En busca de tesoros en las Islas Vírgenes Británicas




Un buzo inicia su descenso hacia el naufragio del RMS Rhone cerca de Black Rock Point, Isla Salt.


Tengo gratos recuerdos de cuando era joven y practicaba snorkeling en aguas superficiales cristalinas debajo de las exuberantes laderas de las Islas Vírgenes Británicas (IVB) a principios de la década de 1970. En ese entonces, el velero de nuestro amigo a menudo navegaba zigzagueando por el canal de Sir Francis Drake hacia los diversos fondeaderos de las islas, que estaban repletos de folklore pirata.

Hace unos 300 años, la edad de oro de la piratería estaba vigente en estas aguas. La historia de la piratería, tanto la real como la inventada, aún se destaca vívidamente por todos los bares, restaurantes y nombres de lugares de estas islas. Pero cuando era niña no sabía que jugueteaba en la fuente de inspiración de las fascinantes páginas de la obra Treasure Island (La isla del tesoro) de Robert Louis Stevenson; lo que a mí me fascinaba era el mundo submarino de las islas.


Candiles, peces gruñidores amarillos y salmonetes se ocultan de las
corrientes en el Rhone.
Ahora, después de bucear durante más de 30 años en todo el mundo, me encontraba nuevamente sobre esa agua resplandeciente de color azul, con el equipo colocado en la plataforma de popa de una embarcación de buceo atracada cerca de la Isla Salt. Estábamos flotando sobre uno de los puntos de buceo más famosos de las IVB: el naufragio del RMS Rhone. Penetré la plácida superficie; no perdí el tiempo e inicié mi descenso hacia los espirales de color que se observan alrededor del naufragio. Mientras nadaba junto al mástil y el puesto de vigía cubierto por esponjas me resultaba difícil imaginar las últimas horas a bordo del Buque del Correo Real (Royal Mail Ship, RMS, en inglés) de 94 metros (310 pies). En 1867, un huracán desplazó el Rhone implacablemente hacia Black Rock Point y selló su destino.

Mientras nadaba junto a nichos oscuros veía brillos y destellos; un enorme banco de peces presa había fijado su residencia allí y se alejaban a toda velocidad para evitar la luz de mis flashes. Una pareja de meros mantequilla estaba en una sección oxidada del casco esperando el momento justo para lanzarse y arrebatar a un solo pez blanco de la caprichosa masa. No resulta sorprendente que estos vibrantes restos sean un telón de fondo submarino tan buscado y fascinante para fotógrafos y cineastas.


Pejerreyes en la sección de proa del Rhone


Cincuenta islas de fácil acceso
Las IVB se componen de una cadena doble de más de 50 rocas, cayos, islotes e islas que se extienden por el perímetro nordeste del Caribe, al este de Puerto Rico y las Islas Vírgenes de los Estados Unidos. Las islas, conocidas afectuosamente como los "Pequeños secretos de la naturaleza" (Nature's Little Secrets), están cubiertas de vegetación tropical y su tamaño va de 54 km2 (21 millas cuadradas) en el caso de Tórtola hasta el diminuto Cayo Sandy, lo suficientemente grande como para disfrutar de un picnic con unos pocos amigos. Dieciséis de estas islas están deshabitadas y la mayoría de los 28.000 residentes viven en Tórtola, Virgen Gorda, Anegada o Jost Van Dyke.

Durante

Deadman’s Beach, Isla de Pedro
los primeros días del viaje me hospedé en la Isla de Pedro, que cuenta con cinco playas de arena blanca y una gran cantidad de vistas extraordinarias del resto de las IVB. Mi bungalow tenía una vista impresionante de Deadman's Beach y, a 1,6 km (1 milla) de la costa, la clara figura de la Isla Dead Chest. Pronto supe que se alegaba que la isla fue el lugar donde Barbanegra abandonó a 15 de sus hombres, cada uno de ellos equipado con un alfanje y una botella de ron. En estos lugares se toman su tradición pirata muy en serio, por lo que me pareció que lo mejor era aceptar todo como un hecho y esperar descubrir un doblón en algún lugar durante el proceso.
Dónde se encuentra realmente el tesoro

