La logística de la exploración

Preparación y protocolos para una expedición a naufragios profundos


El equipo de buceo explora la hélice del Britannic, iluminada convenientemente por los dos sumergibles de la expedición.

La tecnología moderna ofrece mayores oportunidades para explorar naufragios. Pero las expediciones a naufragios profundos son empresas complejas que requieren un equipo de buzos técnicos preparados para trabajar con literalmente toneladas de equipo avanzado tanto bajo el agua como en la superficie. Los buceos del centenario de 2016 en el Britannic involucraron a buzos que trabajaron junto a sumergibles y vehículos operados remotamente (ROV, por sus siglas en inglés) a grandes profundidades.

A la necesidad de utilizar equipo especializado y protocolos de funcionamiento detallados se sumó la filmación de la expedición tanto para un especial de televisión de la BBC como para un documental ruso de gran presupuesto que se distribuiría a nivel mundial.

Realizar buceos profundos en el océano con buzos técnicos que practican natación libre ha sido objeto de controversia durante mucho tiempo. Miembros de la industria del buceo comercial consideraron que los buceos en el Lusitania realizados en 1994 por Starfish Enterprise, un equipo británico de buceo en naufragios profundos de la década de 1990 con el que realicé mis primeros buceos en el Britannic, no fueron seguros debido a la falta de protocolos de seguridad de los buzos y la ausencia de una cámara de recompresión en el lugar. El proyecto del Britannic de 2016 se caracterizó por una cuidadosa planificación, una colaboración sustancial y protocolos de seguridad detallados.
Liderazgo
Los estadounidenses Richie Kohler y Evan Kovacs, junto con un grupo de buzos rusos, tenían previsto llevar la exploración de naufragios profundos a un nuevo nivel. Habían realizado un único buceo de verificación el año anterior con la intención de llevar a cabo un proyecto importante con los rusos en 2016. Su plan de apoyo y seguridad para buzos restableció mi confianza en la complicada empresa del buceo profundo con rebreathers y mezclas respiratorias, que se había visto afectada por la muerte de mi amigo Carl Spencer en el Britannic en 2009.
Equipo y operaciones
Una característica de seguridad clave de los operadores de buceo era una campana húmeda de buceo comercial. Un documento de procedimientos operativos estándar (POE) de 70 páginas describía los protocolos de seguridad de la expedición.

Sólo cuatro buzos estarían en el agua durante los días de buceo y cada uno de ellos utilizaría el rebreather de su preferencia con un diluyente de Trimix 9/73 elegido por el equipo. Un perfil de emergencia se basaría en un protocolo de tres gases transportados: Trimix 13/60, Trimix 20/30 y oxígeno al 100 por ciento. Cualquier otro gas estaría en la campana de buceo, el punto principal de emergencia a profundidad.

Las operaciones de la campana de buceo serían dirigidas por la embarcación de la superficie, que tendría una posición de amarre de tres puntos para mantener la campana bien emplazada. En el caso de la pérdida de un amarre o un cambio drástico en las condiciones climáticas durante la etapa de fondo de 45 minutos o más, la campana de buceo podría cambiar su posición arriba del naufragio a una ubicación más alejada donde los buzos pudieran verla. Los protocolos para esta situación estarían respaldados por ROV y sumergibles que supervisarían y permanecerían en contacto con el equipo de buceo; los pilotos de los sumergibles dirigirían a los buzos a una campana de buceo más alejada a una profundidad media, fuera de la vista de los buzos que estuvieran en el naufragio.


En la expedición al Britannic de 2016 se usó una campana húmeda de buceo comercial para descompresión y situaciones de emergencia. Esta fue apenas la segunda expedición civil no comercial de la historia donde se utilizó una campana de buceo.

Debido a que la campana de buceo era un elemento crucial de los protocolos de seguridad, el equipo tuvo que familiarizarse con todos los aspectos de su operación. Cada buzo explorador debía comprender la calibración y ventilación de la presión parcial de oxígeno (PO2), las comunicaciones verbales y con luces, los ajustes de flotabilidad, el gas de circuito abierto de emergencia suministrado desde la superficie y a bordo, las responsabilidades del operador de la campana y el manejo de un buzo inconsciente.

