ANUNCIO PÚBLICO DE SEGURIDAD: Mantenimiento de la unidad de oxígeno




Las unidades de oxígeno para emergencias son la primera línea de respuesta para muchos accidentes de buceo. Una falla en la unidad cuando se intenta brindar asistencia podría tener consecuencias graves para el buzo accidentado. El mantenimiento regular del equipo, si bien con frecuencia es pasado por alto, es tan importante como mantener las habilidades y la capacitación actualizadas. Inspeccione su unidad de oxígeno regularmente para asegurarse de que funcione cuando más la necesite.

El mantenimiento comienza con una inspección.
Inspeccionar una unidad de oxígeno para emergencias no es una tarea difícil, pero es necesario revisar algunas características específicas periódicamente tanto por su seguridad como por la funcionalidad de la unidad. Inspeccione su unidad detenidamente al menos una vez al mes y después de cada uso. Asegúrese de que el cilindro no sólo esté lleno, sino que esté lleno de oxígeno, y que la arandela para oxígeno no presente grietas, suciedad, grasa ni aceite. Lleve a cabo una inspección exhaustiva para comprobar si hay fugas y signos de desgaste o daños y asegúrese de que la unidad esté completa. Las emergencias son estresantes y frecuentemente tras utilizar la unidad de oxígeno algunas piezas del equipo pueden extraviarse. Después de cada uso, limpie el cilindro, el regulador y las mangueras, vuelva a llenar el cilindro y reemplace cualquier elemento de un solo uso como por ejemplo válvulas unidireccionales, máscaras de no-reinhalación y máscaras con válvula de bolsa.

Tenga un calendario de mantenimiento.
Las unidades de oxígeno son muy similares a las unidades de buceo: los cilindros requieren una inspección visual anual y pruebas hidrostáticas cada cinco años y los reguladores necesitan una inspección y un mantenimiento regulares cada dos años. Una diferencia importante es que todas las piezas del equipo que pueden entrar en contacto con oxígeno puro deben ser limpiadas minuciosamente y, de ser necesario, lubricadas con materiales especiales aptos para su uso con oxígeno. Una selección inapropiada de un lubricante, una falta de limpieza adecuada del equipo o una exposición a cualquier producto que contenga hidrocarburos aumenta el riesgo de que una unidad pueda provocar un incendio. Establecer un calendario de mantenimiento regular y solicitar a un técnico calificado que inspeccione, limpie y realice el mantenimiento del equipo cada año mitiga este riesgo. No obstante, incluso cuando estas prácticas se cumplen de forma estricta no es posible eliminar el riesgo por completo: el oxígeno puro aumenta el riesgo de incendio al combinarlo con materiales combustibles y calor, por lo que es fundamental que mantenga el equipo frío, limpio y lejos de fuentes de ignición.

© Alert Diver — 1er Trimestre 2018