Cristales invisibles

Los interiores cristalizados de las mangueras de nylon pueden provocar fallas en los reguladores.


La cristalización polimórfica en el interior de las mangueras surgió recientemente como un peligro del que los buzos deben tener conciencia.


Una falla o un mal funcionamiento del equipo de buceo es un factor relativamente extraño en los accidentes y las muertes en el buceo. Cuando esto efectivamente sucede, los problemas de funcionamiento más comunes y peligrosos involucran a los reguladores y a los infladores del compensador de flotabilidad (chaleco).1 Por tanto, un reciente informe que se presentó a DAN® sobre una falla de un regulador no fue necesariamente sorpresivo, pero la causa en este caso en particular resultó ser bastante inusual.

Si bien el buzo involucrado en el incidente pudo manejar la situación muy bien y nadie resultó herido, un buzo inexperto o nervioso podría no haber tenido tanta suerte. Era particularmente extraño que si bien el cilindro del buzo no estaba vacío, el flujo de gas había disminuido y luego se había detenido de modo tal que parecía una situación donde el buzo se había quedado sin aire. Un análisis más detallado del equipo dio lugar a un descubrimiento sorprendente: había una gran cantidad de material cristalizado de color amarillo que bloqueaba el interior de la manguera trenzada de la segunda etapa del regulador. La manguera había sido utilizada por algunos años pero no presentaba anormalidades ni signos de deterioro en el exterior.

Mientras intentábamos resolver el misterio, descubrimos que este no era un caso aislado. La misma situación se observó el 22 de julio de 2015 y fue informada posteriormente en un blog sobre buceo técnico.2 Nuevos informes de un fabricante de mangueras y al menos un taller de mantenimiento de equipos en una popular región de buceo revelaron que estos no eran sucesos aislados. Si bien no se han informado lesiones, el descubrimiento dio lugar a una investigación mundial más amplia, que está en curso actualmente.


La degradación es un proceso lento e invisible hasta que se produce
una falla total.
Un análisis reveló que la causa era una forma de cristalización polimórfica, un fenómeno vinculado al calentamiento y enfriamiento cíclico en interfaces de agua/aceite.3 En ambos incidentes, la cristalización parecía estar relacionada con la estructura molecular del tubo interno. La teoría actual es que el calentamiento y enfriamiento cíclico reiterado del revestimiento de la manguera favorece esta forma de cristalización en materiales que no son aptos para esta aplicación o que se ven afectados por determinadas sustancias químicas o bacterias. El sol calienta la manguera y luego el flujo de la mezcla respiratoria vuelve a enfriar la superficie interna de la manguera. Este proceso se repite con cada buceo y los cristales crecen y se acumulan conforme avanza el tiempo. Con el tiempo se forman suficientes cristales como para limitar el flujo de gas o bien migran hacia la segunda etapa del regulador, lo que provoca un daño significativo del dispositivo de respiración.

Hasta el momento los incidentes informados se han producido en climas tropicales con equipo que tiene varios años de antigüedad. No hemos recibido informes de este problema con mangueras de vinilo y dada la cantidad de mangueras trenzadas que se utilizan (como componentes originales y piezas de repuesto), la incidencia probablemente sea bastante baja. Pero debido a que este riesgo es una amenaza para los suministros de aire de los buzos, es potencialmente de gran interés para la comunidad de buceo. El desafío es determinar cuál es la mejor manera de responder frente a este descubrimiento. Es importante identificar qué buzos deben tomar conocimiento de inmediato así como también que pautas de mantenimiento preventivo y estrategias de detección temprana deben implementar en este momento.

La recomendación de seguridad estándar respecto a las mangueras del regulador ha sido que deben ser inspeccionadas regularmente para comprobar si presentan signos de deterioro en su superficie externa. La desintegración o abrasión del recubrimiento de caucho externo a la larga predispone a las mangueras a sufrir una ruptura durante la presurización o incluso cuando están en uso. Las mangueras de caucho son bastante proclives a esta condición, motivo por el que se desarrollaron las mangueras de polímero trenzado. Pero ahí está el problema: el exterior de las mangueras trenzadas puede verse normal, flexible y libre de anormalidades evidentes, mientras que una superficie interna deteriorada sería completamente invisible durante una inspección externa apresurada.


Esta manguera abierta muestra el alcance de la degradación.