Un buzo propuesto sería el operador de la campana dedicado para el buceo y se comunicaría tanto con el equipo de buceo como con la tripulación en la superficie. El operador de la campana confirmaría que cada buzo estuviera autorizado para ascender y movería la campana sólo cuando el perfil más lento hubiera completado la parada.

Cualquier buzo que ascendiera hacia la campana abierta a profundidad tenía que confirmar que la PO2 estuviera dentro del margen aceptable antes de quitarse su circuito de respiración (rebreather) y respirar en la atmósfera de la campana. A la profundidad máxima de la campana (aproximadamente 91 metros [300 pies]) la atmósfera dentro de la campana sería tóxica con una PO2 superior a 2.0. Aunque el gas de ventilación fuera aire, la PO2 en la campana podía reducirse con sólo descargar gas de emergencia en la campana o solicitar a la tripulación de la superficie que bombeara gas de fondo. Al pasar tiempo en la campana, el gas exhalado del circuito de un buzo requeriría una etapa de ventilación para evitar cambios en la flotabilidad. En mares agitados, también podían hacerse ajustes en la flotabilidad para eliminar la retracción de los cables si la campana comenzara a rebotar con el movimiento del océano.

Todas las operaciones de buceo eran llevadas a cabo bajo la atenta supervisión del centro de control de la superficie a través del ROV. Si alguien se perdía en el naufragio, los pilotos de los sumergibles simplemente podían sostener un letrero con indicaciones con una mano mientras comían un sándwich con la otra.
Procedimientos de emergencia
Para el equipo de buzos técnicos, usar una campana era un nuevo enfoque de un proyecto con mezclas respiratorias. Fue necesario considerar muchas situaciones de emergencia e incluirlas en los SOP, como por ejemplo intoxicación por oxígeno a nivel del sistema nervioso central, embolismo aéreo y pérdida del conocimiento. Se llevó a cabo un simulacro con un buzo inconsciente en la superficie para poder practicar cómo sujetar a un buzo en la campana con una correa con carraca, mantener una vía aérea abierta y realizar compresiones en el pecho.

En esta situación, un buzo que fue "encontrado inconsciente" a profundidad fue colocado rápidamente dentro de la campana y sujetado contra el mamparo con la cabeza por encima del agua. Los buzos de rescate cortaron su equipo y lo sujetaron. El operador de la campana comunicó la emergencia simulada a la superficie y siguió las instrucciones del médico experto en medicina hiperbárica que se encontraba allí. Conformé se indicó, los miembros del equipo de buceo se turnaron para mantener una vía aérea abierta y realizar compresiones en el pecho. Los buzos de rescate se dejaron sus circuitos colocados en la campana y la tripulación de superficie reguló la atmósfera de la campana para el buzo accidentado.

El plan indicaba que un buzo accidentado debía ascender con el programa de descompresión del equipo de buceo hasta que el equipo que estaba en la superficie determinara que debían elevar al buzo accidentado para sacarlo del agua. Un buzo de apoyo descendería hasta la campana y tomaría el control de las compresiones y el mantenimiento de una vía aérea abierta, mientras el equipo de buceo se trasladaba para sujetarse a la línea descendente del ROV. La campana, junto con un buzo de apoyo, sería elevada y extraída del agua para que el buzo accidentado fuera atendido; a continuación, la campana volvería a ser colocada en el agua para la etapa de descompresión del resto del equipo de buceo.

Otros protocolos cubrían situaciones con buzos que se separaban o se perdían, así como también emergencias donde algún buzo se quedaba sin aire. En caso de duda, todo lo que un buzo debía hacer en una emergencia era volver nadando a la campana, que estaría ubicada justo por encima del naufragio.

