Mission 31: el viaje de un "aquanauta"




Fabien Cousteau emerge de Aquarius Reef Base durante un buceo de trabajo en el transcurso de su
saturación de 31 días a 19 metros (63 pies) de profundidad.


Había sido un largo día, y me lancé de cabeza sobre mi litera, exhausto. Cuando comencé a cerrar los ojos, el camarote se iluminó repentinamente como la pista de aterrizaje de un aeropuerto. Me senté y miré directamente hacia la fuente de la luz donde pude ver a un enorme tarpón que nadaba junto a la ventana. Cada vez que pasaba su cuerpo plateado reflejaba la luz de proa del hábitat en nuestro camarote. El espectáculo era increíble, y esa ventana se convertiría en una pantalla de cine donde nuestro equipo gozaría de muchos más espectáculos increíbles en el transcurso de las siguientes semanas.

Transcurría la noche del 1 de junio de 2014, mi primera noche como residente del laboratorio submarino Aquarius Reef Base. A partir de ese día, me sumergí en mi nuevo hogar acuático con los científicos Andy Shantz y Adam Zenone, el líder de la expedición Fabien Cousteau y nuestros dos técnicos del hábitat Mark "Otter" Hulsbeck y Ryan LaPete. Acabábamos de finalizar un entrenamiento de buceo intensivo de dos semanas y ansiaba finalmente comenzar a trabajar como uno de los dos aquanautas y fotógrafos de documentales que participaban en Mission 31.
El hábitat Aquarius
Aquarius, situado a unos 14 km (9 millas) de la costa de Cayo Largo, Florida, en el Santuario Marino Nacional de los Cayos de la Florida (Florida Keys National Marine Sanctuary), es una compleja estructura submarina que se encuentra a una profundidad de 19 metros (63 pies). La estructura está sujeta a una boya que se encuentra en la superficie; un equipo de científicos de la Universidad Internacional de Florida (UIF) altamente capacitados, que incluye buzos profesionales e ingenieros, opera el hábitat desde un centro de control ubicado en Islamorada, Florida. Aquarius es el único laboratorio submarino que queda en el mundo, y está destinado a ayudar a los científicos a estudiar el océano y sus habitantes durante períodos prolongados.

Los aquanautas residentes pueden pasar días o incluso semanas bajo el agua con una técnica de buceo avanzada llamada buceo de saturación. Uno de los beneficios del buceo de saturación es que un aquanauta de Aquarius puede permanecer a profundidad fuera del hábitat durante períodos prolongados con un mínimo riesgo de sufrir una enfermedad por descompresión. Esto se debe a que el buzo ya ha absorbido la cantidad máxima de nitrógeno para esa profundidad. De hecho, si un buzo se quedara a la misma profundidad del hábitat podría bucear indefinidamente porque el buceo no supondría, al menos en teoría, ningún tipo de descompresión.

El buceo de saturación requiere un entrenamiento y una preparación especiales, por lo que cada miembro de nuestro equipo ha tenido que realizar una serie de exámenes médicos, exigentes pruebas de natación, buceos de verificación y entrenamientos con casco para cumplir con los requisitos a fin de convertirse en un aquanauta de Mission 31. También hemos participado en clases de formación teórica que cubrían todo desde cómo usar el mirador (una pequeña estructura externa que contiene artículos de supervivencia de primera necesidad para usarse en caso de emergencia) hasta cómo ir al baño.
Mission 31
Cousteau creó Mission 31 como un tributo a su abuelo ya fallecido, Jacques-Yves Cousteau, que pasó 30 días bajo el agua en el hábitat submarino Continental Shelf Station Two en el mar Rojo en 1963. Mission 31 obtuvo su nombre del objetivo de Fabien Cousteau de tener un equipo de aquanautas viviendo bajo el agua durante 31 días, un día más de lo que estuvo el equipo de su abuelo 51 años atrás.

Mientras estuvimos bajo el agua nos mantuvimos ocupados: nos levantábamos a las 4:30 para realizar experimentos científicos a primera hora de la mañana, hospedábamos a invitados VIP que venían de la superficie, y recibíamos entregas diarias de buzos de la Marina de los Estados Unidos que usaban ollas a presión herméticas para enviar al hábitat alimentos y otros suministros.

