La vida secreta de los corales

Los buzos aman los corales, pero ¿qué sabemos realmente sobre ellos?


Un miembro de CRF trabaja para cultivar coral cuerno de ciervo.


Competencia de corales
Los corales son animales conocidos como antozoos, lo que literalmente significa "animales flor", pero su aspecto delicado se contradice con su actitud muy agresiva. Los corales no son criaturas agradables. Para sobrevivir deben vencer a la competencia que intenta ocupar el mismo espacio. En ausencia de leyes de zonificación y derechos de propiedad, tener sustancias químicas y armas biológicas es útil. Por ejemplo, los corales pueden extender tentáculos aspiradores cargados de células urticantes llamadas nematocistos y agitarlos en dirección a cualquier cosa que sientan que está cerca. Muchos corales tienen una picadura tan potente que los buzos pueden sentirla, y no olvidarla en mucho tiempo, y que produce marcas dolorosas que pueden requerir atención médica.

Los corales también producen sustancias alelopáticas, lo que les permite flotar en el agua y terminar con la salud y la dicha de sus vecinos.

Un coral de cerebro Platygyra y un coral Acropora se han decolorado y el tejido moribundo donde el coral Fungia libre ha establecido un contacto.
Muchos corales blandos producen compuestos terpenoides que no sólo protegen su territorio sino que producen un mal sabor cuando los depredadores los comen. Si la guerra química y biológica no surte efecto, algunos corales calcáreos pueden usar una opción aún más práctica: comer y digerir a su vecino. Filamentos digestivos similares a una cuerda, que son expulsados de la boca o directamente a través de los laterales de los corales, descomponen cualquier cosa que toquen.

En las diversas especies de coral que viven sin sujetarse a una estructura, un mecanismo de defensa alternativo es moverse a un nuevo lugar. A pesar de no tener cerebro, ojos ni piernas de alguna manera sienten cuando las cosas no están bien; de manera coordinada inflan y desinflan los pólipos para literalmente caminar o usan las corrientes para desplazarse como un barco de vela. Esos corales que viven libremente pueden evitar a un vecino tóxico, voltearse cuando se los da vuelta, desenterrarse cuando son cubiertos por el sedimento o lanzarse sobre otro coral para asfixiarlo. A pesar de todas estas defensas, los corales no siempre ganan sus batallas. Algunos de ellos crecen más rápido o son más potentes que otros y algunas esponjas y muchos tipos de algas tienen arsenales químicos y biológicos que pueden matar a los corales.
Alimentación de los corales
Cuando pensamos en la alimentación de los corales, nos viene a la mente una imagen de una pared llena de bocas. Los pólipos de los corales extienden sus tentáculos para atrapar plancton que se encuentra en el agua en movimiento, pero también hay otras fuentes de alimento y modos de alimentación. En los lugares con poco movimiento del agua los corales se alimentan de pequeñas partículas suspendidas y agregados orgánicos más grandes que caen de las capas superiores de la columna de agua; esto se llama nieve marina y los corales usan los cilios similares a los vellos para mover las partículas hacia las bocas de los pólipos. La mucosidad de los corales se conoce como una trampa molecular porque captura no sólo partículas sino también material orgánico disuelto que sirve de alimento tanto para el coral como para sus bacterias comensales. La mucosidad que se esparce en el agua también atrapa alimento y vuelve a caer sobre los corales como partículas orgánicas nutritivas.
Simbiosis y alimentación

Hoy en día pueden encontrarse corales en acuarios en tierra. Las antias viven entre el coral para refugiarse y proporcionan nutrientes al coral.
Muchos corales forman una simbiosis con dinoflagelados fotosintéticos comúnmente conocidos como zooxantelas. Producen alimento para los corales y a cambio reciben nutrientes esenciales. No obstante, esto es más que una simple colaboración bilateral, ya que establece una comunidad entera llamada bioma de coral. Si bien los corales no son amables como algunos de sus vecinos, aparentemente tienen una gran capacidad de establecer relaciones a largo plazo con otros organismos, lo que incluye bacterias y otros microorganismos así como también crustáceos, gusanos, almejas y peces. Los peces de arrecife que se refugian en corales, por ejemplo, a cambio proporcionan un nutritivo regalo: heces y desechos nitrogenados disueltos. Los peces que muerden y destrozan a los corales en busca de alimento se encargan de propagar los fragmentos de coral.
Reproducción "vegetativa" asexual
El consejo de no tocar a los corales puede llevarlo a pensar sobre lo delicados que son, pero es mucho más probable que sufra alguna lesión como resultado del contacto con ellos. Con esto no quiero decir que los buzos pisoteen los arrecifes, pero la quebradura es un modo importante de reproducción para los corales. Los fragmentos son clones del coral que pueden convertirse en colonias enteras. Esta reproducción vegetativa es fácilmente explotada para la producción de corales.

Coral Restoration Foundation (CRF) produce esquejes de coral a partir de una serie de diversos genotipos que mantienen para que crezcan en los "árboles" en el mar. Los fragmentos rápidamente se convierten en grandes colonias que se fragmentan aún más para dar lugar a más colonias. Estos desovan y, por lo tanto, la granja misma es una importante fuente de larvas de coral con diversos linajes genéticos. Todos los que aman a los corales deben apoyar el trabajo de CRF y tomarse un tiempo para unirse a ellos para cortar corales, colgarlos en la granja y trasplantarlos en los arrecifes.

