El efecto de la experiencia sobre el riesgo






La falta de experiencia a menudo se considera un factor importante durante el análisis de muertes producidas en carreteras, caídas al practicar alpinismo y muertes durante buceos. Pero, ¿qué es la experiencia y cómo afecta el riesgo de lesiones de los buzos?

La experiencia supone un cierto grado de exposición al buceo, pero más que eso implica aprender a partir de esa exposición, desarrollar un criterio acerca de qué hacer cuando uno se enfrente a situaciones similares en el futuro. La conclusión es que con el tiempo los buzos deben contar con mejores equipo para tomar decisiones más inteligentes. No existe una única medida de experiencia para los buzos deportivos, pero algunas medidas aproximadas pueden incluir la cantidad de buceos a lo largo de la vida, los años de experiencia en buceo, el nivel de certificación más alto, la cantidad de buceos realizados en el último año, la cantidad de horas de buceo y otras variables de buceo registradas. No se ha identificado ninguna medida individual que proporcione con claridad el mayor grado de protección posible contra los accidentes de buceo. Cada medida puede ser relevante para algunos peligros y menos para otros.

Un estudio de más de 1.000 buceos deportivos que se llevó a cabo en Australia Occidental comprobó que 38 de los buceos superaron los límites de no descompresión comúnmente aceptados y también que era poco probable que esos buzos hubieran buceado a una profundidad similar anteriormente.1 Si bien habían practicado buceo el doble del tiempo que los demás buzos (10 años en comparación con cinco), alcanzaban nuevas profundidades y luego incurrían en obligaciones descompresivas. Esto aumentó su riesgo de sufrir una enfermedad por descompresión (EDC), aunque ninguno de ellos informó síntomas de EDC después de estos buceos. Un estudio de 2004 sobre 305 buzos deportivos entrenados comprobó que dentro de un plazo de dos años de la certificación el 20 por ciento no había buceado durante al menos un año,2 pero eso no significa que habían abandonado la práctica de buceo. La investigación demuestra que los buzos a menudo vuelven a ingresar al agua después de un año o más de inactividad; por ejemplo, un estudio que incluía 528 buzos deportivos a bordo de un barco chárter en Texas que iban a realizar un buceo cerca de la costa comprobó que un 13 por ciento de ellos no había buceado durante el último año.3

En estos ejemplos observamos tanto a buzos experimentados que van más allá de su experiencia anterior como a buzos relativamente principiantes que retoman la práctica de buceo después de más de un año de no ingresar al agua. Puede considerarse que ambos grupos están en riesgo cuando se los compara con buzos que han buceado recientemente a profundidades similares. Esta suposición constituye la base para exigir niveles mínimos de experiencia para participar en determinados cursos de capacitación tales como cursos de líderes de buceo, instructores, buzos de cuevas y rebreathers (recirculadores) de circuito cerrado. Durante estos cursos los buzos adquieren nuevas habilidades y esto recalca la diferencia entre la experiencia y el conjunto de habilidades: la experiencia se adquiere con el tiempo a través de la exposición al buceo, mientras que las habilidades pueden aprenderse. La experiencia mejora el nivel de comodidad y la conciencia de un buzo en el agua, mientras que las habilidades hacen referencia a la capacidad mecánica de un buzo para realizar ciertas tareas. De hecho, incluso es posible que un buzo sin experiencia esté sumamente capacitado, especialmente si ese buzo está ansioso por alcanzar el nivel más alto del deporte a la mayor brevedad posible.

Un análisis de reclamos de seguros por EDC entre miembros de DAN comprobó que los reclamos alcanzaron el máximo en el caso de los buzos de 30 a 39 años de edad y posteriormente los índices de reclamos disminuyeron en cada período de 10 años subsiguiente.4 Esto puede sugerir que los buzos toman decisiones más seguras con la edad. Les pedimos a dos expertos en buceo y capacitación de buzos su opinión acerca de la interacción entre la experiencia de buceo y el riesgo de sufrir un accidente de buceo.


¿Cómo se mide la experiencia?

Keith Cardwell: la experiencia en el contexto del buceo deportivo podría medirse por la cantidad de buceos, las horas acumuladas bajo el agua, la frecuencia y vigencia de las experiencias de buceo, los puntos de buceo visitados o los tipos de buceo.


La medición de la experiencia realizada por muchos operadores de buceo tiene en cuenta todos estos indicadores y a menudo se basa en la revisión de registros o la presentación de una tarjeta de certificación para confirmar la experiencia y para indicar el nivel de certificación (y el supuesto nivel de habilidades).

