Fotógrafo: Doug Perrine




Delfines nariz de botella saltan desde la parte posterior de una ola en Sudáfrica.

Doug Perrine no se considera un fotógrafo submarino. Esto puede sorprender a todos aquellos que hayan visto sus imágenes de vida marina bajo el agua en una amplia variedad de publicaciones por más de tres décadas. Pero Perrine ve su carrera de manera diferente e insiste en que ni él si el sujeto está necesariamente bajo el agua cuando crea una imagen.

En cambio, Perrine se considera "un fotógrafo de vida salvaje que se especializa en vida marina".


Peces vela que cazan en grupo persiguen a una parte de un banco de sardinas cerca de la península de Yucatán, México.
"Pienso en ello como un subgrupo de la fotografía de la naturaleza", manifestó, "a diferencia de la fotografía submarina, que puede ser un subgrupo de la fotografía deportiva o la fotografía de moda o incluso la fotografía de productos, lo que depende de cómo se lo mire. No es mi intención ofender a ningún otro campo de la fotografía, pero no veo mucho en común entre lo que hago y el trabajo de las personas que fotografían modelos con vestidos de seda en piscinas, por ejemplo. Debido a que fotografío a peces y delfines desnudos teniendo sexo, también me he promocionado como el principal pornógrafo de vida marina del mundo, y nadie ha dado un paso adelante para disputarme el título aún".

Doug Perrine creció en Dallas, Texas, en un entorno que él describe como el de "una familia suburbana ideal" típica de la década de 1950. Pero incluso de niño ya parecía saber que los suburbios no eran el lugar adecuado para él. Se dirigía a cualquier arroyo o rincón de la naturaleza que pudiera encontrar y con frecuencia traía a casa tortugas y ranas, muy en contra de los deseos de su madre. Incluso tuvo algunas incursiones en la fotografía submarina en ese entonces; destruyó al menos una cámara Brownie al intentar usarla en una piscina dentro de una bolsa de plástico.

En esa época, Perrine no tenía muy claro hacia dónde se dirigía su vida. Intentó con la psicología y la química antes de decidirse por una especialización amorfa llamada "estudios liberales" y obtener un certificado en el Programa de opción marina (Marine Option Program) de la universidad. Con una licenciatura que lo preparó para muy pocas cosas, Perrine trabajó como recolector de papayas y socorrista por un tiempo antes de unirse al Cuerpo de Paz y luego viajar durante 1978 y 1979 como mochilero por el Pacífico Sur y el sudeste asiático.


Una raya jaspeada se desliza sobre el fotógrafo en un banco de arena superficial en Belice; las nubes y el cielo azul pueden verse a través de la ventana de Snell.
El autor occidental Louis L'Amour hizo referencia a la época en la que las personas dedican tiempo a viajar y descubrirse a sí mismos antes de que el verdadero propósito de sus vidas sea revelado como sus "años en la lejanía". Para Perrine, esos años incluyeron un período con el Cuerpo de Paz en Marruecos seguido de otro en Pohnpei, una aburrida colaboración en Micronesia donde tuvo gran cantidad de tiempo para practicar pesca con arpón y buceo mientras realizaba investigaciones sobre los cangrejos de manglar. Se introdujo en la industria del buceo en 1979 cuando se convirtió en un instructor de buceo y comenzó a trabajar en Blackbeard's Cruises, donde dirigió viajes de buceo y navegación a las Bahamas. En 1980 comenzó a trabajar con el operador de buceo Bob Soto en la isla Gran Caimán. Se lo alentó a dictar un curso de especialidad para rentabilizar mejor su condición de instructor y él eligió la fotografía submarina. Con su clasificación de instructor de especialidad de PADI (Professional Association of Dive Instructors) y una cámara Nikonos, Perrine decidió obtener todos los conocimientos posibles para poder enseñar mejor las habilidades adquiridas recientemente, pero al final nunca dictó un curso de fotografía submarina de PADI.


