Hipoxia en el buceo en apnea




Hiperventilar antes de contener la respiración aumenta el riesgo de pérdida del conocimiento al demorar la urgencia por respirar.



Hay algo sumamente atractivo en el hecho de poder aventurarse en el mundo submarino con una cantidad mínima de equipo. El deseo de explorar sin cargas ha provocado un interés cada vez mayor en el buceo en apnea. No obstante, existen posibles riesgos relacionados con esta actividad que deben ser analizados. Comprender los componentes básicos de la actividad respiratoria de los humanos puede ayudar a reducir la posibilidad de que se produzcan complicaciones que pueden poner en peligro o terminar con una vida.

La respiración humana es principalmente una función autónoma que no requiere ningún esfuerzo consciente. Podemos ejercer un control sobre nuestra respiración, pero sólo por períodos breves. La mayoría de nosotros, en algún momento de nuestra vida, hemos intentado determinar durante cuánto tiempo podemos contener la respiración. Independientemente de la duración o la circunstancia, existe un punto en el cual el deseo de respirar es abrumador y dejamos de contener la respiración. Con práctica y observación es posible que hayamos descubierto técnicas para aumentar el tiempo durante el que contenemos la respiración.

Una técnica común consiste en respirar varias veces en rápida sucesión justo antes de contener la última inspiración. Esto se conoce como hiperventilación, efectivamente, se trata de una ventilación que supera la necesidad metabólica. Algunas personas piensan que respirar varias veces aumenta el nivel de oxígeno (O2) en la sangre, pero cualquier aumento en realidad es insignificante.

Con la excepción de unas pocas condiciones médicas crónicas (que normalmente son inhabilitantes para la práctica de buceo), el reflejo de la respiración es impulsado por el aumento de dióxido de carbono (CO2) en la sangre. La concentración de CO2 en la sangre no se mantiene con la misma concentración que el aire sino con niveles mucho más altos con el objeto de proporcionar un equilibrio ácido-base adecuado. La concentración de CO2 es 140 a 160 veces superior a la del aire. Por ello, la hiperventilación puede crear caídas drásticas en los niveles de CO2 en la sangre. Una disminución forzada del CO2 presente cuando se comienza a contener la respiración prolonga el tiempo de apnea que se necesita para acumular suficiente CO2, lo que retrasa las ganas de respirar.

Al ser el aumento en el contenido de O2 demasiado modesto como para ser útil, la demora en la necesidad imperiosa de respirar hace que los niveles de O2 puedan caer hasta un nivel tan bajo que el individuo puede perder la conciencia antes de que haya un deseo de respirar (consulte la figura que se encuentra en la página siguiente). La reducción de O2 se conoce como hipoxia y tan sólo una hiperventilación excesiva es suficiente como para causar un desmayo. En combinación con un buceo vertical, la disminución de la presión barométrica durante el ascenso acelera aún más la caída de O2, lo que aumenta todavía más el riesgo de pérdida del conocimiento.

Este último fenómeno se conoce comúnmente como "desmayo de ascenso", o "desmayo de superficie" ("shallow water black-out" en inglés), ya que es muy probable que la pérdida del conocimiento se produzca al aproximarse a la superficie, donde la caída de la presión relativa es mucho más significativa, o incluso inmediatamente después de llegar a la superficie, antes de que el oxígeno recién inspirado alcance el torrente sanguíneo y el cerebro. Realizar un máximo de dos intercambios respiratorios completos profundos antes de contener la respiración es probablemente un nivel de ventilación razonablemente seguro, pero es necesario tener mucho cuidado ya que la hiperventilación afecta, si no anula, nuestras protecciones naturales.

Algunos defensores afirmarán que no se apoyan en la hiperventilación sino que en cambio emplean una "respiración de prueba" o "de preparación" o "respiraciones de purificación" ("work-up breathing" o "cleansing breaths" en inglés) antes de contener la respiración. Estos simplemente son nombres alegóricos para la hiperventilación y, por lo tanto, deben utilizarse con cuidado y cautela. El riesgo aún existe, independientemente de cómo se la llame.

La actividad física durante la apnea aumentará el consumo de O2. Los tiempos de apnea "seguros" esperados pueden sobrestimarse con facilidad.

El buceo en apnea competitivo o extremo es una iniciativa seria. Estos buceos abarcan una enorme cantidad de desafíos logísticos y requieren una rigurosa planificación de seguridad para llevarlos a cabo correctamente. La pesca submarina y el buceo en apnea deportivo son mucho más comunes pero no tienen los mismos amparos que los eventos organizados. El sistema de compañeros, que normalmente utiliza un protocolo con uno en la superficie y otro sumergido, puede ofrecer cierta protección para actividades simples en aguas superficiales con buenas condiciones y visibilidad del agua y con gran diligencia de parte del buzo de seguridad, pero puede fracasar con facilidad a medida que la complejidad aumenta. La supervisión individual dedicada es crucial incluso para las personas que nadan bajo el agua en una piscina; la presencia de un socorrista puede no ser suficiente.

Es importante recordar que se necesita una atenta supervisión incluso después de que un buzo en apnea regrese a la superficie. Esta atención debe continuar por no menos de 30 segundos para asegurarse de que no se produzca una alteración tardía del conocimiento. Más allá de los problemas fisiológicos de la apnea, el uso de flotadores y banderas de buceo y la selección de un punto de buceo lejos del tráfico de embarcaciones pueden aumentar la seguridad.

El buceo en apnea puede disfrutarse de manera segura con una cantidad mínima de equipo. Para manejar el riesgo es importante recibir una capacitación profesional apropiada antes de iniciar la práctica de buceo en apnea. Existen múltiples agencias de entrenamiento dedicadas al buceo en apnea y su seguridad. Para obtener información adicional, descargue los registros del taller de buceo en apnea de 20061 en DAN.org.
Reference
1. Lindholm P, Pollock NW, Lundgren CEG, eds. Breath-hold diving. Proceedings of the Undersea and Hyperbaric Medical Society/Divers Alert Network 2006 June 20-21 Workshop. Durham, NC Divers Alert Network; 2006.

© Alert Diver — 2do Trimestre 2016