incubadora de la reproducción, en el que sólo se producen unos pocos jóvenes bien desarrollados.

Una estrategia más común consiste en producir una abundante cantidad de crías menos desarrolladas y diseminarlas. Al hacerlo, grandes cantidades de huevos o larvas se liberan en el agua y se convierten en miembros diminutos de la errante multitud que se desplaza a la deriva y que denominamos plancton.
Las ventajas de ser nómadas
¿Por qué se liberan miles de millones de huevos o larvas en el mar y se los deja a merced del viento, las olas y las corrientes? Esta estrategia reproductiva permite una dispersión generalizada, lo que puede impedir que se produzca una aglomeración en el hogar paterno y brindar a las crías acceso a nuevos hábitats o áreas geográficas. Además, las larvas errantes no tienen que competir con los adultos por comida y los genes se intercambian en una gama más amplia. Al liberar una gran cantidad de crías, los organismos minimizan los riesgos.

Las larvas son presas fáciles, especialmente para los depredadores relativamente pequeños. Pero incluso los organismos de boca grande disfrutan de un banquete de huevos o larvas. Durante los momentos de desove masivo en los arrecifes, en los que los corales sincronizan la liberación de huevos y esperma, el bufé nocturno atrae una amplia variedad de comensales. Las aguas están repletas de gusanos, y enjambres de peces e incluso tiburones ballena se abalanzan para consumir enormes cantidades de huevos y larvas en desarrollo en grandes bocados. Pero no sólo los depredadores condenan la existencia de las errantes crías. Las corrientes poco favorables, una falta de alimento o las condiciones nocivas pueden terminar con la vida de las crías. Aunque se liberen grandes cantidades de larvas, es probable que sólo unas pocas sobrevivan.
Formas extrañas

Larva zoea de “spider crab” (cangrejo araña gigante perteneciente a la superfamilia Majoidea; Maja squinado)
Las larvas planctónicas con frecuencia tienen un aspecto muy diferente al de sus versiones completamente desarrolladas por la necesidad de las larvas de mantenerse a la deriva y evitar a los depredadores. La mayoría de las larvas son transparentes o translúcidas, lo que las ayuda a pasar desapercibidas en las capas del océano iluminadas por el sol. La filosa espina de la larva zoea de cangrejo es un medio para disuadir a algunos depredadores pequeños. También aumenta la superficie del organismo, y así lo ayuda a mantenerse en lo alto de la columna de agua.

Todas las características, como por ejemplo espinas, púas, huesos, aletas, cilios similares a las plumas y una forma plana, aumentan la superficie de un organismo y mejoran la flotación. Los caracoles bebé, que son versiones miniatura voladoras de los adultos, tienen una hoja de tejido similar a un ala que los mantiene a la deriva. Asimismo, las larvas necesitan un medio para detectar y capturar partículas orgánicas como alimento; si bien las larvas no se consideran verdaderas nadadoras, muchas de ellas tienen una movilidad débil para este fin.
La metamorfosis
Las larvas que superan con éxito los retos del océano se transforman en jóvenes y finalmente en adultos. Pueden convertirse en expertos nadadores o hundirse en el fondo para vivir en el lecho marino (y tal vez sujetarse a él). Algo tan simple como encontrar un lugar adecuado para vivir puede ser complicado. Algunos invertebrados bentónicos, tales como los percebes y las ostras, son considerados habitantes gregarios ya que deben instalarse en comunidades previamente establecidas de su propia clase. Otros organismos necesitan un tipo específico de sustrato o estimulante químico o deben evitar el contacto con otros de su propia especie debido a los apetitos caníbales. Cuándo, dónde y cómo los organismos realizan la transición de larvas a jóvenes y luego a adultos varía. En algunos casos, es sólo cuestión de aumentar su tamaño, pero en otros se trata de un cambio de vida extremo donde sólo se observa un mínimo parecido, de haber alguno, con la larva.


Larva de platija (con un ojo aún a cada lado de su cabeza)

Las larvas de pez con frecuencia tienen un aspecto similar al de los adultos. No obstante, un tipo de pez muestra una diferencia sorprendente. La larva de pez plano se parece mucho a un pez, con una forma de cuerpo y una cola típicas y un ojo a ambos lados de la cabeza. Sin embargo, un pez plano adulto, como por ejemplo una platija, un lenguado o un halibut (otra especie de lenguado del Atlántico Norte), tiene ambos ojos en la parte superior de su cuerpo (¿o es el lateral acaso?). Durante la transición de larva a adulto, estos peces tienen una etapa adolescente verdaderamente difícil en la que uno de los ojos se mueve a la parte superior de la cabeza al otro lado. El pez se acuesta en el fondo sobre el lateral que no tiene ojos. Algunos peces planos son ciegos del lado derecho, mientras que otros lo son del lado izquierdo; esto dependerá de cuál de los ojos se ha trasladado.

