Keystone Jetty, Washington




Un pulpo gigante de California más bien pequeño se desplaza en la intensa oscuridad durante un buceo nocturno en el embarcadero.


El estado de Washington tiene abundancia de puntos de buceo locales y entre los más destacados podemos mencionar Keystone Jetty en Fort Casey State Park. Después de un breve viaje en ferry desde Seattle hasta Whidbey Island y un paseo de 9 metros (10 yardas) por una playa de cantos, uno llega al agua y se encuentra rodeado de criaturas. Cuando realicé mi primer buceo en el lugar hace más de 25 años, estaba escéptico. Los buceos desde la costa, ya fuera en el extranjero o a nivel local, rara vez parecían ofrecer la abundancia de vida marina interesante que siempre ha sido mi motivación principal para la práctica de buceo. Pero Keystone fue una excepción y aún hoy logra sorprenderme gratamente. Desde pequeñas especies oscuras que pueden iluminar la mirada de los adictos a los peces hasta las grandes celebridades de ocho tentáculos del noroeste del Pacífico, es extraordinario todo lo que se puede encontrar en este lugar.

Aquí hay dos puntos de buceo diferentes. El lugar que es explorado con más frecuencia es "the jetty" (el embarcadero), una pila de rocas en pendiente de 68 metros (75 yardas) que se extiende desde la línea de flotación hasta una profundidad de 18 metros (60 pies) y que es una escollera artificial para la terminal de ferrys de Coupeville (Keystone)–Port Townsend en el puerto hacia el oeste. Los buzos deben permanecer en el lado este de las rocas, bien lejos de la ruta del ferry. Aproximadamente 228 metros (250 yardas) hacia el este del embarcadero se encuentra el segundo punto de buceo: un muelle abandonado a 9 metros (10 yardas) de la costa con una estructura de pilotes de muelle.

Iniciamos nuestra búsqueda de criaturas en la parte de sotavento del embarcadero a sólo unos pocos metros de profundidad. Estaba en una feroz persecución de espinosos de marea (Pholidae) del tamaño de un lápiz, animalitos similares a una anguila de color rojo o verde camuflaje que se desplazaban entre algas iridiscentes, cuando me encontré con un pez decorado (Chirolophis decoratus) con un peinado puntiagudo y labios provocativos. Es definitivamente uno de los personajes más sensacionales que habitan este mar de color esmeralda. Logré obtener un retrato antes de que desapareciera. Con mucho gusto podía dedicar todo un buceo a esta especie, pero mi compañera sacudió la cabeza y me señaló hacia aguas más profundas; yo simplemente obedecí. Creo que algunas personas consideran que un buceo de una hora a una profundidad de 1,5 metros (5 pies) no es una experiencia que resulte impresionante.


Un cangrejo Pugettia productus hace equilibrio hábilmente en un tallo de
kelp gigante.
Las rocas situadas a unos 6 a 9 metros (20 a 30 pies) estaban teñidas de rosa por algas coralinas y de naranja por colonias de tunicados. Peces Cottoidea, Hexagrammos decagrammus y mojarras revoloteaban como aves tropicales. Encontramos nudibranquios opalescentes, un nudibranquio Triopha catalinae y una agradable babosa de mar Dirona albolineata. Los recovecos y ranuras estaban completamente repletos de cangrejos: Scyra acutifrons, decoradores y ermitaños junto con cangrejos Lopholithodes mandtii, Pugettia producta e incluso enigmáticos cangrejos Phyllolithodes papillosus. Docenas de vieiras nos sonreían, hasta que me acerqué demasiado para capturar una imagen y las espanté de inmediato. Las vieiras, que aleteaban locamente para alejarse con torpeza a toda velocidad en direcciones aleatorias como dentaduras voladoras, ofrecían un espectáculo divertidísimo.

