La elección de la extinción

La foca monje de Hawái


Esta joven foca monje hembra se convirtió en un riesgo de seguridad pública y tuvo que ser extraída de la población de las MHI después de ser alimentada ilegalmente por humanos.


Hace más de 20 millones de años, un animal similar a una comadreja, antecesor de la foca monje, buscaba comida en los lagos de Canadá. 15 millones de años atrás, los descendientes del animal habían evolucionado para convertirse en animales similares a las focas monje que se conocen en la actualidad. Hace 8 millones de años, las focas monje se habían extendido a ambos lados del Atlántico Norte y hasta el Pacífico oriental-central. Cuando el istmo de Panamá separó los dos océanos hace aproximadamente 3 a 4 millones de años, la especie se dividió en la foca monje del Caribe en un lado del continente y la foca monje de Hawái en el otro, mientras que las focas que se encontraban en la región del Atlántico oriental evolucionaron y se convirtieron en la foca monje del Mediterráneo.

En ese entonces, las cinco islas del sur de las principales islas de Hawái (MHI, por sus islas en inglés) aún no habían emergido del mar, por lo que las focas monje habitaban lo que hoy se conoce como Kauai y las islas de Sotavento de Hawái (NWHI, por sus siglas en inglés), extendiéndose así más allá de Midway hasta Kure y colonizando nuevas islas a medida que aparecían. Las focas monje de Hawái no tenían enemigos terrestres hasta la llegada de los humanos a las MHI hace aproximadamente 1.000 años. Se cree que en el transcurso de un siglo los colonizadores polinesios y sus perros casi habían eliminado a las focas de las MHI.


Una foca monje que intenta descansar en una playa cerca de Kihei, Maui, es rodeada por espectadores curiosos, algunos de los que violaron la zona de seguridad y se acercaron a la foca.


En la actualidad, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) considera a las focas monje de Hawái como una especie en grave peligro, pero algunos isleños están manifestándose contra los planes de recuperación propuestos por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration; NOAA).

Algunos residentes de Hawái argumentan que las focas monje de Hawái no son originarias de su tierra: "la historia de las focas monje se basa en una mentira perpetuada por grupos ambientalistas", aseveró Kawika Cutcher en una audiencia pública de septiembre de 2011 en Kauai en relación con las propuestas federales de reubicar a algunas de las focas en las principales islas. "No hay ninguna mención al respecto en la historia de Hawái".

"Creo que simplemente fueron catalogadas de esa forma", protestó Kenika Matsuda. "¿Quién las bautizó focas monje de Hawái?", preguntó Kimo Rose en otra audiencia. "¿Cuáles son las pruebas?"

Una encuesta realizada por la NOAA Fisheries Service en 2011 a amantes de la playa y pescadores de Hawái reveló que el 62 por ciento de los encuestados cree que las focas monje son una especie nativa, mientras que el 38 por ciento no lo cree así o no están seguros. Otros isleños reconocen a las focas monje como una especie de Hawái pero las consideran sólo nativas de las NWHI desiertas y no de las MHI habitadas.

No obstante, algunos lugareños reconocen a la foca monje de Hawái como una especie nativa y no una especie invasiva. "Crecimos junto a las focas monje. simplemente eran raras, eso es todo", explicó el activista hawaiano Walter Ritte. "Las personas que las están matando por el aceite están haciendo un gran trabajo". Hubo un período en el que ver una foca monje no era poca cosa. Recuerdo que durante mi niñez cuando se corría la voz de que había una foca monje en la playa, una gran cantidad de personas se acercaban allí para verla. Ahora están reapareciendo, por lo que las personas no están acostumbradas a tenerlas cerca".


Un macho de foca monje se asoma para mirar hacia la playa y comprobar la presencia de hembras en las NWHI.
La consultora cultural y ambiental hawaiana Trisha Kehaulani Watson mantiene un sitio web, www.nameahulu.org, donde ofrece evidencia de que se encontraron focas monje en las MHI desde el período previo al contacto hasta los siglos 19 y 20. Las pruebas incluyen cantos hawaianos, historias tradicionales, nombres de lugares inspirados en las focas, antiguos periódicos en lengua hawaiana, diarios de viaje de buques visitantes, familias hawaianas que consideran que las focas son "aumakua" (ancestros divinos) y descubrimientos arqueológicos de huesos de focas en montones de desechos de Hawái de los períodos antes y después del contacto.