La campana estaba repleta de cilindros integrados llenos de los gases necesarios para el buceo. Cada cilindro estaba equipado con múltiples reguladores con largas mangueras. También había cilindros adicionales de mezclas respiratorias intermedias y de profundidad.
Selección de algoritmos
A causa de la presencia de corrientes muy fuertes en la superficie que podía haber sobre el Britannic, se consideraron los factores de seguridad de los modelos de descompresión y se determinó que el mejor protocolo era el que permitiera alcanzar la mayor descompresión posible a profundidades mayores donde las corrientes no serían tan fuertes. Por lo tanto, estábamos en busca de protocolos de paradas profundas basados en burbujas. Los algoritmos del modelo de permeabilidad variable (VPM-B, por sus siglas en inglés) y el modelo de burbuja de gradiente reducido (RGBM, por sus siglas en inglés) que se habían usado para indicar las paradas profundas en expediciones anteriores fueron configurados con un aumento del 10 por ciento en los radios críticos "nominales" de las burbujas de nitrógeno y helio. Estos modelos generaban una velocidad de ascenso inicial y un perfil de paradas profundas bastante cercanos a un modelo de Bühlmann con un factor de gradiente bajo (por ejemplo, 5 por ciento). Debido a que estos modelos se basaron en la mecánica de las burbujas reales y no falseadas según el modelo de Bühlmann, consideramos que eran fisiológicamente mejores. Como un control de sensibilidad comparamos los tiempos de ejecución totales de estos perfiles y comprobamos que eran bastante similares a aquellos generados mediante el uso del Drogon Dive Planner, DDPLAN (Planificador de buceos de Drogon) con factores de gradiente 5/85, que se habían utilizado con un éxito razonable en proyectos anteriores a gran profundidad.

Tomando en cuenta las duraciones de los scrubbers de los rebreathers, los tiempos de ejecución fueron limitados a unos 40 a 50 minutos. Los scrubbers de las marcas Inspiration y JJ han demostrado tener eficacia durante al menos cinco horas en buceos profundos en agua cálida, debido a su efectividad en agua cálida junto con el ritmo de trabajo de los buzos, que era muy bajo salvo durante los primeros 30 a 40 minutos en el fondo.
La expedición
Al final de una emocionante y exitosa expedición, durante nuestro último día de buceo me uní a otros tres buzos (el italiano Edoardo Pavia, el estadounidense Michael C. Barnette y mi compatriota británico Richard Stevenson) para hacer un recorrido alrededor del naufragio en un solo buceo. La visibilidad era superior a los 46 metros (150 pies) mientras recorríamos las cubiertas del gigantesco transatlántico con vehículos de propulsión subacuática Suex accionados por litio. Pasamos por cubiertas de paseo abiertas y cubiertas, bajo enormes pescantes de botes salvavidas que se perfilaban sobre nosotros con la luz del sol del mediodía y sobre el campo de restos

Un sumergible utiliza sus potentes luces para iluminar el naufragio del Britannic,
que se hundió en el mar Egeo el 21 de noviembre de 1916, hace 100 años.
del lecho marino a una profundidad máxima de 122 metros (400 pies). Pasamos junto a las tres enormes hélices y nos desplazamos a lo largo de la cafetería de popa. Cada vista era verdaderamente impresionante.

Richie Kohler, que observaba desde la mejor ubicación del lugar, nos seguía en el sumergible Triton 3300/3 junto al piloto Dmitry Tomashov, mientras que el cinematógrafo ruso Sergey Machilskiy capturaba cada imagen de nuestro recorrido con cámaras Red Epic 5K. Circunnavegar el Britannic durante el año de su centenario rodeado de una tecnología tan increíble fue sin duda el mejor buceo de mi vida.

El padre de Tomashov, Evgeny, maniobraba hábilmente su sumergible único, construido especialmente, de un tripulante y con un desplazamiento mínimo para colocarlo en diversas posiciones e iluminar diferentes puntos como las hélices y la proa. Era como si nos hubiéramos sumergido en una película de ciencia ficción, pero como Kohler destacó mientras subía por la escotilla del sumergible horas más tarde, "¿ciencia ficción? No, creo que podrás apreciar, Leigh, que ese buceo que acabas de realizar fue ciencia real".
Explore más
Vea The Mystery of the Britannic (El misterio del Britannic), que se filmó en parte durante una expedición de buceo al naufragio en 2016.



© Alert Diver — 4to Trimestre 2016