Había bacalaos por todas partes. Algunos de ellos vigilaban valientemente nidadas de huevos que parecían bolas de poliestireno. A una profundidad de 12 metros (40 pies), pude ver a un monstruo de 1,2 metros (4 pies) de largo, lo suficientemente grande como para helarle la sangre a cualquiera, que estaba acurrucado en un bosque de anémonas pedunculadas de color blanco fantasmal. Las cantidades (y los épicos tamaños) de bacalaos que pueden observarse en este lugar, y que rara vez se encuentran en muchos arrecifes del noroeste como resultado de la sobrepesca, son una prueba de que la protección es eficaz. Toda la vida marina de este parque submarino está protegida, por lo que en el futuro aquí deberían observarse peces roca, estrellas de mar y cabezones, además de los salvajes bacalaos con su mirada intimidatoria, gordos y felices.


Un viejo macho de anguila lobo mastica un cangrejo.


Con los dedos intactos seguimos descendiendo, siguiendo el dato de un amigo que nos había informado que recientemente se había observado a una anguila lobo pasando el rato a una profundidad de 17 metros (55 pies). He visto tanto a jóvenes como a adultos en Keystone y nunca me canso de sus caras de Muppet. Pero una pila de caparazones de cangrejo y conchas de vieira llamó mi atención y me olvidé por completo de la Anarrhichthys ocellatus. La confusa parte media de un pulpo gigante de California (GPO, en la jerga de los buzos locales) bien alimentado fue una tentación a la que no me pude resistir. Me tendí sobre la arena como una platija y apunté mi linterna hacia la sombra que había debajo de la gran roca junto al "montón de basura". En efecto, espié el enredo de tentáculos con ventosas del tamaño de dólares de plata. Parecía ser un ejemplar de buen tamaño con quizás unos 2 a 2,4 metros (7 a 8 pies) de ancho.

Durante los siguientes 10 minutos esperamos, hicimos señas con las manos, murmuramos maldiciones y rezamos; incluso le ofrecimos trozos de moluscos ya devorados de aspecto delicioso con la esperanza de alentar al astuto demonio a salir de su guarida. Pero no tuvimos suerte. Este pulpo era más paciente que nosotros y, probablemente, más inteligente también. La corriente, apenas perceptible durante la primera mitad del buceo, estaba aumentando continuamente, doblaba las anémonas pedunculadas e intentaba arrastrarnos hacia el extremo del embarcadero y en dirección a Admiralty Inlet; era hora de irnos. Emprendimos el regreso a la costa por la misma ruta que habíamos seguido para el descenso.


El muelle abandonado sirve de hábitat para diferentes criaturas.
La corriente es el sustento del ecosistema marino del noroeste del Pacífico y es esencial para mover las aguas ricas en nutrientes que alimentan la vida grande y pequeña presente en el lugar. Y puede generarse un intenso movimiento en el extremo más profundo de la línea de flotación durante importantes cambios de las mareas. Para bucear en Keystone de manera segura y placentera, programe sus buceos para las horas de velocidad mínima de la corriente, el período de movimiento mínimo del agua que tiene lugar entre los cambios en la dirección de la corriente. En los días con cambios mínimos, la tranquilidad en el agua puede durar 90 minutos o más. En los días con grandes cambios, es posible que sólo haya unos minutos de verdadera tranquilidad, pero por lo general hay tiempo suficiente como para realizar un buceo.


Un buzo con un traje seco explora el laberinto de pilotes debajo del muelle.
En el segundo punto de buceo de Keystone también se debe elegir el momento de velocidad mínima. El escenario submarino del lugar proporciona un agradable contraste con las rocas revueltas del embarcadero. Mientras zigzagueábamos entre los pilotes de madera del muelle a una profundidad de 3 a 10 metros (10 a 35 pies), nos movíamos lentamente para poder examinar de cerca a los invertebrados incrustantes. Racimos de gusanos plumero (Sabellastarte indica) gigantes extendían columnas plumosas de color morado intenso hacia el agua para agarrar el plancton que pasaba por allí. Anémonas pintadas con brillantes rayas de color verde, rojo, amarillo y malva brotaban en el lugar; era fácil ver por qué se las ha apodado anémonas dalia. Esponjas y las ubicuas anémonas Metridium cubrían los soportes verticales, mientras estrellas de mar Dermasterias imbricata y Henricia leviuscula usaban patas tubulares para desplazarse por el fondo de canto.