Aparte de la fragmentación, la reproducción asexual en los corales incluye el simple proceso de crecimiento (los pólipos se desarrollan o se dividen por lo que la colonia se expande), la "expulsión de pólipos" en la que los pólipos se separan del esqueleto y se arraigan en un nuevo lugar e incluso la formación de larvas que nadan mediante el desarrollo vegetativo interno. Quizás la hazaña más increíble de la reproducción asexual de los corales es la capacidad que tienen de "resucitar". Un coral muerto a menudo no está muerto. Pequeños trozos de tejido, quizás unas pequeñas células, pueden sobrevivir dentro del esqueleto después de un evento que aparentemente pudo haber matado al coral. Al igual que las semillas, las células sobreviven allí durante meses y luego se convierten en pólipos cuando las condiciones son favorables. Todo el coral puede volver a crecer sobre el esqueleto original a partir de estos vestigios; como alternativa, pueden producir brotes denominados anthocauli que generan corales bebé a partir de la "madre" original.
Sexo y reproducción
Los corales también tienen una vida sexual. Si bien el hecho de ser sésiles limita la variedad de posiciones, el sexo ofrece una oportunidad de realizar nuevas combinaciones genéticas, lo que promueve la diversidad y el vigor. Los corales liberan huevos y esperma en el agua, donde se combinan y forman larvas plánulas. Los corales pueden ser machos, hembras o hermafroditas que liberan huevos y esperma simultáneamente. Algunos corales sólo liberan esperma en el agua mientras que los huevos permanecen en los pólipos. En el caso de estos corales, la fertilización es interna y las larvas son "incubadas".

Debido a que el éxito de la fertilización entre hermanos normalmente es bajo, el cruce con variedades genéticamente diferentes es crucial para el mantenimiento y la expansión de las poblaciones. Incluso la hibridación es una parte de esta estrategia de supervivencia; el desove sincronizado en masa de los corales reúne los gametos de muchas especies y géneros diferentes en una sopa de combinaciones casuales, lo que produce híbridos, al igual que la polinización cruzada en las plantas,1 y a menudo los híbridos son fértiles. Las nuevas combinaciones genéticas son clave para la capacidad de los corales para adaptarse a los cambios en su entorno.

Los corales desovan en masa cuando la temperatura del agua y la duración del día los pone en riesgo de ser víctimas de la decoloración y el choque térmico. ¿Por qué lo hacen justo cuando la supervivencia de sus delicadas larvas corre más peligro? Las larvas producidas durante este tiempo deben ser aptas para sobrevivir el estrés calórico, así que la estrategia proporciona una forma rápida de adaptarse a las temperaturas cada vez más altas. Por consiguiente, el desove sincronizado que se produce en este momento tiene dos beneficios: el cruce, que propicia el vigor y la variación, y la exposición a condiciones de mucho estrés que sirven para lograr resistencia.2
Corales inmortales
Poetas y filósofos han hecho comentarios sobre el hecho de que la corta existencia de una flor hace que su belleza sea más preciada. Es posible que nosotros pensemos lo mismo sobre los corales, pero esto no es cierto. En comparación con los corales, nosotros somos flores frescas. Los corales pueden vivir siglos y la capacidad de formar clones ayuda a garantizar la supervivencia de un "individuo" genético contra muchos tipos de accidentes. Es posible que un arrecife que pierde el 90 por ciento de su cobertura coralina no haya perdido a un solo individuo. A veces sucesos extremos matan a la mayoría o a todos los miembros de un clon o una especie en particular en un arrecife, pero no se puede equiparar la cobertura coralina con las cantidades de coral.
Quimeras de coral

Una quimera de coral está formada por dos fragmentos fusionados de coral Cycloseris de colores diferentes.
En ocasiones un coral individual no es un individuo sino el producto de dos o más corales genéticamente distintos que se han fusionado; esto se conoce como quimera. Los corales ofrecen una perspectiva única del proceso de respuesta inmune ya que a veces forman quimeras cuando las larvas plánulas se asientan una junto a otra, se fusionan y crecen como un individuo. Las quimeras también pueden ser el resultado de la fusión casual entre vecinos compatibles. No sólo no pelean sino que incluso pueden beneficiarse del intercambio genético.
Fluorescencia del coral
Iluminar a un coral con luz azul, verde o ultravioleta produce un espectáculo fantástico de color debido a la presencia de proteínas fluorescentes. Los corales normalmente tienen tonos de color marrón, azul o púrpura con un poco de fluorescencia de color verde, pero en algunos lugares tienen patrones de color verde, rojo y naranja fluorescente brillante, lo que es producto de mutaciones en la expresión de la proteína fluorescente verde. El objetivo de los colores fluorescentes no se conoce completamente, pero los colores les dan a los corales encanto y atractivo, lo que hace que nos gusten aún más. Por encantos similares seleccionamos, cultivamos y, por consiguiente, perpetuamos árboles frutales y plantas ornamentales.

Los pólipos de este coral blando Clavularia de Indonesia tienen un pigmento fluorescente brillante.


Corales en cautiverio
En la actualidad, los corales se cultivan y se propagan fácilmente, al igual que las plantas de interior, en acuarios de todo el mundo en agua marina artificial lejos del mar. ¿Es una exageración decir que estos corales han migrado tierra adentro antes de un próximo aumento del nivel del mar? ¿Es una exageración también imaginar que los corales nos aman? ¿O sólo nos están usando y cautivándonos con su belleza para perpetuar su supervivencia?




Referencias
1. Veron JEN. Corals In Space and Time: The Biogeography and Evolution of the Scleractinia (Ithaca, N.Y.: Cornell University Press, 1995.)

2. Sprung J. Accidental Selection: How chance plays a role in the survival and evolution of aquatic creatures. Coral, 2011; 8(4): 52-64.
Mire el video
Coral Restoration Fund


© Alert Diver — 2do Trimestre 2014