Jugando a corretear con tiburones


El primer oficial Todd Goggins ayuda a marcar al tiburón blanco Miss Costa a bordo del M/V Ocearch.


Para muchos buzos, ver a un tiburón puede ser el punto culminante de un buceo. Si el tiburón tiene una etiqueta de rastreo, el avistamiento también puede representar un éxito para la ciencia.

Los científicos utilizan etiquetas para estudiar la abundancia y los movimientos de los tiburones, lo que ayuda a determinar dónde necesitan más protección. Mundialmente, hay 26 especies de tiburones consideradas en peligro o en grave peligro incluidas en la Lista Roja de Especies Amenazadas compilada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y aproximadamente un cuarto de todas las especies de tiburones están consideradas vulnerables o amenazadas.

Investigadores de Mote Marine Laboratory, The Nature Conservancy, New College of Florida y Eckerd College etiquetaron 34 tiburones de puntas negras, de morro negro, sarda y tigre cerca de la costa de Florida en abril de 2017. Capturaron tiburones con sedales atados a barriles en aguas poco profundas cerca de la costa y palangres colocados en aguas más profundas y luego llevaron a los animales a bordo para aplicar una etiqueta con un número. Estas herramientas económicas y fáciles de aplicar, que se han utilizado por casi 100 años, proporcionan fundamentalmente dos puntos de datos: ubicación al momento de la aplicación y ubicación al momento de la recuperación.

"Esos datos nos brindan información sobre el área de distribución y la migración, pero no nos dan un panorama completo", explicó Robert Hueter, director del Centro de Investigación de Tiburones de Mote. "Se puede etiquetar a una gran cantidad de animales en un área y recapturar a algunos de ellos un año más tarde pero no saber si en ese año se desplazaron por todo el planeta o permanecieron en el mismo lugar".


Esta etiqueta satelital fue colocada durante una expedición de marcaje de
tiburones en abril de 2017 cerca de Florida.
Aun así, las etiquetas proporcionan datos útiles, incluso la primera evidencia de que algunas especies de tiburones hacen viajes anuales por todo el Atlántico Norte, comentó Hueter.

Las etiquetas satelitales o SAT, que son más avanzadas tecnológicamente y más costosas, transmiten su ubicación a satélites Argos cuando quedan por encima de la superficie del agua. Esto permite a los científicos rastrear más de cerca los movimientos continuos de un tiburón. Por ejemplo, en un artículo de 2010 de Neil Hammerschlag y colegas de la Universidad de Miami se informó sobre los datos de las etiquetas SAT que mostraban que los tiburones blancos migran más de 9.656 km (6.000 millas), los tiburones ballena se sumergen a más de 914 metros (3.000 pies) y los tiburones peregrinos hibernan.

Los científicos también han rastreado tiburones ballena a los que se les había colocado etiquetas satelitales cerca de la península de Yucatán en México. Algunos de los tiburones fueron encontrados en el medio del Atlántico Sur dentro de los cinco meses, lo que proporcionó una primera evidencia de que estos tiburones se habían aventurado tan lejos.

Durante el año 2017, los científicos de expediciones colocaron una etiqueta satelital en un macho de tiburón tigre joven que para principios de junio se había desplazado cerca de 1.609 km (1.000 millas) y se había aventurado hacia el oeste de los Cayos de la Florida. Una hembra de tiburón sarda joven con una etiqueta satelital permaneció cerca de la costa y deambuló 241 km (150 millas) hacia el sur para quedarse cerca de Pine Island Sound y luego regresó al norte.


Jorge Brenner de The Nature Conservancy of Texas mide a un tiburón
sarda capturado.
Los científicos también utilizan un tipo de etiqueta llamada acelerómetro. Este dispositivo registra múltiples puntos de datos por segundo, incluso la velocidad, los movimientos y la postura del cuerpo de un animal, lo que indica su bienestar general y su comportamiento. Los científicos de Mote utilizaron estos datos para estudiar cómo las actividades de captura y liberación afectan a los tiburones e identificaron 19 medidas específicas para indicar la supervivencia y recuperación. Los acelerómetros cuestan aproximadamente el 15 por ciento del costo de las etiquetas satelitales y pueden reutilizarse varias veces.

