Fin del comercio de aletas de tiburón en los Estados Unidos

Un proyecto de ley bipartidista presentado en el Congreso tiene por objetivo detener la venta de aletas de tiburón en los Estados Unidos




Crecí junto al mar y dentro de él, rodeada de pioneros de la exploración y conservación de los océanos. Si hay algo que aprendí de las experiencias que viví con mi padre, Philippe Cousteau, y mi abuelo, Jacques-Yves Cousteau, es la interconexión que hay entre la vida oceánica. Cada criatura tiene su propio lugar, y un grupo de criaturas en particular cumple una función fundamental en los ecosistemas oceánicos y tiene un lugar especial en los corazones de los buzos: los tiburones.

La alegría que se siente al ver a estos magníficos depredadores en su hábitat natural, bajo sus términos, es difícil de describir a una persona que no ha tenido la suerte de experimentar ese momento. La elegante fuerza de un tiburón puede hacer que una persona se sienta vulnerable y profundamente privilegiada de poder ser testigo de la belleza de este animal en su hábitat. Ver a un tiburón durante un buceo genera una sensación de que uno es un invitado en su hogar.

Es por esto que los buzos, más que cualquier otra persona, deberían sentirse indignados por la forma denigrante y desagradable en la que se trata a los tiburones. Para satisfacer una demanda de sopa de aleta de tiburón, los tiburones son colocados en embarcaciones, donde se les cortan las aletas y luego sus cuerpos mutilados son lanzados nuevamente al océano, donde se ahogan, se desangran hasta morir o incluso son comidos vivos por otros peces.


Los humanos matan hasta 73 millones de tiburones cada año, muchos
de ellos por sus aletas.
La organización de conservación Oceana informa que hasta 73 millones de tiburones son asesinados para el comercio de aletas de tiburón cada año. Este es un comercio que debe detenerse. Para ello, Oceana ha trabajado con legisladores del congreso para presentar la Ley para la eliminación del comercio de aletas de tiburón (Shark Fin Trade Elimination Act [S. 3095/H.R. 5584]) bipartidista, con los copatrocinadores senadores Cory Booker (D-NJ) y Shelley Moore Capito (R-WV) y diputados Gregorio Kilili Camacho Sablan (I-MP) y Ed Royce (R-CA). Este proyecto de ley prohibiría la compra y venta de aletas de tiburón en los Estados Unidos. Animo a los legisladores y ciudadanos a hacer todo lo que esté a su alcance para garantizar que este proyecto de ley sea aprobado.

El comercio de aletas es una de las grandes amenazas para los tiburones de todo el mundo. En la actualidad, el cercenamiento de aletas es ilegal en aguas estadounidenses y, aunque incluso 11 estados han aprobado prohibiciones de comercio, las aletas aún son traídas y vendidas en los Estados Unidos. Una vez que una aleta es extraída, es imposible saber si provino de un tiburón que fue recolectado legalmente por su carne o de uno que fue cercenado en el mar.

Un informe reciente sobre el cercenamiento de aletas de tiburón revela grandes discrepancias en los datos del comercio de aletas de tiburón, donde otros países informan que han enviado a los Estados Unidos más productos de aletas de tiburón de lo que reflejan los registros de importaciones de dicho país. Es casi imposible saber el verdadero origen de cualquier aleta que ingrese o abandone el territorio de los Estados Unidos. De los productos de aletas de tiburón que ingresaron a los Estados Unidos, más del 85 por ciento proviene de países que no cuentan con normas vigentes que prohíban el cercenamiento. Un estudio de 2006 comprobó que las 14 especies más comunes involucradas en el comercio de aletas de Hong Kong (el líder histórico en el comercio de aletas internacional) estaban casi amenazadas, vulnerables o en peligro de extinción, de acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (International Union for Conservation of Nature). Por lo tanto, sin poder saber de dónde viene una aleta, aquellas que ingresan a los Estados Unidos podrían ser producto de una práctica que está prohibida en las aguas de los Estados Unidos y, lo que es peor, pueden ser las aletas de tiburones que están en peligro de extinción.


Si bien el cercenamiento de aletas de tiburón es ilegal en las aguas de los
Estados Unidos, y 11 estados prohíben la venta de aletas de tiburón, aún se
compran y venden aletas en los Estados Unidos.
Una prohibición de comercio total resolvería este problema. No habría necesidad de intentar determinar si una aleta fue cercenada de un tiburón vivo y en peligro de extinción, porque no podrían venderse aletas en los Estados Unidos. Ya estamos implementando esta estrategia para el marfil de elefante y los cuernos de rinoceronte, y es hora de que los tiburones reciban la misma protección. Las encuestas demuestran que entre 8 y 10 estadounidenses apoyan una prohibición de comercio nacional y docenas de organizaciones, tales como Sierra Club y Sea Shepherd, han declarado su apoyo a la Ley para la eliminación del comercio de aletas de tiburón. Pero para que esta ley pueda ser promulgada es necesario contar con todo el apoyo posible, y no puedo pensar en un mejor abanderado para esta cuestión que la comunidad de buceo.

Como es sabido, un océano sin tiburones es un océano desequilibrado. Los tiburones pueden proporcionar algunos de los momentos más memorables en la carrera de un buzo, pero también brindan un equilibrio que es necesario para que cualquier población de un determinado ecosistema pueda prosperar, desde algas marinas hasta corales y peces. La abundancia y biodiversidad por las que vivimos los buzos dependen de un océano saludable, y un océano saludable necesita tiburones, y los tiburones lo necesitan a usted.

Le pedimos que se comunique con sus representantes en el Congreso para apoyar este proyecto de ley. Lo animo a hacer de este un tema central en la comunidad de buceo. Mire el video a través del enlace que figura en el recuadro y comparta esta petición con sus amigos y familiares.

Desde que mi abuelo realizó su primer buceo con aire comprimido hace poco más de 70 años, los tiburones les han brindado a los buzos momentos de máxima emoción. Lamentablemente, a menos que actuemos como una comunidad, es posible que en 70 años muchas de nuestras especies favoritas ya no existan. Estos momentos de asombro y admiración serán cada vez más escasos y menos frecuentes. Es el momento de poner fin a la compra y venta de alteas de tiburón en los Estados Unidos, y es hora de que los buzos luchen por un pez que les ha dado tanta satisfacción.
Obtenga más información
Mire el video en youtube.com/watch?v=IFzKH-O9WM0.

Lea el informe de Oceana en oceana.org/FinBanNow.

© Alert Diver — 4to Trimestre 2016