El año del buzo militar




Niños se prueban cascos de buceo Kirby Morgan 37 durante el día de visita pública en el NDSTC.


El primer rescate submarino en la historia de los Estados Unidos tuvo lugar en 1939, cuando un equipo de buzos de la Marina usaron la Cámara de rescate McCann para traer de regreso a los 33 sobrevivientes del submarino hundido USS Squalus. Varios años más tarde, los buzos de la Marina ayudaron a elevar a casi todos los barcos hundidos en el ataque de Pearl Harbor (con excepción del USS Arizona y el USS Utah) para que fueran reparados y despachados para enfrentarse a la flota japonesa. Para continuar con esta valiente tradición, los buzos militares han ayudado a recuperar víctimas, cajas negras y trozos de naufragios para reconstruir la escena de un accidente o un crimen en muchos sucesos importantes de las últimas décadas, como por ejemplo la colisión del vuelo 800 de TWA, la explosión del transbordador espacial Challenger, el derrumbe del puente I-35 en Minnesota y el desastre de la central nuclear Fukushima.

Este año, el "Año del buzo militar", se celebran varios aniversarios importantes para la Marina de los Estados Unidos, lo que incluye el 100mo aniversario del casco de buceo Mark V, el 35to aniversario del Naval Diving and Salvage Training Center (Centro Naval de Capacitación en Buceo y Rescate) y el 40mo aniversario de la incorporación de mujeres al buceo de la Marina de los Estados Unidos.
El Mark V cumple 100 años
Tal vez no existe ningún otro símbolo que haga más referencia al buceo de la Marina de los Estados Unidos que el casco de buceo Mark V, un caballo de batalla del buceo profundo de la Marina y un emblema del coraje, la perseverancia y el profesionalismo de los buzos.

Al comienzo del siglo pasado, la Marina de los Estados Unidos no había estandarizado el equipo ni los procedimientos de buceo. En 1915, el artillero de la Marina G.D. Stillson produjo el "Informe de pruebas de buceo profundo" (Report on Deep Diving Tests), que evaluaba políticas y técnicas e incluía dibujos de un casco que se convertiría en el Mark V. Morse Diving Equipment Co. fabricó el primer prototipo del casco en 1916, y la producción del Mark V se inició en 1917.


Buzos de la Marina en 1956 bucean con sistemas de buceo Mark V en Panama City.


La incorporación del equipo del Mark V de un cinturón de lastre marcó una desviación del traje de buceo anterior, que dependía del uso de un peto con lastre para lograr una flotabilidad neutra o negativa. Un cinturón de lastré bajaba el centro de gravedad del buzo, lo que brindaba al Mark V una mayor estabilidad en el fondo. El traje de material de goma durable que se usaba con el casco Mark V ofrecía a los buzos protección del frío, el agua contaminada y otros peligros ambientales. Los puños de las muñecas y un cierre hermético de goma en el cuello impedían el ingreso de agua, y los buzos mantenían el calor mediante el uso de ropa interior de lana debajo del traje. Todo el equipo, que incluía pesadas botas, tenía un peso de hasta unos 135 kg (300 libras). La Marina de los Estados Unidos utilizó el Mark V hasta principios de la década de 1980 y luego lo cambiaron por el Mark 12 de fibra de vidrio.
40mo aniversario de la incorporación de mujeres al buceo de la Marina de los Estados Unidos
Durante las últimas cuatro décadas muchas mujeres han prestado servicios como buceadoras de la marina de los Estados Unidos, aunque en la actualidad constituyen menos del 1 por ciento de los buzos militares que se capacitan cada año. Todos los buzos de la Marina, independientemente de su sexo, llevan a cabo la misma capacitación exhaustiva, cumplen con las mismas normas estrictas y reciben su remuneración, rango y promociones exclusivamente sobre la base del mérito.

El camino que las mujeres trazaron hace 40 años no fue fácil. Donna Tobias presentó su solicitud para convertirse en una buceadora de la Marina en 1974; ha realizado buceos con más de 90 kg (200 libras) de equipo, a menudo en aguas oscuras, frías o turbulentas. "Si pronunciábamos las palabras 'renuncio', jamás podíamos retractarnos", manifestó, pero ella era implacable. "No quería que le exigieran menos a una mujer, jamás, por ningún motivo". En 1975, Tobias se convirtió en la primera mujer en graduarse de la Escuela de Buceo Profundo en el Mar de la Marina (Navy Deep Sea Diving School), y luego trabajaría en operaciones de búsqueda y rescate de la Marina. También se desempeñó como instructora de escape de submarinos, operadora de cámara hiperbárica e instructora de buceo.