Tiburón de Groenlandia con un parásito copépodo sujeto a su ojo, Quebec.
Perrine se inscribió en un programa de posgrado en las reconocida Escuela Rosenstiel de Ciencias Marinas y Atmosféricas de la Universidad de Miami, donde obtuvo una maestría en biología de la pesca. Pero al igual que nunca enseñó fotografía, nunca más trabajó como científico marino. Eso hubiera requerido trabajar detrás de un escritorio y Perrine había decidido estar en el agua o sobre ella.

Su principal interés era el comportamiento de la vida marina y vio una oportunidad de combinar sus conocimientos científicos con sus habilidades de fotografía submarina al trabajar como un periodista independiente. Una de sus primeras presentaciones a Underwater USA tuvo su recompensa con una nota de tapa y un cheque y Perrine decidió que ese era el camino adecuado para él.


Caracol tritón comiendo una estrella de mar corona de espinas.
STEPHEN FRINK: el periodismo gráfico submarino no ha sido un camino fácil para ganarse la vida, particularmente a principios de la década de 1980. ¿Qué lo hizo sumergirse en esa aventura?

DOUG PERRINE: de hecho, usted fue una de mis inspiraciones cuando tomé esa trascendental decisión de dejar la ciencia y adentrarme en el periodismo gráfico. Aparentemente se estaba ganando la vida gracias a sus fotografías, por lo que pensé que tal vez yo también podría hacerlo. También conocía a alguien que estaba trabajando mucho para Skin Diver y que me contaba maravillosas mentiras sobre cuánto dinero estaba ganando; tiempo después me di cuenta de cuánto había exagerado.


Cocodrilo de Morelet pocas veces fotografiado en un cenote, península de Yucatán.
Aunque tampoco me dediqué a ello a tiempo completo de inmediato. Estaba obteniendo trabajo con bastante regularidad, con una contribución de texto y fotos a la revista Sea Frontiers y a Underwater USA, pero también trabajaba medio tiempo como un naturalista de interpretación. En el desempeño de esa función, dirigí visitas a entornos marinos, donde trabajé para Dade County Parks y Marine Resources Development Foundation en Cayo Largo, Florida.

En esa época me uní a la Sociedad Americana de Fotógrafos de Medios (American Society of Media Photographers) y trabajé como asistente de otros fotógrafos profesionales, donde adquirí cierta experiencia en el proceso. Tenía pocos gastos y un profundo deseo, por lo que pude hacerles frente a los períodos en los que mis ingresos eran escasos. También obtuve algunos encargos de parte de las revistas Skin Diver y Scuba Times, pero creo que transcurrieron al menos cinco años hasta que pude decir que me ganaba la vida con esta actividad.



Ballena de minke común.
SF: como usted expresó con elocuencia, hay una variedad de campos dentro del género de la fotografía submarina. Lo considero un tipo "conductual". ¿Le parece acertado?

DP: sí, es bastante acertado. Mi objetivo es contar historias de vida de criaturas del océano y la tecnología de la fotografía submarina es una herramienta que uso para lograr ese objetivo. En esos primeros años en los que estaba intentando perfeccionar mi visión personal era un gran admirador del trabajo de Rick Frehsee en Skin Diver y la revista Sport Diver original. Intenté emular su trabajo, pero me sentí como un fotógrafo de moda, siempre en busca de una modelo atractiva con un atuendo de buceo con colores combinados. También estaba haciendo fotografía macro, pero en ese momento eso llevó al uso de una cámara Nikonos y tubos de extensión, por lo que estaba capturando los mismos sujetos inmóviles con una magnificación de 1:2 ó 1:3 que retrataban los demás. Si bien la fotografía submarina era más novedosa en ese entonces de lo que es en la actualidad, mi fotografía no era algo único. Cuando era niño quería ser un astronauta y conocer criaturas extraterrestres. Y allí, bajo el mar, había criaturas mucho más bizarras que cualquier escritor de ciencia ficción podría conjurar. Me sentí obligado a presentar a esas criaturas en modos que nadie había visto en el pasado, y animales marinos más grandes me dieron esa posibilidad. Descubrí que podía usar la fotografía no sólo como una herramienta para la educación sino también para el descubrimiento científico, y así revelar fenómenos biológicos que eran desconocidos hasta ese momento.


Manatíes del Amazonas.
SF: ¿puede darme un ejemplo?

