Galápagos

Vecinos peculiares


Una iguana marina disfruta del sol para recuperar la temperatura después de zambullirse en el
agua para alimentarse de algas.


El espectáculo que las islas Galápagos ofrecen bajo el agua es magnífico. Peces ángel reales merodean sobre grandes tortugas marinas verdes; las algas que las tortugas tienen sobre sus caparazones atraen a peces como las abejas a la miel. Grandes y coloridos peces loro se alimentan entre bancos de peces cirujanos que deambulan por allí. Rayas jaspeadas nadan elegantemente detrás de paredes de coral y roca volcánica, mientras tiburones de puntas blancas pasean perezosamente por el área. En un archipiélago que se extiende por el ecuador, la presencia de estas especies no es un suceso inesperado. Pero luego sucede algo extraño: un pequeño misil blanco y negro pasa a gran velocidad, dejando sólo burbujas en su estela. ¿Es un pingüino? ¿Puede ser posible que haya pingüinos viviendo junto a corales y peces tropicales?

Las islas Galápagos albergan una de las colecciones de animales más extrañas del mundo. Aquí los organismos marinos que normalmente consideramos especies de aguas cálidas coexisten con habitantes de aguas más frías. La confluencia de corrientes oceánicas, la naturaleza remota de las islas y las adaptaciones conforme avanza el tiempo han dado lugar a una abundancia de especies que no se encuentran en ninguna otra parte.

Las islas Galápagos, conocidas como "las islas encantadas", están situadas a unos 965 km (600 millas) al oeste de Ecuador. Las latitudes ecuatoriales ofrecen condiciones adecuadas para fauna tropical como por ejemplo corales, peces coloridos, tortugas marinas, rayas águila y tiburones de aguas cálidas. Pero las aguas de las islas también acogen especies de aguas más frías tales como leones marinos y pingüinos. Los pingüinos de las Galápagos, el único pingüino que se encuentra al norte del ecuador, son relativamente pequeños, con una altura promedio de unos 48 cm (19 pulgadas). Son extremadamente bonitos y excepcionalmente rápidos bajo el agua (y sigilosos cuando alguien intenta fotografiarlos). Entre las corrientes oceánicas que afectan la ecología de las islas se encuentran la corriente de Humboldt (o Perú), la corriente de Panamá, la corriente Ecuatorial del Norte, la corriente Ecuatorial del Sur y la corriente de Cromwell (o contracorriente Ecuatorial del Pacífico).


Raya jaspeada

Estas corrientes oceánicas junto con los vientos predominantes proporcionan rutas de llegada para flora y fauna; también son responsables de las estaciones del archipiélago. Desde junio hasta noviembre, predominan los vientos alisios del sudeste y la corriente de Humboldt, que se origina en el sur de la Antártida y Chile, trae aire frío y aguas frías y ricas en nutrientes a las islas Galápagos. Esta es la estación seca o de garúa. El aire frío crea una capa de inversión y sólo las elevaciones más altas reciben lluvias abundantes, aunque a menudo se puede observar una suave llovizna o una fina garúa en las tierras bajas y sobre el mar. El agua es notablemente más fría, los vientos son más fuertes y la productividad aumenta por todas las islas. En esta época del año puede haber ballenas jorobadas, rorcuales de Bryde, ballenas de minke e incluso enormes ballenas azules.

Desde aproximadamente diciembre a mayo, los vientos alisios del sudeste amainan, lo que permite que predominen los vientos alisios del noreste y la cálida corriente de Panamá que fluye hacia el sur. Esta es la estación cálida y húmeda en las islas Galápagos. La lluvia es más común, los vientos disminuyen y cuando las nubes están ausentes o son escasas, los rayos del sol son intensos. Las aguas superficiales son cálidas, pero por lo general se mantiene una termoclina marcada, y la profundidad el agua alcanza bajas temperaturas rápidamente. Esto es especialmente cierto en las islas occidentales, Isabela y Fernandina, donde la corriente de Cromwell que fluye hacia el este azota a las islas a profundidad y aflora, y así trae consigo aguas frías y ricas en nutrientes a la superficie durante todo el año. Es por ello que la vida marina es especialmente abundante y a menudo más grande en la parte oeste de las islas Galápagos. La rica cadena alimentaria oceánica de la región sustenta a las iguanas marinas más grandes de las islas Galápagos (pueden tener más de 1 metro [4 pies] de largo), así como también a abundantes aves marinas tales como cormoranes no voladores, pingüinos y alcatraces patiazules. También es más probable encontrar mantarrayas y ballenas, incluso un grupo residente de orcas, en las islas Galápagos occidentales.

Las corrientes oceánicas también ayudan a explicar los orígenes de muchas especies de las Galápagos. Es posible que los animales que se desplazaban en las corrientes, quizás a bordo de montones de vegetación, inicialmente hayan tenido muy poca competencia y abundante alimento. Con la llegada de más individuos, las especies luego se reprodujeron y se establecieron. Con el tiempo y en aislamiento, estos animales se adaptaron a las condiciones de las islas Galápagos y evolucionaron.