Los biólogos dicen que las focas monje de Hawái son muy diferentes de otras focas monje. Un artículo de investigación de 2014 de ZooKeys (Scheel, Slater, Kolokotronis, et al.) ubica a las focas monje de Hawái y del Caribe en un género aparte de las focas monje del Mediterráneo. Desde 1952 no se han visto focas monje del Caribe vivas, y sólo quedan unas 500 focas monje del Mediterráneo. Las focas de Hawái ascienden a alrededor de 1.100 y la cantidad está disminuyendo aproximadamente un 3% por año.

Los problemas para las focas monje en las NWHI comenzaron cuando los cazadores de focas comenzaron a capturar focas por el aceite y las pieles a principios del siglo 19. Para 1824 se creía que la foca de Hawái se había extinguido; no obstante, en 1857cuando el rey Kamehameha IV visitó las NWHI encontró alrededor de una docena de focas, a varias de las cuales disparó y mató. En 1859 una embarcación regresó de una isla aún más distante con 1.500 pieles. Hasta fines del siglo 19 y principios del siglo 20, los cazadores de ballenas y los marineros de buques hundidos, junto con los recolectores de aves, huevos y guano, hostigaron y consumieron muchas de las pocas focas que quedaban.

Más adelante en el siglo 20, las actividades de las fuerzas armadas y la Guardia Costera de los Estados Unidos desplazaron a las focas de sus hábitats principales. Después de una reducción de estas actividades en la década de 1970, algunas subpoblaciones de las NWHI comenzaron a recuperarse, pero la tendencia volvió a revertirse en la década de 1980 debido a los cambios ambientales, que muy probablemente estaban relacionados con la pesca comercial, las oscilaciones del océano, el cambio climático o alguna combinación de los tres. Para fines de la década de 1990, en todas las regiones de las NWHI se podía observar cómo las focas monje morían más rápidamente de lo que nacían nuevas focas. La cantidad de focas disminuyó aún más desde la eliminación gradual de la pesca con el establecimiento del Monumento Nacional Marino Papahanaumokuakea (Papahanaumokuakea Marine National Monument) en 2006.


Un macho joven comparte un punto de descanso con una tortuga de mar verde.


Durante toda la historia conocida de la región hasta unas décadas atrás, casi toda la población de focas monje de Hawái fue relegada a las remotas NWHI. En la década de 1970, algunas focas se establecieron en Niihau, en el extremo norte de las MHI, y comenzaron a reproducirse. A medida que la población de Niihau empezó a multiplicarse, las focas comenzaron a migrar hacia la cadena de islas, poblando así el resto de las MHI. Esta expansión de la población de las MHI resultó beneficiosa para las focas ya que algunos de los problemas específicos que afectan las NWHI no se extienden a las MHI.

En la actualidad, sólo una de cinco crías de foca monje de Hawái nacidas en las NWHI alcanza la madurez. Algunas son arrebatadas por tiburones, otras se mueren de hambre debido a la mayor competencia con grandes peces depredadores por los suministros de alimento cada vez más escasos y otras se ahogan después de quedar atrapadas en redes de pesca y otros desechos que flotan en la "mancha de basura" del Pacífico norte que se desplaza a la deriva hacia las playas y los arrecifes. "Actualmente estamos tratando de detener la matanza", manifestó el jefe de sección de la NOAA Jeff Walters. "No esperamos que la población aumente; sólo intentamos que la disminución sea menos pronunciada".