DP: mis fotos de un caracol vampiro alimentándose dieron lugar a una publicación científica revisada por pares que describía los hábitos alimenticios del molusco chupador de sangre. Había sido descrito científicamente por género y especie, pero nadie sabía realmente qué hacía en su vida cotidiana hasta que capturé una imagen que lo mostraba usando su probóscide para perforar la membrana oral de un pez loro que dormía y chuparle la sangre. Otro grupo de fotos que dio lugar a una publicación científica fueron mis imágenes que por primera vez mostraban el espectacular comportamiento de desove en masa del pargo jocú.

Me encantaría transmitirles a sus lectores, especialmente a los jóvenes, la emoción de fotografiar a grandes animales bajo el agua en la década de los 80 y los 90. Prácticamente todas las veces que fotografiaba una especie que no había fotografiado antes estaba documentando algo que casi nadie sabía cómo se veía bajo el agua. Particularmente con los tiburones, si podía obtener una buena foto submarina era bastante probable que fuera la primera imagen que se publicaría de esa especie en su hábitat natural. Lo mismo sucedía con muchos cetáceos.

En los libros de identificación de peces de esa época, la mayoría de los tiburones eran retratados con imágenes de especímenes sangrientos y contorsionados tumbados sobre las cubiertas de embarcaciones o representaciones de artistas que a menudo eran imprecisas. Ha tomado tres décadas, pero finalmente es raro leer sobre "el tiburón" como si todos los tiburones pertenecieran a una sola especie y se comportaran de la misma manera. Les doy crédito a los fotógrafos más que a los científicos por terminar con ese mito. Si bien aún existen muchas especies que no han sido fotografiadas como corresponde y muchos comportamientos y fenómenos que todavía deben descubrirse, una nueva ola de fotógrafos esencialmente aficionados y semiprofesionales está ampliando rápidamente el registro visual colectivo de vida marina, incluso mientras la cantidad de especímenes de muchas especies está disminuyendo drásticamente como resultado de la sobrepesca y el cambio ambiental.

El océano es la última frontera de exploración e intentamos documentar cosas que no se han visto nunca y especies que pueden estar desapareciendo del planeta. Mi objetivo es dedicar todos mis esfuerzos para lograr algo único.


Plancton bioluminiscente en las Maldivas.
SF: defina "único". ¿Desea fotografiar elementos que nunca se han visto o presentar cosas de maneras en las que nunca se han mostrado?

DP: estoy más interesado en lo primero, pero lo último también puede resultar igualmente apremiante. Un ejemplo por excelencia de una presentación innovadora es la icónica toma de David Doubilet por encima/debajo de una raya de aguijón en el banco de arena de la isla Gran Caimán hace 30 años. Él vio en su mente esta hermosa imagen y contaba con las habilidades técnicas para superar los desafíos de capturar la imagen. Otros han estado en ese mismo lugar y han intentado reproducir la misma imagen muchas veces, y quizás algunos incluso lo han hecho mejor ya que la tecnología fotográfica obviamente ha mejorado, y tal vez alguien ha tenido la buena suerte de lograr una mejor sinergia de luz y vida, pero sólo él fue el primero en hacerlo.

En muchos sentidos, la era del fotógrafo de naturaleza reservada ha llegado a su fin. Siempre he intentado ser generoso y compartir información sobre técnicas y equipos fotográficos, pero al igual que muchos profesionales de la vieja escuela no siempre he publicado de inmediato cada detalle de dónde, cuándo y cómo obtuve una imagen única. Eso hubiera permitido a los fotógrafos imitadores inundar el mercado antes de que yo pudiera recuperar la inversión realizada para lograr mi objetivo por primera vez. Rara vez dirijo visitas o dicto talleres que me pongan en una competencia directa con mis propios estudiantes o clientes, pero hoy en día se puede disfrutar de un increíble encuentro que se da una sola vez en la vida en un pueblo pesquero remoto de 30 habitantes, y para el anochecer el conductor del bote ya habrá publicado algo al respecto en su página de Facebook y un operador de visitas de buceo lo habrá leído y habrá comenzado a reunir un grupo para hacer lo mismo. Los medios sociales y la inmediatez y el colosal alcance de Internet han cambiado todo, ya sea para bien o para mal.