Nos desplazamos en dirección ascendente por los pilotes, a su alrededor, hacia abajo y nuevamente hacia arriba y realizamos una inspección minuciosa con las máscaras sumamente cerca de la gran cantidad de estratos de vida. Un pez con aletas radiadas Enophrys bison macho estaba ubicado sobre huevos de color verde lima, mientras aguas vivas vagaban por allí. Caracoles ponían tumultos de huevos mientras el habitual contingente de camarones y cangrejos se escabullían. Estos pilotes son condominios de gran altura que forman una ciudad en el mar.


Una joven anguila lobo de 45 cm (18 pulgadas) de largo tiene colores mucho más brillantes que su padres.


Mi compañera, con su gran vista, divisó a un diminuto pulpo que no superaba el tamaño de mi puño. Esta pequeña criatura necesitaría mucho alimento para poder parecerse al gran ejemplar que habíamos localizado anteriormente. Encontré un GPO más grande dentro de los restos de un pilar podrido. Luego divisamos a otro ermitaño adentro de un tubo metálico hueco que yacía en el fondo. Si tan sólo fuera de noche, reflexioné, probablemente habría una hueste de pulpos desplazándose por el área en busca de la cena.

En ese momento recordé un buceo que había realizado años atrás un día a las 11 de la noche bajo la luna llena, donde encontramos a un atrevido pulpo de gran tamaño sobre la arena justo detrás de los pilotes. Había sido un buceo maravilloso: vimos GPO, varios Nautichthys oculofasciatus, una anguila lobo, varios Chirolophis decoratus...

Pero en fin, deberíamos volver a intentarlo al otro día o al día siguiente. Disfrutar de excelentes buceos en Keystone es tan sencillo como caerse del auto y rodar por la playa. Así que regresaríamos. Es difícil superar lo que este lugar tiene para ofrecer.
Cómo bucear en este lugar
Cómo llegar. Para llegar a Keystone Jetty, tome el ferry de Mukilteo (40 km [25 millas] al norte de Seattle) hacia Clinton en Whidbey Island. Luego conduzca 35 km (22 millas) hacia el norte por la carretera estatal 525, gire a la izquierda hacia el ferry de Port Townsend y Fort Casey State Park y conduzca los 5,6 km (3,5 millas) restantes hacia Keystone. Las instalaciones del parque incluyen baños, duchas con agua caliente, duchas con agua dulce fría para enjuagar el equipo, mesas de picnic, asadores para barbacoas y un amplio estacionamiento. Un pase de un día tiene un costo de 10 dólares estadounidenses, o bien se puede obtener un pase anual por un total de 30 dólares estadounidenses. Para realizar buceos nocturnos, comuníquese con la oficina del parque. Cerca de allí hay hoteles, un campamento y restaurantes.




Condiciones. En Keystone Jetty se puede practicar buceo todo el año. Las temperaturas del agua oscilan entre los 7°C y los 11°C (45°F y 52°F) y la visibilidad varía entre los 3 y 15 metros (10 y 15 pies). En general, se puede gozar de la mejor visibilidad durante el otoño y el invierno boreal; el verano y el otoño boreal ofrecen el mejor clima en la superficie. Aquí la corriente casi siempre es un factor importante; puede ser bastante intensa durante cambios grandes, por lo que debe asegurarse de planificar los buceos para los momentos de velocidad mínima de la corriente. Verifique las tablas de corrientes (use Admiralty Inlet; reste 31 minutos para calcular la velocidad mínima de una corriente de marea antes de que la marea suba y agregue 1 minuto para calcular la velocidad mínima antes de que baje) y consulte en la tienda de buceo local. Normalmente, lo mejor es ingresar al agua aproximadamente 30 minutos antes del tiempo previsto para la velocidad mínima de la corriente. No se debe bucear en Keystone durante un fuerte viento del sur o sudeste, porque el oleaje y la rompiente pueden ser formidables.

© Alert Diver — 2do Trimestre 2016