Una embarcación de buceo sujeta a una de las muchas boyas de amarre de las IVB
Al menos 40 puntos con amarre adornan las aguas de las IVB y señalan una variedad de pináculos, paredes, túneles, cuevas y naufragios. Las aguas superficiales de las IVB también se encuentran entre las mejores del Caribe y muchos lugares son ideales para perfiles multinivel. El naufragio del RMS Rhone que se mencionó anteriormente, por ejemplo, puede explorarse en varios niveles y es necesario realizar al menos dos buceos para experimentarlo. Prácticamente cada buceo realizado en este lugar único ofrece nuevos descubrimientos; aún quedan muchos artefactos y hay grandes secciones de la estructura que están notablemente intactos, incluso un "ojo de buey de la suerte" (que debe frotarse para tener buena suerte).


Crecimiento de esponjas en el Rhone
Casi todas las superficies sólidas junto a las que pasamos estaban salpicadas de color dorado, naranja, carmesí e índigo tras décadas de crecimiento descontrolado de corales, esponjas y tunicados. La proa yace sobre su lado de estribor a 27 metros (90 pies) en su punto más profundo. Mi área favorita es la sección media; cuenta con una estructura de columnas en posición vertical a 18 metros (60 pies), lo que crea enormes "ventanas" para que la vida se desplace por allí contra un fondo de color azul. La popa yace a una profundidad inferior a 9 metros (30 pies) y cuenta con una enorme hélice que puede admirarse durante la liberación de gases al final de un buceo.

En una excursión al Rhone, la divemaster me ayudó a encontrar una cuchara con corales incrustados en el naufragio que se decía era la cuchara de té de plata del capitán. La divemaster había creado las condiciones para este descubrimiento de manera elaborada durante su informe. Debía admitir que parecía auténtica, quizás demasiado auténtica, pero no sentí ninguna necesidad de discutir al respecto; aparentemente, en estas aguas las leyendas crecen como el coral.


Naufragio del Rhone


Otro lugar obligado para la práctica de buceo era Blonde Rock, situado en el medio del canal no muy lejos del Rhone. Durante nuestro descenso pudimos ver que cada centímetro cuadrado de la superficie del lecho marino estaba cubierto de corales de abanico, grandes corales candelabro, corales en forma de pilar y un jardín de corales blandos que se balanceaban suavemente. La topografía laberíntica cuenta con una sorprendente cornisa con profundas salientes repletas de bancos de seriolas, pargos, chopas y un colorido alboroto de crustáceos, incluso langostas, enormes cangrejos rey del Caribe y camarones limpiadores bandeados. Un tiburón nodriza que dormía casi me atropelló mientras yo curioseaba debajo de una saliente. Justo cuando iniciaba mi ascenso pude ver densos bancos de coris amarillos reunidos en las aguas superficiales para su ritual de desove a última hora de la tarde. Se elevaron desde el fondo en grupo y luego explotaron como confeti de color amarillo lejos del evento de desove.


Un tiburón de arrecife
El siguiente lugar donde buceé fue un punto de mar abierto no muy lejos de la Isla de Pedro denominado Shark Point. Se trata de un punto de buceo inusual con una profundidad que varía entre los 6 y los 24 metros (20 y 80 pies). El terreno submarino consta de una serie de pináculos rocosos, algunos de los que se elevan a una mínima distancia de la superficie. Para mi satisfacción, criaturas pelágicas más grandes como rayas águila y tiburones de arrecife tienden a mantener las cosas interesantes en este lugar, por lo que uno aprende a prestar atención a lo que sucede en el mar azul. Tres tiburones de arrecife del Caribe pasaban una vez tras otra, mientras un gran banco de cojinúas carboneras plateadas pululaban a nuestro alrededor.