Tiburones cobrizos en la migración anual de sardinas, Sudáfrica.
SF: ha tenido una actitud muy activa en el negocio de la fotografía de archivo, incluso hasta el punto de que ha fundado su propia agencia. ¿Cómo se ha integrado eso en su plan de negocios global?

DP: no puedo decir que de verdad haya tenido un plan de negocios, simplemente he insistido obstinadamente en siempre hacer lo que me gusta. Mi agencia de fotografía de archivo ahora se ha transformado en SeaPics, una evolución de Innerspace Visions, que fue fruto de International Shark Photo File (Archivo Internacional de Fotos de Tiburones).

Hace tiempo, a fines de la década de 1980 y principios de la de 1990, se podría decir que tenía aseguradas las fotos submarinas de tiburones sarda, tiburones limón, tiburones sedosos, tiburones tigre, tiburones de arrecife del Caribe, cazones de playa, nacimientos de tiburones, piel de tiburón, fósiles de tiburón y algunos otros elementos. Recibía una gran cantidad de llamadas de personas que estaban escribiendo libros y artículos de revistas sobre tiburones. Pero también querían cosas que yo no había fotografiado, como por ejemplo tiburones azules, tiburones mako y grandes tiburones blancos. No tenía sentido para mí ir por todo el mundo y fotografiar especies que ya habían sido retratadas ampliamente, por lo que decidí llamar a algunos amigos de California y Australia y crear un único lugar donde se pudieran encontrar fotos de tiburones. La mayoría de las personas que tenían las fotos estaban constantemente de viaje, por lo que les resultaba muy útil que sus fotos estuvieran en una oficina con un asistente que estaba allí todos los días y que ya estaba recibiendo muchos llamados de compradores.

Esto fue antes de que existiera Internet y escribía artículos en mi confiable máquina de escribir y enviaba presentaciones por correo. En esos días, los editores fotográficos se enfrentaban al desafío de realizar una selección exhaustiva de imágenes de sujetos como aquellos en los que nos especializamos. Incluso había un puesto de trabajo en la mayoría de las editoriales con el nombre de "investigador fotográfico". Al poco tiempo me convertí en curador de la colección más exhaustiva de fotos de tiburones.


Doug Perrine fotografía mantas que se alimentan de noche en Kona, Hawái, durante el evento Kona Classic.
Esto tuvo tanta eficacia que decidí crear otro archivo para ballenas y delfines. Después de agregar algunos sujetos más se convirtió en una pequeña agencia de archivo especializada a la que llamé Innerspace Visions. A los clientes y servicios de mensajería les resultó imposible escribir o comprender el nombre. Mi correo era entregado a Walmart Vision Center y recibí cheques a nombre de "Interstate Vistas". Cuando tuve que reservar un nombre de dominio sabía que debía optar por algo más corto y más obvio. SeaPics estaba disponible, por lo que decidí escogerlo; nuca imaginé la cantidad de nombres alternativos que la gente encontraría para eso. En 2003 vendí SeaPics y he trabajado de manera independiente durante los últimos 10 años.

SF: en su búsqueda de imágenes únicas en su clase, ¿cuáles son las que primero le vienen a la mente?

DP: tengo una toma de tiburones cobrizos irrumpiendo en un banco de sardinas que es probablemente la foto que la mayoría de los fotógrafos relacionan con mi nombre, aunque no es una imagen tan única como cuando la tomé. En 2004 fue la ganadora del primer premio de la competencia Veolia Environment Wildlife Photographer of the Year (WPOTY), que contó con el patrocinio del Museo de Historia Natural de Londres y BBC Worldwide. También fue la primera foto tomada con una cámara digital en ganar un premio en esa competencia. Me sorprendería si alguna imagen capturada en película llegara a la final este año. Invertí más de 20.000 dólares estadounidenses (que hoy en día sería mucho más) en ese trabajo de la migración anual de sardinas que me asigné a mí mismo durante un período de tres años con pocas probabilidades de recuperar algo de ese dinero. Gracias en gran medida a la publicidad obtenida a raíz de la competencia WPOTY, he recuperado mi inversión en el proyecto. No todas mis expediciones han tenido tan buenos resultados.

