Elevación del nivel de atención




A fines de 2015, como parte del Programa de ayuda a cámaras de recompresión (Recompression Chamber Assistance Program, RCAP) de DAN, DAN envió personal a Saba para ayudar a mejorar la atención médica para buzos.


Saba es una pequeña isla, con menos de 2.000 residentes distribuidos en sus 13 km2 (5 millas cuadradas) de empinadas montañas boscosas. Cada año, la diminuta localidad holandesa, a la que sus habitantes llaman cariñosamente la "reina impoluta del Caribe" (Unspoiled Queen of the Caribbean), atrae decenas de miles de turistas a sus paisajes escénicos y aguas inmaculadas. La mayor parte de los visitantes de Saba regresan a casa con historias sobre los volcanes que escalaron, los arrecifes que exploraron y los lugareños que conocieron. La mayoría no tendrá ningún motivo para utilizar las instalaciones médicas de la isla. Pero los pocos desafortunados que sí sufren alguna enfermedad o lesión en Saba estarán en buenas manos.

Este fue el caso durante el Día de Saba (Saba Day) del invierno boreal pasado (una celebración anual de la cultura local que tiene lugar en toda la isla) cuando un operador de buceo local activó los servicios médicos de emergencia (SME) con el objeto de investigar un posible caso de enfermedad por descompresión (EDC) en una de sus embarcaciones. El buzo había salido recientemente a la superficie después de realizar un buceo moderadamente agresivo cuando comenzaron a manifestarse síntomas. Cuando la embarcación de buceo llegó al muelle, el personal médico estaba esperando para evaluar los síntomas del paciente y administrarle oxígeno. El paciente demostró signos y síntomas que sugerían la existencia de un caso leve de EDC neurológica.

Si bien nunca es un buen día para sufrir una enfermedad por descompresión o "bends", esto fue lo más similar posible: tres representantes de DAN® se encontraban en Saba y por primera vez en años había una cámara hiperbárica en funcionamiento y con personal completo a unos pocos metros de distancia. Si el incidente hubiera sucedido antes, el buzo debería haber sido evacuado a una isla vecina, pero ese día los miembros del personal de la cámara de Fort Bay, Saba, habían finalizado su capacitación formal a través del Programa de ayuda a cámaras de recompresión (Recompression Chamber Assistance Program, RCAP) de DAN y estaban preparados para recibir pacientes.

El proceso de reapertura de la cámara comenzó cuando Kai Wulf, gerente de parques de la Saba Conservation Foundation y un antiguo defensor de DAN, solicitó una subvención del RCAP de DAN. El RCAP es una iniciativa de International DAN (IDAN) diseñada para brindar ayuda a cámaras de recompresión que la necesitan y, a través de las organizaciones internacionales de DAN, desde sus comienzos ha prestado servicios a más de 120 cámaras de todo el mundo que carecen de financiación suficiente. Por lo general, estas cámaras se encuentran en islas pequeñas en lugares remotos y son mantenidas por el dinero que obtienen mediante el tratamiento de pacientes o por las sumas mínimas que cobran a través de operadores de buceo locales. DAN proporciona a los beneficiarios de subvenciones del RCAP la capacitación, los equipos y la ayuda de emergencia que necesitan para brindar atención de calidad a buzos accidentados.

La cámara de Saba es un ejemplo perfecto del tipo de operación en condiciones de beneficiarse del RCAP. La cámara naval retirada de servicio, que fue donada por Holanda a Saba en 1991, es modesta pero está bien mantenida y en buenas condiciones de funcionamiento. No obstante, dada la pequeña población de Saba, la isla sólo tiene dos médicos en ejercicio y no cuenta con demasiada experiencia clínica colectiva en el tratamiento de buzos. La cámara de Fort Bay y su personal necesitaban recibir capacitación y ayuda.


La cámara hiperbárica de Saba Conservation Foundation en Fort Bay


A fin de proporcionar esta ayuda, DAN envió a Matías Nochetto, M.D., Marty McCafferty, EMT-P, DMT, y Eric Schinazi, CHT, a Saba para que visitaran el lugar durante una semana. Nochetto, el director de programas médicos de DAN, dirige el programa RCAP regional de DAN America fuera de la sede de DAN en Durham, Carolina del Norte. Como miembro del personal médico de DAN durante los últimos 13 años, McCafferty es con frecuencia uno de los puntos de contacto principales en las emergencias médicas de buceo. Schinazi, un técnico especializado en medicina hiperbárica (CHT, por sus siglas en inglés) del Centro Médico de la Universidad de Duke, a menudo trabaja con DAN debido a su vasta experiencia con operaciones de cámaras hiperbáricas.

