Los anticoagulantes y el buceo

Investigadores y personal médico de DAN® responden a sus preguntas sobre medicina de buceo.




Recientemente mi médico me suspendió la warfarina y me recetó un anticoagulante más nuevo, el dabigatrán. ¿Existe alguna preocupación respecto al buceo mientras se está tomando este medicamento?

Esta es una excelente pregunta que está adquiriendo cada vez más relevancia para muchos pacientes. En primer lugar, deseo abordar dos cuestiones generales relacionadas con los anticoagulantes (a los que a veces se los llama "hemodiluyentes") y el buceo. La primera cuestión hace referencia al por qué al paciente se le recetó un anticoagulante en primer lugar. La variedad de indicaciones para la anticoagulación es amplia, desde la prevención de accidentes cerebrovasculares (ACV) hasta el tratamiento de una trombosis venosa profunda (TVP) o un tromboembolismo pulmonar (TEP). Algunas de estas indicaciones pueden tener consecuencias sobre la aptitud física para el buceo independientemente de los problemas relacionados con el tratamiento anticoagulante. Asegúrese de hablarlo con el médico antes de volver a bucear.

En segundo lugar, existen riesgos generales relacionados con el buceo mientras se toman medicamentos anticoagulantes, ya sea warfarina o uno de los nuevos anticoagulantes orales (NACO). Los riesgos más grandes son la mayor probabilidad de hemorragia y complicaciones que pueden ser incluso un traumatismo menor como el barotrauma del oído o de los senos paranasales. También existe un riesgo teórico de hemorragia en el cerebro o la médula espinal en caso de sufrir una enfermedad disbárica. Muchos médicos expertos en medicina de buceo recomendarían bucear con perfiles sumamente conservadores con el objeto de minimizar este riesgo y asegurarse de que sea posible compensar los oídos sin dificultad.

Además de estas consideraciones generales existen algunos riesgos específicos relacionados con estos nuevos medicamentos tales como Xarelto® (rivaroxabán), Pradaxa® (dabirivaroxabangatran) y Eliquis® (apixabán). Si bien tomar estos medicamentos tiene ciertas ventajas, como por ejemplo no tener la necesidad de controlar los niveles sanguíneos y probablemente un menor riesgo de hemorragia, también existen algunas desventajas. El mayor problema es que no existe ningún antídoto para estos medicamentos. Los efectos de los anticoagulantes tradicionales como la warfarina pueden revertirse mediante el uso de medicamentos orales como la vitamina K o la transfusión de hemoderivados como el plasma fresco congelado. No obstante, estos agentes de reversión no tienen eficacia para las personas que toman NACO (aunque hay posibles medicamentos en pleno desarrollo). Varios estudios han investigado algunos de los agentes que se utilizan para revertir los efectos de la warfarina (incluso concentrados de complejo de protrombina activados y el factor VIIa recombinante [FVIIa]); si bien pueden utilizarse en una emergencia o como último recurso, tienen un éxito limitado en la reversión de cualquier efecto adverso de los NACO.

Es importante tener esto en cuenta al bucear, especialmente si se realizará algún viaje a lugares remotos. El paciente tendrá un mayor riesgo de hemorragia en caso de sufrir incluso un traumatismo menor y, si efectivamente se produce un accidente, no hay una manera sencilla de detener una hemorragia. Por último, muchos hospitales o clínicas que se encuentran en lugares remotos no tienen algunos de los productos que podrían usarse para intentar detener una hemorragia en circunstancias extremas.

Las personas que toman NACO aún pueden practicar buceo, pero deben considerar los riesgos que se describen en este artículo y las medidas que pueden tomarse para mitigarlos.

— Charlotte Sadler, M.D.


En algunas oportunidades he tenido problemas para compensar mis oídos, particularmente el derecho, y tomo medicamentos antialérgicos y anticongestivos nasales. Un par de meses atrás tuve sinusitis y durante las semanas siguientes consulté a mi médico de cabecera una vez y a un otorrinolaringólogo dos veces por una congestión y un problema de audición. En cada una de las visitas, los médicos observaron la presencia de fluido detrás de ambos tímpanos y me recetaron tres ciclos de antibióticos y esteroides orales. En unos días volveré a consultar al otorrinolaringólogo y creo que es posible que aún tenga fluido en el oído derecho (siento el movimiento de aire al bostezar). El especialista dijo que le gustaría insertar tubos en el oído si las condición no ha mejorado. Me preocupa el tiempo que este procedimiento me mantendrá alejado del agua y la posibilidad de que se formen cicatrices en mis tímpanos. ¿Existe alguna otra opción además del uso de tubos auditivos para drenar el fluido?





