Fotógrafo: Cristian Dimitrius

La filmación del mundo silvestre submarino


Un cocodrilo americano agazapado en el ecosistema de manglares de Jardines de La Reina, Cuba.


Comunicar en papel la historia de una persona que es un cineasta por naturaleza puede ser una tarea difícil. Cristian Dimitrius admite inmediatamente que la película es su musa principal, una inspiración que adquirió cuando era un niño en los suburbios del interior de Brasil. Afortunadamente, la pasión de Dimitrius se extiende a las imágenes capturadas con cualquier medio, es por ello que contamos con fotografías para ayudar a contar la historia.

Es posible que los años de juventud de Dimitrius, que creció a tres horas del mar, no hayan estado llenos de caminatas por la playa, pero la naturaleza en un sentido más amplio fue una influencia contundente. Hay muy pocos recuerdos de su niñez que no están relacionados con la naturaleza; esto no quiere decir que la vida cotidiana en una pequeña ciudad no tuvo una influencia en él, sino que lo ayudó a confirmar aún más qué no quería para su vida.

Se unió a los Boy Scouts para aprender a acampar y adquirir habilidades para desenvolverse en el campo ("fieldcraft") y evitó la práctica de deportes básicos tales como voleibol y fútbol para involucrarse en los deportes de naturaleza en la escuela. Los deportes que disfrutaba eran el ciclismo de montaña, la escalada de rocas, el senderismo y, en las oportunidades en que su familia viajaba en auto a la costa, el snorkeling (o buceo de superficie) en arrecifes cerca de la orilla y el surf.

Su padre era presidente de un club de campo que tenía una gran piscina y ofrecía clases de buceo a sus miembros. Al participar en un programa de autoaprendizaje, Dimitrius aprendió la teoría del buceo y entrenó todo lo que pudo por su cuenta en la piscina. Se dio cuenta de que necesitaba una certificación para seguir adelante, por lo que tomó una clase de buceo oficialmente.

Lo que comenzó como un pasatiempo se intensificó considerablemente más o menos en la época en que se unió al ejército de Brasil. Mientras estuvo matriculado en la escuela de oficiales Dimitrius tuvo la oportunidad de mejorar sus habilidades de buceo y dictó algunas clases básicas. Después de mudarse a la isla de Florianópolis para ser biólogo, se convirtió en divemaster e instructor a través de la agencia de entrenamiento PADI (Professional Association of Dive Instructors). Su compromiso con el estilo de vida de buceo ya estaba establecido.


Cristian Dimitrius tiene una pasión por la naturaleza y desea que los espectadores de su trabajo se enamoren del planeta.


STEPHEN FRINK: ahora puedo ver cómo el buceo se convirtió en una parte importante de su vida como deporte recreativo y profesión, pero ¿qué lo motivó a tomar una cámara y convertirse en fotógrafo?

CRISTIAN DIMITRIUS: siempre me sentí inspirado por los documentales sobre la naturaleza que veía en la televisión. Es posible que lo que me motivó hayan sido las películas de Jacques Cousteau o Stan Waterman y definitivamente Howard Hall, pero no me sentía necesariamente inspirado sólo por la cinematografía submarina. Recuerdo, por ejemplo, un documental de Dereck Joubert sobre grandes felinos en África. Si algo tenía que ver con la naturaleza, me sentía absorbido. Veía estos programas de televisión constantemente e imaginaba que era quien los narraba, el que vivía las aventuras.


Un caimán negro en el corazón del Amazonas, Brasil.
SF: ¿migró a la cinematografía de inmediato, al principio de su carrera, o primero se dedicó a la fotografía?

CD: antes de pasar a la cinematografía me dediqué a mejorar mis habilidades para desenvolverme en el campo. Mi primera cámara fue una Sea and Sea Motor Marine II, que a decir verdad me limitaba bastante, especialmente en comparación con las herramientas que tengo a mi alcance hoy en día. El centro de buceo para el que estaba trabajando tenía una cámara de video Hi8 y me alentaron a llevarla en buceos con clientes y a filmarlos para entregarles las películas como souvenir. A veces podía vender los videos y ganar un poco de dinero adicional, pero ante todo estaba aprendiendo a previsualizar, editar en la misma cámara e imaginar cómo sería el producto final. Aprender a capturar video no fue muy difícil, pero aprender a editarlo al principio resultó agotador. Por ese motivo primero intentaba ver todo en mi mente; de este modo podía darle un giro a un video mucho más rápido y no tenía que trabajar tan duro.