Bill Oigarden: la experiencia es multifacética. En el caso del buceo con aire comprimido, normalmente pensamos en la experiencia como las clases que hemos tomado, las certificaciones que hemos adquirido y el tiempo que pasamos en el agua. Pero yo sostengo que esa experiencia también incluye el estilo de vida y la visión que se tiene del mundo. Un buzo con una personalidad agresiva puede decir que tiene experiencia después de un corto período, mientras que uno con una personalidad más tranquila o reflexiva puede tender a adquirir más conocimientos porque siempre hay algo nuevo que aprender.


¿Cómo se relaciona la falta de experiencia con el riesgo de sufrir lesiones entre los buzos principiantes?

Cardwell: considerablemente. Muchos buzos principiantes, en especial aquellos en período de formación, con frecuencia sufren lesiones de compensación debido a la falta de familiaridad con las técnicas disponibles. Los sucesos de buceo con los peores resultados con los que estoy familiarizado se produjeron principalmente con buzos relativamente inexpertos.

Oigarden: sospecho que la mayoría de los buzos que siguen buceando en aguas abiertas después de recibir su certificación inicial continúan con la práctica de buceo por la belleza de un entorno que las personas que no son buzos nunca pueden ver. Los buzos inexpertos pueden meterse en problemas y entrar en pánico, lo que puede provocar un accidente de buceo. Es más probable que los buzos determinados tengan problemas al superar los límites de su capacitación y sus propias limitaciones.


¿Cómo puede relacionarse el hecho de tener una experiencia en buceo considerable con el riesgo de sufrir lesiones entre los buzos experimentados?

Cardwell:


una cuestión que se observa con frecuencia es el efecto del envejecimiento sobre las habilidades que requieren de fuerza o energía. Yo ya no soy un jovencito y debo ser más prudente. Los controles de compañeros, los controles durante el ascenso y el descenso y la comunicación regular con los compañeros aún son necesarios incluso después de miles de buceos. Ignorar reglas básicas como estas puede causar muchos problemas.

Oigarden: los buzos humildes comprenden que su experiencia tiene un límite. Los buzos que se consideran experimentados pueden clasificarse en varias categorías. Una categoría incluye a los buzos que han practicado buceo durante 30 años o más y que han realizado miles de buceos. Hoy en día estos buzos tienen entre 50 y 80 años y algunos hasta superan esa edad. La expectativa de vida, y de la práctica de buceo, supera ampliamente la esperada. Se puede decir que algunos de estos miles de buzos mayores tienen un cierto grado de deterioro cognitivo. Este deterioro puede interferir con la preparación del equipo de buceo, la planificación de los buceos, la predisposición para admitir las malas decisiones o la incapacidad para solucionar un problema que 20 años antes podría haberse resuelto instintivamente. Como buzos experimentados de mediana edad, es posible que ya no podamos mantener el mismo estilo de buceo que adoptamos décadas atrás.



¿Puede una interrupción extensa en la práctica de buceo aumentar el riesgo de lesiones incluso en el caso de los buzos experimentados?

Cardwell: sí, el riesgo puede aumentar con las suposiciones de las propias capacidades después de un largo período sin practicar buceo. Existen cursos de actualización cortos a los que se puede acceder a través de todas las agencias de capacitación. El riesgo también puede aumentar al utilizar equipo con el que no se está familiarizado.

Oigarden: dejé de bucear por un tiempo para criar a mis hijos. Así que hace unos 15 años busqué a un instructor que conocía desde la década de 1970 y me inscribí en un curso de aguas abiertas y en otro de Nitrox. Me tomé mi tiempo y aprendí los fundamentos subyacentes a las técnicas y procedimientos nuevos. También pasé mucho tiempo aprendiendo sobre las nuevas tecnologías y sus claves.


¿Se puede adquirir experiencia rápidamente?

Cardwell: sí, aunque adquirir experiencia lleva tiempo. Los buzos que dedican mucho tiempo a su deporte probablemente pueden mejorar con sólo enfrentar los desafíos y superarlos mediante una buena capacitación y otro tipo de preparación; una gran variedad de buceos donde un buzo cumple con las reglas básicas sistemáticamente puede evitar una enorme cantidad de problemas posibles. De modo similar, una capacitación más formal también puede acelerar el aprendizaje. Por ejemplo, recibir capacitación como buzo de rescate de alguna manera podría facilitar más el manejo de un buzo en problemas bajo el agua que en el caso de que no se tuvieran los conocimientos ni las habilidades adquiridas en el curso.

Oigarden: sí y no, Algunos buzos parecen tener una disposición natural para estar en una situación técnicamente compleja bajo el agua en condiciones difíciles o estresantes. Podría suponer que cada compañero, instructor, líder de buceo, punto de buceo y plan de buceo podría influir en la velocidad con que una persona puede convertirse en lo que se considera un buzo experimentado.


¿Cómo reconocemos a un buzo que va demasiado lejos de manera prematura, es decir más allá de su capacitación y experiencia?

