Cashes Ledge

El Yellowstone del Atlántico Norte


Cashes Ledge es una cadena montañosa submarina situada a 161 km (100 millas) de la costa de Nueva Inglaterra
y que se destaca por sus densas poblaciones de kelp, langostas y otros organismos marinos.


Cerca de la costa de Nueva Inglaterra, a 129 km (80 millas) de cabo Ann, Massachusetts, se observa una anomalía. Allí existe un ecosistema que es inesperado, hermoso e inigualable; parecería estar menos fuera de lugar en el Caribe o entre los bosques de kelp de la costa oeste. Los biólogos pesqueros y pescadores han tenido conocimiento de su existencia durante mucho tiempo porque el rico ecosistema sirve de criadero para muchas especies de peces, en especial el bacalao del Atlántico Norte. Es uno de los pocos lugares de la costa este que los científicos consideran que es único, está floreciendo y necesita protección permanente. La cadena montañosa submarina llamada Cashes Ledge, apodada "el Yellowstone del Atlántico Norte" y designada por Sylvia Earle como un "Hope Spot" (Punto de esperanza), es un lugar que debe estar en el radar de todos, tanto como un punto de buceo único como, espero, el primer Monumento nacional marino del Atlántico.

Hace varios años mi amigo Luis Lamar, un cinematógrafo, regresó de una expedición con el fotógrafo de National Geographic Brian Skerry para documentar una cadena montañosa submarina en Nueva Inglaterra que pocas personas sabían que existía. Lamar habló del fascinante kelp, las cuevas repletas de langostas y los bancos de peces que eran diferentes a cualquier otra cosa que hubiéramos visto en el área en el pasado. Habló suave y elocuentemente, casi con reverencia, sobre Cashes. El viaje había sido patrocinado por la Conservation Law Foundation (CLF), que tiene como objetivo fotografiar y proteger lugares únicos y hermosos en Nueva Inglaterra. Afortunadamente para mí se estaban preparando más viajes y ellos querían ampliar los esfuerzos bajo el agua para incluir video 4K de alta resolución.

Llegar a Cashes Ledge es una aventura en sí misma. Bucear a casi 161 km (100 millas) de la costa desde embarcaciones relativamente pequeñas puede ser un desafío y no resultar apropiado para aquellas personas con un estómago delicado. Afortunadamente para nuestro equipo de buceo, Priscilla Brooks, vicepresidente y directora de conservación oceánica de CLF, había alquilado el RV Tioga de la Institución Oceanográfica de Woods Hole (Woods Hole Oceanographic Institution), y resultó ser una fantástica plataforma de buceo. Lo que es más importante, navegaba a 16 nudos, lo que permitía al equipo realizar buceos cuando se presentara una ventana meteorológica, lo que no sucedía muy a menudo. Situados al sur del Gran Banco de Terranova y aún susceptibles a muchos de los patrones climáticos que pueden crear condiciones muy peligrosas (¿recuerdan La tormenta perfecta?), estuvimos muchos días esperando. A lo largo de tres años de buceo, salimos en sólo seis de los aproximadamente 30 días potenciales y el viaje casi nunca duraba más de una noche cada vez. Pero en las muchas horas que pasé sentado en el muelle o en una pintoresca y pequeña casa en York Harbor, Maine, me encontraba y escuchaba a un apasionado biólogo costero que se ha convertido en el corazón y el alma de Cashes Ledge: el profesor de biología de la Universidad Brown, Jon Witman, Ph.D.




Cashes Ledge probablemente sería poco más que un nombre en las cartas si no fuera por Witman. Él y su equipo comenzaron a bucear y a estudiar la biodiversidad del lugar en la década de 1980 y lo que encontraron los dejó atónitos. Lo compararon con una cápsula del tiempo del siglo XVII; con frecuencia los bacalaos eran tan grandes como los buzos y eran más abundantes allí que en cualquier otro lugar que hubieran estudiado, tan abundantes como en algunos de los relatos de los colonizaciones de los primeros peregrinos.

En comparación con otras regiones costeras en la década de 1980, Cashes Ledge era algo atípico, en el buen sentido, y pronto se corrió la voz. Para fines de la década de 1990 las prácticas pesqueras destructivas habían devastado el área y las poblaciones de peces estaban colapsando. De modo loable, el Consejo de Administración Pesquera de Nueva Inglaterra (New England Fishery Management Council, NEFMC) impuso una prohibición sobre las prácticas más nocivas (arrastre y dragado en el fondo), aunque dejó el área abierta para otras como arrastre a profundidad intermedia. Con la prohibición establecida, las poblaciones lentamente han comenzado a recuperarse.


Un científico mide el kelp para documentar su salud. La biomasa de kelp de Cashes Ledge es 50 veces mayor que la que se encuentra en otros lugares de la región.
Escuchar a Witman contar historias acerca de Cashes Ledge en la década de 1980, cuando podían verse bancos de bacalaos, abadejos, marucas y otros peces con una infinidad de tiburones, ballenas y otras criaturas pelágicas entre el kelp, era tanto poético como descorazonador. Tuvo el privilegio de estudiar a Cashes en su esplendor moderno y observó con impotencia su posterior destrucción hasta estar al borde del colapso. En la actualidad está documentando y cuantificando su recuperación con la ayuda de CLF. No obstante, la recuperación no está garantizada; la cadena podría abrirse para todas las actividades pesqueras y otras actividades explotadoras en cualquier momento. La misión de CLF era clara: querían presentar el mundo submarino a través de imágenes para revelar la magia de la cadena hoy en día y su potencial para mañana.

