La marihuana y el buceo




Los metabolitos de THC pueden permanecer en el cuerpo durante días o semanas después de consumir marihuana. Los efectos continuos de estos metabolitos sobre los reflejos y la cognición no se comprenden bien.


La marihuana (cannabis) es una de las drogas recreativas que se utilizan más comúnmente en el mundo. En 2015, una encuesta realizada por el Centro de Investigaciones Pew (Pew Research Center) comprobó que casi la mitad de los estadounidenses afirma haber usado marihuana en algún momento de su vida.1 De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre la Salud y el Consumo de Drogas (NSDUH, por sus siglas en inglés) de 2014 preparada para la Administración de Servicios para el Abuso de Sustancias y Enfermedades Mentales (SAMHSA, por sus siglas en inglés), alrededor de 22 millones de estadounidenses mayores de 12 años de edad fumaron marihuana en un solo mes ese año.2

La marihuana, al igual que la heroína, es una sustancia controlada de la Lista I (schedule I) de los Estados Unidos, una clasificación reservada para lo que el gobierno considera son las drogas más peligrosas.3 No obstante, la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) recientemente reveló que tiene previsto decidir este verano boreal si la marihuana debe ser eliminada de esa lista.4 Cuatro estados (Colorado, Washington, Oregón y Alaska, y el distrito de Columbia) ya han tomado medidas para legalizar la marihuana para uso recreativo.

En febrero de 2015, el cirujano general de los Estados Unidos, el Dr. Vivek Murthy, compartió con CBS This Morning (un popular programa de TV de los Estados Unidos) su postura con respecto a la legalización de la marihuana. "Tenemos algunos datos preliminares que muestran que para algunas condiciones médicas y algunos síntomas, la marihuana puede ser de utilidad". En una declaración emitida por el Departamento de Salud y Servicios Humanos, agregó: "la política sobre la marihuana, y todas las políticas de salud pública, deben estar impulsadas por la ciencia".5

En la actualidad, el uso de la marihuana para tratamientos médicos es legal en 25 estados, el distrito de Columbia y Guam. Se prescribe para tratar una variedad de enfermedades graves y debilitantes, lo que incluye esclerosis múltiple, distrofia muscular, cáncer terminal, SIDA, enfermedad de Crohn, enfermedad de Parkinson, enfermedad intestinal inflamatoria, dolor grave o crónico y glaucoma,6 y actualmente se está estudiando para utilizarla en el tratamiento del trastorno de estrés postraumático (TEP).7 En Canadá, el Primer Ministro Justin Trudeau le ha pedido al Ministro de Justicia y Fiscal General Jody Wilson-Raybould que "cree un proceso federal-provincial-territorial que dé lugar a la legalización y regulación de la marihuana".8

A medida que la legalización de la marihuana avance en los Estados Unidos y Canadá, la cantidad de personas, incluso buzos, que utilizan marihuana podrá aumentar.

Ya existe una gran cantidad de buzos que fuman marihuana y no cuentan con ningún tipo de pauta sobre el consumo y las prácticas de buceo. En 2011, Marguerite St Leger Dowse y algunos colegas publicaron una encuesta de buzos deportivos del Reino Unido que utilizaban drogas ilegales, incluida la marihuana. De los 479 buzos que respondieron, 105 (el 22 por ciento) informaron que utilizaban drogas ilícitas desde que aprendieron a bucear, y de esos 105, 99 (el 94 por ciento) habían consumido marihuana.9

Con estos datos en mente, existen preguntas acerca de la marihuana y el buceo que deben ser respondidas. Hasta la fecha, la investigación sobre la marihuana en los Estados Unidos ha sido muy difícil por su clasificación como una droga de la Lista I. Esas restricciones pueden cambiar si el gobierno modifica la categoría de la marihuana a una inferior. Mientras tanto, les consultamos a los expertos.


¿Cuáles son las preocupaciones inmediatas con respecto al consumo de marihuana y el buceo?

