Derribado en Bonaire




Si bien las entradas desde playas tranquilas como ésta son lo más común al bucear en el lado de sotavento de Bonaire, la noche en que se produjo el accidente los inusuales vientos crearon grandes olas.


Mi esposo, Gary, y yo sentimos un amor especial por Bonaire, esto se debe en parte a la abundancia de oportunidades para bucear desde la costa. En el día 12 de un reciente viaje de dos semanas tuvimos la oportunidad de realizar un buceo nocturno guiado en el famoso Salt Pier.

La costa en Salt Pier es una combinación de áreas de arena y suaves piedras de coral desperdigadas. Cuando comenzamos a preparar nuestros tanques me di cuenta de que las olas eran considerablemente más altas de lo que habían sido en los días anteriores. Le dije a Gary que al ingresar al agua deberíamos tener cuidado.

Nos colocamos el equipo e iniciamos el ingreso al agua, palpando las rocas y eligiendo con cuidado nuestro camino sobre ellas. Una ola de al menos 1 metro (3 pies) pasó sobre nosotros mientras todavía estábamos en aguas poco profundas, pero Gary y yo nos agarramos e intentamos movernos rápidamente hacia aguas más profundas.

Justo cuando el agua alcanzaba la altura de nuestras caderas, el guía nos avisó que se aproximaba una gran ola. Gary y yo giramos de una forma que creímos nos permitiría quedar en dirección perpendicular a la ola, nos paramos con los pies separados y nos sujetamos con ambos brazos. Segundos después una ola de aproximadamente 1,5 m (5 ó 6 pies) rompió sobre nuestras cabezas y nos lanzó dando volteretas hacia la orilla. De repente mi cabeza estaba en arena y agua, y sentí un dolor agudo en el hombro izquierdo. Mientras levantaba la cabeza me di cuenta de que no podía usar el brazo izquierdo para ponerme de pie. Estaba atrapada en el oleaje por el peso del equipo sobre la espalda cuando dos olas más pasaron sobre mí.

Logré gritar que se me había salido el hombro. Gary y el guía se acercaron a mí de inmediato, me levantaron y me ayudaron a llegar a la costa. El guía me hizo algunas preguntas y me pidió que moviera el brazo izquierdo. Me dijo que creía que era posible que mi hombro se hubiera dislocado pero que había vuelto a su lugar debido a que el dolor estaba disminuyendo.

Nos sugirió que fuéramos a la sala de emergencias de la ciudad, pero yo sólo podía pensar en que si íbamos allí me cortarían el traje de neopreno. Convencí a Gary y al guía de que estaba bien y que sólo tenía frío.

Ya de regreso en el apartamento, quitarme el traje de neopreno resultó ser un desafío, pero finalmente lo logramos. Gary me preguntó si debíamos llamar a DAN®. La sensación era similar a la de enfrentar la destrucción de mi traje de neopreno en manos de los enfermeros de emergencias: tenía miedo de que alguien en DAN me recomendara evitar la práctica de buceo durante los últimos dos días de nuestro viaje. Decidí que la situación no suponía un riesgo para mi vida, que sólo me sentía incómoda, y en su lugar opté por escribir un mensaje de correo electrónico a DAN.

Esos dos últimos días continué buceando e ignoré la respuesta al mensaje de correo electrónico de DAN donde me recomendaban que visitara el hospital local para que me revisaran el hombro.


Este es el hombro de Crow, en un extraño momento después de la cirugía sin el cabestrillo y las compresas frías, donde se pueden ver las cuatro incisiones artroscópicas cubiertas con cinta.
Después de regresar a casa, mi hombro se volvió inestable; sentía como que se salía y se volvía a acomodar solo en su lugar. Mi médico de cabecera me indicó unas radiografías y luego una resonancia magnética, lo que reveló la presencia de una rara fractura. Me derivó a un cirujano ortopédico que me explicó que los hombros normalmente se dislocan hacia adelante. El mío se había dislocado hacia atrás, muy probablemente como resultado del impacto directo en la parte delantera del hombro. Una segunda resonancia magnética, que incluyó una inyección de un medio de contraste sumamente dolorosa, mostró una ruptura de los tejidos blandos de la articulación, lo que explicaba la inestabilidad.

El ortopedista me dijo que la demora en el tratamiento estaba causando el bloqueo de la articulación, un suceso común con las lesiones en los hombros. Las novedades más desalentadoras eran que tardaría un año en sanar completamente y que no me autorizaría a bucear hasta al menos nueve meses después de la cirugía.

La cirugía fue la parte sencilla; luego tuve que usar un incómodo cabestrillo/soporte por cuatro semanas y no podía acostarme, ni siquiera para dormir. Durante tres meses padecí la terapia física tres veces por semana para recuperar el 70 por ciento del rango de movilidad, y me llevó otros seis meses recuperarlo en su totalidad.

Ahora me doy cuenta de que cometí errores. Esto es lo que hubiera hecho de modo diferente:
  • No hubiera intentado realizar un buceo desde la costa en un lugar que no me era familiar con un ingreso entre las rocas en medio de una oscuridad total y un oleaje cada vez más alto. Y ya no subestimo la fuerza de una ola, por más que se trate de una sola.
  • No hubiera abrochado las correas de mis aletas sobre mi muñeca. Es muy probable que las aletas se hayan retorcido con el golpe de la ola, lo que torció y dislocó mi hombro. Ahora ingreso desde la costa con las correas de las aletas en la mano de modo tal que pueda soltarlas si es necesario.
  • Hubiera solicitado tratamiento en una sala de emergencias en Bonaire como me sugirieron tanto el guía como el representante de DAN. No tenía idea de que las dislocaciones de hombro a menudo causan daños en las articulaciones. Mi demora para someterme a un tratamiento pudo o no haber causado daños adicionales, pero con toda seguridad provocó más dolor.
  • No hubiera buceado después de sufrir la lesión. Bucear con una lesión aumenta la posibilidad de sufrir accidentes posteriormente.

Lo único que hice bien fue tener nuestro seguro contra accidentes de buceo de DAN vigente antes de realizar el viaje. Una vez que comenzó el tratamiento médico en casa, DAN coordinó con mi seguro médico primario cada uno de los pasos del proceso y cubrieron todos los montos deducibles y copagos de manera rápida y sencilla.

© Alert Diver — 2do Trimestre 2015