Fotógrafo: Roger Steene

Archivo creativo del arrecife de coral


Marea extremadamente baja en Flynn Reef, Gran Barrera de Coral


Pocas personas conocerán mejor a otra que su compañero de buceo de hace mucho tiempo; por ello, para obtener una introducción de Roger Steene buscamos a Walter Starck, Ph.D., un científico marino y fotógrafo submarino consumado, y un viejo amigo de Steene:

Las fotografías de este artículo son el resultado de la historia de amor de una persona con los arrecifes de coral. Durante más de 40 años, Roger Steene ha pasado varios meses de cada año buceando y tomando fotografías en arrecifes de todo el mundo.

Pez conejo (Siganus doliatus)
Su motivación no ha sido la de un académico dedicado a desarrollar una carrera ni la de un fotógrafo cuyo objetivo es ganarse la vida. Primero con la ayuda de la película y ahora con los medios digitales, las maravillas y la belleza que encuentra en los arrecifes han sido su constante deseo. Al hacerlo, ha reunido una extraordinaria colección de imágenes y ha publicado 13 libros. Roger trabaja según sus propios estándares. Las imágenes que desecha a menudo son fotos excelentes desde cualquier punto de vista. Siempre que regresa después de una expedición de buceo y examina sus fotos se siente un poco decepcionado de que de alguna manera sus resultados, sin importar cuán buenos sean, no expresan la gran belleza del sujeto. Este descontento se convierte en la determinación de regresar y volver a hacer todo una vez más para capturar los vagos matices definitivos.
Roger Steene es, al igual que los arrecifes que ama, un fenómeno extraordinario. Durante 10 años tuve el placer de disfrutar de su compañía a bordo de mi embarcación de investigación "El Torito" por un par de meses cada año en la Gran Barrera de Coral y el mar del Coral. Su entusiasmo es contagioso, y por momentos, como por ejemplo un día perfecto en un nuevo punto de buceo, se convierte en algo casi incontrolable. Este entusiasmo no está limitado a los arrecifes. Adora la buena comida, los buenos amigos, los buenos momentos y la vida misma. Cuando Roger estaba a bordo, todos parecían contagiarse de su entusiasmo y divertirse más de lo habitual. En muchos aspectos, es el australiano por excelencia: un "larrikin", irreverente, divertido e indiferente a todo tipo de pretensiones.



En este artículo celebramos no sólo la carrera del naturalista marino y fotógrafo submarino Roger Steene, sino también la publicación de su obra maestra, Colours of the Reef (Colores del arrecife). Con un peso de unos 14 Kg (30 libras) y con casi 7.000 fotos y 1.400 páginas, esta colección de tres volúmenes es una edición limitada de sólo 900 copias con un precio de 320 dólares estadounidenses por toda la colección (consulte fishid.com/colours.html).

Pocos sobrevivientes de un grave accidente de moto lo superan sin ningún trauma considerable o con una nueva perspectiva de vida. Esto fue particularmente cierto para Roger Steene cuando tenía 17 años de edad, cuyo accidente de 1959 indirectamente lo hizo seguir un camino nuevo y duradero en la vida. Él tuvo un mejor desenlace que las demás personas involucradas (dos murieron en el accidente), pero su rodilla derecha quedó completamente destruida. Mientras todos sus amigos australianos practicaban deportes de equipo activamente, el único lugar donde él podía lograr total movilidad era bajo el agua. Vivir en Cairns, la entrada a la Gran Barrera de Coral, era una bendición en ese sentido, y Steene lo aprovechó al máximo.