Paul Auerbach: al considerar los efectos de la marihuana en los buzos, me viene a la mente una serie de cuestiones. Existen efectos agudos y crónicos que pueden afectar el estado mental, el juicio y los reflejos físicos de un buzo, así como también quizás su actividad cardiovascular y neurológica relevante y otras fisiologías. Es un principio básico que cualquier cosa que puede afectar a un buzo bajo el agua es perjudicial y está prohibido, a menos que exista algún beneficio que supere los efectos negativos. No sabemos prácticamente nada acerca de los efectos del consumo de la marihuana por parte de buzos, pero existe bibliografía científica sobre el consumo de marihuana fuera del agua a partir de la que podemos sacar algunas conclusiones razonables. El sentido común indica que es responsabilidad de la comunidad científica demostrar que no es seguro que los buzos consuman marihuana, de ninguna forma ni en ninguna cantidad, en lugar de adoptar la postura de que debe considerarse segura hasta que se demuestra lo contrario.

Tom Neuman: en un entorno de laboratorio, la marihuana claramente reduce una serie de aptitudes motrices y cognitivas y, por consiguiente, si se puede extrapolar del entorno de laboratorio a situaciones de la vida real, el consumo de marihuana antes de bucear (es decir, bucear drogado) sería problemático.


¿Las personas que están muy enfermas y necesitan consumir marihuana medicinal son lo suficientemente aptas como para practicar buceo?

Steven Gillon: depende del motivo por el que consumen marihuana y el grado de su condición específica. Yo receto marihuana medicinal a pacientes con enfermedades graves como enfermedad de Crohn, síndrome del colon irritable y dolor intratable. Asimismo, existen muchas otras indicaciones. Algunas de estas enfermedades están controladas, mientras que otras no lo están, y por supuesto tales situaciones excluyen la práctica de buceo. También aconsejaría estrictamente no consumir marihuana y bucear a cualquier persona con una enfermedad cardiovascular o pulmonar o con la función vestibular comprometida hasta que se someta a una evaluación apropiada de su aptitud física para el buceo.


¿Tiene la marihuana algún efecto adverso sobre la función pulmonar de un buzo y cómo afecta su sistema cardiovascular?

Ernest Campbell: es conveniente responder estas dos preguntas juntas, ya que las funciones pulmonar y cardiovascular tienen una estrecha relación. El humo de marihuana, además de contener THC y cannabinoides, también tiene grandes cantidades de alquitrán, cuerpos extraños y carcinógenos (50 por ciento más que el humo de tabaco). Los efectos agudos del humo de marihuana en los pulmones de un buzo incluyen aumento del tamaño de los bronquios terminales, aumento de la producción de mucosidades, tos, inflamación y pérdida de la función de las células bronquiales ciliadas (que eliminan el polvo y los desechos y tienen una función inmunológica, lo que permite reducir las infecciones). Este proceso aumenta el riesgo de que haya tapones mucosos, un atrapamiento aéreo y un embolismo gaseoso. El consumo crónico puede dar lugar a una enfermedad pulmonar obstructiva crónica, con los riesgos concomitantes de atrapamiento aéreo y embolismo gaseoso.

Los cambios cardiovasculares que se producen con el consumo episódico de marihuana incluyen un incremento de la frecuencia cardíaca en 30 a 50 latidos por minuto, un aumento de la presión sanguínea y cambios de gases que pueden incluir disminución de oxígeno y aumento de monóxido de carbono (CO) y dióxido de carbono (CO2) con un riesgo elevado de sufrir un ataque cardíaco y un síncope. Los pequeños cambios de gases en la superficie son exagerados con los efectos de la profundidad/presión y pueden provocar una intoxicación por CO a profundidad e hipoxia durante el ascenso.


¿En qué medida la marihuana puede exacerbar la narcosis por nitrógeno?

Richard Moon: es bien sabido que el nitrógeno bajo presión causa cambios cognitivos y puede alterar el tiempo de reacción, el juicio y el desempeño en diferentes áreas. Los efectos de la narcosis por nitrógeno comienzan a ser más evidentes a profundidades de 24 a 30 metros (80 a 100 pies) en agua de mar y se acentúan progresivamente a medida que la profundidad aumenta. Sabemos que existe una interacción entre el nitrógeno y otros gases que puede causar déficits cognitivos, como por ejemplo niveles elevados de CO2 en la sangre. Los niveles altos de oxígeno, como pueden experimentarse con las mezclas de oxígeno enriquecido como el Nitrox, pueden exacerbar la narcosis por nitrógeno. El consumo de marihuana, que se sabe tiene efectos adversos sobre la cognición y el desempeño, también puede exacerbar la narcosis por nitrógeno. Los efectos de la marihuana sobre los buzos deben investigarse antes de realizar cualquier afirmación definitiva con respecto a la seguridad. Mientras tanto, se recomienda tener extremo cuidado.