"Esperamos que algún día podamos usar los acelerómetros para determinar cosas como cuándo y dónde se alimentan y se reproducen los tiburones", manifestó Hueter. Estos detalles adicionales sobre hacia dónde se dirigen los tiburones, en qué momento y qué hacen allí ayudarán a mejorar la gestión y conservación de estas especies. Por ejemplo, los datos del marcaje pueden ayudar a los científicos a determinar el área de distribución de una especie, así como también cuánto de esa área se encuentra dentro de áreas protegidas o se superpone con áreas de pesca comercial, manifestó Hammershlag. Eso hace posible configurar los límites de ambos tipos de áreas para lograr que las protecciones tengan una mayor eficacia.

¿Y por qué tomarse tantas molestias para proteger a los tiburones? Aparte de la fascinación que provocan en los buzos, estos depredadores que están a la cabeza de la cadena alimentaria tienen un rol clave en los océanos saludables.

"Eliminar tiburones desestabiliza el equilibrio del ecosistema", expresó Hueter. "De hecho el sistema puede sufrir un colapso y se puede producir la muerte de los hábitats. Tenemos estudios de campo que muestran que la disminución de las poblaciones de tiburones a causa de la sobrepesca tiene efectos estruendosos y rotundos sobre hábitats como los arrecifes de coral".


El capitán del Ocearch Brett McBride libera a un tiburón marcado desde la plataforma de la embarcación.


Los tiburones también tienen un valor económico considerable. Los científicos estiman que el turismo de tiburones genera más de 314 millones de dólares estadounidenses al año en todo el mundo, lo que incluye 124 millones en el Caribe, 40 millones en Australia y Nueva Zelanda, 80 millones en las Bahamas y 20 millones en las Maldivas. El turismo de buceo con tiburones en particular ha crecido notablemente en los últimos 10 a 15 años.

"Las personas están más informadas sobre el bajo riesgo en el buceo con tiburones cuando las cosas se hacen bien", afirmó Hueter. Este tipo de uso sustentable ayuda a proteger a los tiburones, agregó, al convertirlos en algo valioso para las economías locales. "Por lo tanto, no tiene sentido simplemente consumir el recurso para un beneficio económico a corto plazo".

Los tiburones tienen un valor biomédico potencial; pueden ser naturalmente resistentes al cáncer y sus heridas sanan más rápidamente que las de otros mamíferos. Estudiar estas características podría dar lugar a tratamientos para enfermedades y lesiones en humanos.

Muchas especies de tiburones parecen estar atravesando una etapa de recuperación, gracias a 25 años de prácticas de gestión de pesquerías y mayores protecciones. Las poblaciones de tiburones blancos disminuyeron considerablemente en las décadas de 1970 y 1980 pero aumentaron tras la implementación de medidas de conservación en la década de 1990, de acuerdo con un estudio realizado en el año 2014. Las evaluaciones de poblaciones de pesquerías realizadas por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration, NOAA) también documentaron aumentos en las poblaciones de tiburones de puntas negras.


El R/V Bellows emprende una expedición de marcaje de tiburones cerca de
la costa de Florida.
Los pescadores que atrapan un tiburón marcado deben seguir las instrucciones que figuran en la etiqueta y liberarlo lo más rápido posible. Los buzos pueden informar avistamientos de tiburones marcados.

"Siempre nos alegra escuchar sobre el avistamiento de un tiburón con una etiqueta, especialmente si se incluyen las características de identificación del tiburón y es posible acercarse lo suficiente como para leer el número de la etiqueta de manera segura y sin manipular al animal", expresó Hueter. Los buzos pueden tomar una fotografía de la etiqueta, lo que puede permitir leerla, o simplemente publicar la hora y la ubicación de un avistamiento en redes sociales, lo que puede ayudar a obtener la información y hacerla llegar al laboratorio de investigación que corresponda. Detalles sobre la apariencia de la etiqueta, como por ejemplo si está contaminada (cubierta de algas u otros organismos) o tiene una antena rota, también ayudan a los científicos.

"Los tiburones han existido durante 400 millones de años de evolución", indicó Hueter. "Queremos saber cuál es la explicación de su éxito y analizar sus vulnerabilidades frente al cambio climático, la sobrepesca, la polución y otros cambios. No queremos ser la generación que destruyó a nuestros dinosaurios de la era moderna".

"El tema de los últimos 25 años ha sido la ciencia de la disminución y esto ha sido lamentable", dijo, "pero el futuro parece más prometedor. Es posible que actualmente estemos desarrollando la ciencia de la recuperación y restauración de un océano saludable, y eso es muy alentador".

Océanos saludables y más tiburones: eso también es estimulante para los buzos.
Rastree algunos tiburones
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© Alert Diver — 1er Trimestre 2018