Sería prematuro especular que este deterioro está limitado a las mangueras trenzadas. Con anterioridad, las mangueras constaban de una manguera interna de caucho, una única capa trenzada como refuerzo y finalmente una capa externa de sellado de caucho. En la actualidad, la manguera interna de caucho a veces es reemplazada por una manguera de poliuretano o de nylon (conocida como termoplástica). La capa media o de refuerzo es un trenzado de filamentos de polímeros y la capa externa puede ser un segundo trenzado, lo que tiene la ventaja de indicar cuando hay una fuga en la manguera interna, o una capa de sellado de poliuretano o caucho sintético.

Las mangueras de la segunda etapa más nuevas con una capa interna termoplástica pueden ser vulnerables a la degradación. Este riesgo no se aplica a las capas internas de caucho sintético, que parecen ser inmunes a este fenómeno. El Departamento de Investigación de DAN normalmente querría llevar a cabo más análisis detallados con una muestra más amplia de mangueras defectuosas, pero debido a que este es un peligro potencial para el funcionamiento de los reguladores preferimos pecar de precavidos e informar este fenómeno ahora.
¿Qué recomienda DAN al respecto?

El interior de esta manguera no ha sido afectado por la cristalización polimórfica.
DAN se ha puesto en contacto con fabricantes de mangueras con exterior trenzado para evaluar las posibles causas y medidas preventivas y consideramos que es importante aconsejar a los buzos del siguiente modo:
  • Todas las mangueras de regulador, incluidas las mangueras trenzadas, tienen una vida útil limitada independientemente de su aspecto externo o el refuerzo y la protección que les proporcionan los protectores de mangueras o el propio trenzado. Las mangueras con fallas que hemos analizado tienen más de cinco años de antigüedad.
  • La sección interna de las mangueras más nuevas con una capa interna termoplástica parece ser especialmente propensa a la cristalización polimórfica, sobre todo en lugares tropicales cálidos. El fenómeno parece ser un proceso gradual, pero la interrupción del flujo de gas y el funcionamiento del regulador es impredecible e invisible en una inspección externa.
  • Si hay algún indicio de restricción del flujo de gas, especialmente cuando se usa una manguera más nueva, el buzo debe interrumpir el uso del regulador de inmediato. Realizar una inspección meticulosa del regulador y la manguera. Si el regulador no es la causa, se debe sospechar de la manguera.
  • Realizar un examen físico de las mangueras; para ello se debe apretar cada centímetro de la manguera para evaluar si presentan el mismo grado de flexibilidad. Cualquier cambio en la resistencia que se observe al apretar a lo largo de la manguera podría ser un signo de un posible problema. Este examen es mucho más fácil de realizar con las mangueras trenzadas que con las mangueras más duras con exterior de caucho.


Reemplazar las mangueras viejas, limitar la exposición de las mangueras a altas temperaturas y seguir las recomendaciones de mantenimiento de los fabricantes.


Seguir este consejo, en especial la recomendación de inspeccionar las mangueras regularmente, le permitirá tener una mayor confianza en que sus mangueras funcionarán como es debido. Para promover la seguridad en el buceo se debe fomentar la siguiente estrategia ABC:

  • Air awareness (conciencia del aire): procurar que todos los buzos tengan conciencia de este problema y de la necesidad de realizar el mantenimiento regular del equipo.
  • Buddy breathing (practicas de compartir el regulador): practicar procedimientos de emergencia con un uso compartido del regulador para garantizar la preparación y las medidas apropiadas en situaciones donde se produzcan fallas del regulador o el buzo se quede sin aire.
  • Customer choice (elección del cliente): asegurarse de que cada una de las mangueras adquiridas exhiba en los extremos información sobre el fabricante, la fecha de producción y la norma utilizada. Verifique que esta información coincida con los datos que figuran en el empaque.

Les pedimos a todos los buzos que observen esta degradación en el interior de las mangueras que envíen un mensaje de correo electrónico a research@dan.org, preferentemente con imágenes que muestren la condición de la manguera. Esto nos permitirá obtener la mayor cantidad de información posible para poder profundizar un poco más acerca de este fenómeno. Compartiremos todos los nuevos hallazgos, advertencias y recomendaciones con la comunidad de buceo.

© Alert Diver — 1er Trimestre 2017