Tras un simple paseo en bote, Painted Walls fue un excelente segundo buceo después de Shark Point. Aquí los valles y paredes convergentes son un lienzo para que la vida marina pueda explotar su talento artístico al estilo de Jackson Pollock. Pasamos por las serpenteantes caras verticales tapizadas con tonos tropicales de mango, maracuyá, lima, cúrcuma y canela. Nuestra divemaster nos había recomendado acertadamente llevar una luz para poder apreciar la verdadera intensidad de los brillantes tonos y explorar las sombras para descubrir sorpresas ocultas.


Un tiburón nodriza con rémoras en Painted Walls


Desde la Isla Scrub, mi segundo lugar de hospedaje en las IVB, me puse en marcha para disfrutar de una estadía en The Chimney, que recibe su nombre por las rocas superficiales que se sumergen lo suficiente como para crear un pasadizo. Al salir el mar estaba un poco agitado, pero el agua hacia el norte de la Isla Great Dog estaba tranquila y nos permitió disfrutar de una visibilidad increíble. El lugar ligeramente superficial (14 metros [45 pies]) nos ofreció algunas oportunidades excelentes para tomar fotografías. En uno de sus muchos cañones, las paredes cargadas de corales eventualmente llevaban a un pintoresco arco donde las rocas en forma de chimenea se unían en un punto de encuentro. Mi luz de enfoque iluminaba el crecimiento de brillantes esponjas escarlata y el coral de copa de color mandarina que revestían las paredes del arco.

A medida que avanzaba la semana, nos aventuramos hacia el bien llamado Wreck Alley cerca de la Isla Cooper. El lugar está compuesto por los remolcadores Beata y Pat y el buque de carga Marie L, todos ellos hundidos intencionalmente para crear un hábitat marino. Este lugar es un imán de criaturas pelágicas más grandes y rayas látigo americanas. Los naufragios son lo suficientemente pequeños como para realizar una circunnavegación a su alrededor con facilidad y el crecimiento incrustante se está apoderando de las estructuras.

Durante nuestro buceo había una corriente muy leve y una incursión de cantidades incalculables de medusas luna. Lo que comenzó como una experiencia algo inquietante se transformó en un buceo surrealista y cautivante "a través del espejo" a medida que suavemente hacíamos a un lado a las indefensas masas translúcidas pulsantes y nos desplazábamos con el mayor cuidado posible. Los naufragios estaban prácticamente cubiertos por aguas vivas, cuyo movimiento constante hacía que las estructuras parecieran curiosamente amorfas y vivas. Una vez de regreso en la superficie, yo balbuceaba como una loca acerca de cómo era mejor que muchos de los "lagos de aguas vivas" más famosos que había visto. Pero nuestra divemaster insistía con que esta era la única vez que había visto algo así.


Medusas luna en el Beata, un remolcador que es parte de Wreck Alley cerca de la Isla Cooper

Durante este viaje no visité Anegada, aunque a partir de experiencias pasadas sé que sus arrecifes son impresionantes y su atractivo es considerable en muchos aspectos. La isla de 16 km (10 millas) de largo es la única isla no volcánica de la cadena y cuenta con el espectacular Horseshoe Reef de 29 km (18 millas) de largo. Con una gran cantidad de arrecifes superficiales, el snorkeling y el buceo son fantásticos, pero los arrecifes de Anegada también han demostrado ser traicioneros. Se han cobrado la vida de más de 300 embarcaciones y algunos de los naufragios restantes son fascinantes y excelentes para la práctica de buceo. Esos piratas que conocían bien los arrecifes a menudo utilizaban las aguas laberínticas para su propio beneficio. Desde luego, en los alrededores de Anegada existe una infinidad de leyendas de tesoros piratas.

En mi último día me desperté decidida a visitar un lugar más que es muy famoso y especial: The Baths, en Virgen Gorda. Aún estaba en la Isla Scrub, pero desplazarse por las IVB es sumamente sencillo. Después de un rápido viaje en ferry a la Isla Beef seguido de otro a Virgen Gorda, alquilé un automóvil e inicié mi viaje. Estaba en busca de tesoros y nada ni nadie podría privarme de ello. Sería bueno encontrar doblones de oro, pero me había dado cuenta de la inconmensurable riqueza que había a mi alrededor todos los días en estas islas.