Por aquél entonces, él tocaba la batería en una banda que se presentaba regularmente en Green Island, una destino turístico alejado de la costa lo suficiente como para estar bendecido por aguas cristalinas y una barrera de coral desarrollada pero lo suficientemente cerca como para disfrutar de unas breves vacaciones desde Queensland en el territorio continental. Recientemente se había lanzado la cámara Nikonos 1, y Steene tomó sus primeras fotos submarinas con este rudimentario equipo. No pasó mucho tiempo antes de que se diera cuenta de que para lograr color necesitaba luz artificial, pero en esos días eso significaba llevar 36 lámparas de flash bajo el agua para fotografiar con un solo rollo de película. No obstante, sin importar lo primitivo de su sistema, había muy pocos otros que realizaran fotografía submarina en ese entonces, y la novedad de sus fotos le permitió entrar al mercado del periodismo gráfico. A principios de la década de 1960, proporcionaba imágenes en blanco y negro a la emergente industria del turismo de vacaciones.


Nautilo (Nautilus pompilius)

El gran punto de inflexión en la carrera de Steene tuvo lugar a principios de la década de 1970 con un encuentro casual con Gerry Allen, Ph.D., un ictiólogo que recientemente se había mudado a Australia. (Consulte alertdiver.com/Gerry_Allen para comprender el gran impacto que Allen ha tenido sobre la ciencia de la identificación de peces). Steene era un joven que se dirigía a su barco y regresaba desde él en un bote en el mismo puerto deportivo donde Allen vivía en la embarcación de investigación de Walt Starck. Cualquiera haya sido la sincronicidad kármica aleatoria que unió a estos dos hombres fue una bendición para el arte y la ciencia de la identificación de peces y generó una amistad y una colaboración que ha perdurado por más de 40 años.

Starck rememora esos días:

En 1972 llegué a Cairns, Australia, a bordo de El Torito desde los Estados Unidos de América con escalas en Micronesia y Nueva Guinea. Gerry Allen, su esposa, Connie, y su hijo, Tony, estaban conmigo. Cuando viajé en avión a Sídney para editar y vender un documental que había filmado en Nueva Guinea, Gerry y su familia permanecieron en la embarcación. Mi estadía en Sídney se prolongó a cinco meses. Durante ese período, Gerry conoció a Roger Steene e inició una estrecha amistad que ha perdurado en el tiempo.
Esta fue la verdadera introducción de Roger al estudio científico de los arrecifes. En aquella época tenía su propio barco y ya era un ávido fotógrafo submarino con años de experiencia. Su reunión con Gerry fue un punto de inflexión. Uno fotografía lo que ve, y eso depende en gran parte de lo que uno comprende. La profusión de vida en los arrecifes es confusa, y en ese entonces los conocimientos sobre su biología eran limitados y de difícil acceso. Apenas hace poco tiempo se han comenzado a publicar guías turísticas y textos de referencia. Los conocimientos científicos se formulaban en su gran mayoría en una jerga arcana y se ocultaban en revistas desconocidas. En ese momento mucho de lo que se sabía era material no publicado. La introducción de Roger a la comunidad científica, a través de Gerry, le permitió acceder a estos conocimientos. Desde entonces, Roger ha realizado la mayoría de sus buceos en compañía de biólogos.

STEPHEN FRINK: conocí el arte de su fotografía submarina por primera vez a través de su libro de 1998 Coral Seas (Mares de coral). Me impresionaron la gran cantidad y la diversidad de la vida marina que había capturado, pero también me quedé con una idea de un refinado sentido estético. Era como si el simple retrato de un pez no era suficiente para usted, y deseaba otorgarles personalidad. También pude percibir la enorme cantidad de tiempo que debe pasar bajo el agua para capturar un conjunto de obras como las que podemos ver en Colours of the Reef (Colores del arrecife). Describa un típico buceo de fotografía de Steene.


Miamira magnifica (Ceratosoma magnificum)
ROGER STEENE: en los inicios de mi carrera como un fotógrafo y naturalista de peces realicé muchos buceos en la Gran Barrera de Coral. A medida que pasaba el tiempo descubrí que mis lugares favoritos para bucear eran aquellos con la mayor biodiversidad en el Triángulo de coral, y he pasado muchísimo tiempo en Indonesia, las Filipinas y Papúa Nueva Guinea.