Muchas más pioneras siguieron sus pasos. La Suboficial de 1a clase Mary Bonnin se convirtió en la primera buceadora maestra en 1990, y en 1992 la Capitana Marie Knafelc, M.D., Ph.D., se convirtió en la oficial médico de más alto rango en la Unidad de Buceo Experimental de la Marina. En 2010, Martha Herb, una de las primeras oficiales en graduarse de la Escuela de Buceo y Rescate de la Marina, se convirtió en la primera oficial de buceo en tener el rango de contralmirante. La contralmirante Bette Bolivar, la segunda buceadora en convertirse en una oficial general de la armada, aún presta servicio activo en la actualidad. La capitana Bobbie Scholley, una oficial de rescate de buceo de la Marina de los Estados Unidos desde 1983, fue la primera supervisora de buceo de la Marina de los Estados Unidos.

Varias de estas pioneras del buceo se reunieron en Panama City, Florida, en mayo para la celebración de "El año del buzo militar" (Year of the Military Diver) de una semana de duración. Scholley habló con entusiasmo sobre el evento: "fue increíble reunir a buceadoras del pasado con aquellas que están en actividad en la actualidad y que hacen un trabajo fenomenal y continúan con el progreso que iniciamos".

Muchas de estas buceadoras son miembros de Women Divers Hall of Fame, una organización internacional sin fines de lucro que se fundó en el año 2000 (consulte wdhof.org).
35to aniversario del Naval Diving and Salvage Training Center
En el marco de su 35to aniversario en su ubicación actual en Panama City, el Naval Diving and Salvage Training Center, NDSTC (Centro Naval de Capacitación en Buceo y Rescate), capacita a los buzos de todos los servicios así como también del Departamento de Seguridad Nacional, otras agencias gubernamentales y naciones aliadas. El NDSTC capacita a más de 1.200 estudiantes en diversas operaciones de buceo y medicina de buceo cada año.

Los

Un niño estudia una estatua de un buzo de la Marina durante un día de visita
pública en el NDSTC en mayo de 2015.
buzos de la Marina trabajan en entornos hostiles y a profundidades extremas, por lo que su entrenamiento es riguroso. Además del entrenamiento físico, que incluye nadar miles de metros, correr por dunas de arena y realizar un sinnúmero de ejercicios de calistenia, los estudiantes de buceo aprenden a través de un sólido programa académico y de aptitudes técnicas que incluye física del buceo y medicina.

Los estudiantes también reciben entrenamiento de confianza en piscinas donde los instructores simulan un ataque personal, cómo quitarle el equipo a los buzos y cómo interrumpir su suministro de aire mientras los hacen girar y los arrastran por toda la piscina. Los instructores también crean situaciones bajo el agua que prueban las habilidades del estudiante para solucionar problemas y su capacidad para mantener la calma bajo presión. Asimismo, todos los estudiantes deben pasar una prueba donde deben nadar aproximadamente 900 metros (1.000 yardas) en aguas abiertas de espaldas y en línea recta con los brazos doblados sobre el pecho mientras dan patadas con aletas, todo ello en menos de 22 minutos.

Dependiendo del curso de capacitación específico, las semanas o los meses de capacitación que restan incluyen el uso de herramientas submarinas, soldadura bajo el agua, corte con soplete, demoliciones bajo el agua o técnicas de inserción especiales.

"Independientemente de si estos estudiantes toman cursos básicos de buceo de cinco semanas o el curso Buzo de segunda clase de cinco meses, todos ellos se transforman en 'guerreros de las profundidades'", afirmó el Comodoro Hung Cao, oficial de mando del NDSTC. "Entrenan de este modo porque el mar no perdona. Al océano no le importa quién es la persona, de dónde viene, cuál es su sexo ni el color de su piel; sólo le interesa que esté preparada".

La tasa de abandono de estudiantes se encuentra entre el 20 y el 30 por ciento, y se considera que aquellos que pasan están entre los buzos militares de mayor élite del mundo.
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Vea un informe acerca del Día de visita pública del año del militar en el Naval Diving and Salvage Training Center.



Descubra los desafíos de la Semana de la piscina (Pool Week) en el Naval Diving and Salvage Training Center.



© Alert Diver — 3er Trimestre 2015