Neuman: no existen datos actuales que sugieran si el consumo de marihuana exacerbaría o posiblemente mitigaría los efectos de la narcosis por nitrógeno. Sabemos que el alcohol y la marihuana actúan de forma acumulativa y, por ello, no sería sorprendente si los efectos de la marihuana exacerbaran los efectos de la narcosis por nitrógeno. En un entorno de laboratorio, sería relativamente simple examinar este asunto; sin embargo, validar los resultados de las pruebas de laboratorio en un entorno de buceo real requeriría la realización de otras pruebas por separado. El primer paso para continuar evaluando este asunto podría ser llevar a cabo buceos en cámara a profundidades a las que ya sabemos que la narcosis por nitrógeno produce efectos mensurables.



Algunos buzos que consumen marihuana pueden creer que el buceo se desarrollará sin inconvenientes siempre que esperen un día o dos después de fumar, es posible que estos buzos estén pensando en un aguas tranquilas, cristalinas y poco profundas.
Después de consumir marihuana, ¿cuánto debería esperar una persona para poder practicar buceo?

Gillon: al igual que el alcohol, la marihuana debe ser indetectable en el sistema de una persona antes de bucear. Cuando la marihuana se inhala a nivel del mar, los metabolitos de THC tienen una vida media de eliminación de al menos 20 horas y posiblemente hasta tres días. No obstante, algunos son almacenados en la grasa corporal y tienen una vida media de 10 a 13 días. La mayoría de los investigadores están de acuerdo en que los análisis de orina para la detección de marihuana pueden detectar la presencia de la droga en el cuerpo por un máximo de 13 días. Pero para algunos individuos el plazo puede ser aún mayor. Existe evidencia anecdótica que indica que el tiempo durante el que la marihuana permanece en el cuerpo se ve afectado por la frecuencia con la que la persona fuma, cuánto fuma y el tiempo durante el que ha estado consumiendo. Algunos fumadores regulares han tenido resultados de análisis de drogas positivos después de 45 días desde el último consumo y fumadores empedernidos con análisis positivos tras un máximo de 15 semanas. Por lo tanto, sin pruebas con humanos específicas para la marihuana y el buceo, sólo podemos hacer suposiciones respecto de los parámetros de seguridad, y estos deberían ser extremadamente conservadores.


¿Existe actualmente alguna manera de establecer una correlación entre el consumo de marihuana y los accidentes de buceo?

Neuman: si utilizáramos los datos de los accidentes con vehículos a motor como sustituto de los accidentes de buceo, los resultados no serían tan nítidos como lo que podría sugerir la evidencia de laboratorio. Los efectos adversos de la marihuana no se han demostrado de forma concluyente en experimentos con una situación de conducción simulada. Además, en estudios epidemiológicos de accidentes con vehículos a motor, no se ha demostrado que la marihuana sea un problema importante. Desgraciadamente, todos los estudios existentes tienen grandes problemas metodológicos (es decir, son defectuosos). [Nota del autor: las investigaciones financiadas por compañías farmacéuticas pueden estar influenciadas por las posibles ganancias relacionadas con la oferta de medicamentos en el mercado tan pronto como sea posible. Maida Taylor, M.D., MPH, que ha trabajado en el desarrollo de medicamentos, señala: "existe un problema en la investigación que las compañías farmacéuticas han realizado sobre la marihuana, incluso en las circunstancias más controladas, debido a la estricta agenda sociopolítica".]

Quizás lo que es más importante, en la actualidad no hay ninguna manera de determinar (con pruebas de laboratorio) si un individuo está bajo la influencia de la marihuana o simplemente ha sido expuesto a ella en algún momento durante las últimas horas o días. Este problema está relacionado con la forma en que la marihuana es metabolizada y eliminada del cuerpo; no se trata solamente de una cuestión técnica de detección. Asimismo, el agente activo de la marihuana normalmente no es detectable en el torrente sanguíneo después de dos horas desde el momento de su inhalación. Por ello, cuando una persona llega a una cámara hiperbárica la probabilidad de obtener información útil mediante algún análisis de sangre disponible actualmente es muy pequeña.