Normalmente realizo buceos de dos horas de duración, y a menudo visito hábitats de lodo en busca de especies nuevas o diferentes para fotografiarlas (o quizás aquellas que ya he fotografiado en el pasado y ahora espero capturar de mejor manera). Intento aislarme de los buzos que no conozco y termino con personas interesadas en las mismas cosas que yo, personas como Ned DeLoach, Gary Bell, Gerry Allen, Peter Parks y Richard Pyle. Me gustan las aguas superficiales, donde tengo tiempo casi ilimitado para estar con los peces y capturar sus comportamientos. Me siento satisfecho de poder estar a 1ó 2 metros de profundidad, y no tengo problema de estar en un entorno con lodo y con mala visibilidad. Encontraré a los peces, y quizás haya alguno nuevo para mí.

Cuando comencé coleccionada especímenes y los enviaba al Australian Museum (Museo Australiano) en Sídney. Me convirtieron en investigador asociado, al igual que el Western Australian Museum (Museo Australiano del Oeste) en Perth, y estoy muy orgulloso de estos galardones. Descubrimos que la ciencia de la identificación de peces también podía desarrollarse con buenas fotografías, y pronto Gerry y yo estábamos tomando fotografías de todos los diferentes peces que podíamos encontrar. En aproximadamente los últimos 20 años empecé a dedicarme a los invertebrados.


SF: como descubrimos en nuestro artículo sobre el fotógrafo Ned DeLoach, los especialistas en identificación de peces parecen favorecer el uso de un kit de fotografía submarina estandarizado que les resulta eficaz. ¿Tiene un sistema favorito que utilice para su fotografía submarina?


Camarón mantis con huevos (Odontodactylus scyllarus)
RS: una vez que descubrí las deficiencias de mi antigua cámara Nikonos para tomar fotografías macro y de peces, la cambié casi directamente por una cámara reflex de un objetivo (SLR) con película, que en esa época era una Nikon F. Ofrecía la opción de agregar un gran buscador de acción, lo que permitía enfocar con más precisión detrás de la máscara de buceo de manera más sencilla, y los objetivos Micro-Nikkor de 60mm y 105mm eran una revolución en ese entonces. La utilizaba con una caja estanca Ikelite y un flash Nikon con caja estanca. No puedo decir que ese flash en particular fuera la mejor opción en comparación con los modernos flashes sumergibles, pero como me ayudó a no usar una lámpara de flash con cada captura de imagen era una enorme mejora.

Mis cámaras siguieron la evolución general de la cámara SLR Nikon, de la Nikon F a la F2 y luego la F4 antes de que finalmente hiciera la transición a las cámaras digitales con una D700 full-frame en una caja estanca Nexus. Durante mucho tiempo usé los objetivos macro de 60mm y 105mm, pero luego descubrí los objetivos macro Nikon de 70 a 180mm, y ahora eso es lo que uso casi exclusivamente. Con ese objetivo puedo llenar toda la imagen con un nudibranquio de sólo 0,6cm (un cuarto de pulgada) de alto, o puedo retroceder y capturar la imagen completa de un tiburón de 1,5 metros (5 pies). Y, por cierto, me encanta mi caja estanca Nexus.

Probablemente la mayor diferencia entre la manera en que tomo fotografías y la que otros lo pueden hacer es la iluminación que uso. Mientras muchas personas usan flashes gemelos sobre brazos articulados, a menudo muy lejos del objetivo, yo uso un solo flash y lo coloco prácticamente sobre el puerto de la caja estanca. Debido a que normalmente sólo capturo imágenes ampliadas de habitantes del arrecife, es una técnica de estandarización que me resulta eficaz.

También debo decir que no es sólo la cámara la que toma las fotografías. En la actualidad, los guías con los que trabajo en el Triángulo de Coral constituyen una gran parte del proceso. Sus habilidades para encontrar nuevos peces o identificar comportamientos mejoran constantemente, y a veces cuando regreso a un destino después de un año o dos están completamente entusiasmados con las nuevas cosas que han descubierto y que desean mostrarme.