En ese momento no estábamos realizando muchos videos, por lo que mi experiencia era bastante básica. También sentía un gran deseo de viajar. Me dediqué a viajar con mi mochila porque era lo único que podía costear, pero durante un año viajé a lo largo de la costa de Brasil. Llegué a Argentina, donde conseguí un trabajo en una estación de investigación biológica durante un tiempo, y eso me llevó a la Antártida. El verano austral es la temporada alta de buceo en Brasil y descubrí que podía comercializar mis habilidades como instructor de buceo y videógrafo, al menos durante esos pocos meses cada año.


Míticos delfines rosados de río en el Amazonas.

SF: parece similar a un antiguo programa de televisión que teníamos en los Estados Unidos, Have Gun — Will Travel. Usted era un pistolero por encargo, pero su arma era la cámara de video.

CD: sí, era exactamente así. Después de una buena temporada en la región norte o en Río, viajaba al Caribe para llevar la actividad al siguiente nivel, sobre todo porque el buceo era tan estacional en Brasil. Primero llegué a la República Dominicana y trabajé allí por un año, como instructor de buceo y como videógrafo.

Mi gran oportunidad, el trabajo que me permitió avanzar más en mi carrera, llegó cuando obtuve un trabajo en Stuart Cove's Dive Bahamas en la isla de Nueva Providencia en 2000. Allí estaba yo, instructor de buceo, responsable de la alimentación de tiburones y capitán de un barco. Con el tiempo comencé a trabajar con su centro fotográfico; allí aprendí más sobre cámaras y video como un profesional de la fotografía que en cualquier otro momento de mi vida. Fue una época de trabajo duro, y amé todos los aspectos del proceso.


Una raya de aguijón de agua dulce en el Pantanal, el pantano más grande del mundo.
La base de mi carrera como cineasta hoy en día es un reflejo de lo que aprendí en Stuart Cove's; allí tenía que ser eficiente. Estaba sumamente ocupado todo el tiempo, y nuestros invitados a veces eran pasajeros de cruceros, o quizás eran huéspedes de un hotel en Cable Beach o en Nassau. A menudo visitaban el lugar sólo por el día, por lo tanto debíamos tener las fotografías y los videos listos para que ellos los revisaran rápidamente o, sin importar el grado de inspiración y creatividad del producto, el cliente nunca vería las imágenes.

Debía hacer un buen trabajo la primera vez y entregar el contenido rápidamente. Pero eso no quería decir que debía ser aburrido. En un buceo con tiburones de 30 minutos fotografiaba en ángulos diferentes, con diferentes montajes. Tal vez incluía algunas tomas desde arriba para establecer la escena y para mostrar la cantidad de tiburones presentes en el lugar, o quizás otros ángulos a la altura del arpón de la persona que los alimentaba ayudarían a capturar la perspectiva forzada de la toma de la mordida con los clientes en el fondo. La oportunidad estaba latente, y yo tenía la voluntad de intentar lograr algo diferente y mejor en cada buceo. Para mí fue una muy buena educación sobre la disciplina y el negocio de la cinematografía. Pasé tres años trabajando con Stuart y Michelle Cove, y aún estoy agradecido por el aprendizaje y la inspiración que me proporcionaron.


Un pez corneta pintada se aleja de la costa de San Pablo, Brasil.
Sin embargo, era trabajo muy duro, con frecuencia los siete días de la semana. Cuando fue el momento de seguir adelante, me tomé un año sabático para practicar buceo, senderismo y escalada de rocas. Debía recargar mis baterías a nivel personal, y necesitaba claridad para decidir cuál era el siguiente paso en mi vida.