The Baths, Virgen Gorda
El cielo era perfecto como una postal; la carreteras eran agradables y cómodas para conducir. Los lugareños sonreían y saludaban. Vi a algunos turistas que había conocido durante la semana y los saludamos a gritos. Me detuve en el medio de la carretera para dejar que una iguana cruzara. En la brisa del Caribe podían apreciarse fragancias tanto familiares como exóticas a través de mis ventanas abiertas.

Y luego llegué al lugar. Se trata de un punto tan icónico que ha adornado las páginas de un centenar de revistas y miles de postales. The Baths aún era tan impresionante y atractivo como lo recordaba. Inmensas rocas de granito liso enmarcaban la orilla y arena coralina blanca se pegaba a mis pies descalzos. De repente tenía 9 años otra vez y exploraba el maravilloso juego de luz y agua alrededor de las rocas, esta vez con una cámara en la mano. Por un breve instante el paraíso era solo mío.

Luego la cacofonía de los turistas que se acercaban desde un crucero puso fin a mi sueño, pero había encontrado un tesoro. Una vez más, las IVB habían compartido su riqueza de innumerables maneras. Podía irme enriquecida y comprometida a regresar pronto por mucho más.
Cómo bucear en este lugar
Condiciones: se puede bucear todo el año; la temperatura del agua es de un promedio de 25°C (78°F) en el invierno boreal y 28°C (82°F) en el verano. Recomiendo utilizar ropa de buceo liviana o un traje de neopreno de 3 mm durante el verano boreal y uno de 3 a 5 mm en el invierno.

Todos los buceos se realizan desde una embarcación. Hay una gran cantidad de puntos de buceo protegidos durante todo el año, pero normalmente hay más disponibles en el verano boreal cuando los vientos alisios son más suaves y las olas del Atlántico son más pequeñas. Las profundidades de buceo oscilan entre los 3 y los 36 metros (10 y 120 pies), con una visibilidad que va de 9 a más de 30 metros (30 a 100 pies). En el verano boreal, las floraciones de plancton ocasionales pueden reducir la visibilidad. Las corrientes pueden variar de inexistentes a intensas, dependiendo del lugar.





Cómo llegar: las IVB se encuentran a aproximadamente 96 km (60 millas) al este de Puerto Rico y se puede acceder a ellas con facilidad a través de Puerto Rico o Saint Thomas, Islas Vírgenes de los Estados Unidos. Puede volar directamente a la Isla Beef, Tórtola (EIS), o bien volar a Saint Thomas (STT) y luego realizar un viaje en ferry de una hora a Tórtola. Recuerde llevar su pasaporte. Desde Tórtola, se puede acceder a las otras islas por ferry o vuelo chárter, lo que agrega a la aventura el encanto de viajar de una isla a otra.

Actividades en la superficie: navegar entre las islas es la principal atracción de las IVB. Alquile un velero o embárquese en una aventura de navegación de un día.

Trasládese de una isla a otra en ferry y alquile un automóvil o realice un paseo en autobús para descubrir las islas. Descubrir los innumerables miradores de las islas es una aventura en sí misma; será recompensado con impresionantes vistas de las otras islas y el inmenso mar.

Tome un ferry a Virgen Gorda y alquile un automóvil o tome un taxi a The Baths. Diríjase allí por la tarde para evitar las grandes cantidades de huéspedes de cruceros. Disfrute de las caminatas y el vadeo en agua; cada una de las etapas es espléndida.

Realice un viaje de un día a la única isla de coral de las IVB, Anegada, y disfrute de sus impresionantes playas y su deliciosa langosta a la parrilla.

Para obtener más información, visite bvitourism.com.
Vea más imágenes
Vea más de todo lo que las IVB tienen para ofrecer en la galería de fotos en línea complementaria de Tanya Burnett.

© Alert Diver — 2do Trimestre 2016