Anguila (Brachysomophis cirrocheilos) comiendo una platija


SF: ¿siempre se ha mantenido con su trabajo de fotografía submarina?

RS: no, esa nunca fue mi meta. Soy un cantero que dirige un negocio familiar. Esto siempre me ha permitido manejar mis días de trabajo de modo tal que pudiera irme por un mes, lo que desde luego he hecho varias veces por año a lo largo de las últimas décadas.

Mientras me recuperaba después de mi accidente tuve un increíble deseo de viajar. Esto fue incluso antes de tomarme en serio el tema de la fotografía submarina, y viajé por todo el sudeste de Asia y a China en la época en que Mao Zedong estaba en el poder. Los viajes de observación siempre fueron parte de mi vida y supongo que eso impidió que tuviera una esposa o una familia. Pero para mí aparentemente la aventura de viajar era más importante que poder acurrucarse con alguien.


Gobio de franjas naranjas (Amblyeleotris yanoi) con camarón acompañante


A lo largo de los años comencé a acumular cada vez más fotos y mi archivo alcanzó granes proporciones. Probablemente ese es el motivo por el que me interesé por la publicación de libros. Ya he publicado 13 libros y Colours of the Reef fue por lejos mi proyecto más ambicioso. Yo tomé el 95 por ciento de las fotos, lo que constituye un gran proyecto en sí mismo si se tiene en cuenta que el libro contiene casi 7.000 fotos. Para las imágenes que no tenía, simplemente levanté el teléfono y llamé a uno de mis amigos fotógrafos. En general todos hacemos el mismo tipo de trabajo, pero es posible que ellos tengan una toma diferente de un sujeto en particular. Peter Parks, por ejemplo, hace fotomicrografía, mientras que Richard Pyle está dispuesto a sumergirse a profundidades extremas y, por lo tanto, encuentra especies que yo nunca hallaría. A veces uno de nosotros verá por casualidad algo que el resto jamás ha visto, y también obtendrá una imagen increíble de ello. Con amigos como Ned DeLoach y Gerry Allen, lo inusual es habitual, y lo que nunca se ha visto se verá.

Yo diseñé el libro y lo publiqué por mi cuenta. Sólo existen 900 copias, y debo decir que realmente estoy muy orgulloso del resultado. Usamos un excelente papel, y está muy bien impreso y encuadernado. Mi amigo, el fotógrafo Mike McCoy, hizo todo el trabajo informático y nos tomó dos años y medio para reunir todo el material, bueno, eso y los 50 años de trabajo fotográfico que se llevó a cabo antes de que siquiera diseñara la primera página.


SF: con 7.000 fotos y un conjunto de obras reunido durante cinco décadas, ¿hay alguna foto en particular que se destaque quizás como su favorita?

RS: tengo una que me encanta y si bien no puedo decir que una sola foto es mi favorita mi pez cofre desovando podría ser la que más me costó capturar y en cierto modo muestra todo el tiempo que a veces debo dedicar en la actualidad para registrar una nueva especie o un comportamiento.

Había oído a través de los ictiólogos que los científicos habían visto peces cofre desovando en un área en particular de Japón. Quería ser el primer fotógrafo en capturar ese comportamiento, así que me propuse visitar el lugar y obtener más información al respecto. Una vez allí observé que el pez cofre comienza un ritual de apareamiento al anochecer en un área en particular. Observé como el macho nadaba hacia la hembra y le hacía una especie de gesto con la cabeza. Aparentemente, eso desencadenaba un lento desove en espiral hacia la superficie. Esto era fantástico, pero después de mirar todas mis fotos no podía ver los huevos ni el esperma. Más tarde descubrí que el agua debía tener una temperatura de 22°C para que se produjera la fertilización, y el año que yo estuve allí la temperatura nunca superó los 21°C. Por consiguiente, por supuesto regresé al año siguiente. Realicé dos viajes a Japón, pero finalmente obtuve mi imagen.