Por otra parte, las hembras de las MHI dan a luz más jóvenes, tienen más crías, amamantan a sus crías durante más tiempo y destetan a bebés más gordos y saludables. Las crías de las MHI crecen más rápido y cuatro de cinco de ellas alcanzan la madurez. Las focas necesitan acercarse a la costa para descansar y reproducirse, por lo que los 2250 km (1400 millas) de costa de las MHI ofrecen más oportunidades que los 80 km (50 millas) de las NWHI. Además, a medida que la erosión y el nivel más elevado del mar aceleran la pérdida de tierra, algunas de las NWHI están desapareciendo en el mar. En las NWHI no hay demasiada tierra que se encuentre a más de unos pocos metros sobre el nivel del mar, y algunos islotes que son utilizados por las focas han desaparecido recientemente, transformando así a las MHI en la principal esperanza de supervivencia de la especie. Algunos estudios proyectan que si las condiciones siguen siendo las mismas, entre 2010 y 2030 la población de las NWHI disminuirá de 900 focas a 200, pero en las MHI la población puede aumentar de 200 a 400. Lamentablemente, no todos los residentes de las MHI están emocionados con el aumento de la presencia de focas.

Kenika Matsuda, por ejemplo, no ve ningún beneficio en ello. "Lo único que veo son contras; las focas se están comiendo los peces, y también los alejan. También he oído que persiguen a las personas", explicó. "Creo que están cambiando el ecosistema".

"Estos animales interfieren con nuestra forma de vida tradicional", escribió Timothy Oga en una carta dirigida a The Garden Island, un periódico de Kauai. "Cuando lanzamos nuestras redes, al poco tiempo hay muchas focas dentro de ellas. La foca monje lo hace para robar nuestra pesca... De acuerdo con las tradiciones hawaianas, si un animal causa daños a la propiedad, se lo mata y se lo come. Ese debe ser el destino de la foca monje de Hawái".

Este tipo de declaración no es una simple amenaza. Entre 2009 y 2012 se encontraron al menos ocho focas muertas en Kauai y Molokai con heridas "sospechosas". Sólo una de las muertes tuvo como resultado un arresto. Por dispararle a una hembra embarazada y matarla, los tribunales sentenciaron a Charles Vidinha a tres meses en la cárcel y una multa de 25 dólares estadounidenses. Cuatro de las focas aparentemente habían sido golpeadas hasta la muerte en el transcurso de los tres meses después de las audiencias públicas sobre el plan de manejo de focas de la NOAA, a través del que se proponía trasladar temporalmente a los jóvenes que estaban muriendo de hambre de las NWHI a las MHI, donde tendrían más probabilidades de sobrevivir. Esa propuesta fue sometida a discusión debido a la oposición pública y los problemas logísticos. En su lugar, a partir de 2014 la NOAA comenzó a trasladar a algunos de los jóvenes que están en riesgo a un lugar de cautiverio en las MHI para engordarlas durante seis a doce semanas antes de llevarlas nuevamente a las NWHI.


Después de ser liberada por científicos de la NOAA, una foca regresa al agua con la cámara autónoma "crittercam".


La sospecha de que las focas están reapareciendo en las MHI debido a la intervención del gobierno deriva en parte de una translocación de 21 machos agresivos que habían estado mordiendo a las hembras (en algunos casos hasta matarlas) en la isla Laysan que se realizó a las MHI en 1994. La operación equilibró con éxito la proporción por sexo en Laysan y puso punto final a los ataques, pero se trató de un desastre de relaciones públicas. Walters argumenta que el hecho de que la NOAA haya llevado a los machos a las MHI no ayudó en nada a cambiar el crecimiento de la población porque no se incluyeron hembras; sin embargo, su argumento a menudo es ignorado. El científico de la NOAA Charles Littnan incluye en sus presentaciones públicas una negación de los rumores que aseguran que transporta focas monje a las MHI durante la noche en helicópteros negros.

Además de la controversia que rodea el hábitat histórico de las focas, el hecho es que para sobrevivir estas focas deben coexistir con los humanos en las MHI. Dada la abundante presencia de humanos, las focas de las MHI claramente enfrentan problemas diferentes a los de las NWHI. Las playas donde deben dormir y educar a sus crías están siendo cada vez más ocupadas por humanos, y no todos son considerados con las focas. Varios animales relacionados con el asentamiento de humanos ponen en peligro a las focas de forma ya sea directa o indirecta. Por ejemplo, se sabe que los perros matan a las focas y las ahuyentan de las playas y que también tienen el potencial de transmitir el moquillo canino. Los gatos transmiten la toxoplasmosis a través de sus heces; en las MHI ya han muerto cinco focas por la presencia de este parásito. Las ratas transmiten la leptospirosis, que se ha encontrado en los cadáveres de focas. Además, las focas a veces se ahogan en las redes, son atropelladas por barcos y son capturadas, arponeadas, heridas de un disparo, aporreadas y golpeadas con rocas.