Suponiendo que este problema técnico se resuelva, aún existen grandes dificultades que deberían superarse antes de poder establecer alguna relación causal entre el consumo de marihuana y los accidentes de buceo. El principal problema sería la capacidad de encontrar un grupo de control adecuado para la comparación. Dada la cantidad relativamente pequeña de accidentes de buceo, la dificultar para establecer un grupo de control significativo y las dificultades técnicas para el establecimiento de una relación entre las pruebas de laboratorio y un desempeño deficiente en la vida real, puede pasar bastante tiempo antes de que podamos definir con claridad la participación de la marihuana en los accidentes de buceo. Hasta entonces, la prudencia sugiere tener extremo cuidado en este ámbito.
Conozca a los expertos
Paul S. Auerbach, M.D., MS, FACEP, FAWM, FAAEM, es miembro de la familia Redlich y profesor de medicina de urgencias en la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford y director médico de Proyectos Estratégicos de Stanford Health Care. Es la principal autoridad en medicina de áreas silvestres y una de las principales autoridades en medicina de urgencias en todo el mundo. Ha sido galardonado con una gran cantidad de premios científicos y de buceo.

Ernest S. Campbell, M.D., FACS, un cirujano retirado, es miembro del American College of Surgeons (Colegio Estadounidense de Cirujanos) y miembro del American College of Physician Executives (Colegio Estadounidense de Ejecutivos Médicos), entre otras asociaciones. En el Brookwood Medical Center, en Birmingham, Alabama, se desempeñó como director del departamento de cirugía y presidente del personal médico. Es buzo de rescate de PADI y tiene una licencia de capitán de la Guardia Costera de los Estados Unidos.

Steven D. Gillon, DO, es gastroenterólogo y propietario del Digestive Health Center of Englewood en Englewood, Nueva Jersey. Ha ejercido la gastroenterología y medicina interna durante 30 años y receta marihuana para determinados casos médicos que cumplen con los requisitos legales.

Richard E. Moon, M.D., CM, M.Sc., FRCP(C), FACP, FCCP, es profesor de anestesiología y medicina en la Universidad de Duke en Durham, Carolina del Norte. También es director médico del Duke Center for Hyperbaric Medicine and Environmental Physiology. Es mundialmente conocido como investigador en anestesiología y medicina pulmonar, submarina, ambiental e hiperbárica y autor de más de 100 publicaciones revisadas por expertos.

Tom S. Neuman, M.D., FACP, FACPM, un médico experto en medicina de urgencias y neumonólogo en La Jolla, California, es ampliamente conocido por su trabajo en medicina hiperbárica y de buceo. Ha publicado una gran cantidad de libros y artículos científicos sobre fisiología del buceo y es coeditor de Physiology and Medicine of Diving. Neuman ha recibido el Premio al buzo del año de DAN/Rolex por sus contribuciones a la seguridad en el buceo.
Referencias
1. Motel S. Six Facts about Marijuana. Pew Research Center. http://www.pewresearch.org/fact-tank/2015/04/14/6-facts-about-marijuana/. Publicado el 4 de abril de 2015. Consultado el 1 de julio de 2016.

2. Hedden SL, Kennet J, Lipari R, Medley G, Tice P. Behavioral Health Trends in the United States: Results from the 2014 National Survey on Drug Use and Health (HHS Publication No. SMA 15-4927, NSDUH Series H-50). Rockville, Md.: Substance Abuse and Mental Health Services Administration, Center for Behavioral Health Statistics and Quality, Substance Abuse and Mental Health Services Administration; 2015. Disponible en http://www.samhsa.gov/data/sites/default/files/NSDUH-FRR1-2014/NSDUH-FRR1-2014.pdf

3. Controlled substance schedules. U.S. Department of Justice Office of Diversion Control. http://www.deadiversion.usdoj.gov/schedules/index.html. Publicado en mayo de 2016. Consultado el 1 de julio de 2016.

4. Ingraham C. The DEA will decide whether to change course on marijuana by July. The Washington Post. 6 de abril de 2016. https://www.washingtonpost.com/news/wonk/wp/2016/04/06/the-dea-will-decide-whether-to-change-course-on-marijuana-by-july/. Consultado el 1 de julio de 2016.


© Alert Diver — 3er Trimestre 2016