Había todo un equipo en la superficie estaba dedicado a preservar nuestro bienestar personal y nuestra seguridad. Empleados de la UIF, dirigidos por Roger Garcia y Tom Potts, monitoreaban la misión las 24 horas, y controlaban los niveles de oxígeno y dióxido de carbono, el uso de energía, las reservas de alimento y las necesidades médicas.
Experiencias memorables
Durante el tiempo que pasé como aquanauta, llegué a apreciar enormemente la práctica de buceo al caer la tarde. Con un suministro de aire ilimitado y un tiempo de fondo de hasta nueve horas, a menudo planificaba mis buceos para que coincidieran con el crepúsculo, aprovechando así una mejor claridad del agua para ver los animales en transición que surgían de las profundidades. No obstante, debo admitir que también disfrutaba la oportunidad de bucear solo (pero conectado al hábitat) después de que todos los visitantes habían regresado a Islamorada.


El actor Ian Somerhalder y el científico principal de Conservation International Greg Stone, Ph.D.,
se unieron a Fabien Cousteau en Aquarius Reef Base.


Pasé varias noches con Cousteau usando nuestras luces Light and Motion y filmando peces, invertebrados e incluso corales que exhibían propiedades fluorescentes (consulte ["Seeing the Reef in a New Light"|http://www.alertdiver.com/fluorescence-night-diving/] [El arrecife desde un nuevo punto de vista] en "Buceo Avanzado"). Durante un buceo espectacular, Shantz, Zenone y yo nos encontramos con plancton que se desplazaba en bloque, docenas de calamares de arrecife, agresivas barracudas e incluso una tortuga boba, todos ellos a una muy corta distancia del hábitat. Algunas de estas imágenes nocturnas pueden verse en el canal de YouTube de Mission 31.

Estos buceos nocturnos fueron extraordinarios, pero también lo fueron los espectáculos a altas horas de la noche que se produjeron mientras estábamos cómodos en nuestras literas. En varias oportunidades pudimos ver a un mero guasa al que nombramos Sylvia (en honor a la aquanauta Sylvia Earle) alimentándose junto a nuestra ventana. Con frecuencia se quedaba a unos pocos centímetros del vidrio y se lanzaba a gran velocidad sobre pequeños peces.

Una noche en particular todos observamos asombrados como Sylvia atacaba a una barracuda prepotente que había estado invadiendo su territorio. En todos mis años como buzo, nunca había documentado a un mero atacando a una barracuda.
Resultados
Mediante el uso de las herramientas del siglo 21.para tomar una página del pasado de documentales de su abuelo, Cousteau usó Internet para educar al público sobre Mission 31 y el océano. Cousteau y nuestro equipo, que interactuaron con estudiantes y seguidores a través de Skype, Twitter, Facebook, Instagram y los medios tradicionales, llegaron a cientos de millones de personas en todo el mundo con blogs, videos e incluso selfies bajo el agua. Durante el proyecto, nuestro equipo de producción produjo 31 videos donde se documentaron no sólo la vida dentro de Aquarius sino también historias que se desarrollaban en la costa. Algunos de mis videos favoritos fueron producidos con nuestros socios Nokia, Doxa, Backscatter y Light and Motion.


Fabien Cousteau observa el exterior a través de la mirilla principal de Aquarius Reef Base.


Científicos de Mission 31 de la UIF y la Universidad Northeastern reunieron datos suficientes como para publicar al menos 10 estudios científicos durante los 31 días de saturación. Cousteau y nuestro equipo participaron en 70 sesiones de Skype con escuelas, universidades, campamentos y los medios. Para mí, Mission 31 fue un viaje tanto personal como profesional, y seguirá siendo una de las aventuras más increíbles de mi vida.
Explore más
Mire Cousteau Splashes Up! Mission 31 (El viaje submarino de Cousteau; Mission 31).



© Alert Diver — 4to Trimestre 2014