A diferencia de los problemas que las focas enfrentan en las NWHI, la mayoría de los problemas que tienen las focas monje en las MHI son aquellos que pueden resolverse si hay intención de hacerlo. Incluso si los residentes de Hawái se encuentran divididos en lo que respecta a este tema, las leyes de los Estados Unidos exigen una protección total de los mamíferos marinos y esfuerzos de recuperación para las especies en peligro.

La foca monje de Hawái es el mamífero marino que está en mayor peligro bajo la jurisdicción exclusiva de los Estados Unidos. Algunos días se puede observar más leones marinos en el muelle 39 de San Francisco que la totalidad de focas monje de Hawái que existen. Un análisis de la NOAA calcula que casi un tercio de las focas monje de Hawái están vivas sólo gracias a las intervenciones de su personal. La cantidad de intervenciones es directamente proporcional a la duración de las temporadas de campo del equipo de la NOAA en las NWHI, y eso depende del presupuesto de recuperación. El plan de recuperación de focas monje de la NOAA requiere 7,5 millones de dólares estadounidenses por año para llevar a cabo las actividades necesarias para la recuperación de las poblaciones, pero el financiamiento real fue de sólo 2 a 3 millones de dólares por año entre 2011 y 2014. Por otro lado, cuando la población de leones marinos de Steller de Alaska disminuyó a 25.000 especímenes, el gobierno asignó 40 millones de dólares estadounidenses por año para esfuerzos de recuperación, quizás debido a los diversos grados de influencia política.

Las actividades de manejo y recuperación de focas monje en las MHI dependen cada vez más de la ayuda que se recibe de voluntarios y organizaciones sin fines de lucro. Después de los recortes de personal y presupuestarios, el director de la NOAA David Schofield les dijo a los voluntarios: "solía pedirles que hagan más con menos, ahora necesito que hagan todo con nada". La fundación Monk Seal Foundation, fundada en 2011, maneja redes de voluntarios en dos islas y apoya la protección de las focas y las actividades de educación en todo el estado. En 2014, el centro Marine Mammal Center en Sausalito, California, abrió Ke Kai Ola, un hospital para focas monje, en la isla de Hawái. El pequeño centro trata a focas lesionadas, fallecidas y desnutridas de todas las MHI y NWHI y luego devuelve a las focas a su lugar de origen para su liberación.

Los voluntarios y las organizaciones no gubernamentales ayudan a hacer más lenta su marcha hacia la extinción, pero el resultado final no cambiará a menos que tanto el gobierno federal como los ciudadanos de Hawái elijan otro destino para esta rara y extraordinaria especie.

"A los hawaianos siempre se les enseño a mantener el equilibrio. Siempre se ha venerado todo aquello que se encuentra en el océano", afirmó Ritte. "Al día de hoy, en Hawái no hemos manejado nuestro océano y ahora no hay suficientes recursos para todos. Los pescadores están enojados por esto, y las focas monje son lo suficientemente inteligentes como para tomar los pescados de sus anzuelos directamente frente a ellos. Es por ello que están enfadados con las focas, pero ellas estaban aquí primero. Como hawaiano, lo que quiero decir es que sin importar qué le suceda a la foca monje, lo mismo les sucederá a los hawaianos".
Para obtener más información
www.monksealfoundation.org
www.marinemammalcenter.org
www.marine-conservation.org
www.conservehi.org
www.kohalacenter.org
Explore más
Mire National Geographic's Monk Seal Mystery — Northwest Hawaiian Islands (El misterio de las focas monje de National Geographic; islas de Sotavento de Hawái).



© Alert Diver — 4to Trimestre 2014