Me desempeñé como camarógrafo itinerante durante un tiempo, en su mayoría realizando videos de turistas en los diferentes puntos de buceo de México. Mis viajes a la Riviera Maya, Holbox, Cozumel, los cenotes y Baja me permitían reunir un excelente contenido para mi blog. La gente de Brasil comenzó a seguirme todos los días; esto fue antes de que existiera Facebook o Instagram. En ese entonces utilizaba una Sony DCR-VX1000 con videos digitales. Definitivamente era una tecnología diferente para capturar la acción y eran herramientas distintas para compartir contenido, pero aun así había un aspecto viral, y yo tenía una audiencia bastante importante incluso en esa época. Cuando estaba listo para continuar con otra cosa, las personas querían enviar dinero para que yo continuara viajando. Mis viajes se habían convertido en parte de sus vidas, una aventura indirecta para ellos.


Delfines acróbatas de hocico largo.

SF: en la actualidad ¿cómo logra integrar la fotografía con la cinematografía?

CD: adopté las cámaras híbridas, cámaras digitales reflex de un objetivo (DSLR) que podían tomar fotografías de alta calidad y también grabar video, en una etapa temprana. En muchos aspectos aprendí a tener una preferencia por esas cámaras. Tal vez no tengan el factor de forma conveniente de una cámara de video específica, pero los sensores más grandes me permiten controlar la profundidad de campo según mis preferencias artísticas. Si quiero una profundidad de campo reducida en el fondo para atraer la atención del espectador a algún comportamiento natural de un pez en primer plano, mi cámara DSLR full-frame puede lograrlo.

A veces prefiero tomar fotografías en lugar de grabar video. Si viajo solo, sólo por diversión, suelo tomar fotografías casi exclusivamente. El trabajo de postproducción es menor, y aún puedo disfrutar del proceso de creación. Las imágenes son excelentes para compartirlas en los medios sociales, o posiblemente podría usarlas para un próximo libro o para promover una película. En la actualidad, cuando soy contratado para hacer un trabajo normalmente es como cineasta, pero siempre intento encontrar un tiempo para tomar algunas fotografías.

La elección de las herramientas con las que viajo depende del tipo de tarea que se me asigne. Para un trabajo de radiodifusión televisiva serio llevo mi cámara de cine digital RED y mi Canon EOS 5D Mark III. Afortunadamente, en ambas cámaras puedo utilizar los mismos objetivos Canon; entre mis favoritos se encuentran el zoom ojo de pez de 8 a 15mm, el zoom gran angular II de 16 a 35mm, un Tokina de 12 a 22mm y el macro de 100mm, a menudo con un conversor macro súper Nauticam. Tengo cajas estancas Nauticam para ambas cámaras y utilizo flashes Inon Z-240 para tomar fotografías y luces Keldan Luna 8 para grabar video. Al igual que casi cualquier profesional en actividad en la actualidad, también viajo con varios sistemas GoPro porque son excelentes para la acción de las diferentes perspectivas que me encanta capturar.


Una nutria de río en el Amazonas.
SF: desde que tengo conocimiento de su trabajo, la primera vez que viajamos por carretera juntos fue durante la tarea que se le asignó para documentar Bahamas Underwater Photo Week (Semana de la fotografía submarina de las Bahamas) (consulte "Una semana bajo el agua en las Bahamas"). Quedé impresionado con su dedicación al trabajo, ya que siempre estaba con una cámara en la mano. No puedo imaginar cuántos gigabytes digitales capturó esa semana, ya que el video representa una enorme cantidad de datos para administrar y archivar. Incluso encontró tiempo para publicar información en los medios sociales todos los días, no sólo una fotografía casual sino a menudo algún video editado. Para mí eso es un testimonio de que sus habilidades de postproducción deben ser impresionantes.

CD: es cierto que he tenido que convertirme en un editor eficiente en el campo, o nunca hubiera podido cumplir con la tarea asignada para satisfacer las exigencias de los clientes. Con frecuencia viajo solo, sin ningún asistente, editor ni técnico de sonido. Visito lugares remotos, y llegar allí ya es bastante difícil. Trasladar a un gran equipo sería costoso y a menudo invasivo para los comportamientos íntimos de algún animal marino tímido o incluso un depredador peligroso que intento capturar. Yo puedo arreglármelas, pero un gran equipo realmente sería un estorbo.

Para prepararme para lo que hago actualmente, conseguí un trabajo en una empresa de producción en San Pablo. Comencé como asistente de cámara y luego me ascendieron a camarógrafo, editor y finalmente productor. En menos de un año de entrenamiento en el trabajo aprendí a hacer un programa de televisión.


