Perfil de miembro de DAN: Georgienne Bradley




Bradley trabajando para el Wall Street Journal en las Bahamas.


Ciudad natal: Croydon, Pensilvania
Cantidad de años de buceo: 32
Destino de buceo favorito: Isla del Coco, Costa Rica
Por qué soy miembro de DAN: puedo concentrarme en mi trabajo porque sé que hay expertos de DAN disponibles en cualquier momento y que tengo acceso a una excelente cobertura de evacuación y tratamiento médico.


Bradley posa para la portada del manual de la caja estanca Delphinus.
Georgienne Bradley, fundadora y directora de Sea Save Foundation (seasave.org) y productora de Bradley Ireland Productions, es una apasionada científica, escritora y activista que ha encabezado esfuerzos de conservación durante la mayor parte de su vida.

Entre los numerosos logros de Bradley se encuentran ser la representante de América Latina de la Sociedad Cousteau (Cousteau Society), copresidente y cofundadora del grupo de especialidad subacuática de la Sociedad Estadounidense de Fotógrafos de Medios (American Society of Media Photographers), integrante del Salón de la Fama de Buceadoras (Women Divers Hall of Fame), ganadora del premio SSI Platinum Pro Award y fundadora de Earth Images y Bradley Ireland Productions. Ha escrito tres libros, cientos de artículos de revistas y varios artículos científicos y ha producido trabajos para Paramount, Disney, National Geographic y otros. Su primera publicación de un documento sobre el cercenamiento de aletas de tiburón tuvo lugar en 1989. Uno de los logros más destacados de Bradley fue haber trabajado estrechamente con el gobierno de Costa Rica durante más de 26 años en proyectos para la protección de la Isla del Coco y su población de tiburones, lo que llevó a la Isla del Coco a ser reconocida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization, UNESCO) como un sitio del patrimonio mundial.

¿Cómo fue que una niña de Pensilvania descubrió el buceo?
Tanto mis padres como mis abuelos eran propietarios de puertos deportivos, por lo que pasé gran parte de mi niñez en el agua moviendo los barcos de un lado a otro. En la escuela secundaria, tenía una amiga que era buceadora. Sabía que se suponía que una persona no debía bucear si no tenía la certificación correspondiente, pero yo era muy buena nadadora, y también joven y estúpida. En Monterrey, California, convencí a mi amiga para alquilar equipo; bajé desde el muelle, me eché sobre la espalda en el agua y observé como un león marino me molestaba. Entonces pensé: "esto es lo más extraordinario que he visto". Mi amiga se dio cuenta de que nunca había buceado y tuve que sincerarme con ella. Luego ella me dijo que el área que acabábamos de ver no era para nada interesante, pero aun así yo había quedado completamente encantada.

¿Qué le hizo decidirse por una carrera en el buceo?
Esta pregunta tiene una doble respuesta. La primera parte puedo resumirla con un nombre: Jacques Cousteau. Lo que Cousteau estaba haciendo era toda una novedad. Yo era una niña que observaba con mi familia y él utilizaba su cámara y nos llevaba con él en sus aventuras.


Bradley presente en la conferencia de CITES de 2016 para luchar por la
protección de tiburones y rayas.
Creo que, inconscientemente, pude ver como una persona podía inspirar a otras por medio de imágenes. Es una herramienta sumamente poderosa. Es increíble todo lo que debemos hacer en Sea Save para lograr que las personas se involucren. Las personas desean que los océanos estén protegidos pero no siempre están dispuestas a dedicar su tiempo y asumir un compromiso, incluso a través de las acciones más pequeñas. Cousteau les mostró a las personas la personalidad de las ballenas y la belleza de los océanos y a partir de allí lograr que las personas dijeran "protejámoslas" fue una tarea sencilla.

El segundo punto que me llevó a elegir una carrera en el buceo fue un proyecto que encabecé: el Proyecto de imágenes marinas de Costa Rica (Costa Rica Marine Imaging Project, CRMIP). Comprobé que había una gran necesidad de programas educativos relacionados con el entorno marino en Costa Rica; con algunas soluciones creativas, Jay Ireland, mi socio en Bradley Ireland Productions, y yo tuvimos la posibilidad de ejecutar varios programas educativos nacionales con muy pocos fondos. Los proyectos incluían la creación de una serie de estampillas postales nacionales y campañas educativas y de relaciones públicas que aumentaron la conciencia y cultivaron la administración local. En el proyecto CRMIP trabajé estrechamente junto al presidente de Costa Rica, José María Figueres Olsen, y el director de la Isla del Coco, Joaquin Alvarado, documentando el parque nacional y creando una presentación visual que ayudó a la Isla del Coco a ganarse un lugar en la lista de sitios del patrimonio mundial de la UNESCO.

Desde entonces, la Isla del Coco ha ocupado un lugar especial en su corazón; cuéntenos más acerca de ese lugar.
La Isla del Coco es una isla remota donde el tiempo se ha detenido. La primera vez que viajé allí, me cambió la vida. Después de trabajar en la conservación de los océanos, decidí no terminar la facultad de medicina y, en cambio, elegí una dirección diferente.


El equipo de la UNESCO en la Isla del Coco trabaja para lograr el estado de patrimonio mundial.
Cuando hablamos de los océanos y su protección, podemos comparar nuestra pasión por el océano con la pasión por la poesía y el arte, cosas que son importantes para el alma. Podemos tener alimento (la sustancia que nuestro cuerpo necesita para vivir) pero necesitamos cosas que nos llenen el alma, que nos den ganas de sobrevivir. Desde Robert Louis Stevenson hasta Michael Crichton, muchos escritores y artistas han visitado la Isla del Coco; yo soy una de muchas personas a las que este lugar ha cambiado.

Siempre estoy feliz cuando regreso a un lugar y veo que no ha sufrido demasiados daños. Pero cuando regreso a la Isla del Coco, siempre está mejor. Ahora podemos ver tiburones de puntas blancas cazando, tiburones tigre residentes y orcas que llegan al lugar de manera regular.

A propósito de los tiburones, la campaña "Give 'em the Fin" de Sea Save para detener el cercenamiento de aletas de tiburón está llegando a su fin después de tres años y ahora está centrando su atención en algo nuevo. ¿Cuál es el siguiente paso?

Bradley fotografía evidencia de la caza furtiva de tortugas en Limón, Costa Rica.
El año que viene una de nuestras principales campañas tendrá por objetivo la Isla del Coco. Es un lugar muy remoto y eso es lo que lo ha protegido. Pero dado que la megafauna está comenzando a disminuir en los océanos, las personas están dirigiendo la mirada a la Isla del Coco y lugares similares como los últimos puntos para atrapar tiburones.

Estamos planificando una expedición para 2017 para visitar el lugar y restablecer nuestro programa de comunicación. Hablaremos con los líderes de la isla. Sólo tenemos noticias de la Isla del Coco cuando hay problemas, pero nuestra idea es desarrollar "The Voice of Cocos Island" (La voz de la Isla del Coco), un programa para educar a las personas acerca de lo que sucede allí.

¿El público puede involucrarse?
¡Sí! Aún tenemos algunos lugares disponibles en nuestra expedición a la Isla del Coco en una embarcación de vida a bordo (15 al 25 de febrero de 2017), donde una parte del pago financiará la conservación. Tendremos un submarino a bordo y una tripulación de primera. Habrá charlas sobre la historia de la Isla del Coco y por qué es un sitio del patrimonio mundial y, por supuesto, muchos buceos. Visite SeaSave.org para ver de qué se trata.

© Alert Diver — 4to Trimestre 2016