En muchos invertebrados bentónicos, la metamorfosis de larvas flotantes a moradores del lecho marino incluye una serie de cambios morfológicos y bioquímicos. Los cambios más dramáticos pueden tener lugar mientras se encuentran en movimiento, o bien pueden producirse una vez que el organismo se instala en el fondo. En el caso de los corales, gran parte de esta transformación se produce en el lecho marino. Una vez que se detecta un punto donde ubicarse que resulte adecuado (a menudo con estimulantes químicos), la larva de coral nada en dirección al fondo. En algunas especies de coral, la presencia de algas coralinas incrustantes proporciona la señal química necesaria.

Las larvas de coral que entran en contacto con un fondo adecuado primero se contraen y luego tienden una matriz orgánica; a continuación comienzan a formarse los inicios de sus esqueletos calcáreos de carbonato de calcio. La metamorfosis continúa a medida que el coral desarrolla su primera copa esquelética y una boca rodeada por un anillo de tentáculos que contienen nematocistos (células urticantes). En el caso de las larvas de coral que son el resultado del desove por diseminación, en esta etapa se enfrentan a sus compañeras las algas, zooxantelas simbióticas que viven dentro de sus tejidos. El brote de clones a partir del pólipo de coral inicial genera una colonia de coral en crecimiento. Si un sustrato no es adecuado, las larvas de coral a veces tienen una segunda oportunidad, un aplazamiento durante el que flotan libremente; las larvas se contraen, se desprenden y vuelven a desplazarse a la deriva en busca de un hogar que les resulte conveniente.

En el caso de los equinodermos, tales como erizos de mar, estrellas de mar ofiuras, pepinos de mar y estrellas de mar, la metamorfosis de larva a cría de aspecto familiar tiene lugar tanto en la columna de agua como en el fondo. Las estrellas de mar, por ejemplo, pueden transformarse de masas amorfas con forma de barril a criaturas similares a los pulpos con brazos mientras se encuentran sin rumbo en el agua y luego sujetarse al lecho marino y volver a mutar. Finalmente, nace una estrella de mar que se desplaza libremente por el lecho marino.

Las aguas vivas también tienen un ciclo de vida compuesto de dos etapas. Las larvas de agua viva que se desplazan a la deriva se instalan en el lecho marino donde se transforman en pólipos en forma de flor que brotan sin un sexo definido, como "naves nodriza" que liberan diminutos platillos voladores uno tras otro a través de un conducto. Estas son las aguas vivas bebé que nadan sin rumbo y se desarrollan hasta adquirir la familiar forma de campana.


Larva similar a un renacuajo de un tunicado
Una de las transformaciones más significativas tiene lugar entre los tunicados (urocordados). Como adultos, estas criaturas normalmente son una especie de coloridos racimos de minúsculos tubos sujetos al fondo. No obstante, las larvas de tunicado se parecen a los renacuajos, con colas y notocordas. Una vez que encuentra un lugar donde situarse, la larva en forma de renacuajo se fija al lecho marino por la cabeza, la cola se degenera y cambia a la forma de tunicado adulto.

Un cangrejo atraviesa la transición de una linda larva zoea en forma de Pac-Man a un adulto rastrero con pinzas a lo largo de una gran cantidad de etapas. En el caso de los crustáceos, la muda tiene un rol importante al principio y durante toda su vida. Con un duro exoesqueleto o caparazón, los crustáceos deben mudar sus caparazones para hacer lugar para cuerpos más grandes. Además, estos animales deben estar equipados de manera apropiada para una vida a flote en los primeros días de su existencia, de ahí su ornamento con espinas y sus cilios similares a las plumas.

En las crías planctónicas del océano, el cambio a menudo es dramático, y es un ejemplo de la complejidad y la diversidad de la vida en el mar. Las variaciones entre las diferentes especies son muchas, pero el objetivo general es el mismo: la supervivencia.
Acerca de la autora
Ellen Prager, Ph.D., es la autora de Sex, Drugs and Sea Slime: The Oceans' Oddest Creatures and Why They Matter (Sexo, drogas y limo de mar: las criaturas más extrañas del mar y por qué son importantes).


© Alert Diver — 2do Trimestre 2013