Cardwell: un buen indicador es un buzo que tiene certificaciones que aparentemente fueron obtenidas con la experiencia mínima necesaria. Esto a menudo se ve reflejado en la velocidad a la que se adquirieron las certificaciones y en la cantidad de buceos registrados (suponiendo que los buceos registrados sean genuinos). En mi experiencia, las personas que desean acelerar sus certificaciones normalmente son aquellas que están más preocupadas por tener la certificación que por adquirir las habilidades.

Oigarden: una respuesta controvertida sería un buzo que confía completamente en la experiencia de sus compañeros de buceo. Cuando los buzos pueden explicar con precisión todos los componentes de un buceo desde la preparación hasta el informe posterior (debriefing), probablemente estén avanzando a un ritmo apropiado.





¿Existe un tipo particular de buzo que tenga un riesgo mayor de sufrir lesiones a causa de la falta de experiencia o de una experiencia en buceo considerable?

Cardwell: no puedo responder en relación con alguien con mucha experiencia aparte de apoyarme en la información sobre los pocos que he conocido que han tenido accidentes por no aceptar las limitaciones de la edad.

Oigarden: supongo que buzos como Hal Watts, Tom Mount, Sheck Exley, Jarrod Jablonski y Casey McKinlay tienen una combinación de fisiología, psicología y motivación que les permite realizar buceos extremos que la mayoría de nosotros, sin importar cuánta experiencia tengamos, jamás podremos igualar. Por lo tanto, en relación con estos buzos y otros como ellos, el resto de nosotros, si somos llevados a condiciones extremas, tenemos un mayor riesgo de sufrir un accidente de buceo.


¿Es posible que ciertos niveles de experiencia se relacionen con determinados tipos de accidentes de buceo?

Cardwell: los accidentes pueden producirse independientemente del nivel de experiencia, pero son más comunes entre los buzos menos experimentados. Desde luego, como se mencionó anteriormente, durante el entrenamiento o en las primeras experiencias de los buzos pueden experimentarse problemas de compensación. Esto se debe a la falta de familiaridad con las técnicas disponibles o los altos niveles de ansiedad. Los accidentes con los peores desenlaces han sido el resultado de la falta de cumplimiento de las precauciones de seguridad básicas, suponiendo que todos los entornos sean similares y que se ignoren los peligros asociados de manera arrogante y desconsiderada.

Oigarden: estoy ansioso por leer y quizás ser parte de una mirada longitudinal de la experiencia, la fisiología, la psicología y la perspectiva de la vida de los buzos para sacar una serie de nuevas conclusiones que sigan fomentando la seguridad del deporte que tanto amamos.
Conozca a los expertos
Keith Cardwell, Ph.D., ha capacitado a más de 2.000 instructores y ha establecido prestigiosos centros de capacitación en Australia, Nueva Zelanda, las Maldivas y los Estados Unidos. Cardwell tiene una maestría en educación, diplomas de posgrado en administración de empresas y actividades recreativas y un doctorado en el estudio de competencia en el lugar de trabajo para instructores de buceo deportivo. Ha operado en la Gran Barrera de Coral desde Cairns, Australia, durante los últimos 16 años.

Bill Oigarden, Ph.D., comenzó a practicar buceo en 1967 y obtuvo su certificación en 1974. Cuenta con cuarenta años de experiencia en buceo en cuevas, buceo técnico profundo con mezclas de gases y operación de un barco chárter en el sur de la Florida y las Bahamas. Oigarden, que tiene títulos en tecnología submarina, administración de empresas y asesoramiento, ha recibido capacitación en todos los aspectos del buceo deportivo y comercial con circuitos abiertos, en operación de cámaras de recompresión y como técnico de soporte de vida. En 2013 obtuvo un doctorado mientras investigaba las características de personalidad entre los buceos de cuevas.
Referencias
1. Buzzacott P, Pikora T, Heyworth J, Rosenberg M. Exceeding the limits — estimated tissue pressures among Western Australian recreational divers. Diving Hyperb Med. 2010; 40(4):201-205.

2. Buzzacott P, Pikora T, Rosenberg M. Post-training dive inactivity in Western Australia. Diving Hyperb Med. 2008; 38(4):197-199.

3. Ditton RB, Osburn HR, Baker TL, Thailing CE. Demographics, attitudes, and reef management preferences of sport divers in offshore Texas waters. J. Mar. Sci. 2002; 59:S186-S191.

4. Denoble PJ, Ranapurwala SI, Vaithiyanathan P, Clarke RE, Vann RD. Per-capita claims rates for decompression sickness among insured Divers Alert Network members. Undersea Hyperb Med. 2012; 39(3):709-715.

© Alert Diver — 3er Trimestre 2015