Por desgracia aparentemente sus médicos han agotado todas las opciones para solucionar el problema de la congestión en su oído. El objetivo del uso de esteroides es reducir la inflamación y permitir el drenaje del fluido a través de las trompas de Eustaquio. El fluido que permanece en el oído por períodos prolongados puede fomentar el crecimiento de bacterias, lo que podría dar lugar a un riesgo de infección en el oído medio. Los antibióticos son un medio para combatir o evitar dicha infección. Si los esteroides, descongestivos y antibióticos orales no solucionan el problema, el uso de drenajes timpánicos es el próximo paso lógico. Es correcto que estos drenajes suponen un riesgo de formación de cicatrices en la membrana timpánica (tímpano), pero es poco probable que afecten su capacidad para practicar buceo en el futuro.

La inserción de drenajes timpánicos es un procedimiento bastante benigno. Es prudente que siga el consejo de su médico: si él considera que el uso de drenajes timpánicos es la mejor manera de solucionar el problema, entonces tiene sentido seguir adelante con el procedimiento. Si bien se recomienda especialmente evitar bucear con tubos de ventilación en los oídos (debido al alto riesgo de sufrir una infección en el oído medio y vértigo por el ingreso de agua), una vez que se los extrae o que se caen por su cuenta por lo general se puede volver a bucear después de un período de curación de al menos seis semanas. Antes de volver a bucear, consulte nuevamente a su médico para asegurarse de que los tímpanos se hayan curado por completo y que funcionen correctamente. Si su médico tiene alguna pregunta relacionada con el buceo, anímelo a comunicarse con nosotros.

— Lana Sorrell, EMT, DMT


La semana pasada me comuniqué con DAN® y le dije al operador que quería renovar mi membresía. Le expliqué que no se trataba de una emergencia, pero de todos modos me pasó con un miembro del personal médico; no entiendo por qué el operador hizo eso.

Es


probable que haya llamado al 919-684-9111, la línea de emergencias de DAN. Ese número sólo se usa para comunicarse con personal médico de guardia. La línea de emergencias de DAN es independiente del sistema telefónico principal de manera deliberada.

Al llamar a ese número, la primera persona con la que uno habla es un operador que le solicitará información básica como por ejemplo su nombre, ubicación e información de contacto. El operador no filtra ni prioriza llamadas y no tiene la capacidad de transferir a las personas que llaman al sistema telefónico principal de DAN. Tenga en cuenta que comunicarse con la línea de emergencias de DAN es similar a llamar al 911. La línea de emergencias sólo puede usarse para comunicarse con especialistas en información médica de DAN que no pueden renovar ni vender membresías ni seguros.

Por servicios de membresía y todas las demás consultas que no estén relacionadas con accidentes de buceo o síntomas después de bucear, comuníquese con DAN al 919-684-2948 durante nuestro horario de atención habitual: lunes a viernes de 8:30 a.m. a 5 p.m., hora del Este de los Estados Unidos.

— Marty McCafferty, EMT-P, DMT



El año pasado me sometí a un tipo de cirugía ocular llamada trabeculectomía y me pregunto si esto tiene alguna repercusión en la práctica de buceo.

La trabeculectomía, un procedimiento quirúrgico que normalmente se utiliza para tratar el glaucoma, supone la extracción de parte de la malla trabecular y la colocación de un mecanismo para drenar fluido del ojo con el objeto de reducir la presión intraocular.





El entorno acuático es el hogar de muchos patógenos que pueden infectar las superficies de la córnea, la esclera, la conjuntiva o el párpado que no hayan sanado por completo o que pueden ingresar al ojo a través de heridas en la córnea o la esclera, lo que podría causar una endoftalmitis que comprometa la vista (una infección dentro del ojo). El riesgo de infección como resultado de la exposición al agua es mayor al bucear en el agua de un océano, río o lago posiblemente contaminada que al tomar una ducha o un baño en agua municipal tratada. Por lo tanto, los expertos recomiendan esperar al menos dos meses antes de volver a practicar buceo.

Incluso después de este período de recuperación postoperatoria, existe un riesgo teórico de que se produzca el ingreso de patógenos en la cámara anterior del ojo a través de la conjuntiva. Pero esto aún no se ha informado como una complicación del buceo. Se esperaría que el riesgo que tienen los buzos de sufrir esta complicación fuera menor que en el caso de los nadadores debido a la función de barrera de la máscara que cubre la totalidad de la cara, y no es una práctica común recomendar que las personas que se someten a este procedimiento eviten nadar (más allá del período postoperatorio inmediato).

Un barotrauma de máscara podría causar una hemorragia subconjuntival o una hinchazón que podría comprometer el funcionamiento de un filtro implantado. No obstante, el riesgo es mínimo dada la baja incidencia de barotrauma de máscara de repercusiones considerables. No tenemos conocimiento de ningún informe sobre la pérdida de un filtro funcional como resultado de esta complicación.

Tanto el riesgo de compromiso del filtro después de un barotrauma de máscara como el riesgo de infección son mínimos (no tenemos conocimiento de que se haya informado algún caso), pero aún deben considerarse al tomar la decisión de volver a bucear. Si decide seguir buceando después de someterse a una trabeculectomía, debe tener especial cuidado de evitar un barotrauma causado por una máscara que cubre la totalidad de la cara.

— Lana Sorrell, EMT, DMT

© Alert Diver — 3er Trimestre 2015