La idea de bucear en Cashes Ledge había sido muy desarrollada en mi mente por Lamar, Skerry, Brooks y Witman, por lo que tenía miedo de que fuera una decepción, al igual que tantos lugares submarinos en estos días. Pero era un sueño surrealista de kelp balanceándose, bacalaos juguetones, bancos de abadejo que bordeaban el límite de la visión y escenas de la vida que apenas podríamos haber imaginado. Mis ojos nunca se alejaron de la pantalla de la cámara y, antes de darme cuenta, me encontré debajo del kelp, filmando su relajante danza retroiluminada por el mar verde azulado. Era revolcado y lanzado entre sus largos tallos de color rojo dorado en armonía con sus fluctuaciones. En un abrir y cerrar de ojos ya era hora de ascender. Asombrado y transformado salí a la superficie y por primera vez sentí la necesidad, y la obligación, de ayudar a proteger el lugar.


Un escorpión se esconde a la vista de todos junto a un afloramiento
cubierto por esponjas.
Les pedí a Witman y a su colaborador Robbie Lamb, que me dijeran puntos importantes sobre por qué, desde un punto de vista científico, Cashes debía ser protegido. Hubo una cosa en particular que se destacó para mí: actualmente, Cashes Ledge tiene una biomasa 500 veces mayor que cualquier otro lugar costero cercano. Esa es una cifra que debería resultar sorprendente para cualquier persona que ha buceado en Nueva Inglaterra y se ha preguntado dónde están los peces y, lo que es más importante, de dónde vendrán los peces en el futuro. Cuando buceé por primera vez en la cadena y vi todos los diminutos mejillones y peces debajo del kelp, pensé en un criadero y, en muchos sentidos, eso es lo que Cashes representa para sus especies residentes. Quizás una pregunta más importante es porqué sigue habiendo tantos peces adultos allí. Sin duda la falta de pesca durante los últimos 15 años ha ayudado, pero en otras áreas con el mismo tipo de protección los resultados no son los mismos.

Los que diferencia a Cashes es su extraordinariamente alta densidad y simple biomasa de kelp, que es 50 veces mayor que la de otras áreas costeras cercanas. Está continuamente alimentada por agua fría y rica en nutrientes generada por una onda estacionaria que se produce con gran regularidad en el lugar. Esta onda ha recibido el nombre de motor de productividad; esto genera un afloramiento constante y provoca que el agua cambie de fría con buena visibilidad a cálida con visibilidad reducida. Puede ser una parte extraña y desorientadora, aunque maravillosa, del buceo en este lugar. A medida que el kelp se desarrolla, proporciona alimento y protección para la gran cantidad de peces que lo reconocen como su hogar. Luego, durante su muerte estacional, los desechos alimentan a las especies que están a mayor profundidad en la columna de agua.

Mamíferos marinos de todo tipo acuden en manada a la cadena, y existe evidencia de que incluso puede haber un espacio de reproducción para la ballena franca glacial que se encuentra en grave peligro. En un día cualquiera en la cadena, es posible encontrar cinco o seis ballenas diferentes, bancos de delfines e incluso tiburones peregrinos. Al final de los días de buceo a menudo nos preguntábamos qué era más increíble: ¿el crecimiento de los bancos de bacalaos y abadejos que jugaban en el kelp o las ballenas y delfines que se alimentaban a nuestro alrededor en la superficie?


Cashes es un imán para mamíferos marinos, incluso focas grises y comunes, y puede ser un espacio de
reproducción para la ballena franca glacial.


Cashes, con su gran esplendor, aún tiene un largo camino por recorrer. Las poblaciones de peces están muy lejos de lo que eran cuando Witman comenzó a estudiarlas en la década de 1980. El bacalao, que alimentó a los Estados Unidos y Europa durante siglos, tiene una escasa presencia en la cadena, especialmente cuando se compara con las cifras históricas. La prohibición del NEFMC ha probado que Cashes tiene la capacidad de recuperarse, pero científicos de todo el mundo han demostrado que las áreas de protección permanente son esenciales si queremos que las poblaciones de peces se desarrollen, especialmente en un contexto de gran presión pesquera.

CLF sigue instando a los legisladores a establecer protecciones permanentes en Cashes Ledge. Uno de los principales retos que enfrentó en el pasado fue intentar proteger un área sobre la que nadie había oído hablar. Con una increíble perspectiva y con el espíritu de tradiciones periodísticas más antiguas de utilizar la ciencia e imágenes para crear un movimiento, los esfuerzos de Brooks, Witman y Skerry en representación de CLF lentamente están avanzando en la iniciativa de protección. Debido a sus incansables esfuerzos y con un poco de ayuda de las imágenes y la historia que nuestro equipo ha creado, hoy en día muchas personas conocen la exquisita belleza y la importancia fundamental de Cashes Ledge para nuestras pesquerías futuras.
Obtenga más información
Para obtener más información o para saber cómo ayudar a Cashes Ledge, visite:
Explore más
Mire estos videos para obtener más información acerca de Cashes Ledge y por qué es importante protegerla.






© Alert Diver — 3er Trimestre 2016