Una agregación de caimanes en el Pantanal, Brasil.


Lo que resultó más evidente de forma inmediata fue que debía aprender más sobre la filmación en la superficie, porque las tomas bajo el agua solas no iban a ser suficiente para la cadena. Hoy estoy muy feliz y cómodo filmando tanto sobre la superficie como bajo el agua. Sin embargo, sólo filmo la naturaleza; no me dedico a la moda, productos, noticias ni eventos. Para mantenerme involucrado, mi trabajo debe estar vinculado al mundo natural.

Tener antecedentes relacionados con la biología ha sido útil, porque sé cuándo estoy siendo testigo de algún comportamiento único; no obstante, al igual que cuando era un Boy Scout, las habilidades para desenvolverme en el campo son muy importantes. Debo aprender a pasar tiempo en el campo sin sufrir. Un fotógrafo submarino nunca logrará la excelencia sin primero ser un buen buzo, y un cineasta de la naturaleza requiere habilidades para desenvolverse en el campo y así tener la posibilidad de prosperar, o a veces incluso sobrevivir, en algunas de estas tareas.


Un perezoso nadando en el Amazonas.
SF: en la actualidad ¿quiénes son sus clientes principales? Aparentemente ha recorrido un largo camino desde su trabajo como creador de videos como souvenirs para entregarles a los buzos.

CD: en Brasil me mantengo muy ocupado con National Geographic, Discovery Communications y la BBC. Si están desarrollando algún proyecto en Brasil, es probable que yo reciba una llamada de ellos. También tomo muchas fotografías para nuestra revista de buceo de Brasil, Mergulho. Recientemente también tuve la oportunidad de trabajar en un proyecto de IMAX en las Bahamas, filmando un video 6K.

El proyecto que me mantiene más ocupado es nuestro programa de televisión, que se emite todos los domingos para 50 millones de espectadores. Yo soy el investigador, fotógrafo y presentador de un segmento de aventuras. Nos especializamos en diferentes lugares; últimamente nos hemos concentrado en las Bahamas, los Estados Unidos, Noruega, África, etc. Todos los años cuento aproximadamente 15 historias; estas historias pueden ser sobre osos polares, elefantes marinos, lampreas o incluso efímeras. Siempre que se trate de una historia fuerte, que resulte emocionante para nuestro público, iré a cualquier lugar del planeta para fotografiarlo. Desde luego, mi objetivo principal es filmar pero también tomo fotografías en escenarios naturales y muy pronto publicaré un libro sobre mis aventuras.

Si puedo dejarles a sus lectores una última reflexión sobre mi trabajo, comprendan que lo más importante para mí es cultivar una pasión por la naturaleza. Quiero que mis espectadores se enamoren del planeta. Todos los fotógrafos y cineastas de la naturaleza deben tener una mentalidad de conservación que pongan en práctica en su trabajo, pero a menos que protejamos aquello que amamos nos quedaremos sin trabajo y, lo que es más importante, sin un lugar donde vivir en la Tierra.

Las cosas que hago con tiburones, tigres o cocodrilos no son para probar que soy valiente sino para demostrar que todos podemos compartir el mismo planeta y coexistir en paz.


Un macaco japonés disfruta de una fuente termal en el Parque de
Macacos Japoneses (Jigokudani Snow Monkey Park), Japón.
SF: ¿viaja tanto como parece? Siempre que veo alguna de sus publicaciones en Facebook o Instagram, se encuentra en algún lugar distante y muy remoto.

CD: en este momento estoy de viaje aproximadamente el 70 por ciento del tiempo, lo que es mucho, pero me he adaptado muy bien a este estilo de vida. Mi esposa trabaja conmigo y apoya mis viajes, algo que es sumamente importante. Sé que ahora es el momento para hacer este trabajo. Tengo 39 años de edad y reconozco que no haré esto para siempre, pero por ahora tengo empuje y disfruto de esta loca existencia. La semana que viene me iré al sur, a la Patagonia, y luego al norte al Ártico. La vida es demasiado corta como para aburrirse.
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Mire el video Nature Rocks (La naturaleza es lo máximo) de Cristian Dimitrius.



© Alert Diver — 4to Trimestre 2014