Dos ejemplos quizás proporcionaron las ilustraciones más obvias y dramáticas de esta adaptación y evolución. En otros lugares del mundo, los cormoranes son aves voladoras que se zambullen en el agua para conseguir alimento y que anidan en los árboles. En las islas Galápagos, los cormoranes sólo tienen pequeños vestigios de sus alas originales. Conocidas como cormoranes no voladores, estas aves han perdido la capacidad de volar y construyen sus nidos en la costa rocosa muy cerca del mar. Sus patas son más gruesas y fuertes que las de otros cormoranes y son perfectas para nadar y saltar en tierra. Aparentemente los cormoranes no voladores usan sus pequeñas alas para mantener el equilibrio al desplazarse por la costa rocosa. Después de su llegada y establecimiento, al haber muy poca competencia, pocos depredadores y abundante alimento, los cormoranes no tenían la necesidad de trasladarse entre los lugares de alimentación y anidación, por lo que con el paso del tiempo las aves simplemente perdieron la capacidad de volar.


Cormorán no volador

Las iguanas marinas son posiblemente la especie endémica más bizarra y fascinante de las islas Galápagos. Con un aspecto primitivo y oscuramente feroz, parecen salidas directamente de Jurassic World (Mundo Jurásico). Pero las iguanas marinas son criaturas ectotérmicas dóciles que pasan la mayor parte de su tiempo echadas sobre la costa rocosa para calentarse. El objetivo de esto es aumentar su temperatura corporal después de zambullirse en las aguas frías del océano para alimentarse de algas. Supuestamente las iguanas marinas pueden permanecer bajo el agua por un máximo de 45 minutos. Existen pocas cosas más extrañas que ver a una iguana marina echada sobre el lecho marino comiendo con gran placer. Para eliminar de sus cuerpos el exceso de sal consumida mientras comen algas, las iguanas marinas con frecuencia estornudan para expulsarla por la nariz. En algunas de las islas Galápagos se pueden encontrar abundantes iguanas terrestres. Supuestamente, la competencia por alimento o territorio es lo que primero llevó a las iguanas terrestres al mar para buscar comida y dio lugar a la evolución de una nueva especie marina.

Otras especies marinas endémicas incluyen el pingüino de las Galápagos, el tiburón de Galápagos, el león marino de las Galápagos, el lobo peletero de las Galápagos y la salema, un pequeño pez rayado que a menudo se encuentra en este lugar en densos bancos.


Banco de salemas

El ecosistema de las islas está fuertemente regido por la disponibilidad de recursos. Cuando la productividad en el océano es alta, la vida florece en la tierra y en el mar. Cuando los recursos escasean, las poblaciones se reducen de manera alarmante. Durante el intenso fenómeno de El Niño, normalmente se produce un flujo de agua cálida hacia el este a lo largo de la línea ecuatorial. Las islas Galápagos están bañadas por agua inusualmente cálida y el afloramiento se ve interrumpido por una fuerte estratificación. El biólogo marino Peter Glynn y sus colegas descubrieron que como en las Galápagos los corales están aclimatados a temperaturas del agua relativamente más frías, hasta un 95 por ciento ha perecido en fuertes sucesos anteriores de El Niño. Las poblaciones de pingüinos, iguanas marinas, leones marinos y aves marinas también sufren mortalidades importantes cuando la productividad disminuye. Algunos expertos predicen un fuerte suceso de El Niño para la segunda mitad de 2015, por lo que los investigadores están monitoreando la temperatura del agua y las poblaciones minuciosamente.


Tortuga marina verde

Bucear o practicar snorkeling en las islas Galápagos es un privilegio poco común. Después de años de disfrutar del estado de animales protegidos, muchas de las criaturas de las islas se han aclimatado a la presencia de los humanos. Tener la posibilidad de nadar junto a juguetonas crías de leones marinos o estar rodeados por tortugas marinas impávidas es simplemente mágico. Las rayas y los peces nadan muy cerca y bancos de tiburones martillo con frecuencia rodean a los buzos para examinarlos con gran curiosidad. Y cuando un pingüino pasa a toda velocidad o se alimenta de una bola de peces cerca de allí es realmente asombroso.

Aunque los animales están protegidos en tierra y en el mar, la pesca ilegal y la caza furtiva son un grave problema. El directorio del Galapagos National Park regula el turismo en el archipiélago rigurosamente y es obligatorio que un guía naturalista del Galapagos National Park acompañe a todos los visitantes. Aparentemente el sistema funciona y por ahora las islas siguen siendo una aventura maravillosa para los amantes de la naturaleza. Valoro cada oportunidad que tengo de experimentar las islas Galápagos y lo recomiendo como una aventura de buceo, snorkeling y excursionismo.
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Mire el video "Sneezing Marine Iguanas" (Las iguanas marinas que estornudan) de BBC Earth.



© Alert Diver — 4to Trimestre 2015