Peces cofre desovando (Lactoria fornasini)


Hablando de Japón, ¿sabía que los emperadores de Japón generalmente son expertos en vida marina específica? Hirohito era una autoridad mundial en cangrejos y el emperador actual, Akihito, es experto en gobios. Él no es buzo pero ha visto muchísimos especímenes de gobios. Cuando estuve allí llevé algunas fotos de gobios y la pasamos muy bien mirándolas y hablando acerca de la historia natural de estas criaturas. Era algo irreal, el emperador de Japón y yo sentados en el suelo en una habitación oscura detrás de mi proyector, inmersos en un mundo de diminutos peces.


Pez ángel de faja azul (Pomacanthus navarchus)

SF: ha practicado buceo desde 1959, ya 56 años. Muchas personas que han buceado durante décadas lamentan la degradación que ven en el arrecife de coral. Aun así percibo entusiasmo en su voz cuando habla de viajar a la bahía de Milne en Papúa Nueva Guinea o Raja Ampat en Indonesia. Claramente la familiaridad no lo hastía. ¿Qué lo mantiene fresco e inspirado?

RS: no niego la posibilidad de que haya calentamiento global, sobrepesca y acidificación del océano a nivel mundial. Pero cada vez que ingreso al agua veo cosas que son hermosas y cosas que me inspiran. El océano tiene un gran poder curativo que no debemos olvidar.

Recuerdo una vez que me interesaba saber cómo era el buceo en el extremo oeste de Sumatra. El gurú alemán de la identificación de peces Helmut Debelius me dijo que no debía molestarme, que el lugar estaba destruido por la presencia de cianuro y la pesca con dinamita. Pero fui de todas maneras y conocí a un hombre sin educación que llevaba un registro diario de la temperatura del agua del lugar. Normalmente el agua tenía una temperatura de unos 28°C, pero una inversión de agua fría hizo que bajara a 18°C, y se mantuvo así durante ocho meses. Los corales pueden dañarse por el blanqueamiento debido a la alta temperatura del agua, pero el frío excesivo también puede afectarlos. Cuando el agua se calentaba, el arrecife revivía. Este fue un proceso que demoró 15 años, pero hoy en día este tramo de arrecife es absolutamente maravilloso. Creo que he visto demasiada belleza y resistencia en los arrecifes de coral como para ser pesimista.


Larvas de cangrejo de arrecife


Tomemos a la estrella de mar corona de espinas como otro ejemplo. En la década de 1960, se las consideraba una especie en gran peligro en la Gran Barrera de Coral. Se contrataron buzos para que las extrajeran del mar y las enterraran en la orilla. Pero luego un geólogo obtuvo una subvención para estudiarlas y determinó que tenían una espícula única que aparecería en el registro fósil. Quería saber si alguna vez invasiones de coronas de espinas habían abatido la Gran Barrera de Coral en el pasado. Tomó muestras del lecho de roca durante un período de 10 años. Las muestras las extrajo de los arrecifes más cercanos y los más alejados a lo largo de toda la extensión de la Gran Barrera de Coral. Mediante el uso de un microscopio electrónico, descubrió que a lo largo de un lapso de 90.000 años casi siempre hubo estrellas de mar coronas de espinas en el arrecife. Cuando las condiciones son correctas se reproducen como locas.

Creo que no hay demasiado consuelo cuando las coronas de espinas comienzan a diezmar nuestro arrecife favorito o invasivos peces león se comen o vencen a especies nativas del Caribe. Pero al analizar un poco más la historia y la geología me permito ser optimista. El arrecife de coral es un lugar mágico y maravilloso, y valoro el tiempo que he pasado allí. Adoro tomar fotos, pero para mí la búsqueda es tan importante como la captura.
Explore más
Vea más del trabajo fotográfico de Roger Steene en su galería complementaria.

© Alert Diver — 1er Trimestre 2015