El proyecto de asistencia del RCAP en SABA tenía tres objetivos principales: llevar a cabo una evaluación del riesgo, brindar capacitación a los operadores y asistentes de cámara y establecer relaciones con el personal de cámara y los médicos locales. Las evaluaciones del riesgo son adaptadas a cada centro y permiten a DAN realizar recomendaciones de seguridad y crear un plan personalizado para ayudar a cada cámara a llevar a cabo sus propias inspecciones y tareas de mantenimiento básico en el futuro. Durante la inspección de Fort Bay, por ejemplo, Schinazi descubrió que el extintor de la cámara estaba fuera de servicio, un riesgo de primer nivel que impediría la reapertura de la cámara. El equipo pudo realizar el mantenimiento del dispositivo y dejarlo en óptimas condiciones de funcionamiento con instrucciones para realizar un mantenimiento preventivo.

El equipo llevó a cabo módulos de capacitación, donde se realizó la introducción, el análisis y la práctica de habilidades fundamentales con los operadores y asistentes de cámara. Nochetto también llevó a cabo una sesión de tres horas para tres médicos y 12 enfermeros locales que incluyó charlas sobre terapia de recompresión, primeros auxilios con oxígeno para accidentes de buceo y una serie de revisiones de casos. Según el Dr. Gijs Koot, uno de los médicos en ejercicio de Saba, "aprendí más en esas tres horas que en una semana la última vez que recibí capacitación".

Establecer relaciones con cámaras remotas es uno de los elementos mutuamente provechoso de la visita al lugar, ya que permite que las llamadas de emergencia futuras se desarrollen sin problemas. "Al pasar unos días con estas personas, compartir comidas con ellos y conocerlos, se crea un vínculo", explicó Nochetto. "Entonces cuando se produce algún caso es fácil para ellos levantar el teléfono y hacer la llamada pertinente. Eso es excelente para nosotros porque no haremos derivaciones a ciegas, es fantástico para ellos porque saben que no les enviaremos a un paciente cuyo caso no podrán manejar por falta de equipamiento y, por último, es maravilloso para los buzos porque sólo los enviaremos a un lugar donde puedan recibir un tratamiento eficaz". Koot reafirmó el punto de vista de Nochetto al manifestar que la visita "contribuye a que las llamadas futuras en busca de asistencia se desarrollen sin complicaciones al ya conocernos unos a otros".


El A.M. Edwards Medical Center de Saba Health Care Foundation


Cuando la cámara de Fort Bay recibió a un nuevo paciente, la visita del RCAP estaba llegando a su fin. Dentro de los 15 minutos de recibir la noticia de que el buzo estaba manifestando síntomas, Nochetto se encontraba en el muelle con la médica tratante, Gina Boorsma, M.D., y el equipo de los SME, McCafferty tenía su uniforme puesto y estaba listo para unirse al paciente y a otro asistente en la cámara durante el tiempo que durara el tratamiento y Schinazi ayudaba al personal a preparar la cámara. Fue el primer tratamiento que se llevaba a cabo en la cámara en años y para la mayoría del personal era la primera vez que brindaban tratamiento a un paciente.

"A nadie le gusta escuchar que un buzo ha desarrollado una EDC", afirmó Nochetto, "pero esta terminó siendo una oportunidad extraordinaria. No sólo los miembros del personal tuvieron la posibilidad de poner en práctica sus habilidades inmediatamente después de recibir capacitación, sino que demostraron su compromiso con la prestación de un tratamiento excepcional e hicieron un gran trabajo". Después de someterse a un tratamiento de recompresión de la tabla 6 de la Marina de los Estados Unidos de América con dos extensiones, el paciente salió casi completamente libre de síntomas.

Con su cámara ya en funcionamiento y el personal de cámara con una capacitación adecuada, Saba puede incorporar la terapia de recompresión a su repertorio de prestaciones médicas. Al elevar el nivel de sus operaciones, la clínica presta servicios no sólo a la comunidad de buceo, sino también a los miembros de la comunidad de Saba que puedan necesitar un tratamiento en cámara hiperbárica por otras condiciones médicas.

En general, la visita fue igualmente constructiva tanto para el equipo de la cámara de Saba como para el equipo de DAN. "Fue una experiencia memorable", manifestó McCafferty. "Todo lo que vi me demostró que realmente querían saber cómo cuidar a las personas cuando fuera necesario. Si alguno de nuestros miembros alguna vez necesitara un tratamiento en Saba me sentiría muy seguro". Luego agregó: "y ni siquiera puedo recordar cuándo fue la última vez que comí un pescado tan fresco".

© Alert Diver — 2do Trimestre 2016