Otra imagen con la que recuperé mi inversión, aunque sea difícil de creer, es una toma de una ballena azul defecando. El animal expulsó una enorme nube de kril rojo procesado y tomé una foto sólo para documentar el comportamiento. Nunca pensé que ganaría un sólo centavo cuando pulsé el obturador pero, curiosamente, ha tenido una repercusión bastante buena.

Otra de mis tomas favoritas incluye un primer plano con un objetivo de ojo de pez de una raya águila con una vista del cielo y las nubes sobre ella y la imagen "brillante" del plancton bioluminiscente que es arrastrado sobre la playa durante la noche.



Un rorcual de Bryde con los pliegues de su garganta expandidos traga un banco de sardinas cerca de Cabo San Lucas, México; se puede ver su barba que cuelga de la mandíbula superior.

SF: a diferencia de muchos fotógrafos actuales que sólo han trabajado con cámaras digitales, usted ha experimentado con la fotografía de vida marina el tiempo suficiente como para tomar una decisión consciente sobre cuándo realizar la transición de las cámaras con película a las digitales. ¿Qué motivó ese cambio?

DP: la transición tuvo lugar en el año 2003 con una cámara Canon EOS D60 de 6 megapíxeles. Vivo en Kona, Hawái, y mi vecino en ese entonces era James Watt, uno de los fotógrafos submarinos más prolíficos y talentosos y un pionero de la fotografía digital. Comenzó con una cámara Canon EOS D30, pero yo no lograba entusiasmarme con la calidad de 3 megapíxeles, por lo que esperé la llegada de la próxima generación. No soy una persona que esté a la vanguardia de la tecnología, ya que hay muchos puntos de falla, pero intento no estar demasiado atrasado tampoco.


Grupo de ballenas jorobadas en Hawái (permiso de investigación de NMFS n.° 587).
Actualmente estoy usando una cámara Nikon D4 y una D800 en la superficie y una D800 con una caja estanca Nauticam bajo el agua. Uso flashes Ikelite DS161 o Inon Z-220. Los flashes Inon son los más apropiados cuando viajo a lugares donde hay restricciones en cuanto al peso, pero cuando trabajo en las aguas de Hawái normalmente uso los flashes Ikelite que son más potentes. En la actualidad, también utilizo una cámara Olympus OM-D E-M5, principalmente por las restricciones de las líneas aéreas. Es una cámara pequeña sin espejo que, junto con un objetivo de ojo de pez Panasonic de 8mm y una caja estanca Nauticam, crea una cámara gran angular pequeña que puedo usar con una polecam o para nadar tras animales pelágicos que se desplazan rápidamente.

La revolución digital es emocionante pero también supone un desafío. Los clientes no pueden perder la película original que uno debía enviarles, como sucedió con algunas de mis diapositivas favoritas. En lugar de FedEx y fechas límite al día siguiente, hoy se usa el servicio FTP y los plazos de entrega son el mismo día. Con una computadora portátil y acceso a Internet puedo enviar imágenes a clientes a cualquier parte del mundo. Además, puedo fotografiar cosas con las que antes sólo podía soñar, como por ejemplo mi imagen de bioluminiscencia en la playa. Esa fue una toma de 30 segundos a ISO 2500. Tenía la imagen en mi mente en la época de las cámaras con película, pero sólo pude hacerla realidad con la tecnología digital de mi cámara Nikon D700.

En el pasado, abría la caja de diapositivas, me deshacía de las malas y colocaba las buenas en estuches de archivo. Terminaba justo a tiempo para enviarlas a un cliente. En la actualidad, regreso a casa de un viaje con miles de imágenes digitales y antes de poder terminar con esas ya estoy emprendiendo mi próximo viaje para acumular otras miles. A veces me siento como Hércules cuando tuvo que limpiar los establos del rey Augeas. Y no es que quiera que mis imágenes sean comparadas con excremento de caballo, pero usted sabe a qué me refiero.

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© Alert Diver — 4to Trimestre 2013