El proyecto Gyre

Arte a partir de un océano de plástico


En junio de 2013, un grupo de artistas, científicos y educadores se embarcaron en una expedición en el sudoeste de Alaska para crear conciencia sobre la polución provocada por el plástico en el mar.

Estaba comenzando a sentirme algo inseguro sobre el punto en el que estaba parado, por lo que me moví hacia atrás. Aparentemente los osos pardos habían decidido rodearnos, pero permanecieron muy cerca, a no más de 4,5 metros (15 pies) de distancia. Los cachorros tenían problemas para vernos mientras pasaban junto a nosotros, por lo que se pararon sobre sus patas traseras para mejorar la vista. El accionamiento motorizado de mi cámara emitió un zumbido y uno de los cachorros comenzó a trepar sobre su madre. Cuando repentinamente apareció sobre su espalda, todos nos emocionamos.

Transcurría el mes de junio de 2013 y yo estaba documentando una expedición única llamada Gyre, un crucero de una semana que cubría alrededor de 725 km (450 millas) de la península más austral de Alaska. La expedición estaba patrocinada por Alaska Sea Life Center y el Museo Anchorage y su objetivo era recalcar el gran problema del plástico en nuestro océano y ayudar a influenciar el comportamiento humano a través del arte. Otras organizaciones que participaron en la expedición incluían a la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration; NOAA), el Instituto Smithsoniano, Ocean Conservancy y National Geographic.

El visionario del proyecto de Alaska Sea Life Center, Howard Ferren, estuvo años planificando el viaje. "El objetivo final es llegar a públicos nuevos, influenciar las actitudes sobre el consumo y los desechos y por último cambiar los comportamientos que básicamente son la causa de los desechos marinos", explicó Ferren.



Disfrutaba de la oportunidad de explorar este territorio remoto, no sólo con mi cámara sino también con un increíble grupo de personas. Entre los participantes del proyecto Gyre había científicos, cineastas, un maestro y artistas, y todos ellos compartían la misma misión: destacar el sorprendente contraste que existe entre la belleza agreste de Alaska y los miles de kilogramos de basura que son expulsados desde el giro del Pacífico Norte a las playas de Alaska cada año.

Desde febrero hasta septiembre de 2014, el Museo Anchorage ofrece una exposición llamada "Gyre: The Plastic Ocean (Gyre: el océano de plástico), que presenta obras de arte hechas con basura recolectada durante la expedición. La artista Pam Longobardi recolectó decenas de flotadores de pesca, que ahora son parte de su montador en la exposición. Longobardi dijo: "los plásticos son la arqueología cultural de nuestra época. No pertenecen al océano y el enorme y deliberado motor energético que es el océano hace todo lo posible para expulsar este material y arrojarlo a la playa para mostrarnos el mal que hemos hecho".

Pasamos la mayoría de los días en playas aisladas a las que sólo se puede llegar con un hidroavión o un bote pequeño. Algunas eran extensas y tenían miles de troncos enormes, otras eran pequeñas y no tenían ningún tronco. Encontramos desechos que iban desde enormes redes de pesca hasta botellas de plástico provenientes de Japón. En una playa hallamos cientos de matamoscas de fútbol americano universitario destinados a fanáticos de todos los Estados Unidos. En otra nos encontramos con una bola gigante de correas de embalaje. En las aguas de Alaska, las correas de embalaje son la causa en el 50 por ciento de los casos de enredo de leones marinos de Steller. Una correa que se va ajustando lentamente al cuello es una manera espantosa de morir.


Además de limpiar las playas e interactuar con la vida salvaje local, los participantes crearon una exposición de arte que se puede visitar en el Museo Anchorage.

Después de una semana en el mar habíamos visitado casi una docena de lugares, entre los cuales se encontraban Gore Point, Point Blank, Shuyak Island y Afogneck. En el camino, el biólogo marino y conservacionista Nick Mallos reunió 831 tapas de botellas de colores brillantes, de las cuales más de la mitad provenían del otro lado del Pacífico. Según Mallos, "las aves marinas como los albatros a menudo confunden las tapas de botellas de plástico con alimento. Se las llevan a sus polluelos, quienes las ingieren y fallecen por un bloqueo gastrointestinal y, finalmente, por inanición".

Durante los últimos dos días visitamos un área aislada llamada Hallo Bay, que es parte del Parque Nacional Katmai. Hallo Bay es un área remota, pero recibió una afluencia de desechos como consecuencia del tsunami de Japón que tuvo lugar en 2011. También es famosa por la presencia de osos pardos; los biólogos marinos calculan que hay 2.200 osos que viven en Katmai.



Antes de llegar a Katmai los guardaparques habían recolectado más de 1815 kg (4.000 libras) de basura en las dunas y la playa. Parte de esta basura había sido masticada por osos. De acuerdo con la superintendente del parque Diane Chung: "los osos están completamente fascinados por los desechos marinos, especialmente los flotadores de plástico. Si bien no hemos documentado ninguna muerte, nos preocupa que los osos estén expuestos no sólo a los plásticos sino también a toxinas como el plomo que a menudo recubren estos artículos".

Nuestra visita a Hallo Bay fue programada para extraer esta basura y llevarla de regreso a Seward. Nuestro equipo tardó 13 horas en cargar todo con el servicio de parques, lo que sólo nos dejó un día para explorar esta hermosa área. Hasta ese momento, habíamos visto osos únicamente a la distancia, pero en Hallo Bay pudimos tener un encuentro con una madre y sus curiosos cachorros que nunca olvidaremos.




Lentamente los osos se alejaron y nos quedamos asombrados y en silencio. Fue increíblemente emotivo y algunas personas incluso lloraron. Nunca había pensado en estar cara a cara con un oso pardo durante mi viaje a Alaska, pero encuentros como este cambian a las personas y nos recuerdan por qué protegemos estos espacios salvajes. También nos motivan a participar por el bien de la vida marina, los osos y nuestro propio legado en este planeta.
Obtenga más información
Para obtener más información sobre la expedición y la exposición, visite www.anchoragemuseum.org/galleries/gyre.


© Alert Diver — 2do Trimestre 2014